Demetrio el gladiador excelente secuela de El manto sagrado

Gustavo Arturo de Alba Escrito por on Mar 30th, 2018 y archivado en Actualidad, Cinefilia, Destacado, Galería fotográfica, Novedades, Peplum, Reseñas. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

Demetrio el gladiador excelente secuela de El manto sagrado

Victor Mature y Susan Hayward

Casi al mismo tiempo que se rodaba El Manto Sagrado los ejecutivos de la 20th Century Fox, iniciaron el rodaje de la secuela, tomando como base al personaje del esclavo griego Demetrio (Victor Mature) quién era la persona que recogía del pie de la Cruz la túnica que llevaba el nazareno y posteriormente convertía al cristianismo al tribuno Marcelo (Richard Burton).Precisamente Demetrius and the Gladiators y la cual en México vimos con el título de Demetrio el gladiador, inicia en el momento qué van rumbo al martirio Marcelo y Diana (Jean Simmons) y está le entrega la túnica para su custodia a Demetrio, el cual se encuentra más tarde con Pedro (Michael Rennie), quién le ratifica el cuidado de la manta.

Posteriormente Demetrio defiende a un mercader del abuso de un soldado romano, lo cual provoca el arresto del griego quién termina condenado a ir a la escuela de gladiadores de Claudio (Barry Jones) y su esposa Mesalina (Susan Hayward). En un principio, Demetrio se niega a pelear, dado que la fe cristiana prohíbe el matar. En la arena debe pelear contra tres tigres y aunque queda malherido sobrevive. Mesalina lo hace su guardia personal y pretende seducirlo haciendo burla de algunos de los mandamientos de su fe; el esclavo la rechaza, por lo cual la despechada lo regresa a la escuela.  Una noche su chica Lucía (Debra  Paget) entra a la escuela a buscarle durante un festín previo a la mañana de combates en la arena. Mesalina se da cuenta de la presencia de Lucía y ordena sacar del lugar a Demetrio, el cual tiene que mirar, impotente de poder detener a  Dardalenio (Richard Egan) y otros cuatro hombres que pretenden abusar de  la muchacha. Demetrio implora ayuda a su dios y la chica de repente muere en brazos de su violador.

Richard Egan y Debra Paget

Al día siguiente en la arena, cegado por la ira lucha contra la cinco gladiadores que ultrajaron a  su novia matándolos a todos. El emperador Caligula (Jay Robinson) ante tal hazaña le perdona la vida y lo integra a su guardia pretoriana.

Demetrio ha perdido su fe debido a la muerte de Lucía y dolido porque su u dios no atendió a sus ruegos.  Cae en los brazos de la perversa y manipuladora Mesalina, interpretada soberbiamente por Susan Hayward, quien además luce bellísima, aunque siempre recatadamente vestida, dado que la censura del cine estadounidense de la época no permitía muchas libertadas en cuanto podían mostrar de manera desnuda las mujeres libidinosas y  ninfómanas como cuentan era la tal Mesalina.

Debra Paget, Victor Mature y Michael Rennie

Calígula envía a Demetrio a la busca de la túnica sagrada y al llegar a la alfarería se encuentra con Pedro, el cual le muestra que la tiene sujetada firmemente Lucía quén no ha muerto y está en estado catatónico. Demetrio se arrodilla y pide perdón a su dios por haber dudado. La chica sale de su postración y Demetrio le lleva el manto a Calígula, el cual manda dar muerte a un prisionero y sujetando la túnica clama la resurrección del prisionero, pero la mentada túnica no da muestras de tener poderes mágicos, causando la decepción del desquiciado emperador, ante ello Demetrio enfurece y ataca a Calígula, siendo detenido y llevado a luchar, nuevamente a la arena. El público pide el perdón del gladiafor. El emperador se niega y entonces uno de los soldados se rebela y de certero tiro de lanza da muerte a Calígula y la guardia pretoriana nombra César al lisiado Claudio, quién otorga el perdón a Demetrio y el olvido de sus devaneos con la casquivana de su esposa Mesalina. Claudio promete no perseguir a los cristianos, siempre y cuando no violen las leyes romanas.

La película Demetrio el gladiador se estrenó el 6 de junio de 1954 en Los Ángeles, California, Estados Unidos. En Aguascalientes llegaría unos tres meses después del estreno en el cine Encanto de El manto sagrado el 9 de abril de 1955, pero ahora sería en el cine Colonial, muy probablemente marcando el inicio de las proyecciones en CinemaScope en dicho cine, pero es factible que la memoria me falle y aunque consulte con mi amigo Pepe Chuy Coronel, quién también la vio en ese tiempo la película, sin embargo tampoco tenía plena seguridad de si fue la primera en ser proyectada en tan novedoso formato y ante la duda nos pusimos a elucubrar si había sido con El circuito infernal; Jardín del Mal o El príncipe Valiente. En lo único que pudimos ponernos de acuerdo en esa batalla de evocaciones de lo que vivimos hace ya 63 años, fue en cómo nos impresionaba el estruendoso sistema del sonido estereofónico, tanto en el cine Encanto como en el Colonial, aunque quizás con un poco de mejor acústica el último salón.

Puesto a la “tarea” de evocar  mis favoritas del llamado cine de Semana Santa que disfrutábamos en los años cincuenta y sesenta en Aguascalientes, acudí a mi dvdteca (¿así se dirá correctamente?) para volver a ver Demetrio el gladiador, en versión en CinemaScope. Después de gozar por enésima ocasión de su visión, estimó que en ese formato mantiene sus virtudes de cinta espectacular, acorde a la fecha de su realización,  con sus luchas entre gladiadores y; la de Demetrio con los tigres. Entretenida en cuanto los juegos de seducción de la malévola e intrigante Meselina, con mucho el personaje más interesante, sobre todo por la ya mencionada magistral actuación de Susan Hayward, una de mis actrices favoritas de esos años y de quien debo haber visto el 80% de su filmografía compuesta por alrededor de 60 películas. Igualmente la caracterización de Jay Robinson de Calígula es digna de destacar, con su porte de siniestro y cruel psicópata, que le mereció ser nominado al Oscar de Mejor Actor de Reparto, pero por la actuación realizada en El manto sagrado.

El director Delmer Daves supo ser de los primeros en aprovechar adecuadamente el espacio del formato de cinemascope, evitando llenarlo con un montón de figurantes como lo hiciera Henry Koster en El manto sagrado o cuidar de no colocar en los extremos a los oponentes, buscando que no quedarán hasta la orilla, como si tuviera idea de lo que pasaría cuando una cinta de cinemascope se “aplanara” para ser proyectada conforme a las proporciones de la pantalla del televisor, perdiéndose la visión de una cierta parte de los extremos, cuya composición se había utilizado para dar un cierto significado, principalmente de lucha o conflicto entre dos o más personajes puestos en dicha posición. Esto es más fácil de apreciar si ven, por ejemplo, en el canal de televisión Fox P. Classics la película Llamas en la India, actualmente programada a ser exhibida esta temporada en dicho canal, cuyo director, Henry King, pone en muchas escenas para enfatizar los conflictos de Tyrone Power con Michael Rennie o con Terry Moore y si en cinemascope podíamos apreciar que estaba cada uno hasta la orilla, al “aplanar” el cuadro durante una gran parte de la proyección en televisión no vemos a ninguno de los actores, salvo en ocasiones su nariz, quedando entre ellos un enorme vacío que es lo que vemos en pantalla. Delmer Daves salvo intuitivamente ese problema al cuidar su composición evitando que sus protagonistas se salgan del cuadro visual tanto en el formato scope como en el conocido coloquialmente como normal. Capacidad técnica que aprovecha a las mil maravillas en sus westerns realizados, posteriormente, en cinemascope, como La última carreta, El hombre pacífico, El tren de las 3:10 a Yuma, Cowboy y El árbol de la horca.

Barry Jones, Hay Robinson y Susan Hayward

Por su parte el guionista Philip Dunne se tomó de buen talante el antagonismo entre los cristianos, representados, principalmente, por el cristiano Demetrio y Mesalina la sacerdotisa de Isis y el escéptico de Claudio, en sus discusiones sobre la nueva fe y su promesa de vida eterna. Aunque en esta historia que podemos considerar de redención en tanto que Demetrio, renuncia a su fe debido a creer que su Dios lo abandona al dejar morir a Lucía, por lo cual acepta desviarse del camino del bien y ayuntarse con Mesalina. Más tarde al “volver a la vida” Lucía de lo que podríamos llamar un estado de shock, pero que para los fines de la recuperación de la fe del griego,  podríamos considerar el único milagro atribuible a la túnica sagrada, lo cual sería la mayor concesión que el guionista le concede a esta historia de carga religiosa, quién a momentos se permite cierto relajamiento  al cuestionar las creencias de algunos personajes, al no darlas por sabidas o inmutables.

En rigor si el paso del tiempo ha respetado a Demetrio el gladiador y podemos disfrutarla como un filme de aventuras es por lo ligero de lo religioso y la mayor parte de la carga de la trama se encuentra en su sentido de lo espectacular, sobre todo en las secuencias señaladas líneas arriba.

Y como siempre, si somos tolerantes con la inexpresividad de Víctor Mature, su monolítica presencia resulta aceptable,  en este Demetrio el gladiador, el cual una vez que pasó su temporada de estreno, regresó a las llamadas “segundas corridas” formando un inalterable programa doble junto con El manto sagrado, haciendo evidentes la abismal diferencia entre uno y otro, en tanto El manto sagrado con su  empalagosa cursilería religiosa, resulta tediosa a momentos y Demetrio el gladiador ofreciendo, en contraparte, un disfrute de espectáculo de acción y sensualidad con  la bella presencia de Susan Hayward y Debra Paget.

http://www.cineforever.com/2010/03/29/el-manto-sagrado-espectaculo-religioso/

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