The Disaster Artist o como buscar hacer cine de culto

Alejandra de Alba Casillas Escrito por on Ene 26th, 2018 y archivado en Cinefilia, Comedia, Destacado, Novedades, Reseñas. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

Varias razones me llevaron al cine para ver la película que curiosamente no tiene traducción al español, pero no porque literal no pueda existir, sino porque la distribuidora no se lo otorgó, The Disaster Artist. Por si usted es curioso le informo que las razones fueron: 1. Dave Franco. 2. Que sea una parodia de una película que se ha convertido inexplicablemente de culto. 3. El que se haya considerado la actuación de James Franco para una nominación al Oscar (debido a sus recientes escándalos de acoso sexual la Academia prefirió irse por el camino fácil que es: si no voy a realizar acciones enérgicas en contra de la problemática, voy a intentar no darle más publicidad a ver si así pasa la tempestad). 4. Otra vez Dave Franco, ah y 5. El cameo de Zac Efron.

Dicho esto, debo reconocer que aunque en los últimos meses existió una persona que me intentó incursionar en el mundo del cine de culto, la cinta de The Room (2003) no llegó a mis ojos, así que realmente no sabía de qué película meh ablaban, jamás ha sido un referente cultural para mí.

La historia es sencilla, dos amigos de clases de teatro en San Francisco deciden lanzarse a la aventura de vivir en Los Ángeles para buscar esa oportunidad hollywodense de realizar sus sueños; al ver que la suerte no estaba de su lado y que solo ellos eran capaces de ver su talento, deciden de buenas a primeras realizar la película que los catapultara a la fama y que dejara ver de una vez por todas sus capacidades histriónicas. Como es de esperarse todo sale mal, pero de
tan mal que salió que sin pies ni cabeza consigue gustar en el público y que fuera él quien decidiera darle el monte de cine de culto, y así otorgarles a los amigos un poco de la fama anhelada.

La película no me merece mucho comentario, sinceramente sin el escándalo del actor y director James Franco, y sin el morbo de ver cómo fue que una película destinada al fracaso se haya logrado colar en la categoría de cine de culto, es que no obtiene mayor publicidad. La actuación de James Franco vale por la similitud con su personaje, porque lo hace suyo y al final eso se busca en un actor, que logre
interpretar el papel como si fuera su propia piel la expuesta, y lo consigue, pero tampoco es que sea la gran actuación de todos los tiempos, es decir, James, pórtate bien, limpia tu imagen y seguramente volverás a tener tu oportunidad de ver tu nombre en las nominaciones al Oscar, e incluso ver en tus manos una estatuilla. No como el caso de su hermano Dave, que aunque es el que me gusta de la familia Franco, es más difícil conseguir su aceptación entre los académicos, aunque vale la pena darle la oportunidad, quizá su caso se asemeje al de Matt
Damon, tiempo al tiempo.

Fuera de eso, el filme no nos aporta gran cosa, no es una historia digna de contar, no son actuaciones magistrales, no es el director del año, pero aunque sea una más del montón, resulta interesante y sobresaliente, mas no excelente.

Sin duda una opción para acudir al cine de nuestra preferencia y embutirnos un  bote de palomitas sin sentir que nos estafaron en la taquilla, pero no será una película que vaya a parar a nuestra colección de DVD’s (si es que aún tienen).

Esto ha sido todo por hoy, nos vemos en la siguiente función.

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