Lo mejor de mi vida: cuando el drama no llega

Alejandra de Alba Casillas Escrito por on Jun 17th, 2016 y archivado en Destacado, Galería fotográfica, Melodrama, Novedades, Reseñas. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

Lo mejor de mi vida: cuando el drama no llega

mejor de mi vidaPartamos de que la película se encuentra en el supuesto de que tiene una muy mala traducción en su título, de ser Fathers and Daughters, terminó a ser Lo mejor de mi vida.

Después está el tema de su tráiler, donde nos muestra lo que parece ser un drama familiar lleno de sentimentalismo y una historia particular entre un padre y su hija sobreviviendo juntos a la muerte de la esposa y madre, reivindicando ese lazo que pocas veces se muestra, ya que por lo general las historias nos presentan a padres ausentes o violentos, y que justo llegaba el estreno de la cinta a unos días del tan desangelado día de los padres.

Acudí al cine esperando toparme con esa historia cargada de drama y llanto, donde se me contara una historia singular de cercanía y amor entre un padre y su hija, algo así al puro estilo de la relación que mantengo con mi padre, aunque sin drama. Preparada para llorar a moco tendido me acomodé en la butaca correspondiente con un buen bonche de pañuelos, sin embargo durante 116 minutos de su duración no derrame ni siquiera la famosa lagrimita de Remy, así que no ocupe un solo pañuelo.

Si bien es cierto que las actuaciones de Russell Crowe (Los miserables, 2012) y Amanda Seyfried (12 horas, 2012) están justas y precisas, también lo es que el guion por parte de Brad Desch se ha quedado corto, prometió y no cumplió, convirtiéndose en medianamente aceptable.

amandaLa película en sí no es de un padre y una hija, tampoco es de la pérdida de una madre, mucho menos la historia de amor de una huérfana, es más bien el encuentro de esa mujer consigo misma y el otorgamiento del perdón a su niña interior.

Dentro de lo rescatable de la cinta, aparte de las actuaciones, está la visión del director Gabriele Mucchino (En busca de la felicidad, 2006) y su editor Alex Rodríguez (Y tu mamá también, 2001), que manejan muy bien el hilar la historia en dos líneas, entre el ayer y el hoy, los años 80’ y 2016, con el poco guion que tenían, sin que me refiera a falta de diálogos, sino a la falta de sustancia.

Otra cosa a destacar es la participación de Jane Fonda (Si te casas…te mato, 2005), aunque pudo haber sido mejor manejada y tener un peso significativo en la historia, pero bueno, el verla en la pantalla grande es asegurarnos de que un trabajo saldrá bien dentro de toda una producción.

No veo a la cinta liderando ninguna noche de nominaciones, ni para bien, ni para mal, tampoco la veo como una recomendación o punto de referencia en más allá de 6 meses, es simplemente otra película que se perderá entre el montón. Sin embargo, si acude a verla no sentirá que fue una estafa el boleto de entrada, solo la olvidará pronto.

Lástima, aún no encuentro alguna película que pueda identificarme con la relación entre mi padre y yo, seguirán siendo como puntos de referencias de nuestros gustos las de Casablanca (1942) y Cinema Paradiso (1988), pero aún no se produce aquella que nos defina y podamos decir: es nuestra cinta.

Esto ha sido todo por hoy, nos vemos en la siguiente función.

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