Filomena, de fe y la buena fe

Escrito por on mar 2nd, 2014 y archivado en Actores y Actrices, Destacado, Galería fotográfica, Melodrama. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

Filomena, de fe y la buena fe
Judi Dench en Philomena

Judi Dench en Philomena

Creer es un asunto devaluado en la sociedad laica, el racionalismo de la modernidad convirtió a la religiosidad o al misticismo en un asunto de segunda en la sociedad moldeada o concebida para servir al hombre ( a algunos, claro), así pues la fe religiosa queda formalmente fuera del quehacer cotidiano en la medida del menos común de los sentidos, el sentido-común, pero en la realidad actuante la fe dirige a una gran cantidad de los seres humanos en el planeta, incluso a él le debemos la mayoría de las guerras y hechos de sangre actuales, claro que no es de esto de lo que trata el asunto tratado por Stephen Frears en Filomena, con Judi Dench, camino hacia los Óscares.

Desde luego la película se desenvuelve en la esfera de la modernidad y por lo tanto conlleva una crítica interna a un asunto de fe, pero no es una obra que censure al hecho de tenerla sino al contrario confirma la realidad de su existencia como algo real y actuante.

Tal vez sin querer la cinta nos remite a En el nombre de Dios (Peter Mulan, 2002) y la visió9n apocalíptica de la actividad católica entre los angloparlantes, sencillamente es la historia de una chica pecadora que es despojada de su hijo (nacido fuera del matrimonio) y al crecer lo busca.

Filomena (Judy Dench) no es más que una mujer anciana que por nostalgia de familia busca al hijo que parió de adolescente y que las monjas del convento donde la recluyó su creyente padre dieron en adopción al tenerla por incapaz e indefensa, el asunto es que Filomena sigue siendo la ignorante que entró al convento y también una solitaria que quiere revalorar su existencia con todo los elementos que vivió y debió controlar, por ello sigue el consejo de una joven amiga y se auxilia de un reportero ateo, Martin Sixsmit (Steve Coogan).

Ya están todos los elementos para una cinta de crítica social e histórica, de análisis de fallas morales en el tiempo y espacio, pero solamente es una historia sencilla, lo que  Sixsmit llama “de interés humano”, según la costumbre diarista. Y el propósito del reportero en retiro involuntario (no fue despedido, solo “reajustado” del presupuesto en crisis por las novedades electrónicas) es la noticia, la continuidad denunciando los abusos del Vaticano contra los fieles, serías la manera de asegurar la tranquilidad de esa vieja a quien se le robó buena parte de su vida, pero esa vida es el centro del asunto.

De Filomena solo sabemos los recuerdos críticos de su pecado, de la seducción de verano por un muchacho como ella que desaparecerá casi de inmediato dejándola con el producto de un rato de pasión, en su memoria según la muestra Frears no existe rastro del padre autoritario e intransigente, solo recuerda a los personajes que estuvieron a su lado en el tiempo de la gestación y el parto, del pequeño que sería separado de su lado a hurtadillas, de quienes hicieron significativa la desaparición, pero es todo lo que sabremos de ella.

Sabemos que tuvo una vida personal, pero no si fue solitaria o rehízo su existencia, que en un instante dado sintió la curiosidad o la nostalgia por el pequeño perdido y emprende la búsqueda hasta que una amiga la conecta con Sixsmit y éste emprende la búsqueda sistemática. Sin embargo el logro es pírrico, el convento está casi inactivo, las monjas o han muerto o están demasiado viejas para dar información valiosa, incluso la superiora, que sigue igual de autoritaria e intransigente, resulta inútil, pero la verdad podría ser triste para otros: su hijo creció adquiriendo la vida homosexual y solo queda su compañero y una tumba  bien cuidada, cualquier cosa pierde sentido ante este panorama, nada podría devolver el hijo a Filomena, especialmente no lo haría la venganza o el rencor.

Con los escándalos del sacerdocio pederasta y el cambio de Papa un asunto como éste podría ser una bomba mediática, devolverle a Sixsmit el sitio en la profesión, pero a Filomena ¿en qué podría beneficiarla? Por otra parte ella vivió y evitó la violencia de un padre brutal en el convento, donde se hizo mujer y adquirió un sentido vital a través de la fe, así solamente perdona ante el asombro incongruente del reportero.

De alguna manera Coogan, actuando y escribiendo denuncia una de dos: o bien la fe es algo contra lo que no tenemos argumento alguno, o la ignorancia que impera en quienes la practican está al servicio de un poder que la aprovecha para no cambiar, y aunque nosotros podemos hacer el cambio no podemos interferir con la creencia, aunque ésta no esté de acuerdo con lo que consideramos bienestar común, es, finalmente, una defensa de la libertad de elegir.

Filomena (Philomena). D. Stephen Frears. Con: Judy Dench, Steve Coogan, Sophie Kennedy Clark. Guión: Steve Coogan Y Jeff Pope. UK  . 2013.

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...

Dejar una respuesta

Anunciante

Cineforever en Facebook

Síguenos en Twitter