Nicholas Ray en FICUNAM

Escrito por on mar 7th, 2012 y archivado en Actores y Actrices, Destacado, Directores, Documental, Galería fotográfica. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

Nicholas Ray en FICUNAM

Dentro del 2do. Festival internacional de cine de la UNAM (FICUNAM), en las presentaciones especiales, se exhibieron dos largometrajes en los cuales la figura es el controvertido director estadounidense Nicholas Ray (agosto 1911-junio 1979): “We can’t go home again” (No podemos regresar a casa otra vez) y “Don`t expect too much” (No esperes demasiado), irremisiblemente complementarios para obturar sus ciclos vitales y cinematográficos, captarlo en su estimulante actitud, sus procesos de trabajo, tensiones, iniciativas, aceleres.

Nicholas Ray es conocido sobre todo por haber dirigido “Rebelde sin causa” (Rebel without a cause, 1955), pero su filmografía se remonta a 1948 con “Viven de noche”  (They live by night) e incluye al menos una docena de clásicos, como se apunta en el inicio de “Don’t expect too much”, en tanto se ven carteles y fotografías de unos de estos filmes: “La muerte en un beso” (In a lonely place, 1950), “Mujer pasional” (Johnny Guitar) (1954), “Delirio de grandeza” (Bigger than life, 1956), “Amarga victoria” (Bitter victory, 1957),  “Salvajes inocentes” (The savage innocents, 1960).

Originalmente, el documental “Don’t expect too much” lo iba a dirigir Bernard Eisenschitz, especialista en la obra del realizador estadounidense, sobre quien escribió un libro –Nicholas Ray, an american life (1993)-, pero por algunos conflictos decidió retirarse del proyecto y terminó por hacerlo Susan Ray, la esposa y viuda del cineasta, quien lo concluyó apenas unos días antes de su estreno mundial en el Festival de cine de Venecia 2011.

“Don’t expect too much” se centra en los entresijos de “We can’t go home again”, que sería la obra final y póstuma de Nicholas Ray (si quitamos “Nick’s film/Lightin’ over water”, 1979, de Wim Wenders), en  cómo se fue sumiendo en esa locura vanguardista, en el brío y nuevos alientos que le transfirió, en el involucramiento profesor-alumnos.

Susan Ray toma de base metraje no utilizado en “We can`t go home again”, lo intercala con entrevistas a los que fueron alumnos en ese curso, ahora ya de más edad y unos más avejentados y deteriorados de lo que estaba Nicholas Ray cuando fue contratado para ser su profesor. Anexa precedentes de la crisis económica y artística en que andaba su esposo, lo cual le apremió a la aceptación para impartir ese curso en el Harpur College, en el estado de Nueva York en 1972. Topa hasta la odisea de Nick para vender o proyectar la película, pedir dinero a sus conocidos hollywoodenses para completarla, ir a editarla en Zoetrope, recibir negativas y críticas desaprobatorias, su resistencia a abandonarla.

En “Don`t expect too much” está el arribo de Nicholas Ray a esa escuela, su introducción, con su proyecto de filmar en ristre, y los alumnos inquiriendo por qué está ahí alguien que hizo tantas películas, que trabajó en Hollywood, y confunden los títulos. Las clases, es decir las filmaciones todas las noches, poniendo a los muchachos a hacer de todo, sonido, fotografía, asistencias, iluminación. Las indicaciones y consejos para los ejercicios a realizar. La conversación peripatética con un alumno donde le narra el cuento-parábola de la Esfinge de donde surge el título de “No esperes demasiado”.

Y Ray siempre con cigarro en la boca o en la mano, hasta en la moviola, y aquí y allá con una botella de vino, o empuñando una cámara de 16 mm. La voz de Susan Ray hablando del deterioro del cineasta (visible en su cara), de que sólo necesitaba dormir cuatro horas; o sus euforias, como al conocer a un tipo que procesaba electrónicamente las imágenes (tipo psicodelia), a lo que dará uso en su película, y al colocar los varios proyectores juntos frente a la pantalla sobre la cual filmará esa combinación de imágenes, lo que era muy adelantado para entonces.

Uno de los momentos impactantes es el alumno que cuenta lo sucedido tras ir a la Convención Republicana en Miami y que al regreso pidiendo aventón unos tipos lo maltrataron por traer el cabello largo y la barba, por lo cual decide cortársela, secuencia que vemos completa frente al espejo, el sufrimiento reflejado en el rostro al meter tijera, los ojos rojos.

El montaje entre el curso en el 1973 y las entrevistas actuales deja sentir lo que piensan los alumnos, en concordancia con las imágenes, el paso de los años en ellos; lo que recuerdan del experimento o de la libretita que guardaba Ray con nombres y teléfonos de estrellas y famosos a quienes acudió cuando se le agotó el material y el dinero que le daban en la universidad.

Quienes le acompañaron, platican las zozobras del viaje a Los Ángeles y la edición final de “We can`t go home again”, que se completa con lo dicho por Walter Murch (editor de cine)  cuando vieron la película en San Francisco, expresiones tipo “es demencial”.

De lo poco mencionado de tiempos anteriores viene con Jim Jarmusch, en anécdotas que le contó Ray, como cuando hizo enojar a Joan Crawford en el rodaje de “Johnny Guitar”, o el viaje que hizo con James Dean previo a “Rebelde sin causa”, para conocerlo, compartir, entenderlo.

“Don´t expect too much” es un legajo visual de los impulsos de Nicholas Ray hacia el final de su carrera, de su objetivo de filmar y la grieta que halló cuando le propusieron impartir un curso. Explica mucho de sus métodos de dirección, con las prioridades hacia los actores, a la función de la cámara y el equipo de filmación. Lo que aún podría haber hecho de haber conseguido financiamiento; sus posiciones políticas y rebeldes, el juicio a los 9 y el incidente en la Convención Demócrata en Chicago en 1968, donde andaba filmando y fue golpeado por los policías, y donde dice que perdió la vista del ojo derecho, aunque en otros instantes dice que usa el parche en el ojo por vanidad y se lo cambia al otro ojo o lo olvida.

El epílogo de “Don´t expect too much” va con fotos fijas y la voz de Susan Ray compartiendo lo que fue del malogrado cineasta posterior a ese año y medio en Harpur College hasta su deceso en 1979, sin poder dejar de lado “We can’ go home again”, con la metáfora implícita en el título que proviene de la novela póstuma de Thomas Wolfe, “You can’t go home again”, No puedes volver a casa, como sería el destino de Nicholas Ray.

Textos relacionados:

Nicholas Ray cineasta de códigos morales

Nicholas Ray: sus películas en inglés y español

Nicholas Ray; el cineasta del crepúsculo

Nicholas Ray: sus películas en inglés y español

“Sic Transit”: Gloria Grahame

La leyenda de los malos: The true story of Jesse James

El bosque perdido, Infierno Verde o Wind across the Everglades de Nicholas Ray, por Tristan Renaud

Llamar a cualquier puerta (Horas de angustia) de Nicholas Ray, con Humphrey Bogart

GD Star Rating
a WordPress rating system
GD Star Rating
a WordPress rating system

Dejar una respuesta

Anunciante

Cineforever en Facebook

Síguenos en Twitter