Una familia de tantas de Alejandro Galindo

Escrito por on nov 30th, 2011 y archivado en Cine Mexicano, Derecho, Destacado, Galería fotográfica. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

Una familia de tantas de Alejandro Galindo

Para Marce y la nueva familia que hemos formado

El concepto familia es tan interesante como difícil de definir; y si desde una perspectiva semántica es complejo, desde el mundo jurídico su sentido y conceptualización son aun más complicadas de fijar; de hecho en la práctica la idea de familia es estructurada más como un convencionalismo que permite dar vida y funcionalidad a otras figuras del derecho familiar y por esta misma circunstancia su idea ha ido cambiando en la medida que la propia dinámica de la sociedad lo permite, exige o necesita. Tal vez a veces su sentido estricto y tan ligado a lo conservador pudiera generar controversia en su hacer, sin embargo, el derecho es amplio y progresista y en esa misma medida ha permitido ir incorporando diferentes tendencias y posibilidades.

Cuando nació la legislación civil familiar en México, no definía de manera clara qué era familia; sin embargo la exposición de motivos del Código Civil para el Distrito y Territorios Federales, al referirse al matrimonio, se le consideraba “como la forma legal o moral de constituir la familia”, palabras que remiten sin dejar lugar a duda a las frases que en su momento formuló la famosa epístola de Melchor Ocampo. Por cierto, es interesante el rechazo actual a la carta del célebre liberal mexicano tildándola de tradicional o anticuada, mientras en su tiempo sus ideas fueron progresistas y contrarias a cualquier idea conservadora, recordemos que precisamente él fue piedra angular en las  llamadas leyes de reforma expedidas en la época del benemérito de las Américas, Don Benito Juárez.
Desde el punto de vista teórico, los textos de enseñanza del derecho tradicional no abordan el concepto de familia, lo obvian y se dedican en realidad a desentrañar las consecuencias o sus orígenes, es decir, el matrimonio, parentesco, divorcio, alimentos, etcétera. Por su parte la Suprema Corte de Justicia de la Nación en sus tesis de jurisprudencia ha evadido el tema, es difícil encontrar una definición y más bien la obvian o la refieren colateralmente.
A partir de los años en que la sociedad mexicana ha experimentado una mayor liberación el concepto ha ido cambiando, por suerte al día de hoy es más abierto, ha entendido que las familias se forman por diversos vínculos, si bien muchas de las veces formados con base en la sangre, en otras las relaciones se crean por elección, por una especie de adopción. Sin embargo, en Aguascalientes aun se vincula estrictamente a cuestiones de sangre o afinidad, en el 2007 fue reformado el artículo 136 del Código Civil (con tan pésima técnica legislativa que fue incluido en el capítulo de esponsales) y señaló: “Se entiende por familia a todo grupo de personas que habitan una misma casa, que se encuentren unidos por el vínculo del matrimonio o concubinato o lazos de parentesco consanguíneo o civil, y que por la ley o voluntariamente tengan unidad en la administración del hogar”.

Como se puede apreciar, nuestra legislación aun es conservadora y limita la familia, sin embargo esta asociación es tan compleja y variada en la actualidad, que se tendrán que crear mecanismos que le permitan entender y ampliar esta evolución. Tal vez este cambio constante y lógico retratado en una de las mejores películas mexicanas de toda la historia cinematográfica, sea precisamente el éxito de dicha cinta. Una familia de tantas (1948) dirigida por don Alejandro Galindo y estelarizada por Fernando Soler, David Silva y Martha Roth, no sólo es un buen ejemplo de las dificultades de formar parte de esta clase de núcleo, del rompimiento de los valores en un México moderno que comenzaba a nacer en aquellas épocas (y que hoy sufre idénticos y acelerados cambios) muestra además como los padres tratan de hacer de sus hijos su ejemplo y semejanza, para bien y para mal, tal y como lo dice poéticamente Serrat en Esos locos bajitos. Una familia de clase media-alta de la ciudad de México dirigida por Don Rodrigo Cataño (Fernando Soler en una de sus mejores actuaciones) un estricto, exigente y tradicionalista contador, se ve transgredida cuando un joven vendedor de aspiradoras acude al domicilio para vender uno de esos modernos aparatos, una de las hijas se ve atraída por el joven y comienzan un romance sin conocimiento del jefe del hogar que quiere que su hija se case con un acaudalado primo lejano de la familia. Cuando el vendedor acude a la casa a solicitar permiso para poder ser novio, viene el quebranto, don Cataño terminara rompiendo relaciones con su hija para siempre, el cierre de la cinta es ella vestida de novia, saliendo sola de su casa y siendo despedida de manera secreta (el padre lo ha prohibido) por su madre y hermanas.
Al final de cuentas, la base de la familia es el amor y, como lo dijo de manera muy brillante esta semana Javier Sicilia “no es posible pensar en el amor cuando se habla del poder” tal vez esa es una de tantas razones por las que es difícil que el derecho se inmiscuya en el concepto de familia, porque el amor y no el derecho, son el nacimiento del núcleo social más importante del mundo.

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1 comentario en “Una familia de tantas de Alejandro Galindo”

  1. Marcela Leticia dice:

    excelente artículo!!!

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