Hombre sin rumbo, El hombre sin estrella, Man without a star, de King Vidor, con Kirk Douglas y Jeanne Crain

Escrito por on may 25th, 2011 y archivado en Destacado, Galería de vídeo, Galería fotográfica, Western. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

Hombre sin rumbo, El hombre sin estrella, Man without a star, de King Vidor, con Kirk Douglas y Jeanne Crain

Hombre sin rumbo, El hombre sin estrella, Man without a star, de King Vidor, con Kirk Douglas y Jeanne Crain, por Jean Wagner; selección de Dossiers du cinéma y traducción del francés por Héctor Enrique Espinosa R.

Una árbol es un árbol: bajo este título King Vidor ha publicado su autobiografía. Y ese árbol jamás ha podido ser talado, ni en la mirada, ni en el ascenso de los jóvenes turcos: él ha deseado la muerte mientras… Tenemos la impresión de que solamente las compañías de seguros han rechazado tener su piel como ahora la de Dwan o Walsh. Este árbol es de los que han crecido en la tierra virgen del Oeste en el ciclo anterior, un árbol de savia, un árbol de la selva invasora.

Pero King es un conquistador. Ve al Oeste, joven… Toda su obra es la gesta del hombre libre que devora los grandes espacios, doma a brazo partido un trozo de tierra, da la mano a su vecino, observa de frente a sus enemigos, construye sus pueblos, funda un país. Hemos hablado tanto de su lirismo despeinado(es real, es lo que le permite no perder el aliento en secuencias donde Gance caería sin golpe de daño por el ridículo) y en Hombre sin rumbo (en España pasa como La pradera sin ley), donde no hay movimiento de multitudes, nada del reducciones de tono, para despiste.

Por lo tanto si las grandes trompetas han sido esmeradamente eliminadas, el hombre sin rumbo canta en menor al mismo universo, las mismas obsesiones. Puede ser su reflexión y ésta es más nostálgica: una época está en camino a la desaparición; habrán de llegar otros hombres con diferentes objetivos y otra escala de valores. El viejo King lo sabe muy bien tanto  como si el combate es ardiente hoy, y comienza a aflorar una pequeña sombra de resignación. Pero ya regresaremos a ello.

Ante todo el Hombre sin rumbo, Dempsey Rae, es uh personaje típicamente vidoriano. Es interpretado por Kirk Douglas, también él actor vidoriano. Es un hombre sano que ama la vida golosamente y la consume por todos sus poros. Su existencia es todos los días un combate renovado, conquistador de tierras y de mujeres. Si no tiene estrella es que jamás ha accedido a asentarse. “¿Quién sabe el camino correcto para un hombre sin rumbo?”Canta Frankie Lane en el tema. Nadie lo sabe, ni siquiera el propio Rae, especialmente él. Este es un tema que podemos considerar como vidoriano luego de encontrarlo en películas tan diferentes como El pan nuestro de cada día, Perfidia de mujer, Hacia otros mundos, La despreciada, o La furia del deseo. Partida infinita hacia un horizonte que podría no tener fin.

Pero, al mismo tiempo, quiere mantener intacta su integridad de hombre. King Vidor al mismo tiempo que se hace más sencillo retoma un tema que se integra en la tradición westerniana: el tema de los intereses, la concretización más exacta de la lucha entre los sedentarios y los nómadas. En Hombre sin rumbo, también está la limitación a lo errabundo. Es el final de la libertad absoluta, ideal vidoriano por excelencia. Es el final del individualismo. Éste es el tema principal del filme, tema que ha llegado a tener tal peso que no puede ser tratado con maniqueismo. Es en el momento en que la civilización se instala donde, por la fuerza de las cosas, la instalación de los intereses se convierte en indispensable, y solo será para proteger a aquellos que tienen los intereses con intenciones impuras.

Cuando Dempsey Rae llega al pueblo de granjeros en que se desarrolla la película, está completamente quebrado: ya no tiene más que su silla. Es el hombre con un nuevo proyecto: llega de haber cerrado una página de su vida. Es el hombre solitario que acoge una nueva tierra: todo puede reiniciarse. Tiene, en el plano del comportamiento cotidiano, la intención de recuperar totalmente su juventud. Es el mismo más joven aún que el adolescente que toma a su cargo. Posee el encanto de los  vagabundos sin puerto de destino y al mismo tiempo la madurez del hombre que ha vivido. Su naturaleza optimista está presta a desenvolverse.

Se integra a una sociedad que también es nueva, casi virgen, que cree anárquicamente en la alegría de vivir, un sencillo “impulso vital”. La noción de  ganancia pasa a segundo plano. Los propietarios existen, pero la tierra y el agua son de todos, porque todos son hijos de la tierra y del agua. Esta hermosa armonía se quebranta  el día de la llegada de Reed Bowman. Ella es una mujer. Y es del norte: Aspira a la civilización. Para la ganancia – y tan solo por la ganancia- aporta un instrumento de la civilización, el puño de hierro del interés. Entonces la buena comunidad de hombres se diluye. La ira se hace día. El crimen hace su aparición.

Desde luego la posición del héroe es inequívoca. Ciertamente es un luchador, pero abdica. Porque ha conocido la aventura del interés desde su silla, sabe que a la vez es indescifrable e irreversible. El progreso es algo que Rae contempla como proveniente  del exterior: delante de la sala de baño rosa, sencillamente está divirtiéndose. Esta  resignación ante lo inevitable es en si un acto de hombre de experiencia. (Vidor a los 59 años cuando pone en escena Hombre sin rumbo ha visto transformarse a los  Estados Unidos de país efervescente en superpotencia industrial. Él, individualista, heredero de los pioneros, hijo de la democracia, ha visto restringirse la libertad reservada al individuo). Es por esta nostalgia por la que hablamos a toda hora de lo que impregna el filme: el tiempo ha llegado en que los hombres si destino han perdido su lugar. El nómada deviene en un desclasado. Hombre sin rumbo será uno de los primeros filmes cuyo tema del hombre rebasado por la historia aparece (después, ha encontrado fortuna: Los profesionales, La pandilla salvaje, Butch Cassidy y el Sundance Kid, etc.)

Por lo tanto, lo sabemos, Dempsey Rae no partirá. Cierto, el primer motivo de  sus actos será la venganza. Pero al mismo tiempo de su asunto personal estará el caso de  toda una comunidad: es lo que está en juego. Después los intereses se hacen  indescifrables, en tanto son puestos en condiciones decentes, en las condiciones que  dejaron al individuo un sitio mayor, más exactamente, un lugar menos constreñido. Pasa de un campo al otro sin realmente participar de ellos, sin estar auténticamente comprometido a fondo con la lucha. Cuando se le ofrece establecerse luego de la victoria, lo rechaza y sale de nuevo hacia una nueva tierra donde ejercer su libertad antes de que nuevos intereses le fuercen a retomar el camino. El filme es, entonces, según este plano, un constante fracaso, la última canción de un viejo que dedica a la  libertad individual, a la vida plena y conquistadora. Otra cosa diría en su juventud.

Es decir que sin amargura y mucha sabiduría: a quien Dempsey Rae considera como su hijo, le aconseja arraigarse y hacerle el juego a la civilización. Nosotros testimoniamos muy de cerca la evolución de Dempsey  Rae ante la actitud del Texas Kid. Al principio le enseña lo que sabe, que aprenda a volar con sus propias alas. Enseguida en una escena breve donde no se dice nada, hace cuentas de lo que forja su   malestar: recupera la confianza en sí mismo y se convence de vivir una existencia totalmente opuesta a la suya.

Pero sabemos que la mujer ha jugado siempre un rol capital en la obra de Vidor.  Responde muchas veces al esquema puritano que evoca particularmente al Sur: criatura  inferior, es para el hombre la permanente tentación del mal. Ella es por lo tanto más despreciable que el hombre en la obsesión: es Ruby Gentry en La furia del deseo, es el personaje de Jennifer Jones en Duelo Al sol. Reed Bowman también lo es, físicamente posee un erotismo discreto y es otra llave de paso a la misoginia: es una mujer del norte, sofisticada, por lo mismo lejana a la tierra, la mujer concupiscente y calculadora, la mujer para quien la ganancia rebasa el interés por la tierra o por el hombre, en una palabra, la mujer matriarcal. Será ella quien esté situada en el centro de cizaña esparcida entre los granjeros, también es ella quien separa a Dempsey Rae de Texas Kid. Solo tiene un papel de enlace en la película, pero resulta esencial.

Pero aún así la salud de Dempsey Rae lo salva: esta mujer le atrae pero odia todo lo que ella representa. Interviene entonces un tema que ha subrayado Michel Delahare y está en la base de la mejor escena del filme: podríamos recordar el tema del banjo. En el momento en que Dempsey Rae va a dejarse llevar por su instinto destructor y acabar  con todo, colocan un banjo en sus manos y él canta. No resulta prohibitivo ver una parábola acerca de la creación estética: en esta canción (y en el western, la canción es el elemento más cercano que puede simbolizar una creación artística), el hombre canaliza su violencia,  transforma en lirismo y en humor lo que podría ser una voluntad destructiva. Al mismo tiempo domina al grupo que le rodea y lo impresiona en el sentido más inmediato del término.

Esta visión del antiguo Texas responde un poco a la vocación de locura lúcida de un sudista que sabe que el viejo sueño edénico ya está bien muerto. Es también el testamento de un cineasta que ha visto a Hollywood convertirse en lo que es hoy, un sitio anónimo donde las fuerzas anticuadas usan sus fauces pero han dejado el sitio a tecnócratas fastidiosos (y no había previsto la invasión leonina, la del colmo de la sofisticación). Y es una lección sabia: a la hora en que todo se decide, basta todavía al hombre un último recurso, el de tomar una cámara y contar una pequeña historia: “Erase una vez, en América…”

Textos relacionados:

King Vidor: maestro en el cine mudo y el sonoro

King Wallis Vidor: tipicamente norteamericano

King Vidor nació hace 117 años

King Vidor: sus películas

Duelo al sol,

Duelo al sol, los avatares del clásico

La guerra y la paz de King Vidor

Kirk Douglas: su filmografía

El hijo del trapero: Kirk Douglas

Kirk Douglas: Estrella por sí mismo

Festeja su cumpleaños 93 Kirk Douglas

Celebra su cumpleaños 94 Kirk Douglas

El extraño caso de Martha Ivers con la malvada Barbara Stanwyck

La antesala del infierno, Detective Story con Kirk Douglas y Eleanor Parker

Cautivos del mal (The bad and the beautiful), Los embrujados, de Vincente Minnelli

Duelo de titanes: Sturges y la balacera de Ok Corral

El último tren de John Sturges con Kirk Douglas y Anthony Quinn

Patrulla infernal obra maestra de Stanley Kubrick, con Kirk Douglas

Kirk Douglas en Aguascalientes

Ultimo Atardecer y su revuelo en Aguascalientes

Un héroe arcaico: Los valientes andan solos con Kirk Douglas

Dos tipos duros de los años dorados de Hollywood: Burt Lancaster y Kirk Douglas

Jeanne Crain: sus películas

El pistolero invencible

Ficha Técnica:

Hombre sin rumbo. (Man without a Star/ L’Homme qui n’a pas d’étoile). 1954.

Realización: King Vidor.

Production:  Aaron Rosenberg.

Guión: Borden Chase y Daniel D. Beauchamp basados en una novela de Dee Lawford.

Fotografía: Russel Metry.

Música: Joseph Gershensen.

Decorados: Alex Golitzen y Bernard Herzbrun.

Edición: Virgil Vogel y J: Patfray.

Duración: 89 minutos.

Intérpretes: Kirk Douglas (Dempsey Rae), Jeanne Crain (Reed Bowman), William Campbell (Texas Kid), Claire Trevor (Idonee), Jay C. Flippen (Strap Davis), Myrna Hansen (Tess Cassidy), Mara Corday (Cocassin Mary), Richard Boone (Steve Miles), Eddy C. Walter (Tom Cassidy).

GD Star Rating
loading...
GD Star Rating
loading...
Hombre sin rumbo, El hombre sin estrella, Man without a star, de King Vidor, con Kirk Douglas y Jeanne Crain, 10.0 out of 10 based on 3 ratings

2 comentarios en “Hombre sin rumbo, El hombre sin estrella, Man without a star, de King Vidor, con Kirk Douglas y Jeanne Crain”

  1. Muy bien Héctor, a ver cuando traduces o comentas DUELO AL SOL de King Vidor, una de mis más adorables películas, con la pasional Jennifer Jones. Te mando un abrazo. Alán.

    GD Star Rating
    loading...
    GD Star Rating
    loading...
  2. Alan:
    En este mismo sitio puedes encontrar un comentario que hice en relación a Duelo al sol, publicado en febrero de 2007 el link es el siguiente http://www.cineforever.com/2007/02/03/duelo-al-sol/

    saludos

    GD Star Rating
    loading...
    GD Star Rating
    loading...

Dejar una respuesta

Anunciante

Cineforever en Facebook

Síguenos en Twitter