Una mirada al cine porno

Escrito por on ene 5th, 2011 y archivado en Cinefilia, Destacado, Ensayo, Galería fotográfica. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

Una mirada al cine porno

Uno de los géneros más menospreciados en la comunidad cinéfila es el llamado cine porno. Se le tacha de vulgar, indecente, incluso que atenta contra la tan de moda “equidad de género”; y a los que aprecian esta distinguida rama del cine se les tiene por pervertidos. Así que me propongo escribir aquí una breve reivindicación de éste género.

La primera crítica que se le hace al cine pornográfico es su carencia absoluta de trama, o al menos de una trama con cierta profundidad y coherencia, pues en la aplastante mayoría de las películas pornográficas, éstas simplemente se limitan a relatar cualquier situación inverosímil seguida del vulgarmente conocido “mete-saca”, y que las situaciones que se plasman en dichas películas son completamente irreales. Pero, me pregunto, ¿y el cine comercial tiene una trama real? la verdad es que tampoco, ni el cine comercial ni prácticamente cualquier película tienen una trama “compleja” o digna de apreciación artística. Las películas que saturan el cine de preferencia del cinéfilo lector son en su mayoría “comedias” románticas, que tienen la misma estructura que las porno simplemente más descafeinadas, o más agradables para la mochería y pudor de la mayoría. Me explico, contienen una trama muy real, la de que cualquiera se puede enamorar de la chica más guapa y que ésta le va a hacer caso, después de diálogos completamente insulsos, y la película termina irremediablemente con la proclamación del amor incondicional de los personajes principales. Me remito al comentario inicial, trama incoherente que culmina con una relación sexual implícita (o explícita) de los personajes. Aún más, se puede observar, que en el caso de las comedias románticas todas hay una misma trama reciclada hasta la náusea, y que únicamente cambian ciertos detalles. O sea, telenovelas de Televisa y TV Azteca, con mucho mayor presupuesto.

Ahora, si uno pone atención en el público conocedor que atiende a las salas donde se proyectan dichas películas, verá un montón de parejitas besuqueándose (cuando menos). Que ironías de la vida, era el objetivo de los primeros cines porno. Por otra parte, si dichas películas se ven en la comodidad del hogar, se espera que la película sea solamente un catalizador para el arranque pasional de la pareja, que es exactamente lo que sucede cuando las parejas ven películas porno, ya sea en la comodidad del hogar, o en la de un hotel de paso.

La segunda crítica más popular es que el cine porno degrada a la mujer, lo cual dista completamente de la realidad, pues al contrario, la pornografía ha hecho más por liberar a la mujer que el pudor y el recato, y esto es así desde la antigüedad. Para demostrarlo hay que partir desde el principio, es decir, desde el origen de la palabra.

Pornografía literalmente significa descripción de la prostitución (o de las prostitutas) por sus vocablos griegos. Sí, eso significa, pero no el sentido  despectivo de ahora, o de otras culturas no griegas. De hecho, en el contexto del vocablo griego se refiere más a liberación sexual, que al intercambio de favores sexuales por dinero, pues era uno de los títulos que se le daba a Afrodita, o sease, Afrodita Porné. Este título se lo daban sus sacerdotisas a la hora de invocarla en su templo, en la antigua Kytere, hoy Creta. En esa época, no muy diferente de la actual, en la que las mujeres se veían sometidas por el hombre, cuando el hombre las obligaba a hacer las tareas domésticas y las sometía sexualmente, a cambio de atiborrarlas de hijos y no quedarse en la calle; había dos opciones para la mujer: la sumisión sexual, o la calle. Es decir, la prostitución de cualquier forma, solamente que la sumisión sexual siempre ha sido socialmente aceptada. Pero dichas sacerdotisas, eran mujeres que utilizaban precisamente el objeto de su opresión, para someter al hombre. Antes, como ahora, el primer paso de la liberación femenina, es  la liberación sexual. Utilizaban el arma del opresor en su contra, y el anterior no es el único caso, ha habido numerosos casos de cultos parecidos durante la historia humana, por lo general por medio de deformaciones (en el sentido estricto de la palabra, no como despectivo) de los cultos originales, como el de Isis en la región de Armenia y el Ponto, el culto a Baco y a Venus en algunas partes del imperio romano, y también en deformaciones de cultos cristianos católicos y ortodoxos, por lo general de origen gnóstico (no en el sentido de Dan Brown, sino en el verdadero), como algunas sectas cátaras, borboritas, y khlystis. Hay que señalar en este punto ¿qué degradación femenina?, ¿según quién?.

La pornografía era en tiempos antiguos, como hasta hace muy poco (a mediados del siglo XX) el único medio donde la mujer era importante individualmente aunque eso sí de una manera si se quiere retorcida y subterránea. Y así con la aparición del cine, y por consiguiente del cine porno de manera casi inmediata, iban cientos de hombres a idolatrar y fantasear sexualmente con una mujer, al contrario de lo que sucedía en sus hogares, donde el hombre disponía de la mujer cuando y como quería.

De hecho, en casi todos los casos, en el porno moderno es la mujer quien somete al hombre, pues es ella la que elige copular con el hombre y el éxito de la película porno está relacionado con el disfrute de la mujer, no el del hombre. En fin, que el hombre pasa a segundo plano, y es, de hecho, lo más intrascendente en la película, lo cual se ve reflejado en los salarios, pues el actor porno difícilmente gana la tercera o cuarta parte de lo que gana la actriz. Ahora pregunto, ¿en qué industria o sector comercial sucede que la mujer gane lo mismo, o más que el hombre? es pregunta.

Tal vez lo más importante del cine porno y, sin embargo, lo que más se suele pasar por alto es su verdadero objetivo. El proyectar sexo explícito es sólo un medio para, no el objetivo en sí. El verdadero objetivo es la proyección de una fantasía, la fantasía de que el observador participa, le hace creer a él que es él mismo el que tiene la relación con la actriz; lo que se ve demostrado en las mismas tomas de las escenas, en las cuales la actriz suele fijar su mirada no en el actor que tiene la relación explícita con ella, sino en la cámara, creando la ilusión de que a quien observa es al espectador. Más aún, uno de los géneros de cine pornográfico con mayor éxito actualmente es el llamado POV, que por sus siglas en inglés significa punto de vista, en el cual la escena es filmada desde una perspectiva tal que parece que el espectador es el que tiene la relación sexual.

Y en el objetivo llega su gran éxito, que coloca a la industria pornográfica como una de las más consolidadas en el mercado, tanto nacional como internacional. Pues se basa en la universalidad y en la diversidad de las fantasías sexuales, y de los deseos más profundos y a veces ocultos del ser humano. Mientras el cine comercial ha copado los sueños “nobles” del ser humano, la pornografía se ha ocupado de las “otras fantasías” tal vez si se quiere de una manera inconsciente, pero lo ha hecho. Se ha atrevido a ofrecerle a cada persona una mirada a sus más poderosos deseos, sin juzgarlos, sin llamarlo pervertido. Le proporciona un escape al deseo de la persona.

Precisamente, la anterior es una cara de la libertad de expresión que a menudo nos negamos a ver como sociedad. Cuando se habla de libertad de expresión se piensa en la crítica política, social, económica y religiosa; pero nunca en la libertad de expresar tus deseos, pues esos son impuros y vulgares y esto no sólo según las jerarquías eclesiásticas de casi todas las religiones. ¿Cómo se puede hablar de libertad de expresión, si uno no puede hablar de sus fantasías sexuales y verlas en pantalla, o en papel, a menos de que se enfrente uno al escarnio social? Curiosa definición de libertad es esta en la que vivimos, donde es socialmente más o menos bien visto criticar a la iglesia o al gobierno, pero en el momento en el que hablamos de sexo explícito nos caen adjetivos como pervertido por decir alguno, y se nos condena al ostracismo social.

Curiosidades de la vida, y por supuesto guardando las distancias que son abismales, varios de los denominados libertinos y abogados de la decadencia, que escribían pornografía, son de los principales defensores de la libertad. Como el marqués de Sade, Apollinaire, Verlaine, y un largo etcétera hasta Salman Rushdie en la actualidad. Sin contar, por supuesto, al célebre Larry Flint, que incluso fue víctima de un atentado que lo dejó en silla de ruedas.

Vuelvo al tema de las fantasías. No se puede aceptar lo que uno es, sin aceptar los deseos propios, pues aceptando estos se llega a una experiencia liberadora en la que por fin se pueden palpar los propios sueños. Quién que esto lea, ¿no soñó alguna vez tener sexo con una maestra, con una enfermera, con la esposa de un amigo, o con la amiga de un hermano o hermana, o con la madre de un amigo, o tener una relación sadomasoquista, o de sexo grupal?, éstas últimas siendo las más castigadas socialmente. Y mientras la sociedad y la religión se cansan de reprimirnos por soñar con lo anterior, el cine porno nos proyecta nuestras fantasías, y nos hace parte de ellas.

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2 comentarios en “Una mirada al cine porno”

  1. rene cuevas bailon dice:

    estoy muy de acuerdo con su comentario.

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  2. claudio dice:

    Quiera darme a entender desde quien ve pornografía y le augura un futuro incierto. Lo haré en forma puntualizada y breve atendiendo a todos sus argumentos:

    1º.- Aclaro que el cine convencional tiene tal cantidad de cintas notables que no por casualidad son las premiadas y aplaudidas en todos los festivales. En cambio la única trama del cine porno es el uso de la genitalidad, y de sus expresiones y para eso esta su director.

    2º- Agradezco su investigación etimológica de la palabra porque eso reafirma la tesis de que en este mundo machista la pornografía no sería otra cosa que una evolución de la prostitución. (Vea los casting de woodman y la cantidad de dinero que paga; lea sobre la acusación en Colombia a Pablo Lapiedra).

    3º- También comparto con usted la idea de aquello del abuso a la mujer solo para el hogar y llenarla de hijos. Pero usted se me va al otro extremo. Son los dos lados de la misma moneda de la explotación de la mujer. Hay en este mundo mujeres, que piensan son explotadas como usted dice y también en el porno, y que no pertenecen a esa moneda y son la inmensa mayoría (¿Se lo ha preguntado?)

    4º- Por otra parte, pensar que una máxima de la liberación sexual de la mujer es la pornografía es no entender nada y una falta de respeto a la inteligencia de la mujer. Insisto hay cientos de miles de mujeres que disfrutan de su libertad sexual y que ven a la mujer del porno con respeto pero que como trabajo no lo necesitan.

    5º- Estoy muy de acuerdo con usted que es en este negocio, porque primero que nada es un negocio, en donde la mujer gana más dinero que el hombre (y me atrevería a decir que es el único). ¿Pero a costa de que? De repetir las mismas fantasías que desde milenios del pasado provocaban las prostitutas. Y es que ver pornografía en la pantalla por millones de hombres ha sido y sigue siendo una mina de oro ¿De que se libera una mujer que hace porno? ¿Supo del caso de Sibel Kekilli? Extraordinaria actriz alemana turca. Dijo que lo había hecho por dinero y esta tratando de salir estoica de todo esto. Le sugiero investigue acerca de lo que pasa con las actrices porno después. ¡A lo mejor eso no le conviene a este negocio!

    6º- Y que decir de aquello de que la mujer somete al hombre en el porno. Cuando la mayoría de los géneros de este cine tiene que ver con lo contrario, revíselos sus que están a mano en la web. Y no solo porque eso vende más, sino porque así lo conduce el director, y el director viene de una productora, y la productora de un poder, y el poder lo crió la historia. Que esta en los hombres, en la iglesia, etc.

    7º- Lo que vende aquí es el sexo. ¡Que tanta poesía! Si alguna vez se llegan a legalizar todas las drogas y las perversiones clandestinas, será porque el dinero lo habrá ordenado el fuero de las leyes del mercado las autorizaran. Y estarán adornadas por análisis, intelectuales, con un mar de conocimientos pero con un milímetro de profundidad.

    8º- Respecto a la libertad de expresión de los placeres me permito recordarle lo que según para Freud es el deseo humano: una sublimación cultural; es decir, fabricado por cada cultura. Y según esto su bienaventuranza para el porno no pasaría de ser otro producto de esta cultura del dinero, del poder, que se asienta en el rostro de unas mujeres que el director enseña a exponer. (y quien sabe que director, desconocido, enfoco cuando esta industria empezó en manos de quienes sin dinero y gozadores vieron en la mujer y en la TV algo de plata y diversión)

    9º- Por último, afirmar que la pornografía es el vehiculo social de las fantasías sexuales de todos nosotros sería aceptar que este mundo esta hecho a la medida del capital, del dinero, de Maquiavelo, de Rorty, del vaticano. Y todos aquellos que en sospechosas penumbras, como dijo Foucault, diseñan el mapa del cuerpo, de sus deseos, y de su dinero, son parte del mismo tramado de redes de poder.

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