El hombre lobo, ¿Homenaje o agotamiento

Escrito por on mar 31st, 2010 y archivado en Ciencia Ficción y fantastico, Destacado, Estrenos, Galería de vídeo, Galería fotográfica. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

El hombre lobo, ¿Homenaje o agotamiento

Entre los grandes monstruos del cine hay tres que destacan por su popularidad desde los años treinta: Frankenstein, Dracula y El Hombre Lobo. Los tres tienen tradición desde la etapa silente (el Frankenstein de Searle Dawley, el Nosferatu de Murnau y El Hombre Lobo de Edmund Mortimer) y todos ellos forman parte de la mitología popular del siglo XX y de las pesadillas románticas que ahora trata de revivir Joe Johnston con su versión  extemporánea de El Hombre lobo.

Extemporánea porque en su neo romanticismo Johnston trató de recuperar el guión original de Fanny y Frederick Hatton para las primera versiones, especialmente la de Lon Chaney jr. de 1941; aún más Benicio del Toro parece haber estudiado a fondo el estilo y los gestos de ese actor para representar a Lawrence Talbot, y, salvo por las enormes cejas expresivas del hijo del Hombre de las mil caras, su imitación es muy convincente.

Lo malo es que el público del siglo XXI ya tiene una idea muy diferente tanto de lo que es el hombre lobo como del romanticismo; el nuevo romanticismo obedece a una moral muy diferente a la que exploraron autores como el propio Hatton y Reed Husis o Guy Endore, cuyos licántropos tenían el pecado de ser diferentes por una maldición familiar y eso los hacía víctimas de la comunidad incomprensiva, además nunca pierden su forma humana y ese “defecto” quedó atrás para un cine donde el trabajo de Rick Baker (para El hombre lobo en Londres) de un colega de Johnston, Jon Landis, ambos pertenecientes al grupo de cineastas en torno a Spielberg y Ford Coppola cuya obra se caracteriza por una gran nostalgia de los años cincuenta y su cine.

Y la película de Johnston se enlaza muy bien con esto, porque la estructura dramática se aproxima mucho a la versión de Terence Fisher para la Hammer Films con Oliver Reed (con la salvedad de que se situaba en España); Fisher concentró su drama en la capacidad histriónica de Reed para despertar la simpatía por alguien que es víctima y agente del mal, la tensión se basaba en el conflicto interior de Talbot (aquí León Corledo) por padecer una maldición no buscada y los esfuerzos de Cristina Fernando (o Gwen Conliffe) que pretende salvarlo con su amor, pero la salvación no es vida.

Aquí es donde surge un personaje singular, que desde la versión de Stuart Walker va a trascender: la gitana Maleva (María Ouspenskaya) que introduce la noción de magia y superstición que da sentido a la maldición y a la angustia de Talbot-Corledo, y aunque Maleva en la versión de Johnston está muy lejos del rostro y la presencia de la Ouspenskaya, Geraldine Chaplin tiene suficiente arte y presencia para ser una buena contraparte y dar la sensación de magia prohibida en esta versión, solo que Johnston no dio importancia suficiente al personaje para reforzar la trama general, tenía otra pretensión.

El asunto es que la relación entre lobos y humanos es algo que tiene mucho que ver con la familia, al menos para el cine, pero no solamente: en la etología moderna el estudio de los lobos por gente como Vitus V. Droscher, dice mucho de lo que somos en tanto humanos y cómo llegamos aquí. En términos de la conducta social el lobo es el compañero más antiguo del ser humano: el perro; nuestra asociación  lo sitúa desde etapas muy primitivas en la polaridad de nuestros valores: amenaza en tanto que lobo, bien cotidiano, vigilancia y fidelidad en tanto perro, no resulta extraño que la asociación de ambos se transforme en mitos y leyendas como la del hombre lobo y el Loup Garou canadiense.

Esto es lo que deviene cómodo en el cine actual; Landis recurre a una larga y complicada metamorfosis visual que hace del ser humano (David Naughton) un engendro antropomorfo que tiene la ventaja física del lobo y la evolución bípeda del humano o de simio (más de éste, según se verá luego en Van Helsing e Inframundo), al parecer la leyenda europea del hombre lobo viene de dos fuentes: la enfermedad del lupus en que el paciente se llena de pelo y la maldición de Licaón por sus sacrificios humanos, aunque también tiene familiaridad con la leyenda romana de Acca Larentia, la madre Loba de Rómulo y Remo.

La visión del siglo XXI acerca del hombre lobo tiene dos facetas casi opuestas: el lobo simioide que vive una maldición familiar que expande en sus víctimas y va repoblando una realidad alternativa donde forman una sociedad de esclavos rebeldes contra el dominio de los vampiros, una herencia fílmica de la cinta El hijo de Drácula, de Robert Siodmak, en donde Chaney Jr. Oficiaba como un Drácula vengativo y tirano que dominaba al hombre lobo (Sam McDaniel) y extrañamente trasciende hacia el inicio del siglo XXI en la trilogía de Inframundo, fruto subalterno de las historietas y películas del Blade de MARVEL.

La otra forma en que el lobo humano ha llegado a las generaciones actuales es con el americano Loup Garou, parte del mito nahualista de los aborígenes canadienses que a partir de la magia simpática logran la transformación en animales para salvaguardar su entorno ecológico, según la versión del conflicto vampiro-hombres lobo basado en la secuela del Crepúsculo, la Luna Nueva de Chris Weitz.

De otra parte Michael Wadleigh hace una exploración del poder destructivo de los lobos en la que además los asimila con los desplazados sociales, cuyos miembros humanos son convertidos en alimento, y comienza la identificación de la licantropía como forma de rebelión ante el absurdo avance del urbanismo en contra de la naturaleza, según Wolfen.

A pesar de que Johnston con Walker y Self enriquecen la versión original del hombre lobo con secuencias de acción (dos ataques del licántropo en el campamento gitano y en el anfiteatro universitario) la única lucha significativa es la que llevan a cabo los Talbot (Anthony Hopkins y del Toro) para establecer el predominio como macho alfa en una manada inexistente.

Un juego inexplicable en torno de los lobos, han sido el modelo para estudiar el establecimiento de las jerarquías de poder en una sociedad organizada, y sin embargo continúan siendo el paradigma de soledad y violencia que ha creado la literatura; la etología enseña que en la realidad los lobos son una organización razonable que conserva y cuida a sus viejos, los aprovecha por su experiencia, practican una monogamia estricta y firme para conservar su sociedad, aunque individualmente son competidores perpetuamente violentos pero con medida y sin más sentido que la conservación del orden jerárquico en el grupo.

Johnston nos enfrenta a un parricidio muy lejos de Edipo, además la advertencia del padre a Lawrence es clara: “Deja que la bestia se libere…”, es más una identidad con el Dr. Jekyll y el Sr. Hyde de Stevenson, la otredad psicológica que el médico londinense Lloyd (Michael Cronin) supone una ilusión de licantropía en Lawrence Talbot y éste sabe realidad ineludible.

Mientras que Nosferatu y Drácula encarnan las amenazas ocultas de la sexualidad reprimida y Frankestein el conflicto de la voluntad humana frente al devenir de la naturaleza, el hombre lobo es símbolo del otro yo que perpetuamente está en lucha contra los modos civilizados, por ello es que en Luna Nueva se asocia al lobo (extraordinariamente bello en la producción de CGI) con la defensa de la naturaleza ( y de paso con la virginidad) y la alternativa ante los avatares de la civilización y la sociedad de masas.

Por todo esto la recuperación de la trama original en la película de Johnston no tiene efecto en el público nuevo, para éste el lobo en tanto comunidad está identificado con la opresión y la lucha libertaria, con la parte brutal y pura de la naturaleza, confirma este papel contra la tiranía libidinal de los vampiros (hasta Van Helsing es de su estirpe) y la lucha personal y supersticiosa de Talbot carece de sentido ante las fuerzas naturales, ni tiene sentido el juego parricida de poder o la destrucción del feudo británico (especialmente en una época en que la nobleza ha perdido sus privilegios en Britania).

Valga la versión de Johnston como una más de las recuperaciones nostálgicas del grupo de Spielberg, aunque no está de más mirar hacia otra adaptación menos pretensiosa y alegre, la hecha en dibujos animados para Alvin y las ardillas.

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FILMOGRAFÍA:

Hombre Lobo, El. (The wolfman). D. Joe Johnston. Con: Benicio del Toro, Anthony Hopkins, Emily Blunt, Geraldine Chaplin. Guión: Andrew Kevin Walker y David Self. GB/EUA. 2010.

Hombre lobo, el. (The wolf man). D. Edmund Mortimer. Con: John Gilbert, Norma Shearer, Alma Francis. Guión: Fanny Hatton y Frederic Hatton. EUA. 1924.

Hombre lobo, El, o El lobo humano. (The wolf man). D. George Wagner, Con: Lon Chaney Jr., Lionel Atwill, Anne Negel, Maria Ouspenskaya. Guión: Curt Siodmak. EUA. 1941.

Frankenstein y el hombre lobo. (Frankenstein metes the wolfman). D. Roy William Neill. Con: Lon Chaney Jr., Bela Lugosi, Ilona Mssey. Guión: Curt Siodmak. EUA. 1943.

Maldición del hombre lobo, La. (The curse of the werewolf). D. Terence Fisher. Con: Oliver Reed, Yvonne Remain, Clifford Evans. Guión: Anthony Hinds basado en la novela de Guy Endore The werewolf of Paris. GB. 1961.

Lobo humano, El. (The werewolf of London). D. Stuart Walker. Con: Henry Hull, Warner Oland, Valerie Hobson. Guión: John Colton y Robert Harris. EUA. 1935.

Lobo. (Wolf). D. Mike Nichols. Con: Jack Nicholson, Michelle Pfeiffer, James Spader. Guión: Jim Harrison y Wesley Stick. EUA. 1994.

Wolfen, o Lobos humanos (Wolfen). D. Michael Wadleigh. Con: Albert Finney, Diane Venora, Edward James Olmos. Guión: David Eyre, basado en la novela de Whitley Strieber. EUA. 1981.

Van Helsing. D- Stephen Sommers. Con: Hugh Jackman, Kate Bekinsale, Richard Roxburg. Guoión:  Stephen Sommers. EUA/chk. 2004.

Inframundo. (Underworld). D. Len Wiseman. Con: Kate Bekinsale, Scott Speedman, Michael Sheen. Guión: Kevin Grevioux y L. Wiseman. EUA. 2003.

Alvin y las ardillas con el hombre lobo. (Alvin & the Chipmunks meet the wolfman). D. Tim Hill. Con (Voces): Ross Bagdasarian Jr.(Dave Seville), Justin Long (Alvin), Jesse McCartney(Theodoro). Guión: Jon Vitti y Wil mcRobb. EUA. 2007.

El hombre lobo en Londres. (An american werewolf in London). D.on Landis. Con: David Naughton, Jenny Aguter, Griffin Dunne. Guión: J. Landis. EUA/GB. 1981.

Luna Nueva, La saga Crepúsculo. (New Moon). D. Chris Weitz. Con: Kristen Stewart, Taylor Lautner, Robert Pattinbson. Guión: Melissa Rossenberg basaa en la novela de Stephanie Meyer. EUA     . 2009.

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