Sin lugar a dudas, Oliver Stone es uno de los directores más polémicos del cine norteamericano actual, de antemano no es un realizador para todos los gustos, por lo general maneja la sátira y la ironía en varias de sus películas, la más reciente “Hijo de Bush” (“W”) no es la excepción.
Más que un biopic, este filme es un retrato a grandes pinceladas de George W. Bush Jr. El presidente número 43 de los Estados Unidos, presentando apenas algunos retazos de su vida personal y el momento político más álgido de su carrera cuando decide que su país invada a Iraq en 2003.
De oveja negra y mal estudiante sumamente alcoholizado cuando cursaba estudios en la Universidad de Yale, gran fan del béisbol, donde incluso fue dueño de un equipo durante algún tiempo, cuando fue gobernador de Texas y cuando finalmente llega a la Casa Blanca.
Josh Brolin interpreta magistralmente a Bush, aunque por supuesto apoyado por un buen maquillaje dado que su parecido no es mucho, un Bush inseguro y un tanto frívolo, un “looser” que cuando opta por entregarse a la religión evangélica tiene el modo de fortalecer su férrea voluntad. Asimismo se deja entrever un hombre arbitrario y ególatra que no sabe tomar las riendas de su vida personal y política.
Con el plus que sostiene acres discusiones con su padre (James Cronwell). Como si existiera una profunda rivalidad entre ambos. También Stone hace énfasis en la relación con Laura la esposa del presidente (una correcta Elizabeth Banks) y como ésta en ocasiones se convierte en su paño de lágrimas.
Bush busca ser el centro a pesar de ser tironeado por su vicepresidente Dick Cheney (Richard Dreyfuss), un hombre con ideas megalomanas e imperialistas, el más moderado Colin Powell (Jeffrey Wright) y Condolezza Rice (una casi “clonada” Thandie Newton).
Son un tanto desdibujadas, las discusiones que los miembros del gabinete sostienen para tomar un sinnúmero de decisiones trascendentales. Stone hizo más hincapié en el Bush privado, en momentos la película cae más en lo melodramático, que en un análisis más profundo como ameritaría un presidente republicano que ha sido muy polémico.
El cineasta entregó mejores trabajos al abordar las figuras de John F. Kennedy en 1991 y la de Richard Nixon en 1995.
Lo que es innegable que “Hijo de Bush” si funciona a nivel de entretenimiento, el filme tiene buen ritmo aunque sea convencional (fue filmado durante 46 días en Shreveport, Louisiana en la primavera del 2008), contiene algunos elementos de una sátira abrasadora, y aunque no fue muy bien recibida en los Estados Unidos y en algunos países como España pasó directamente al mercado de los dvds , es de lo más interesante que ha presentado Oliver Stone en la última década.
“Hijo de Bush” (“W”). Estados Unidos. 2008. Director: Oliver Stone. Guión: Stanley Weiser. Fotografía: Phendan Papamichael. Música: Paul Cantelan. Intérpretes: Josh Brolin, James Cronwell, Elizabeth Banks, Richard Dreyfuss, Thandie Newton, Jeffrey Wright, Ellen Burstyn. Duración: 129 minutos.
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