El sufrimiento de los inmigrantes centroamericanos que van a la búsqueda del “Sueño americano” es tratado con gran crudeza y realismo por Cary Joji Fukunaga en “Sin nombre” (2009), su ópera prima, que sabe entreverar la ficción con el cine documental, manteniendo un buen equilibrio, entre ambos.
En forma paralela, y como una presencia omnipresente a lo largo del filme quedan retratados los “maratruchas”, (entre ellos Tenoch Huerta y Luis Fernando Peña), ese grupo rebelde, de rostros profusamente maquillados, quienes buscan hacer justicia por ellos mismos, a costa de lo que sea, y quienes guardan entre sí , un código de honor que debe de ser respetado a ultranza.
Fukunaga muestra una gran sensibilidad en el desarrollo de su película, relatada a un ritmo moroso, teniendo como leif motiv, el tren que avanza, se detiene, retrocede y vuelve a avanzar, ese tren que también está presente en “La frontera infinita” (2007) de Juan Manuel Sepúlveda , un documental que también da cuenta de la inmigración ilegal centroamericana.
Dos son los protagonistas de “Sin nombre”, la joven hondureña Sayra (una bien delineada interpretación de Paulina Gaitán) y Casper, un maratrucha que busca regenerarse (con Edgar Flores, actor novel que despliega talento en su creíble caracterización). Ambos se encontrarán casualmente en el tren y proseguirán juntos su viaje, en el inicio de una complicidad que se fortalece ante las circunstancias adversas.
Ellos, como tantos otros para lograr su objetivo deberán cruzar Guatemala, El Salvador y México, para poder llegar a Nueva Jersey, sin embargo el destino les tiene preparados una serie de obstáculos insoslayables.
“Sin nombre” es una película que se sufre, que es brutal, que muestra sin concesiones la realidad, que evita con sabiduría los excesos melodramáticos, que tiene una cuidada realización cinematográfica, con varios planos secuencias, con buenas tomas de cámara, y un ojo agudo detrás de ellos, es impecable la fotografía de Adriano Goldman, que se hizo acreedora al premio en esa categoría en el pasado Festival Sundance.
Asimismo la música es un buen contrapunto para el manejo de una tensión dramática que va en crescendo, conforme se va desarrollando la película, se trata de un gran debut cinematográfico, antecedido del cortometraje “Victoria para chino”, que en cierto modo el germen de este largometraje valiente y contundente, donde no hay moralejas, sino tan solo evidencias.
“Sin nombre” es una coproducción norteamericana, mexicana, donde participaron Focus Features, Canana Films y Creando Films, que ganó el premio a la mejor dirección en el pasado Festival Sundance, que fue presentada en premiere en el XXIV Festival Internacional de Cine de Guadalajara, y que en breve iniciará su corrida comercial, es de esos filmes que no hay que perderse.
“Sin nombre”, (2009), Estados Unidos, México. Dirección y guión: Cary Joji Fukunaga. Fotografía. Adriano Goldman. Fotografía: Marcelo Zarvos. Intérpretes: Paulina Gaitán, Edgar Flores, Héctor Jiménez, Diana García, Tenoch Huerta, Luis Fernando Peña. Duración: 96 minutos.