No se requieren muchos recursos económicos para filmar una buena película, cuando hay talento y se tiene claro que es lo que se quiere contar. Cuando la narración está enclavada en una realidad que se busca transmitir a través de la imagen en movimiento y hay un compromiso artístico y de ideas.
Tal es el caso de “7 soles”, ópera prima realizada y escrita por Pedro Ultreras, quien fuera periodista en Telemundo, y son sus reportajes realizados en dicha etapa los que dieron origen a un filme vivencial y comprometido con una situación polémica y actual como es la de los indocumentados.
“El negro” (con una espléndida interpretación de Gustavo Sánchez Parra, en su primer protagónico cinematográfico) es un pollero que es contratado para cruzar a un grupo de indocumentados a los Estados Unidos. No se trata de una misión fácil puesto que es necesario cruzar el Desierto de Sonora el cual está cobijado bajo un sol abrasador. El punto de destino es Phoenix, Arizona, varios salen, pocos son los que llegarán.
“El negro” tiene previsto que éste será su último viaje, él ya quiere retirarse del negocio y desarrollar una vida “normal”, las cosas se complican porque él también traslada droga y sus jefes recelosos lo mandan vigilar por “El gavilán” (Luis Ávila), a lo largo del trayecto se desatará una fuerte rivalidad entre ambos.
Siete días tomará la accidentada travesía por el desierto, 7 soles donde prevalecerá la angustia, el cansancio, la incertidumbre y la desesperación. Es toda una maquinaria a pequeña escala de tráfico humano. Lo más interesante e innovador del filme de Ultreras es que pone mayor énfasis en el personaje del pollero, un ser contradictorio, que a pesar de su frialdad también es depositario de una serie de culpas y flaquezas humanas. Habla el pollero, cosa que no sucede en otras películas sobre el tema, donde ocupa un plano totalmente secundario.
“7 soles” cuenta con momentos especialmente conmovedores como el bebe que muere de insolación, la mujer que no se resigna a dejar a su fatigado marido y le pide a “El gavilán” que la mate, y éste cínicamente afirma: “Al cliente lo que pida”. O esa madre diabética (muy bien caracterizada por Evangelina Sosa) quien quiere permanecer entera para llegar al otro lado con sus hijos.
La película se desarrolla a un ritmo pausado y el dramatismo va adquiriendo una fuerza mayor. EL planteamiento es honesto y doloroso, es la antesala para lograr el “sueño americano” que no siempre será tan feliz como se prevee. Afortunado debut de Ultreras detrás de las cámaras y que tiene la virtud de saber dirigir en su elenco a varios actores no profesionales, amén de los artistas ya mencionados.
“7 soles”. México, 2007 Dirección y guión: Pedro Ultreras. Fotografía: Vladimir van Manle. Música: Rosino Serrano. Intérpretes: Gustavo Sánchez Parra, Luis Ávila, Evangelina Sosa, Sergio Galindo. Duración: 85 minutos.