EL CABALLERO OSCURO: BATMAN CONTRA LA REALIDAD

Escrito por Dario Zepeda Galvan on Oct 31st, 2008 y archivado en Cinefobia, Comic. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

CINEFOBIA: DEL NOVENO AL SÉPTIMO

No pude ir a ver al Caballero Oscuro en el cine, y la verdad lo lamento mucho, con todo y lo bien que se puede ver en el video, una pantalla casera no puede recuperar la grandeza que debe haber sido este peliculón en una sala de cine. En fin, cosas de la vida, lo importante (para mí, obvio) es que finalmente la vi y que me quedé espantado, fascinado e intrigado todo a la vez.

¿Qué les puedo contar que alguien no les haya dicho ya? Veamos, esta película, Batman: El caballero de la noche, se las ingenia para trabajar con dos de los villanos más importantes de la historia del murciélago vengador, de acuerdo a mi experiencia son quizás los que mejor lo definen en términos de su psicología, si bien Ra´s as Ghul (el villano en la primera) es una amenaza más grande en términos generales y gente como el Pingüino y el Acertijo gozan de mayor fama gracias a aquel horrendo programa de televisión (nanananananana Batman!) Dos Caras y el Guasón han sido siempre los espejos torcidos de Batman, sus grandes peligros, no solo por lo que pueden hacerle al mismo Batman y a Ciudad Gótica, sino por lo que representan para un sujeto que más veces de las que quisiera, se pasea por el borde de la locura (para más de esto, sugiero que lean Arkham Asylum de Morrison y Mckean y también, por supuesto La Broma Mortal, de Alan Moore)

Me parece que los realizadores de esta película lo entendieron a la perfección y hacen de la película un encuentro constante entre las creencias, las fobias, las debilidades y fortalezas de cuatro protagonistas. Porque el que falta en la cuenta es el fabuloso Jim Gordon, que redondea un reparto memorable en donde me parece que casi nadie queda a deber, aunque creo que se puede aventurar que la película se la llevan tanto Heath Ledger (Joker) y Aaron Eckhart (Harvey Dent/Two Faces). Como suele ocurrirle a Batman en su propio cómic, sus villanos suelen arrinconarlo fuera de los reflectores con su personalidad, aquí a Bale por momentos le ocurre lo mismo, pero creo que en términos generales lo hace muy bien.

¿Quiénes son estos cuatro personajes? De alguna manera la película los presenta como un continuo de la luz a la oscuridad, del blanco al negro, de la razón a la locura; del orden al caos. Comenzando por el caballero blanco, Harvey Dent, fiscal de distrito, hombre valiente, honesto, incorruptible, justo y caballeroso, su presencia es tan fuerte y su personalidad tan clara desde el principio, que hasta el propio Batman cae ante él y se vuelve su admirador (“Yo creo en Harvey Dent”), el siguiente es Jim Gordon, que finalmente asciende a su puesto inmortal, Comisionado Gordon, igual de comprometido con el bien, igual de valiente y honesto, pero tentado por la oscuridad en sus tratos abiertos con Batman, que al final terminarán por costarle. Batman sigue en esta escala, cada vez más oscuro, cada vez más alejado de los seres humanos “reales”, cada vez más mito, se aferra con desesperación a la posibilidad que representa Dent, un héroe sin máscara, alguien que pelea a plena luz, con la ley en la mano, la esperanza de que Batman algún día no sea necesario, aunque entiende que eso implique que él mismo ya no existiría, porque ya solo existe como Batman. Y al final del camino, en lo más oscuro del pozo está el Guasón, temiblemente encarnado, estremecedoramente loco, y mortalmente peligroso; es el extremo opuesto, el caos por el caos mismo, la muerte por el gusto de matar, es un peso tremendo que jala a los otros tres, que intenta convertirlos en parte de lo que él es. Tristemente, lo consigue con el que estaba más arriba, la película es de hecho la larga y dolorosa narración del descenso de Harvey Dent, de la luz a la oscuridad.

Esto va a mover a todos los demás personajes, los va a desestabilizar hasta que pierdan su posición original y adopten una que no les agrada en absoluto. Al final, el mensaje es devastador y pesimista, existen los héroes, pero no tienen cabida como tales en este mundo, Dent cae y termina encarnando lo que combatía, Batman se ve obligado también a renunciar al status de héroe y se convierte también en amenaza pública y Gordon, se ve obligado a perseguir a un amigo y compañero de lucha, además de cargar con la seguridad de que está casi completamente solo contra el mal. No tiene a nadie en quien confiar, ni siquiera los mafiosos quedan en pie, solo queda el Joker, que a pesar de ser detenido, derrota a todos, bueno, queda una semilla de esperanza con la escena de los transbordadores, pero hasta ahí.

¿Qué es lo mejor de la película? El reparto, por supuesto, a este cuadrado que ya se mencionó hay que agregarle las enormes presencias de Morgan Freeman y Michael Caine, que tienen momentos de auténtica gloria en la cinta. Curiosamente, tiene efectos buenos, pero no son los que cargan la película y eso también es bueno. Se respetan detallitos del cómic que son importantes para nosotros los geeks como el hecho de que la principal rivalidad entre la mafia y Dent sea Maroni, quien en el cómic es quien le arroja el ácido en la cara a Harvey. Aquí cambiaron un poco ese origen, pero no tengo problema con el que se plantea. Se trata bien la continuidad de una película a la otra, el hecho de que se reconozca la destrucción de la Mansión Wayne y que estén trabajando ahora en una “Batibodega” se agradece.

Detallitos. Primero Maggie Gyllenhaal, no creo que tanto por su culpa sino por su papel, que ya desde la primera entrega no había funcionado del todo, pero sigue siendo difícil de imaginarla como alguien que realmente atraiga tan poderosamente tanto a Wayne como a Dent y para colmo de males, se deshacen de su personaje en el mejor estilo de las mujeres en los refrigeradores (busquen “women in refrigerators” en Internet para que se den una idea de esto). Segundo, Dos Caras, por un lado, su lado desfigurado se nota con demasiado CGI, tanto que parece mucho más grotesco y atemorizante el maquillaje de Joker, creo que hubiera funcionado mejor si lo hubieran hecho “a la antigüita”. En una película tan cercana y brutalmente descarnada como esta, el lado “malo” de Harvey Dent tendría que haber sido realmente espantoso. Y tercero, la voz de Batman, entiendo que tiene que sonar amenazador y misterioso, pero la verdad es que la mayor parte de las ocasiones termina sonando como alguien que tiene una faringitis grave, en vez de asustar, a veces da risa.

La duda que me queda. ¿Qué van a hacer ahora? Por lo que se ve, DC Comics no tiene otra carta bajo la manga en términos de películas que no sea Batman, Superman no fue lo que esperaban y la segunda parte está enlatada. La película de Flash que se rumoró hace cosa de un año no llegó a ningún lado, igual que la de la Liga de la Justicia, así que nos quedamos con Batman, ¿pero que se puede hacer ahora? Esta película dejó muy alta la vara, y la situación en la que está Batman como fugitivo de la justicia no puede ser resuelta de manera sencilla, al menos no si siguen haciendo las cosas como hasta ahora en esta franquicia.
Y es que ahora le llega el funesto tercer episodio a esta nueva serie de Batman, recordemos que ahí fue donde la primera entrega se descarriló. Algo similar ocurrió con las primeras películas de Superman, con las de los Hombres X y algunos dicen que también con Spider-man. ¿Sobrevivirá este Batman a una tercera parte? Se ve complicado, los villanos que quedan son difíciles de ajustar a una atmósfera tan “realista” como la que puso sobre todo esta segunda entrega, ¿El acertijo? ¿Hiedra Venenosa? ¿El Sombrerero loco? ¿El Pingüino? Quizás Gatúbela, tal vez Zsas, pero no tiene tanto conocimiento entre el público. Eso sí, no creo que estemos listos todavía para un Robin. De momento déjen a Batman solo.

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