La momia 3, el despertar de Jet Li

Escrito por Héctor Enrique Espinosa Rangel on Sep 9th, 2008 y archivado en Estrenos, Terror. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

La carrera de algunos actores pasa por actividades jamás soñadas por los grandes maestros de la actuación. Representar personajes, en el cine actual, rebasa con mucho la experiencia cotidiana de vivenciar situaciones y conflictos para involucrar al público de las butacas, los patios o los atrios eclesiásticos; la cámara y sus posibilidades exigen cada vez más una credibilidad total en al representación, de hecho vivir internamente cada actuación como si no lo fuera, pero con la introducción cada vez más frecuente de la fantasía para las pantallas y con ello los “efectos especiales” , el actor está obligado a despliegues inusitados de imaginación y dos maestros en esta forma de actuar se unen para La momia 3, la tumba del emperador dragón, de Rob Cohen.

Brendan Frazer y Jet Li son un ejemplo puntero de actores con gran presencia en el cine fantástico, que combinan un histrionismo imaginativo con gran capacidad coreográfica y cierta ingenuidad involuntaria que funciona perfectamente para la fórmula de acción acelerada y divertida que se aplica a la realización de películas como la serie de La Momia iniciada por Stephen Sommers y estelarizada originalmente por Brendan Frazer y Rachel Weisz; especialmente porque se trata de fantasías barrocas reducidas a una célere sucesión de luchas y efectos que minimizan los aspectos tétricos de su tema y banalizan su trasfondo mitológico o histórico.

En el caso de Frazer su encanto combina un físico poderoso con una personalidad equívocamente distraída o ausente que le ha permitido interpretar lo mismo comedias del tipo Viaje al centro de la Tierra 3D que dramas tan intensos como el de El Americano donde por cierto logra un duelo de actuación con Michael Caine con una interpretación magistral de los personajes de Graham Greene; además su personalidad ambigua crea un tipo de héroe fílmico que lo mismo es audazmente varonil que con una conciencia de su fragilidad humana que deja manifestar sin prejuicios la “parte femenina” de su hombría y con ello obtiene un amplio espectro del espectador femenino que rechaza al héroe macho, y le funciona para combinar su actuación con la de personajes de dibujos animados.

En contraste Jet Li se sumerge en lo fantástico desde una perspectiva nueva para el cine occidental: con fuerte influencia del taoísmo y la tradición confuciana su aproximación al movimiento se basa en la captura del movimiento más inaparente, de inmovilizar lo inasible para expresar la voluntad humana ante la naturaleza, como ha hecho ya en películas como Héroe o en fantasías extremas del tipo El tigre y el dragón, pero sobre todo rescatando el espíritu de origen nacional desplegado en El duelo.
Porque aquí la momia del emperador Han (en realidad del emperador Qin) representa ni más ni menos que la esencia del poder en sí, decantado como una esencia del mala la que Gough y Millard (los mismos de Smalville y Los hombres X) oponen el sentimiento como fuerza humanizadora. En sí el misterio de la tumba en Shaanxi con su ejército de terracota encierra verdaderamente una leyenda negra del poder y el deseo de inmortalidad, pero el personaje central de la tumba permanece intacto para la arqueología junto al misterio de la reproducción de buena parte de su ejército con todo y caballos en carruaje.

Esta fabulosa tumba ya ha sido motivo de filmación con la parte del cuento de Aladino en Las mil y una noches de Steve Barron, aunque el actor chino fue estadounidense (Jason Scott Lee), que en sí explota el frágil misterio del ejercito de terracota asociado a la tradición árabe, aunque solamente fue una escenografía para lucimiento de una de las muchas personificaciones de John Leguizamo en esta cinta, pero ahora este ejército y la tumba misma son un testimonio del ansia de poder más allá de la propia existencia individual, de que el emperador no fue siempre el mofletudo ocioso rodeado de burócratas que ha presentado el cine mundial (incluido el de la propia China), sino el resultado de una actividad guerrera y política superior a lo que conocemos, y Jet Li encarna esta fuerza personificada en el emperador Han de la cinta.

De otra parte de está la historia de amor, al parecer el único motivo útil para el guionismo de Gough y Millard, porque el rescate del personaje de Sommers, el arqueólogo Richard O’Connell (Frazer) como héroe carece de sentido ante fuerzas provenientes de una cultura cuya antigüedad en sus relaciones con el conocimiento y sus secretos opaca cualquier utilización tecnológica. De alguna forma los escritores de la adolescencia del siglo XXI hacen una parábola de la posmodernidad como pensamiento inútil ante las realidades históricas que apenas rozamos con el conocimiento a la manera que se ha desarrollado en occidente, si Sommers jugó con la maldice[on de la momia de los egipcios, aprovechando felizmente las tecnologías supuestas en aquella civilización ancestral, Millard y Gough apenas pueden aproximarse a mitos tan difusos como el del emperador Shaanxi y su tumba inviolada, ni son ni pretenden abarcar los hechos de la moderna arqueología que explora éstos fenómenos, pero la exploración de los hechos relativos a las emociones sí que los saben manejar.

El manejo magistral de un descubrimiento visual fantástico: la formación con arena o agua de rostros en el horizonte, logró en la primera edición de La momia un efecto aterrador del ansia de poder utilizando los elementos, y en esta [ultima edición el efecto de Graham Brooker se convierte en el testimonio de que todavía no hay ser humano capaz de manejar al medio hasta el punto del dominio, en cambio esos mismos elementos (en este caso el polvo de los cadáveres) testimonia que la armonía con ellos se manifiesta con las más profundas emociones humanas, los rostros de la bruja Zi Juan (Michelle Yeoh) y del general Yang (Anthony Wong Chau/Sang) se unen hacia el horizonte donde el fin de la magia y del poder del emperador dragón restauran la realidad sin presencias disturbadoras, sin juegos de poder.
Jet Li se nos entrega como la quintaesencia del ansia de poder, utiliza su experiencia del cine para entregarnos a un guerrero cuyo dominio del arte en armonía con la naturaleza le hace escalar lo máximo hasta topar con el amor, sin embargo en su renacimiento encontrará nuevamente su instrumento al convertirse en poseedor del control sobre los elementos (agua, fuego, aire, madera y metal, según la concepción china), pero no cuenta con que el amor no solamente tiene poder, sino se multiplica en el tiempo y la distancia. No será con balas o con armas que el emperador dragón se destruya, sino con el sentimiento en toda su pureza, el amor de los separado por la muerte, el de los hijos que se encuentran y el de madre e hija, y este argumento era el único que evitó que esta gringada fílmica (como muchos seguramente la llamarán) se convirtiera en anodina, su trascendencia es difícil de entender en el abigarrado estilo barroco de sus guionistas y del director, pero finalmente vale la pena y, además, es muy divertida.

Filmografía:
Momia 3, La, La tumba del emperador dragón. (The mummy: Tomb of the dragon emperor). D. Rob Cohen. Con: Brendan Frazer, Jet Li, Maria Bello. Guiòn: Alfred Gough y Miles Millard, Stephen Sommers y John L. Balderson. EUA/CAN/ALEM. 2008.
Momia, La. (The mummy). D. Stephen Sommers. Con: Brendan Frazer, Rachel Weisz, John Hannah. Guión: S. Sommers y Lloyd Fonvielle. EUA. 1999.
Momia regresa, La. (The mummy returns). D: Stephen Sommers. Con: Brendan frazer, Rachel Weisz, Johhn Hannah, Arnold Vosloo. Guión: S. Sommers. EUA . 2001.
Héroe (Jetly: Hero) D. Zhang Yimou. Con: Jet Li, Tony Leung, Maggie Chung. Guión: Feng Li, Bin Wang y Z. Yimou. CHIN. ELITE. 2002.
Duelo, El. (Hou Yuan Jia, o The fearless). D. Ronny Yu. Con: Jet Li, Shido Nakamura, Betty Sun. Guión: Chris Chow y Chi-long To. EUA/CHIN/HK. 2006.
Mil y una Noches, Las. (Arabian Nights). D. Steve Baron: Con: Mili Avital, Alan Bates, James Frain, John Leguizamo. Guión: Peter Barnes, basado en el libro árabe. EUA. 2000.
Smallville, la serie. Creadores: Alfred Gough y Miles Millard. Con: Tom welling, Kristin Kreuk, Alison Mack, Micahel Rossenbaum. Directores: varios. EUA. 2001…
Hombres x, Los. (X men). D. Bryan Singer. Con: Hugo Jackman, Patrick Stewart, Ian Mckellen, Famke Janssen. Guiòn: Tom de Santo, B. Singer, Alfred Gough y Miles Millard. EUA. 2000.

VN:F [1.8.1_1037]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
VN:F [1.8.1_1037]
Rating: 0 (from 0 votes)

Dejar una respuesta

Anunciante 250x250 ad code to be displayed on the inner pages