En la historia de la ciencia-ficción las películas de la serie de La guerra de las galaxias tienen asegurado un sitio histórico, fueron la culminación de un proceso creativo que va de la creación de Mongo con el malvado Ming para Flash Gordon hasta la Edad de Oro del género, cuando Isaac Asimov escribió la trilogía original de Las fundaciones; sin embargo la cinta Guerras Clónicas, de Dave Filón correspondería a una derivación menor, aquella donde se ubican los relatos suplementarios de Asimov del tipo El guardián de la llama.
La preocupación por el significado histórico de la caída del imperio británico entre el final del siglo XIX y la mitad del XX parece una buena explicación del auge de literatura de Imperios galácticos en este mismo periodo, pero su llegada al cine tuvo un tramo prolongado de espera hasta que George Lucas tuvo la tozudez de realizar su Guerra de galaxias, al menos aquella trilogía original que cambiaría para siempre la idea de la ciencia-ficción en el cine. Una serie que curiosamente comenzaba en una cuarta parte que no tenía antecedentes conocidos, al menos hasta ahora, y que muy posmodernamente complementa en retrospectiva el emprendedor californiano.
Resulta que la historia de las hazañas bélicas y pedagógicas de Oby-Wan Kenobi y Annakin Skywalker ocupan ahora un periodo de combates interplanetarios que en la historieta de los ochenta (porque hubo una con el tema) generó multitud de personajes galácticos que ahora parecen perdidos para siempre al llegar esta versión de animación computarizada, y al concentrar todo en los Jedi, sus combates y enseñanzas mientras se consolida o nó la república federal interplanetario o el Imperio galáctico.
Muy lejos del estilo sobrio y nostálgico de la primera trilogía, la película de Guerras clónicas utiliza el modelo “remasterizado” de los mundos y personajes originales de la serie, el diseño por computadora de los ingenios tecnológicos (desde la vestimenta hasta las grandes máquinas de guerra y transporte) derivan de los creados para La Amenaza fantasma (el episodio 1 de la serie completa), El ataque de los clones (el 2), y La venganza de los Sith (el 3, claro), y servirán para diluir las diferencias radicales con el diseño original de John Dikstra a favor del de Russell G. Chong y Darren Marshall, y para acentuar la presencia de Ewan Mc Gregor y Hayden Christensen, que ni siquiera en voz aparecen aquí, solo sus efigies “remasterizadas” por los diseñadores, casi en la misma forma en que han sido desaparecidos del episodio IV en lugar de Alec Guinness y David Prousse.
En tanto continuidad de un propósito de expresión renovado continuamente, el desarrollo de la película de Filoni-Lucas carece de las virtudes que debió darle el diseño por computadora y a cambio introduce anomalías de verosimilitud notorias y frustrantes: con mucha frecuencia elude o rompe las leyes de la inercia y de la gravedad a favor de hazañas individuales que se denuncian como imposibles para el sentido común, de esta manera la película parece apta para competir con Kim-possible de Disney o El laboratorio de Dexter, de la Fox, pero no para un público amante de la ciencia-ficción en el cine y fuera de él.
Sumando a esto el sinsentido de la trama cuando involucra al mafioso Java el Hut con las decisiones políticas de la jerarquía Jedi, y que además se dé personalidad definida (y hasta cómica) a los robots rebeldes o a los clones de la república y sin que ello ejerza mayor papel que rellenar espacios entre los combates de la figuras centrales, habla de un revisionismo en Lucas luego de la primera trilogía, donde la guía del antropólogo John Campbell era evidente y ahora tan solo hay un criterio en aumentar personajes reproducibles en miniatura para el mercado extracinematográfico de juguetes, lo que hace a uno que se pregunte si o es mejor esperar que pase poor televisión y ahorrarse tiempo y dinero no desperdiciables para algo que de todas formas llegará al seno del hogar tarde o temprano.
Filmografía:
Guerras clónicas. (Clone wars). D. Dave Filoni. ANIMACION POR COMPUTADORA. Con(voces): Matt Lanter, Ashler Eckstein, James Arnold Taylor. Guión: Henry Gilroy y G. Lucas. EUA/SING. 2008.