Hondo: western bello y poético
Escrito por Gustavo Arturo de Alba | 23 de Junio de 2008 | Categorias: Cine Norteamericano, Cine de Siempre en DVD, Que ver en TV, Western | Tiempo de Lectura: 8m 47s | Leido 182 veces.
Según William K. Everson autor de “El Western de Hollywood”, uno de los libros imprescindibles sobre la historia de las películas de “vaqueros” el filme “Hondo” (Hondo, 1953) es “probablemente el mejor de John Wayne no dirigido por Ford”, lo cual resulta un tanto temerario, solo explicable por cierta antipatía o falta de entusiasmo del autor, por la obra de Howard Hawks y en particular “Río Bravo” (Rio Bravo, 1959) que para nuestro gusto encabezaría la lista de los grandes westerns de John Wayne, no dirigidos por el maestro John Ford.
Sin embargo cabe señalar que efectivamente “Hondo” dirigido por John Farrow, destaca en la filmografía de Wayne como uno de sus westerns atípicos y humanos, sobre la historia de un solitario explorador del ejército, el cual llega a pie, ya que su caballo ha muerto en el desierto, acompañado de su fiel perro Sam, a un alejado rancho, colindante con el territorio apache de la tribu de los Chiricahuas, el cual sólo es atendido por la recia pionera Angie (Geraldine Page) y su pequeño hijo Johnny (Lee Aaker), ya que su esposo Ed (Leo Gordon) la ha abandonado, ante el riesgo de vivir cerca de los apaches, que se encuentran en pie de guerra. Hondo se queda varios días en que le toma cariño y afecto, tanto a la mujer como al chico, ayudándoles en algunas faenas. Le pide prestado un caballo a la mujer para reportar al fuerte la situación del levantamiento de los indios. Allí se topa con Ed, con quién de inmediato nace una mutua animadversión, sobre todo al darse cuenta que trae un caballo de su rancho. Al ser enviado a una nueva misión en un riachuelo, le trata de poner una emboscada Ed, acompañado de otro sujeto, pero Hondo les da muerte a ambos. Entre tanto el rancho ha sido visitado por los apaches, enfrentándose Johnny al guerrero Silva (Rodolfo Acosta) que trata de molestar a su madre. Al jefe Vittorio le hace gracia la valentía del chiquillo, haciéndolo su “hermano de sangre” y les deja mantenerse en el lugar, contando con su protección, al tiempo que le advierte a Angie, que si no tiene un marido que la resguarde, en determinado número de lunas tendrá que seleccionar a uno de sus guerreros, pues el muchacho no puede crecer sin la salvaguarda de un padre.
Hondo cae en una emboscada de los chiricahuas y cuando esta a punto de ser torturado por Silva, Vittorio ve que se le cae una foto de Angie con Johnny, por lo cual lo supone el marido de ella, ordenando su liberación. Sin embargo Hondo es retado a una lucha a muerte, por parte de Silva. Pelean y Hondo vence, perdonándole la vida al guerrero. Vittorio lo lleva al rancho con Angie, para que le cure las heridas causadas durante su enfrentamiento con Silva. Posteriormente Vittorio cae muerto en una emboscada de los soldados, quedando de jefe Silva, por lo que la promesa de que ellos están a salvo en su rancho, mientras no interfieran en las peleas de los indios y los blancos. Hondo, junto con un grupo de soldados, que están llevando a poner en resguardo a los colonos al fuerte, se enfrenta con Silva y sus guerreros, volviéndose a dar una lucha a cuerpo a cuerpo entre los dos enemigos, ahora sí con el resultado, predecible, de la muerte de Silva, con lo cual se da la paz con los indios y Hondo puede formar un hogar con Angie y Johnny.
La historia de “Hondo” fue tomada a partir de la historia corta de Louis L’Amour “The Gift of Cochise” (El Regalo de Cochise) publicada en el magazine “Collier’s, en 1952 y el guión fue realizado por James Edward Grant, uno de los guionistas de cabecera de Wayne. La producción corrió a cargo de la compañía Wayne-Fellows de Robert Fellows y John Wayne, que mas tarde se convertiría en Banjac Company. En principio el rol de Hondo sería interpretado por Glenn Ford, quién ya había trabajado para la productora de Wayne, en 1952 en “Pillaje al Sol” (Plunder of the sun), la cual fue filmada, en su mayor parte en México. Ford se llevó muy mal con el director John Farrow y, aunque ya tenía firmado su compromiso de realizar “Hondo”, al saber que volvería a estar bajo las ordenes del papa de la futura estrella Mia Farrow, dio por cancelado su contrato.
Si se mira con detenimiento “Hondo”, se alcanza a percibir que el personaje no está pensado para John Wayne, quién entró al relevo al desertar Glenn Ford. Alexander Walter en su libro “El Estrellato: El Fenómeno de Hollywood”, cuando analiza el arquetipo del actor lo define así: “El héroe de Wayne es un hombre del Oeste cuya presencia física constituye prácticamente la medida de su conciencia moral. (…) El diálogo en los guiones de Wayne es mínimo, pero este mismo heco otorga una intención amenazadora a sus intervenciones. Cuando dice algo, significa algo. Su voz desafinada no sólo es incisiva, es áspera en su entonación. Una buena voz para el desprecio. Su interpretación es también en gran medida, cuestión de reacción”.
En cierta medida Hondo es un personaje frágil, tierno, en busca de un hogar, algo no típico en los hombre rudos y de una pieza, típicos de Wayne, en esa época; es por ello que es un lugar común advertir en Hondo una prefiguración del complejo Ethan de “Más Corazón que Odio” (The Searchers, 1956), la obra cumbre del dúo John Ford-John Wayne. Igualmente en la relación de Hondo con el chiquillo Johnny se hace siempre referencia a la que guardaban en “Shane, el Desconocido” (Shane, 1953) el pistolero Shane (Alan Ladd) con el chiquillo Joey (Brandon De Wilde).
Javier Coma en su libro “Diccionario del Western Clásico” después de señalar algunas de las virtudes del artesanal John Farrow en sus anteriores westerns, en los que destaca su sentido de la dinámica y un sentido creativo de lo visual, con los movimientos de cámara, auxiliado por el uso de la grúa y tendencia al plano-secuencia, bastante eficaz en las escenas de acción nos comenta: “Hondo se trató de un filme en 3-D, lo que entrañaba determinadas servidumbres de lenguaje, pero sobre todo porque nació de una pequeña productora compuesta por Robert Fellows y John Wayne con la consecuencia de que éste último quiso dejar su impronta en la realización (e incluso logró de su amigo John Ford que le asesorara y rodará algunos planos). Hubo cierta similitud a ‘Shane, el Desconocido’ pero probablemente surgida de una influencia de la novela, puesto que el film de Stevens se estrenó cuatro meses antes que el de Farrow. (…) Filmado en warnercolor, escrito por James Edward Grant y destinado a la Warner Bros., ‘Hondo’ logró dos anómalas nominaciones a los Oscar: una había correspondido al argumento, pero quedó eliminado en razón de que este no había sido elaborado para el cine y la segunda distinguió a Geraldine Page como actriz secundaria y no como principal. El film, bello y poético, tuvo gran éxito, y se ha visto en él un precedente de “Más Corazón que Odio”, lo que es un evidente honor para Farrow”.
En cuanto al vínculo del pistolero o el hombre rudo del oeste, con un niño, eso más bien estaba en el ambiente de la época, pues igual se podrían considerar como antecedentes “Corona de Estrellas” “Stars in My Crown, 1950” y “Nobleza Vaquera” (Cattle Drive, 1951) ambos protagonizados por Joel McCrea y Dean Stockwell, en el que se establecía una firme relación de aprendizaje entre ellos, que los llevaba a comportarse como padre e hijo sin serlo, pero se trata de dos westerns menores de la Universal, por lo que quizás resulta mas prestigioso mencionar a “Shane, el Desconocido”, simplemente por ser el más conocido, sobre este tenor.
En tanto la referencia a “Más Corazón que Odio” como se conoció en México “The Searchers” y en España “Centauros del Desierto” obedece al tratamiento que se da a los chiricahuas en “Hondo”, muy dentro de la moda del subtema westerniano de la reivindicación del indio, con un Wayne harto comprensivo y dispuesto a reconocerles parte de razón en la lucha por defender sus territorios.
“Hondo” fue uno de mis westerns favoritos de los años cincuenta, aunque si la memoria no me falla, nunca se exhibió en Aguascalientes en el efímero formato de la Tercera Dimensión, pero el cual no había tenido oportunidad de volver a ver, desde esos años, hasta que el año pasado salió al mercado del DVD en “La Colección John Wayne” bajo el sello de la Paramount, restmasterizado, lo que nos ha permitido volverlo a disfrutar y comprobar que el buen recuerdo que de “Hondo” teníamos, no estaba nublado por el paso de los años, algo que ustedes también pueden percatarse ya sea adquiriendo el DVD o sintonizando el canal de televisión “Cinecanal Classics” en donde frecuentemente es programada, como lo será este martes 24 en que será proyectada a partir de las 7.55 horas (tiempo de México).
En plan de trivia les mencionaremos que “Hondo”, además de participar en ella nuestro paisano Rodolfo Acosta en un papel destacado como el malévolo Silva, parte de la misma fue filmada en nuestro país en paisajes aledaños a la ciudad de Camargo, en el estado de Tamaulipas. Igualmente que en algunas entrevistas la liberal y excelente actriz de teatro, que hizo su debut cinematográfico en “Hondo” o sea Gearldine Page en el rol de Angie Lowe, el cual por cierto le fue ofrecido a Katherine Hepburn, quién se negó a participar en ella debido a las opiniones reaccionarias de Wayne y llegó a las manos de la Page, quién siempre se manifestó “horrorizada” de la serie de opiniones de extrema derecha que proferían, al unísono, durante la hora de la comida John Wayne, James Arness, Ward Bond y John Farrow, teniendo que apechugar, al estar en minoría antes estos prohombres, pues no hay que olvidar que esos años John Wayne era el Presidente de la Asociación “Motion Picture Alliance for the Preservation of American Ideals”. Y efectivamente esa es una de las grandes contradicciones que afloran, entre los cinéfilos, en el momento de evaluar o disfrutar de los filmes de John Wayne, en que independientemente de su ideología, la mayoría de ellos son bastante entretenidos y disfrutables, como excelente filmes de acción y westerns, tal y lo podrán constatar viendo “Hondo”.
Cineforever
Crisol Plural
El Electoral
Juega-ya
PsicoloBlog
Trozos de Código