Google

Buffalo Bill de William A. Wellman

Escrito por Gustavo Arturo de Alba | 13 de Junio de 2008 | Categorias: Western | Tiempo de Lectura: 6m 36s | Leido 132 veces.

“Aún conociendo lo que hay de imaginario en sus fabulosas empresas, continúa siendo a los ojos ingenuos de muchos una mezcla de Hércules y Don Quijote que cabalga alegremente por las grandes praderas del Salvaje Oeste”.
Edward Woodman.

La más popular y estimable de las seudo biografías fílmicas de William Frederick Cody conocido como Buffalo Bill es, precisamente, la titulada “Buffalo Bill” (Buffalo Bill, 1944) dirigida por William A. Wellman , con Joel McCrea en el rol del célebre cazador, Maureen O’Hara como su esposa Louise Frederici y Anthony Quinn es el jefe cheyenne Mano Amarilla. La cinta es conocida en España como “Las Aventuras de Buffalo Bill”, para distinguirla de “The Plainsman” realizada por Cecil B. De Mille en 1936 y que aquí paso con el título de “La Jornada Trágica” y en España tuvo el de “Buffalo Bill”, de manera un tanto inexplicable, ya que la trama se centraba más en el personaje de Wild Bill Hickock, que en el hombre del espectáculo del Far West.

De sobra esta advertir que tratándose de un “biopic” westerniano la leyenda se impone sobre la verdad histórica, siendo un tanto inútil pretender desbrozar lo uno de lo otro, siendo lo más atinado disfrutar del filme como un western con fulgurantes escenas de acción, en que aprovechando al personaje histórico se esbozan algunas defensas sobre los indios, en particular, los cheyennes, que fueron abonando el camino para cintas como “La Puerta del Diablo” (Devil’s doorway, 1950) y “La Flecha Rota” (Broken arrow, 1950) de clara intención de reivindicación del indio.

Aún hoy en día la fotografía en technicolor de Leon Shamory, es uno de los puntos a destacar, por su lirismo y encanto. Al igual que las escenas de conjunto, con los diversos enfrentamientos, seguramente realizadas por Otto Brower, encargado de la segunda unidad de rodaje, en particular la lucha en el desfiladero, en la cual Buffalo Bill se enfrenta a Mano Amarilla, en un combate cuerpo a cuerpo, aunque otras fuentes señalan que la muerte del jefe indio, fue a consecuencia de un certero balazo disparado por el rifle del explorador blanco.

Joel McCrea logró una de sus mejores caracterizaciones, en un tono hierático, otorgándole una gran dignidad al personaje, al tiempo que tanto Maureen O’Hara y Linda Darnell en el papel de la india Dawn Starlight lucen bellísimas. Mientras que Thomas Mitchell fue el encargado de interpretar, con su acostumbrada solvencia, al escritor Ned Buntline. Cuyo verdadero nombre era el de Edward Z. C. Judson y quién fuera el artífice de la leyenda de Buffalo Bill, con sus más de 100 novelas, centradas en un sinfín de aventuras, casi todas ellas inventadas, sino que exageradas sobre el hombre que en 18 meses matara más de 4,200 bisontes, en las praderas del lejano oeste.

Georges-Albert Astre y Albert-Patrick Hoarau en su libro “El Universo del Western” nos comentan: “El ‘Buffalo Bill’ de William A. Wellman, había manifestado una gran severidad hacia los blancos y su hipocresía, lo que era (se olvida frecuentemente) completamente extraordinario para su época. Allí se veía, entre otras cosas, al famoso explorador contando sus andanzas a las personalidades del Este que gustaban asimilar el indio bueno al indio muerto. Dos extractos del diálogo bastan para darnos la tónica de la película: Es preciso acabar con ciertos blancos, los que venden alcohol a los indios (…) Señores, he aquí al único indio que habéis querido siempre. El que está en vuestro dinero. Y arrojaba con desprecio a los estupefactos senadores una moneda de la que una de las caras estaba adornada con un perfil de indio empenachado. La guerra entre blancos e indios que describía ‘Buffalo Bill’, aunque inevitable por las circunstancias, no aparecía como un combate entre las fuerzas del bien y las del mal, sino como una tragedia absurda. La noche de la sangrienta batalla de War Bonnet, Cody sólo podía murmurar amargamente: Todos eran amigos míos, ante los cadáveres de esos indios cuyas nobles palabras demostraban su dignidad: Es vergonzoso morir de hambre; se puede morir de una muerte mejor”.

or su parte José de la Colina en su inconclusa “Historia del Western” que publicaba, por entregas, en el suplemento “El Heraldo Cultural” del periódico “El Heraldo de México”, al abordar la multicitada cinta de William A. Wellman en el número 236, correspondiente al domingo 17 de mayo de 1960, nos señala: “Ya presente en los films western desde el comienzo del siglo (su show fue filmado para el kientoscopio de Edison), Buffalo Bill fue uno de los héroes más utilizados por la clase Z del género, que multiplicó al infinito sus hazañas hípicas, bélicas y cinegéticas, alejándolo totalmente de la crónica real. No se puede decir que el ‘Buffalo Bill’ de Wellman, protagonizado por el casi hierático Joel McCrea, de tan noble presencia, acompañado de Linda Darnell, Maureen O’Hara y Anthony Quinn (en el papel de un jefe indio, claro está), fuera la ‘crónica real’ de William Cody, su tiempo y su mundo. Aunque se trató de bajar a Buffalo Bill del cielo fabuloso a la tierra histórica, no por ello dejó de ser idealizado, hasta el punto de aparecer como un protector de los indios. (‘Eran mis amigos’ dice ante las victimas de la masacre de sioux y cheyennes realizada por la caballería norteamericana) e incluso como un impugnador de la ‘razón militar’ (al recibir de manos del presidente una medalla, Cody la patea y maldice a quienes dan ese tipo de preseas). El film vale por la nobleza de su visión (aunque sea a expensas de la Historia), por momentos de una verdadera respiración épica y por el espacio lírico que logra crear la magnífica fotografía de Leon Shamory, maestro en pintar sobre la pantalla cielos azules, rojizas rocas, siluetas de jinetes recortadas contra los amplios horizontes. Además, por su antimilitarismo evidente, ‘Bufallo Bill’ se ofrece un poco como el revés de esos westerns uniformados a los que John Ford no ha tenido embarazo en aportar su grandeza de estilo”.

Para terminar y como meros apuntes cabe señalar que Buffalo Bill tuvo cuatro hijos y efectivamente Kit murió pequeño, pero no de difteria (enfermedad de la civilización) sino de escarlatina en 1876 y su hija Orra, también muy chiquita falleció en 1880. A su esposa Louise se la presentó un primo de ella en 1865, en la guarnición de Saint Louis, Missouri y parece que no era hija de un senador, pero si era una mujer sumamente ambiciosa y que gustaba de vivir en el Este, la cual administró para su provecho personal, las ganancias de Cody, con su espectáculo circense, al grado de dejar en la miseria al mítico cazador en su vejez, el cual se tuvo que refugiar en la casa de una de sus hermanas en Denver, donde murió el 10 de enero de 1917. William Cody había nacido el 26 de febrero de 1946, en Le Claire, Iowa. La película “Buffalo Bill” se encuentra disponible en el mercado del DVD, al igual que se proyecta con regularidad en el canal de televisión de Cinecanal Classics, donde por cierto esta programada este sábado 14, para pasar a las 7.35 a.m. (tiempo de México) y el 30 de junio a las 23.50 hrs. (tiempo de México).

Textos Relacionados:

Maureen O’Hara: La Indómita Pelirroja

Maureen O’Hara: sus películas

Share and Enjoy: Estos iconos enlazan a servicios de marcadores sociales donde puedes compartir lo que te ha gustado y descubrir nuevos sitios.
  • Facebook
  • Google
  • BlogMemes Sp
  • Live
  • Meneame
  • MisterWong
  • Pownce
  • StumbleUpon
  • Technorati
  • del.icio.us
Tags: , , ,

Dejar un
Comentario

Nombre

Correo (no será publicado)

Sitio Web

No hay comentarios