La Indiscreta: fina y encantadora comedia de Stanley Donen

Escrito por Gustavo Arturo de Alba on May 8th, 2008 y archivado en Comedia, Directores, Estrenos, Que ver en TV. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

Cary Grant y Stanley Donen hicieron buenas migas, a raíz de que el director entró a última hora en el proyecto de realización de la comedia “El Beso del Adiós” (Kiss them for me, 1957), la cual, sin ser una comedia del otro mundo, tenía algunos momentos divertidos, sobre todo por la serie de chistes gruesos, que hacían los protagonistas, en relación a las pechugonas características de la exuberante Jayne Mansifeld. Durante el rodaje de “El Beso del Adiós” el actor y el realizador se pusieron de acuerdo para fundar la compañía “Grandon Production”, con la cual llegarían a producir tres excelentes comedias, llevando de protagonista a Cary Grant y que fueron “La Indiscreta” (Indiscret, 1958); “La Mujer que Quiso Pecar” (The grass is greener, 1960) y la más exitosa de las tres “Charada”(Charade, 1963).

“La Indiscreta” es una fina comedia romántica, la cual esta programada para ser proyectada en la televisión de cable, a través del canal de “Cinecanal Classic” durante este mes de mayo, el viernes 9 a las 15.10 hrs (tiempo de México); lunes 17 a las 14.50 hrs. y el jueves 27 a las 13.05 hrs.

Dentro del ámbito de los críticos de la “teoría del cine de autor” se puso en boga definir como “ejercicios de estilo”, aquellas películas que directores, bien reputados como autores cinematográficos, realizaban como vehículos de entretenimiento o sobrevivencia en tanto conseguían alguna de sus obras más características o que se acercaban a lo que se consideraban sus constantes autorales, dando por supuesto que los directores siempre tenían la última palabra sobre los proyectos que querían realizar, sin tomar en cuenta que en muchas ocasiones tenían obligaciones contractuales, que nos les permitían decir que no a la estudio.

También se les podría definir como obras menores, pero realmente suena como de más prestigio tildarlas de “ejercicios de estilo”, como podría ser el caso de “La Indiscreta” filmada en Inglaterra, a partir de una exitosa obra de Norman Krasna, sobre la famosa actriz Anna Kalman (Ingrid Bergman), rica y cuarentona, la cual encuentra el amor de su vida en la figura del diplomático estadounidense Philip Adams (Cary Grant), encantador seductor, acostumbrado a alejarse de sus víctimas, cuando se han vuelto comprometedoras las relaciones, una vez que las ha enamorado, aduciendo que es casado y su esposa, debido a sus creencias religiosas le niega el divorcio. Anna descubre, antes que Philip se lo diga, que se ha inventado ese matrimonio, para poder escabullirse de sus compromisos, sin saber que en esta ocasión se ha enamorado verdaderamente y todo se le complica al ser descubierta su mentira.

Desde su estreno “La Indiscreta” me pareció una encantadora y fina comedia, con diálogos ingeniosos, pensada para ser interpretada por dos actores maduros, con un buen cartel, sobre todo en teatro, con la cual se pueden lucir a plenitud, tal y como lo hicieron Ingrid Bergman y Cary Grant en el cine, la cual puede verse como un agradable entretenimiento, cuyo desarrollo de la trama no le permitía a Cary Grant desbocarse en su comicidad, aunque si lucir su elegancia, tal y como lo señala Miguel Juan Payán en su libro “Cary Grant” de Ediciones JC, cuando nos comenta: “basada en una obra teatral de Norman Krasna, no le permitía a Grant desarrollar todas sus posibilidades humorísticas, estaba coartado por el protagonismo dramático de la representación de la soledad que era la mujer madura interpretada por Ingrid Bergman, y su rol como galán de dudosas intenciones se le quedaba corto en comicidad, siendo suplido por una lección de elegancia impartida desde la pantalla por el dúo protagonista, prisionero de un enredo apenas esbozado por lo simple y que en su ecuador corría incluso el riesgo de llegar a perder el interés del espectador por lo repetitivo de las situaciones”.

Por su parte el director Stanley Donen llegó a comentar: “Cary Grant e Ingrid Bergman habían nacido precisamente para interpretar aquella historia en aquel momento. Ellos eran suficientemente maduros. Era la historia de gente de edad que se enamora”. Lo cual significa, que en cierta medida, Donen aceptaba que no estaba encargándose de la gran obra, sino simple y llanamente de un vehículo de entretenimiento y lucimiento de sus protagonistas, que contaban con el favor del público de la época.

Para esas fechas de la realización Cary Grant ya estaba establecido como el mejor comediante de Hollywood y Donen aprovechaba a la perfección, dicha imagen del actor, consolidado a lo largo de su fructífera carrera cinematográfica desde los años treinta, carrera que merced a “La Indiscreta”;Algo Para Recordar” (An affair to remember”, “Para Atrapar al Ladrón” (To cath a Thief”) e “Intriga Internacional (North by northwest), que fueron las primeras cintas que viera de Grant, en los años cincuenta en que empiezo mi afición por el cine, me llevaron a la búsqueda afanosa de sus anteriores cintas, al resultarme un actor simpático y carismático, cuya obra había que conocer.

Pedro regresando a la recomendable comedia que nos ocupa el crítico Carlos Losillo en el dossier publicado en la revista “Dirigido” de España, número 323 de mayo de 2003, dedicado a la comedia clásica americana nos comenta en relación al film dirigido por Donen: “…es una comedia bastante triste y melancólica. Al contrario que en las mejores muestras del género de los años treinta, los personajes no luchan por nada, más bien se dejan llevar por la corriente, apoltronados en la nueva sociedad del bienestar surgida de la posguerra. Y también al contrario que en esas películas, sus primeros encuentros no resultan en absoluto divertidos, no describen la chispa del enamoramiento a través de diálogos ingeniosos o sarcásticos, no recurren a la ‘guerra de los sexos’ como motor de las situaciones de comedia, entre otras cosas porque ni siquiera hay demasiadas situaciones de comedia. Y de repente, desde el momento en que Bergman se entera de toda la verdad respecto a Grant, se suceden los equívocos cómicos que culminan en una secuencia de inspiración vodevilesca y final emocionante. Hay una escena desternillante en un salón de baile donde Grant, ajeno a los que se cuece a su alrededor, danza alegremente al son de una melodía escocesa. Y la ajetreada secuencia final gira en torno a una trampa que Bergman tiende a Grant en primera instancia a modo de escarmiento, aunque luego sirva como excusa para la catarsis y la reconciliación”.

“Lo más curioso del caso es que ese cambio de tono se produce justamente allá donde la mayor parte de las comedias dramáticas empiezan a funcionar al contrario que ésta, es decir, adquiriendo un registro más grave, centrándose más intensamente en los intríngulis de la relación amorosa que están narrando. En ‘La Indiscreta’, en cambio, cuando se desvela el gran secreto de Grant, Bergman no acude a la desesperación como refugio sino a la puesta en práctica de sus más refinadas dotes de actriz, al redescubrimiento de su pasión por el teatro y por la vida. La caída de las máscaras deja paso a la alegría del juego por el juego, al derroche de desbordante espontaneidad propio de quien ya no tiene nada que perder. Y la risa liberadora devuelve al acontecimiento amoroso su verdadera idiosincrasia: la felicidad que procura el contacto de los cuerpos, el júbilo del abrazo y del beso, el gozo de estar por fin juntos. Pese a su apariencia perezosa e incluso un poco gris, ‘La Indiscreta’ es una comedia inquietante, impertinente, que por debajo de las plácidas imágenes que le dan formase pregunta no sólo por la fluctuante identidad de un género entonces ya en decadencia, sino también por la naturaleza del amor y sus más complejos entresijos. Porque ‘La Indiscreta’, en el fondo, es un hermoso manifiesto hedonista disfrazado de comedia de bulevar, una apuesta que seguro no habría desagradado a Jean Renoir como contrapunto de ‘La Carroza de Oro”.

Independientemente de considerarla una obra menor en el contexto de la filmografía de Stanley Donen o de la de Cary Grant, no es motivo suficiente para disfrutar de una comedia que ha logrado mantenerse vigente, en un tono agradable y discreto, más que nada por la chispeante presencia de sus actores principales Ingrid Bergman y Cary Grant, que nos procuran un rato ameno, sin caer en la tentación de cambiar de canal, si es que la vemos en televisión.

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1 comentario en “La Indiscreta: fina y encantadora comedia de Stanley Donen”

  1. ana figliolia dice:

    es la pelicula más linda y romántica que he visto la dulzura de ingrid berman y el señorio de Cary grant hacen una comedia brillante para mi 10 puntos anne

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