Bulcsú y Gonzo lideran a dos equipos de trabajadores del metro que rivalizan entre sí. Para definir quién es el mejor, acuerdan realizar una competencia de alto riesgo: ambos correrán por las vías de una estación a otra, con el convoy de medianoche a sus espaldas. El primero en llegar (¡y en no ser atropellado!) es el ganador. La película húngara (2003) nos regala éste, entre otros momentos apasionantes.