Suzanne Pleshette: la de la voz áspera y sensual
Escrito por Gustavo Arturo de Alba | 27 de Enero de 2008 | Categorias: Actores y Actrices, Biofilmografias, Cine Norteamericano | Tiempo de Lectura: 6m 47s | Leido 1281 veces.
Los cables que dieron cuenta de la muerte de la bella Suzanne Pleshette, acaecida el pasado sábado 19 de enero, coincidían en señalar que era la actriz que había eclipsado a Tippi Hedren en “Los Pájaros” (The Birds, 1962), dirigida por Alfred Hitchcock, en donde Suzanne era la maestra Annie Hayworth, enamorada perdidamente de su ex-novio Mitch (Rod Taylor), como si esta fuera su interpretación más recordada, cuando para mi y creo que muchos de los adolescentes que nos enamoramos de ella, al verla refulgente, al aparecer en su primer estelar, como la bibliotecaria Prudence en “Los Amantes Deben Aprender” (Rome Adventure, 1962), quedamos cautivados con su respingada nariz, ojos de variada tonalidad, en que a momentos parecían violeta y en otros cafés, su carnosa y voluptuoso boca, su áspera voz, en que lo mismo le daba una modulación o sensación de agresividad, acompañada de un cierto susurro de misterio o tono de sensualidad, pasando a engrosar la lista de nuestras actrices favoritas, desde aquella lejana primavera de 1963, en que se estreno el filme dirigido por Delmer Daves, en las pantalla del cine Plaza de esta ciudad.
Suzanne Pleshette nació en Nueva York el 31 de enero de 1937, fue la única hija de Eugene Pleshette, gerente y director del Paramount y el Brooklyn Paramount en la urbe de hierro, motivo o influencia que llevó a Suzanne a manifestar, desde niña, su vocación de ser actriz, inscribiéndose a los 12 años en la Escuela de Interpretación de Nueva York. Continuando, más tarde, con estudios similares en la Universidad de Syracuse y en otras como the Neighborhood Playhouse, y la Sanford Meisner’s Acting School.
Inició su carrera profesional en los escenarios teatrales en la pieza “Meyer Levin’s” en 1957 y en “compulsión”; combinando con apariciones en algunos episodios en series de televisión como en “Night Rescue”, desde ese año de 1957. Su primera intervención en cine fue en un breve papel en la comedia de Jerry Lewis “Tu, Mi Conejo y Yo” (The geisha boy, 1958) dirigida por Frank Tashlin, aunque realmente no recuerdo mayor cosa de su participación en esta divertida película, ambientada en Japón.
Regresó a Nueva York en 1959 para protagonizar, junto con Tom Poston la comedia “Golden Fleecing”. Vivió un breve romance con Poston en ese tiempo, con el cual se reencontraría cuarenta años mas tarde, para casarse el 11 de mayo de 2001, después de que Suzanne hubiera enviudado de Tom Gallagher, su segundo marido, en enero de 2000. Tom Poston murió en abril del 2007, unos meses antes que la Pleshette. El primer marido de Suzanne, por unos meses, de enero a septiembre de 1964, fue su co-protagonista Troy Donahue en “Los Amantes Deben Aprender” y en “La Brigada de los Valientes” (Distant trumpet, 1964).
Suzanne consiguió muchos elogios cuando tuvo que remplazar a Anne Bancroft, por una breve temporada en la representación de la obra “The Miracle Worker” como Anne Sullavan. Fue en ese tiempo que la Warner Brothers la contrato en exclusiva y busco lanzarla al estrellato, al lado de Troy Donahue, Angie Dickinson y Rossano Brazzi, llevando el cuarto crédito, pero con la llamada de atención, en grandes caracteres: “Introducing Suzanne Pleshette”, para demostrar que su papel de Prudence era el protagónico del exitoso melodrama “Los Amantes Deben Aprender” (Rome Adventure), donde también destacó la interpretación musical de Emilio Pericoli con la canción romántica “Al Di La”, que fuera una de las favoritas de los adolescentes de la época. Tema musical recurrente, el cual no podía faltar, en las serenatas a nuestras novias de los años sesenta, aquí en Aguascalientes, ya fuera con el grupo “Alma Latina” o el conjunto de “Los Hermanos Romero”.
El debut en el megáfono del canadiense Norman Jewison fue con “20 Kilos de Líos” (40 pounds of trouble, 1962), una agradable comedia familiar inspirada, remotamente, en “Muñequita del Hampa” (Little Miss Marker, 1934), uno de los grandes éxitos de Shirley Temple, la cual, por cierto, fue motivo de una tercera versión en 1980, titulada en México “El Tahúr y su Adorable Prenda”, pero en inglés se utilizó el original de “Little Miss Marker”, con la pequeña Sara Stimson, “robándose” la película al lado de Walter Matthau en el rol del gángster, que debe fungir como su padre, junto a Julie Andrews y Tony Curtis era el progenitor de la chiquilla que la abandonaba, por tener que huir de la policía.
En “20 Kilos de Líos” Tony Curtis es el gerente de un casino, el cual tiene que lidiar con una niña (Claire Wilcox) olvidada por su padre después de una mala noche de juego y para evitar problemas con las autoridades, Curtis se ve obligado a hacerse pasar por su padre, en tanto la menudita Suzanne Pleshette, es la novia reacia a creerse esa historia, aunque al final de cuentas, después de una serie de enredos, con todo y una persecución por Disneylandia, todo se arreglaba entre los protagonistas, para iniciar una linda familia.
Después de esos dos protagónicos, vino el secundario en la poca inspirada “Los Pájaros” de Hitchcock, la cual tuvo poco éxito de público, más que nada por lo vacía y presuntuoso de su trama, a la cual los “incondicionales” del “mago del suspenso”, pretenden endilgarle el fracaso a la presencia de Tippi Hedren, antes que reconocer una “mala tarde” del maestro. Igualmente no considero justo el juicio de que Suzanne Pleshette, en su breve intervención opaque a la madre de Melannie Griffith, pues las dos hacen lo poco que se puede con sus insustanciales personajes. Por cierto el personaje de Tippi Hedren se llama en “Los Pájaros” igual que su hija: Melannie.
Lo cierto es que el cine fue, en cierta medida, injusto con Suzanne Pleshette al endilgarle una serie de pocos atractivos personajes, en que se limitaban a lucir su atractivo físico, sin reclamarle mayores honduras, en cuanto a mostrar sus capacidades histriónicas, tanto en la comedia como en melodramas, como si lo haría en los escenarios teatrales y en la televisión medio en el cual destaco en varios telefilmes, así como en la serie “The Bob Newhart Show”, en donde fue Emily Hartley, la esposa sarcástica del psiquiatra Bob Newhart, durante 83 episodios de 1972 a 1977, en que estuvo al aire el show. Por cierto la idea de juntar a Bob Newhart y Suzanne Pleshette vino después de una ocasión en que estuvieron como invitados en el programa de Johnny Carson, percibiéndose una empatía o química entre ellos, llevando a los productores de la serie, en etapa de preparación, cuando ya contaban con Bob, a ofrecerle el papel, con buen tino, de esposa a Suzanne.
Algunos de sus melodramas recordables son, entre otros, “Muro de Ruido” (Wall of noise, 1963) al lado de otra efímera estrella que fue Ty Hardin; “Un Amor Espera” (Youngblood hawke, 1964) dirigido con gran solvencia por Delmer Daves, con James Franciscus como coprotagonista. Lució en los westerns “La Brigada de los Valientes” (Distant drums, 1964) al lado de su marido Troy Donahue. En el magnífico “Nevada Smith”, como la novia india de Steve McQueen, al que ayuda a escapar de la carcel. Y en la divertida farsa “Latigo” (Support Your Local Gunfighter, 1971) dirigida por Buró Kennedy, con James Garner como su compañero de andanzas. En cuanto a sus comedias resultan entretenidas y recomendables “Si es Martes Debe de Ser Bélgica” (If It’s Tuesday, This Must Be Belgium, 1969), al igual que “La Guerra Sin Soldados” (Suppose They Gave a War and Nobody Came?, 1970). Vaya pues este breve recuerdo de esa actriz de mirada honda e inquietante, la cual sabía imprimir emotividad a sus personajes, junto con un fascinante dejo de sensualidad, que nos hace evocar con nostalgia su paso intermitente por el cine, en que siempre será la inolvidable Prudence Bell de “Los Amantes Deben Aprender”, quién iba a recibir el homenaje de ver colocada su “estrella”, en el célebre “Paseo de laFama” de Hollywood, el 31 de enero en que hubiera cumplido 71 años de edad.
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