Soy Will Smith, voy a leyenda.

Escrito por Héctor Enrique Espinosa Rangel on Ene 26th, 2008 y archivado en Ciencia Ficción, Cine Norteamericano, Estrenos. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

leyenda1.jpgLa novela de Richard Matheson “Soy Leyenda” es parte de un grupo de narraciones de ciencia-ficción que marca un punto de gran calidad narrativa dentro del género al lado de obras como “El hombre demolido”, de Alfred Bester.

En el cine es la tercera ocasión que se lleva a la pantalla y cada vez más con mejor fortuna, la primera versión estuvo a cargo de Sidney Salkow: “Seres de las sombras”, en tanto la segunda se llamó “La última esperanza” y era de Boris Segal; ahora le toca a Frances Lawrence utilizar el título original de esta critica brutal al individualismo absurdo.

Los personajes centrales, tanto para la literatura como para el cine, son la ciudad de Nueva York, el médico militar Robert Neville (Vincent Price/Charlton Heston/ Will Smith) y la investigación científica en medicina, que por el momento deberá ser el mejor motor de su propaganda luego del éxito de la trilogía de “Resident Evil”, aunque esta más reciente versión de la novela de Matheson sea mejor y más selecta en su relación con el género del que proviene.

leyenda-1.jpgNueva York es considerada como el centro global desde hace muchos años, para el cine es el núcleo donde los dramas de conflicto en contra de la humanidad se han concentrado a partir de que Londres fue desplazado; al principio los monstruos atacaban a la capital británica como asiento del máximo poder humano (el episodio más ilustrativo es la destrucción de la armada inglesa por los marcianos en “La Guerra de los Mundos”, de H.G. Wells) y lo mismo fuesen brontosaurios que el colosal Gorgo, hasta que Hollywood y Tokio tomaron el control y la imagen de la urbe de hierro fue guiando la idea del centro de poder hasta que el 9-11 probó su vulnerabilidad real.

Como residencia del último habitante del planeta también tiene un largo recorrido, desde los años cincuenta Ranal McDougall colocó ahí a Harry Belafonte para vagar en las calles vaciadas por una súper arma en “Mundo, Carne y Deseo”, después le tocaría a Vincet Price convertir su personaje clásico de científico loco que intenta repoblar el mundo que destruyó por inconsciencia. Esta vez Neville se presentaba como un loco a quien la soledad desquiciaba tan solo para incrementar su megalomanía.
leyenda-2.jpg Con Charlton Heston el científico era un militar machista que a falta de mujeres descarga sus ímpetus en la cacería de los vampiros religiosos que encabeza el actor y antropólogo Anthony Zerbe, sus relaciones con el quehacer científico eran fruto de la culpa y una soledad donde el sexo era su mayor carencia, hasta que aparece Rosalind Cash.

Para Francis Lawrence Robert Neville es un hombre perseguido por el dolor de la pérdida cercana (su mujer e hija) y la total: la humanidad), tan solo le sostiene la esperanza de que el método científico termine con la pesadilla y experimenta lenta y cuidadosamente en busca de alguien más, aparte de su perra Samantha, en quien depositar los sentimientos que van muriendo en su soledad. Claro que como hombre de armas es metódico y disciplinado, empecinado en la consecución del objetivo, agotará todo camino para encontrar la cura y sin embargo estará sujeto a lo fortuito.

En tanto hombre de armas Neville-Smith está familiarizado con matar, con la paciencia y el acoso, pero no con la cacería, según vemos al principio de la cinta, en especial porque ante la pérdida de la presa tiene escrúpulos para despojar a quien le arranca (la familia de leones) y deja que se vayan con la justificación interna de que no contribuye a la aniquilación total de las especies en el ahora selvático Central Park: un muy humano “puedo comer verduras” será la decisión que afecte sobre todo a su perra.
La tragedia total se gesta en nombre de la medicina: una cura para el cáncer que convierte a la humanidad en mutantes y el único inmune es Neville, que espera y llama a más sobrevivientes sin creer realmente que los haya; lo personal se nos entrega lentamente en los flash back que traen el recuerdo, entre el sueño y la vigilia, de cómo recibió la asignación de quedar en la ciudad a buscar la cura en el núcleo de origen y a partir de ello vio morir a su mujer e hija.

last.jpgJusto la dimensión de actor de Smith se concreta con el inicio donde el hombre de armas, entrenado para matar, no ajusta su enfrentamiento a la cacería, y trascenderá en la confrontación de los mutantes a quienes parece considerar imbéciles por su deshumanización, hasta que lo convierten presa y desatan su desamparo, abren la puerta a la salida que ningún dolor pudo rebasar: la decepción absoluta con que enfrentará a su salvadora Anna (Alice Braga) para encontrar por fin el fruto de su esfuerzo personal (la cura definitiva y el convencimiento de que el esfuerzo y el método valían la pena) y el camino a una redención que nada tiene que ver con el pecado religioso, sino con el de pertenecer a la humanidad tal como es.

heston.jpgSu incursión en cintas controvertidas como “Enemigo público”, dirigido por Tony Scott, o en extrañas comedias sentimentales como “La búsqueda de la felicidad”, le han capacitado para ser uno de los mejor diseñados héroes de la ciencia-ficción; desde “Día de la Independencia” hasta “Hombres de Negro” luce la clase de humorismo sardónico que en Bruce Willis o en Johnny Depp son oscuridad, pero en Smith es una confirmación del humano del siglo XXI; con sentido del deber atado a una moral exclusivamente personal, una indiferencia hacia los demás que topa con la identificación en las debilidades, una risa cuya facilidad tiene mucho de máscara defensiva pero más de reto.

Con Willis, Depp, Nicole Kidman y Dennis Quaid o el inefable Sean Connery, Smith resulta uno de los máximos intérpretes para el cine fantástico, no obstante que fuera del género es perfectamente capaz de cualquier reto, como seguramente fue el Neville de “Soy leyenda”.

FILMOGRAFÍA:
Soy leyenda. (I am a legend). D. Frances Lawrence. Con: Will Smith, Alice Braga, Dash Mihok. Guión: Mark Protosevich y Akira Goldsmith, basados en el guión de John William y Joyce H. Corrington para la novela de Richard Matheson. EUA. 2007.
Seres de las sombras. (Last man on earth). D. Sidney Salkow, Ubaldo Ragona. Con: Vincent Price, Franca Behoia, Emma Danieli. Guión: William F. Leicester, basado en la novela de Richard Matheson. EUA. 1963.
Última esperanza, La. (Omega Man). D. Boris Segal. Con: Charlton Heston, Anthony Zerbe, Rosalind Cash. Guión: John William y Joyce H. Corrington conforme la novela de R. Matheson. EUA/GB. 1971.
Mundo, Carne y deseo. (The world, the flesh and the devil). D. Ranal Mc Dougall. Con: Harry Belafonte, Inger Stevens, Mel Ferrer. Guión: Ferdinand Reyher, basado en el relato de M. P. Shield. EUA. 1959.

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