Gilberto Martínez Solares: sesenta años dirigiendo películas

Escrito por Gustavo Arturo de Alba on Ene 18th, 2008 y archivado en Biofilmografias, Cine Mexicano, Directores. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

gilberto-1.jpgEl prolífico director de cine Gilberto Martínez Solares, quien realizara cerca de 150 películas desde “El Señor Alcalde” en 1938 hasta “Crisis/Crimen Organizado” en 1996, a los noventa años de edad, es quizás el director en activo más longevo de nuestro cine, sino que inclusive del mundial. Cabe aclarar que su última película fue en codirección con su hijo Adolfo Martínez Solares.

Don Gilberto Martíenz Solares nació el 19 de enero de 1906 en la ciudad de México y murió el 18 de enero de 1997, en esa misma ciudad. Desde niño manifestó una gran afición por la fotografía, llegando a tener junto con don Gabriel Figueroa y su hermano Raúl un estudio de fotografía a mediados de los años veinte. La sociedad se disolvió a que la familia paterna de don Gilberto se marchó a vivir a Monterrey, a donde los siguió. Más tarde regresó a México y puso su propio estudio en un local en la calle Madero y aunque tuvo éxito, se fue a Hollywood, a intentar algo en el cine, tal y como lo cuenta en la entrevista que publican sobre él en “Cuadernos de la Cineteca Nacional, Tomo 4, Testimonios Para la Historia del Cine Mexicano”, publicada en 1976.

gilberto-bodas.jpgEn Hollywood participó mas bien de extra, aprendiendo algo de la técnica y haciendo amistad con alguna gente que después serían personajes en nuestro medio como don Alex Phillips, Antonio Moreno y Emilio “Indio” Fernández, con los cuales haría varios proyectos en nuestro país. Regresó a México para casarse con Diana Cantú e inmediatamente irse a Francia una temporada, donde igualmente puso un estudio, frecuentando la amistad de varios pintores como Federico Cantú y Picasso.

A finales de 1934 vuelve a México, donde se encuentra con que Gabriel Figueroa y su hermano Raúl ya estaban trabajando en el cine como directores de fotografía. Don Miguel Zacarías contra a los hermanos para encargarse de la fotografía de su película “Rosario”, que se filmó en agosto de 1935. Raúl se encargaba de operar la cámara y don Gilberto de la iluminación, aunque los dos recibieron crédito de directores de fotografía.

Sus inquietudes le llevan a probar suerte en labores de adaptador y de director debutando en esas funciones en 1938 con “El Señor Alcalde”, basada en el cuento “El Alcalde de Lagos” de Jorge Ferretis, con adaptación de Don Gilberto y Emilio “Indio” Fernández”, al respecto nos cuenta el realizador en la ya citada entrevista: “Desde niño me gustó leer y escribir; afortunadamente tuve muy buenos maestros que me animaron, decían que tenía facultad para ello. Esa preparación se convirtió en una inclinación acentuada por el contacto con el medio del cine. Inclusive cuando era fotógrafo, mucho de los que hacía lo encontraba mal o mediocre –lo mismo que con seguridad pensarán de mí ahora los están conmigo ¿no?-. Pero ese espíritu de crítica va dando a uno deseos de ser quien haga las cosas”.

Señalaba que debutó como director de fotografía en el año de 1935, con la película “Rosario”, habiéndose encargado de esta labor en otras 7 cintas, antes de realizar su primera película como director en 1938 que fue “El Señor Alcalde”. Después en 1939 filmó “Hombres del Aire” y “Las Locuras de Don Juan”, pero el trabajo le escaseó y tuvo que volver a su antigua labor de director de fotografía en “La Torre de los Suplicios” y “El Capitán Centellas”.

gilberto-2.jpgAfortunadamente, según él mismo lo contaba, tuvo la suerte de que lo volvieran a llamar a dirigir en la compañía Filmes Mundiales “La Casa del Rencor”, mostrando un buen desempeño en su labor, en cuanto a planear bien sus tiempos de rodaje, resolviendo con tino la puesta en escena, aunque sin mayores complicaciones o experimentaciones que pusieran en riesgo la viabilidad económica de sus películas, consolidándose como uno de los directores mas “chambeadores” del cine nacional, con la extensa filmografía que logró a lo largo de los casi sesenta años que se mantuvo en activo como director.

gilberto-tin.jpgDe ninguna manera podemos considerar a Gilberto Martínez Solares como uno de los directores del cine nacional más destacados en el terreno de los logros artísticos, pero su larga y fructífera asociación con Germán Valdés “Tin-Tan” en 35 películas, hacen presente, dentro de nuestro cine al director, pues indudablemente que las mejores comedias protagonizadas por el genial “pachuco”, fueron dirigidas por Gilberto Martínez Solares, quien mejor que nadie, supo aprovechar hábilmente las dotes de improvisación del cómico y dejar que creara todo su universo de comicidad absurda a través de las películas como “Calabacitas Tiernas”, que fue la primera en 1948, hasta “Las Tarántulas” en 1971. Entre ellas nos encontramos comedias sensacionales y extraordinarias de la talla de “El Rey del Barrio”; “Ay Amor, Cómo me Has Puesto”; “El Revoltoso”; “Las Locuras de Tin-Tan”; “Me Traes de un Ala”; “Lo que le Pasó a Sansón” y “El Duende y Yo”, que son, en un recuento rápido de sus 35 filmes, los más destacados, de su relación con “Tin-Tan”, salvo su mejor opinión y la cambiante de su servidor, porque la constante programación de las cintas de Tin-Tan en la televisión y la facilidad de conseguirlas en DVD, nos llevan a una permanente revisión, en que cual bolsa de valores cinematográficas nos llevan a su revisión y por ende revaloración, aunque “El Rey del Barrio” se mantiene imbatible en el sitial de honor.

Uno de los motivos para su larga permanencia dentro de la industria nos la cuenta Gilberto Martínez Solares, en el ya citado tomo 4 de los “Cuadernos de la Cineteca Nacional”: “He dirigido alrededor de ciento cuarenta filmes y escrito por lo menos la mitad, una de las razones por las que he trabajado tanto ha sido porque hago un cálculo del tiempo de filmación, tomando en cuenta cuántas escenas y qué tan complicadas son, en fin. Y digo al productor: -Esta cinta sale en cinco semanas. –Pero yo la necesito de tres. –Bien, la ajusto así. Claro, sacrificando cosas, puesto que no se puede realizar una reducción sin eliminar parte; pero si uno se sale del presupuesto original está arriesgando la vida económica de ese señor”. Claro que ese sacrificio siempre significa un deterioro, en cuanto a lo artístico, de sus películas, pero lo hizo un elemento confiable para los productores de la iniciativa privada, que salvo honrosas excepciones, nunca brillaron, precisamente, porque les interesara hacer productos con un mínimo de calidad artística, en la mal llamada época de oro del cine nacional.

gilberto-somos.jpgEn cuanto a su asociación con Tin-Tan nos cuenta en la ya mencionada entrevista: “Germán Valdés, Tin-Tan, fue un cómico extraordinario, yo al principio no tenía mucha confianza ni grandes deseos de trabajar con él, porque era un poco corriente tanto en los personajes que representaba como en los lugares donde trabajaba ¿no?, carpas, teatros… un poco se debió a que mi señora me empujó ya que lo vio no sé si en alguna película que hizo antes, el caso es que decidí colaborar con él y poco a poco me fui dando cuenta de que era un hombre sumamente inteligente, muy gracioso y dotado en todo sentidos y, con todo, lo mismo hacia cosas de agilidad que cantaba, bailaba, ponía caras, en fin, era sensacional. En realidad hicimos una especie de equipo Juan García, él y yo”.

gilberto-pachuco.jpg“Se inició como ‘pachuco’, un mexicano que se vestía muy extravagante, pero en realidad yo lo convertí en un personaje de ciudad, de barrio; eso fue porque yo no conocía el ambiente de los pachuchos ¿no? Lo convencí al decirle: –Bueno, usted tiene un estilo y un género muy bueno para Estados Unidos, pero yo creo que aquí debe adaptarse más a un personaje. Cosa que fue ocurriendo a partir de “El rey del barrio”, que es la película de Tin-Tan, considerada por la mayoría de los críticos, como su mejor cinta. En ella su condición de ‘pachuco’, ya sólo se daba, prácticamente, como un antecedente de su origen, hasta que ya nada más por costumbre se le seguía conociendo por ‘el cómico pachuco”.

De su fructífera relación con Juan García nos señala en el citado texto: “Yo escribía las historias, aunque no he tenido capacidad para el lenguaje de la calle, sobre todo de barrio, que era ‘el fuerte’ de mi colaborador Juan garcía, quien en realidad lo que hacía era ayudarme en los diálogos: tenía la habilidad, incomprensible para mí, de que una frase que yo hacía de veinte palabras él la podía decir en tres, lo cual es muy importante en el cine. ¿Por qué? Porque hablaba con mucha sencillez y un vocabulario muy reducido; uno tiende a expresarse usando las palabras que deben decirse en una frase para explicarse bien, y Juan, de manera mágica, sintetizaba: -¡no hombre! si esto se puede decir así. Además era muy gracioso y se le ocurrían también, de cuando en cuando, buenas cosas. Era lo que se llama en Estados Unidos un ‘gag-man’, un individuo que dice chistes, que proporciona risas”.

En relación al recibimiento que tenían sus películas en la crítica, Gilberto Martínez Solares nos señala: “Todas las críticas que he recibido por mis películas, no han sido más que palos: o bien son payasadas o astrancadas. Piensan, además, que los cómicos son actores de menor categoría”.

Si bien es cierto que toda su obra es fiel representante de lo que podemos considerar productos típicos del cine comercial mexicano, por así llamarlo, no podemos negar, que por mayor torpeza o falta de talento para la dirección, que pudiera tener Gilberto Martínez Solares, algo tuvo que ver, en que esos 35 filmes de “payasadas” con Tin-Tan, sean de los más recordados del cómico.

milfaenas02.jpgPero no solamente resultan dignas de mencionar las que filmó junto con Tin-Tan, pues hay algunos melodramas y películas con otros cómicos, que al revisar su extensa filmografía, nos resultan gratas en el recuerdo, como sería, en una rápida enumeración, sin mayor orden que el cronológico el caso de: “Bodas Trágicas”, con Miroslava; “Su Ultima Aventura” y “Cinco Rostros de Mujer”, protagonizadas por Arturo de Córdova; “¡Pura Vida!” y “El Chismoso de la Ventana” con Clavillazo; “Besos de Arena” con Lilia Prado; “Una Joven de 16 Años” con Julio Alemán y Patricia Conde; “Torero Por Un Día” con “El Piporro”, que es una de las mejores parodias de toros, en el cine mexicano. También dirigió algunos de los éxitos de Capulina, al igual que de “La India María”, pero esas si las ven es por su cuenta y riesgo, al igual que las comedias de Alfonso Zayas, porque las que siempre tendrán algo rescatable, serán, indudablemente cualquiera de las de “Tin-Tan” que dirigiera Gilberto Martínez Solares.

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