Servidumbre Humana con Kim Novak
Escrito por Gustavo Arturo de Alba | 12 de Enero de 2008 | Categorias: Actores y Actrices, Cine Norteamericano, Melodrama | Tiempo de Lectura: 9m 25s | Leido 736 veces.
“El melodrama no es otra cosa que la tragedia popularizada o, si se quiere, corrompida”.
Arnold Hauser.
En 1915 apareció publicada, por primera vez, la novela “Of Human Bondage” (Servidumbre Humana) de William Somerset Maugham, considerada como uno de sus mayores logros literarios, al grado de que algunos críticos de la época se apresuraron a calificarla “una de las novelas más importantes del siglo XX.” Distinción, un tanto cuestionada al finalizar la centuria, en que la popularidad del novelista inglés estaba a la baja.
De cualquier forma “Of Human Bodage” ha tenido el privilegio de haber sido llevada al cine en tres ocasiones, siendo la primera y más popular de ellas la protagonizada por Bette Davis y Leslie Howard en 1934, la cual pasó en México como “Cautivo del Deseo” (Of human bondage). La segunda la conocimos aquí con el título de “Esclavo de su Pasión” (Of human bondage, 1946) con Eleanor Parker y Paul Hereid en los roles estelares. La última contó con la siempre sensual presencia de Kim Novak, teniendo como pareja al “hígado” de Laurence Harvey, siendo titulada, ahora si, en México en una traducción literal a su original en inglés o sea “Servidumbre Humana” (Of human bondage, 1964), la cual esta programada para ser proyectada este lunes 14 a las 21.45 hrs. (tiempo de México) en el canal de televisión de TCM Classic Hollywood, en que podremos admirar a la bella Kim Novak.
La argentina Silvia Oroz en su interesante y recomendable libro “Melodrama: El Cine de Lágrimas en América Latina”, maneja, adecuadamente la tesis de que son cuatro mitos los que estructuran el melodrama, ya sea que aparezcan todos en una misma historia, o tenga preponderancia uno o dos sobre los otros, que son la pasión, el amor, el incesto y la mujer, aderezados con su relación en lo social o el medio en que se desenvuelven los personajes, lo que encontramos en la obra de Maugham y sus versiones fílmicas, pues aunque la novela se clasifique como parte del llamado “realismo social”, vigente a finales del siglo XIX y principios del XX, sobre todo, por su composición folletinesca de la trama, estamos ante lo que en el cine consideraremos “el melodrama burgués”.
Antes de que la televisión nos impusiera sus culebrones telenovelescos, teníamos al cine, con sus películas de historias de mujeres y para mujeres, satisfaciendo la necesidad catártica de emocionarnos con los padecimientos sinfín de las heroínas, en pos del amor.
Aunque la novela es muy amplia en los avatares del personaje masculino Philip Carey, en la búsqueda de su identidad, las tres versiones han hecho una adaptación que podemos resumirla, más o menos así: Philip Carey ha crecido amargado desde su niñez, debido a padecer una deformidad congénita en uno de sus pies, sintiendo que es rechazado por todos los que lo rodean. Ya adulto abandona sus intenciones de convertirse en pintor en París y regresa a Londres ha estudiar medicina. En algunas ocasiones sus propios maestros, lo hacen el hazmerreír de la clase al utilizarlo de “conejillo” ante el grupo, en que tiene que mostrar su deformidad como parte de una clase práctica. Junto con otros compañeros acude a una fonda, cercana a su escuela, a comer. Allí conoce a la mesera, rubia y coqueta, Mildred, de la cual queda prendado desde el primer momento que la ve. La muchacha acepta sus invitaciones a comer y pasear, manipulando sus sentimientos, sin permitirle un mayor acercamiento físico, a pesar de que los amigos de Philip, le han tratado de hacer entender que a otros hombres si les da oportunidad de mayores libertades sexuales con ella. Una ocasión en que ella lo deja plantado, Philip la encara al encontrarla en compañía de otro hombre, pero Mildred le suelta en su cara, que le desprecia, ya que nunca podrá amar a un lisiado, avisándole que se va a casar con otro hombre.
Philip encuentra un cierto consuelo en la compañía de una viuda, un poco mayo que él, que trata de que olvide a la interesada mesera. Meses después Mildred se aparece en el departamento de Philip, quién sigue enamorado de ella, la cual le dice que su marido la ha abandonado y ella está embarazada. El debilucho e inseguro de Philip la acepta. Durante un tiempo llevan una vida aparentemente feliz. Nace el chiquillo. Mildred engaña a Philip con uno de sus amigos. Pero antes de avisarle que nuevamente lo va a abandonar, ya que ha encontrado un nuevo amante, Mildred tiene relaciones sexuales con Philip, en donde le confiesa que lo ha hecho como una especie de pago, a todos sus favores, ya que se va a ir con otro hombre. Pasa el tiempo. Philip ha terminado su carrera de medicina y esta a punto de casarse con otra mujer, cuando vuelve a encontrar a Mildred, al ser enterado por uno de sus amigos, que la han visto prostituyéndose en los barrios bajos de Londres. Philip se da cuenta de que la muchacha esta enferma, al tiempo que se entera que el hijo ha muerto. Ella rechaza su conmiseración. Pero finalmente cae en el hospital, ya desahuciada con una sífilis irreversible. Philip la asiste en su muerte, prometiéndole que tendrá un funeral decente.
He querido hacer una sinopsis, un tanto amplia de “Servidumbre Humana”, con objeto de percibir lo folletinesco de la trama, en que siguiendo lo que Hauser define al melodrama como tragedia corrompida, se cumple al pie de la letra, pues en tanto Philip es incapaz de dejar de amar a Mildred, a pesar de las constantes muestras de desprecio de ella, a su vez la chica va labrando su previsible final, al arrojarse a un sinfín de brazos, en una ansia irrefrenable de busca de placer y como posibilidad de ascenso social, esperando que alguno de aquellos prometedores estudiantes de medicina se casen con ella, aunque rechaza, en su irrefrenable inconciencia al único que realmente la ama, fascinado por su alegría de vivir.
Parece ser que Somerset Maugham utilizó elementos autobiográficos para la caracterización de Philip Carey, al igual que del personaje de la chica, a la cual llegó a definir de la siguiente manera: “Ella ejercía una horrible fascinación en todos los hombres que la conocieron. Todos fuimos sus víctimas, aún hoy día. Debido a sus faltas, no pudimos auxiliarla, pero si admiramos su honestidad”. Si bien, en la entrevista de que se toma esta frase no puntualiza el nombre de la mujer que le inspiró el personaje de Mildred, si se deja traslucir que si era alguien que seguía ejerciendo o provocando un fuerte recuerdo en el escritor, quién, seguramente, a través de la escritura pretendió exorcizar los “demonios” de su pasado cuando estudió medicina en Londres. Igualmente Maugham padecía de tartamudez desde su niñez, que le implicaba las burlas de sus compañeros, por lo que estudiosos de su obra, han visto en la cojera congénita de Philip una proyección del defecto en el habla del escritor.
Cuando la MGM se planteó el proyecto, a principios de los sesenta, de hacer una tercer versión de “Servidumbre Humana” se manejaron a Marilyn Monroe y Montgomery Clift como la pareja protagonista. A la muerte del símbolo sexual, por antonomasia en el cine, el director Henry Hathaway propuso a Tuesday Weld, bajo el argumento: “Necesitaba a una joven actriz como Tuesday Weld, porque Mildred es extremadamente estúpida y tonta. Solamente una jovencita podía dar esa imagen de tontería, creíble en una adolescente”.
Sin embargo los productores optaron por Kim Novak, cuya selección nunca simpatizó a Henry Hathaway, quién manifestó su molestia: “No era lo que yo quería. ¿Cómo se podía esperar que diera la imagen de una inmadura mesera adolescente ‘cockney’?”. Y aunque se pretendió complacer a Hathaway con remplazar a Kim por Elizabet Taylor, al ver que eso implicaba un aumento de un millón y medio de dólares en el presupuesto, solamente en cuanto a sueldo para la belleza de ojos violeta, se decidieron quedarse con la Novak.
El rodaje se inició a principios de 1963 en Irlanda, en locaciones en Dublín y los estudios Ardmore, al ser más fácil encontrar allí edificios que se ajustaran al Londres de la época edwardiana, en que se ubica la historia de “Servidumbre Humana”. Desde el principio de la filmación Hathaway se mostró hostil con Kim Novak, mientras era atento y servicial con el resto del reparto, por lo cual no tardó en estallar la bomba, que llevó a la MGM, por prescindir de los servicios del veterano director, siendo sustituido por Bryan Forbes durante una semana, para terminar haciéndose cargo del film Ken Hughes, el cual a la postre se alzó con el crédito total de la dirección de “Servidumbre Humana”.
Por su parte el engreído de Laurence Harvey se limitaba a dirigirle la palabra a Kim y el resto del reparto, exclusivamente cuando tenían escenas entre ellos y limitándose a sus parlamentos, ya que era muy sabida la fama de que Harvey solo aguantaba a una persona en el mundo, precisamente, a Laurence Harvey.
Pero independientemente de la atmósfera que privo en la realización de “Servidumbre Humana”, el resultado final es el de una de las más interesantes interpretaciones de Kim Novak, con un aceptable manejo del acento “cokney”, sin llegar a la exageración o caricatura; pero esto es algo que no es posible apreciar en el infame doblaje al español, con que nos atormenta TCM Classic Hollywood, al no presentar las películas en su idioma original y subtitulada. Afortunadamente la belleza de Kim Novak, en particular en la polémica escena en que mantiene relaciones sexuales con Harvey, en que se nos muestra toda su espalda desnuda, teniendo el resto de su cuerpo tapada por una sabana, sugiriéndose que no trae más ropa, no es posible que el doblaje la tijeretee, más de los que los de la censura en 1964 obligaron a la MGM a hacerlo, a pesar de que tuvo que proyectarse exclusivamente para mayores de 18 años, con lo que el éxito económico del film se vio afectado en su momento.
Con todo lo previsible de su trama es evidente que “Servidumbre Humana”, mantiene nuestra atención, más que nada, por la solvencia de las actuaciones y el clima de sordidez que supieron impregnarle sus diversos directores, ya que es imposible detectar variaciones en el estilo de la puesta en escena, en este melodrama, en que aparte de la escena de cama, hay que prestar atención a la secuencia en que vemos a Kim, en la estación Victoria, esperando a Harvey, la cual cuando se asoma a la ventana, para buscarlo, luce en todo su esplendor su belleza, en uno de los únicos momentos líricos de este intenso melodrama de autodestrucción por la pasión de dos personajes, incapaces de separarse uno del otro. Sólo restaría poder ver las tres versiones, en que principalmente, sus tres protagonistas femeninas, con diversas variantes y grados en la maldad y perversidad sexual de Mildred, conforme a lo que los usos y permisividad de la censura de cada momento de sus rodajes les permitía, lograron conseguir afortunadas y recordadas creaciones de Mildred, tanto Bette Davis, Eleanor Parker como Kim Novak.
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DON GUS,GRACIAS POR TRAER EL TEMA DE LA PRECIOSA Y TALENTOSA KIM NOVAK QUIEN PARA MI ES UNA DE LAS MEJORES ARTISTAS DEL SIGLO PASADO Y QUE ILUMINO LAS PANTALLAS DEL CINE EN LAS PELICULAS QUE HIZO. RECOMIENDO VEAN LA RECOPILACION QUE HACES DE LAS PELICULAS QUE HIZO LA NOVAK Y PLEASE AVISANOS CUANDO PASEN ALGUNA.