El pasado 12 de diciembre, en una de esas tardes en las cuales no había definido que ver en la televisión, después de pasarme un buen rato con el control, me topé, casualmente, en el canal “De Película” dedicado al cine mexicano y sus coproducciones, con la cuarta versión de “El Niño de las Monjas” o sea la interpretada por Enrique Vera, la cual desde mediados de los años sesenta, del siglo pasado, no había vuelto a ver.
Así que un tanto por nostalgia y otro por curiosidad me quede viéndola, con toda la conciencia de su trama melodramática, esperando encontrar algunos buenos detalles de faenas del torero de Almería Enrique Vera García, al igual que disfrutar de la belleza de Rosita Arenas, actriz originaria de Caracas, Venezuela, aunque de padres españoles, lo que le permitió combinar una carrera cinematográfica en España y México, aunque en nuestro país fue donde filmó la mayor parte de sus películas y lugar donde aún reside.
Juan López Nuñez publicó en 1925 su novela “El Niño de las Monjas” en la cual como señala Alberto González Troyano en su libro “El Torero Héroe Literario”, el autor López Nuñez “vuelve a plantearse la misma situación con que se inicia ‘Currito de la Cruz’, de Pérez Lugin: el niño hospiciano, criado en un convento, que salva a una visitante protectora de la institución de la acometida de un toro, y más tarde abandona el convento para seguir a la joven que había ayudado y hacerse torero. Pero esa vida esta llena de lógicos sinsabores”. Efectivamente el muchacho tiene que sobreponerse al estigma social de ser un huérfano, al que dejaron, prácticamente, tirado a las puertas de un convento, lo cual, seguramente, era toda una tragedia, en esos años, el ser un hijo natural, al grado que el muchacho, sufre más por los desprecios de la gente, a causa de su origen, que por las revolcadas y cornadas de los toros, sobre todo al posar sus ojos en una chica de mejor posición social que él… bueno eso de que el muchacho tuviera posición social es un decir, puesto que en rigor, para tenerla, tendrá que encumbrarse como un triunfador en el mundo de los toros, pues antes de ello es un soberano don nadie, que ni siquiera sabe el nombre de la madre que le parió.
Esta melodramática historia ha sido llevada a la pantalla en cuatro ocasiones. En 1925 José Calvache “Walken” dirige la primera con el diestro madrileño Eladio Amorós y Lolita Astolfi, la cual fue estrenada el 11 de enero de 1926 en Madrid y de la cual no cuento con mayores referencias sobre ella, salvo señalar que en el momento del rodaje Eladio Amorós Cervigón, aun era novillero, ya que tomó la alternativa en Zaragoza, España, el 13 de octubre de 1928 de manos de “Chicuelo” y como testigo Nicanor Villalta, con toros de Graciliano Pérez-Tabernero. Conforme a lo que encontramos en la pagina web “Historia del Torero”, tal parece que el llamado “El Chico de la Revoltosa”, cuando novillero, fue uno más de los que despertó esperanzas de que sería un figurón: “si se decidiera” y parece que nunca logró destaparse, quedando en uno más del montón. Como no he logrado encontrar una foto de este torero, ignoro si la causa de su inclusión en el film fue por su apostura, pero es de suponer, dados sus pocos méritos en la tauromaquia.
En 1935 el director José Buch realiza la segunda versión de “El Niño de las Monjas” con el torero Luis Gómez “El Estudiante” en el papel de José Luis, junto Celia Escudero y Gaspar Campos, la cual parece que tuvo buen éxito económico, al igual que artístico. En cuanto a Luis Gómez “El Estudiante”, quién recibió la alternativa en Valencia, el 20 de marzo de 1932, teniendo como padrino a Marcial Lalanda, quién le cedió la lidia de “Socorrido” de la ganadería de doña Carmen de Federico, ante el atestiguamiento de Vicente Barrera, esta considerado como un buen torero, valiente e inteligente en la cara del toro, al que las cornadas le impidieron llegar a mayores alturas.
El actor de origen español don Julio Villarreal, incursionó por los caminos de la dirección cinematográfica, por única ocasión, en 1944, al realizar en México la tercera versión de “El Niño de las Monjas”, llevando en el papel principal al siempre afamado y controvertido “Berrendito de San Juan”: Luis Procura, acompañado de Raquel Rojas, como la hija del ganadero, Blanca Esthela Pavón era la hermana de José Luis y Angel Garasa, interpretaba al conserje que se hace cargo del niño. Para no incurrir en juicios equivocados sobre los méritos de la labor de Julio Villerreal, derivados de una mala memoria, dado que la visión de este film, data de más de cuarenta años, voy a esperar a que pase en el canal “De Película” o en “Cine Mexicano por Cable”, si no es que la consigo en el mercado del DVD, para charlar sobre este film.
Ignacio F. Iquino se encargó-en 1958- de la realización de la cuarta versión de “El Niño de las Monjas”, la cual tuvo muy buena acogida por parte del público en México, debido en gran medida a la popularidad de Enrique Vera, al haber sido el “chulo” de Sarita Montiel en “El Último Cuplé” y quién también había participado en la excelente “Tarde de Toros” de Ladzlo Vadja, filmada en 1956. Los guionistas y el director Iquino no se amilanaron en saturar su película de todos los tópicos melodramáticos, acorde a la folletinesca historia de ese muchacho que sale del convento, para buscar el triunfo que le permita aspirar a la mano de la hija del ganadero. Enrique Vera que era más “carita” que torero, tiende a la sobreactuación, pero más o menos sale airoso del trance, mientras don Angel Garasa, que había sido el conserje en la versión mexicana, ahora interpreta, por enésima ocasión, al bondadoso y simpático cura que impulsa al muchacho a hacerse torero. Aunque para mí la más grata presencia es la de la bella Rosita Arenas.
Enrique Vera García tomó la alternativa en Jaén de manos de Manolo Vázquez y como testigo el venezolano César Girón. Confirmó en Madrid, el 21 de junio de 1953, Manuel Carmona como padrino y de testigo Jerónimo Pimentel. Las escenas de faenas nos muestran a un Vera poco inspirado, toreando poco por derechazos, siendo lo vistoso o rescatable de su actividad torera, en la película, algunas manoletinas y muletazos por alto, pero nada del otro mundo, como para que recomendemos esta versión de “El Niño de las Monjas”, por sus elementos taurinos.
Enrique Vera vino a México en 1962 y 1963, sin que llegará a actuar en la Plaza México, pero si lo vimos en Aguascalientes, durante la Feria de San Marcos de 1963, en que mi padre me mandó de “chaperón” de una de mis hermanas solteras, en ese tiempo, la cual quería ir a ver, en vivo y en directo, al guapo torero que había enloquecido de amor por la cupletista Sara Montiel. La corrida de marras se celebró el 28 de abril, alternando Enrique Vera con Manolo Dos Santos y Jorge “El Ranchero” Aguilar, en la lidia de un encierro de “El Rocío”, en donde el único animal que se prestó para el lucimiento de los toreros, fue precisamente el que le tocó a Vera, quién consiguió dar una vuelta al ruedo, en una faena de aliño, dada la áspera embestida del burel, en que se lució, como en la película, con sus manoletinas y muletazos por alto, aparte de ligar una serie afortunada de derechazos, pero lo cierto es que Enrique Vera no era un torero profundo, que llevaba gente a la plaza, más bien se iba por complacer o, la obligación de acompañar a hermanas o novias, según fuera el caso, a los tendidos para que admiraran la la galanura de ese lidiador, el cual también combinaba la actuación en teatro, con las de cine, bailarín y cantante de andaluz… ah y también cuando tenía tiempo era torero. Demasiada dispersión para alguien que su éxito lo baso en su físico.
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Tengo mucho interes en conseguir una copia de la pelicula “El Nino de Las Monjas” y he buscado en Mexico en muchas partes y no he tenido exito. Podria alguien indicarme si existe algun lugar en linea que se podria solicitar via correo electronico o indicar algun en Mexico que se pudiera conseguir. Esto es para un regalo especial. Mucho agradeceria la orientacion.
¿Cuando te refieres a México, debemos entender el D.F? Porque en Aguascalientes hay algunos sitios alternativos en que luego uno puede encontrar dvd’s de temas taurinos, al igual que en Guadalajara, donde hay mucha afición a la fiesta brava. Y efectivamente en las tiendas en linea no he encontrado que tengan El Niño de las Monjas, por ejemplo en Amazon.com