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Clark Gable: Arquetipo del macho (IV Parte)

Escrito por Gustavo Arturo de Alba | 3 de Diciembre de 2007 | Categorias: Actores y Actrices, Biofilmografias, Cine Norteamericano | Tiempo de Lectura: 18m 50s | Leido 600 veces.

carole.jpg“Clark Gable era el rey de un imperio llamado Hollywood. El imperio ya no es lo que era… pero el rey no ha sido destronado ni siquiera después de muerto”.
Joan Crawford.

Como señalábamos en las anteriores entregas Clark Gable mantenía una relación clandestina (que todo mundo conocía) con Carole Lombard, con la cual deseaba casarse, sin embargo no contaba con el dinero suficiente para finiquitar su relación matrimonial con Rhea Langham y por ello aceptó a regañadientes el rol de Rhett Butler en “Lo Que El Viento Se Llevó”, así una vez superado el escollo pecuniario vino el divorcio con Rhea Langham y el consiguiente matrimonio con Carole Lombard el 29 de marzo de 1939. A pesar de que Carole y Gable trabajaron juntos en 1932 en la cinta “Crisis de Hombres” (No Man Of Her Own), su romance no data de esa época. Al contrario sus relaciones en la filmación fueron tirantes, con bromas pesadas por parte de la actriz haciendo mofa de las ya célebres orejas del actor quién apenas era una promesa en pos del estrellato, mientras la Lombard era una de las principales figuras de la Paramount. También se contrapuso en su camino el hecho de estar casada con William Powell, en tanto Gable mantenía una apasionada relación amorosa con la influyente Joan Crawford, quién le estaba ayudando a consolidarse en la MGM. El romance de Gable y Lombard se inició en febrero de 1936 durante una fiesta ofrecida por John Hay Whitney en su casa, en la cual los invitados tenían la obligación de llevar algo blanco. La Lombard -que se distinguió siempre por su sentido del humor- llegó en una ambulancia blanca, acompañada de unos enfermeros, quienes la llevaron en camilla, con todo y su bata de convaleciente, hasta la piscina en donde se desarrollaba la fiesta. Gable le festejó la “puntada” y como en los cuentos de hadas, no dejó de bailar con ella toda la noche.

Durante 3 años pasaron una serie de peripecias para que la prensa no se enterara de sus amoríos, pues el estudio temía que las admiradoras de Gable no aprobaran su libertina conducta, ya que ambos estaban casados por esas fechas. Claro que no era por razones morales la preocupación, sino por la posibilidad de que repercutiera en la taquilla el desencanto de las fans. Al final de cuentas pudieron hacer público su amor, para que al regresar de su “luna de miel” Carole Lombard, con su chispeante sentido del humor, declarara, entre broma y serio, en una entrevista de prensa: “Un gran amante en el cine pero un desastre en la cama”. Así, de cierta manera, confirmaba lo que otras mujeres, antes y después de ella, habían insinuado de la rapidez del galán en el lecho, para cubrir el expediente amatorio, sin importarle la satisfacción de su pareja.

carole-2.jpgAntes de finalizar 1939 filmó “Extraño Cargamento” (Strange Cargo, 1940) en la cual se reunió por octava y última ocasión con Joan Crawford, siendo, quizás, la mejor de las cintas que protagonizaron juntos. Es un interesante drama sobre un grupo de hombres duros, liderados por Gable, que se escapan de una prisión en Nueva Guinea. La Crawford es una cínica prostituta que los ayuda. Recordable, así mismo, es “Fruto Dorado” (Boom Town, 1940) una comedia dramática que lo volvió a unir con Claudette Colbert y Spencer Tracy. Los dos hombres se dedican a perforar pozos petroleros y luchar por el amor de la Colbert, la cual finalmente se queda con Gable, aunque en el medio este tiene un “affaire” con la guaperríma Hedy Lamarr. Por su parte Spencer Tracy armó una enorme rabieta a la MGM, pues a pesar de ser amigo de parrandas y francachelas de Gable en la vida real, señalo estar harto de ser el abnegado y sacrificado tercero en discordia en sus películas, rehusándose a que volvieran a juntarlos en un filme, en que él (Tracy) no se quedará con la chica.

hedy1.jpgHedy Lamarr fue coestrella de Gable en “Camarda X” (Comarade X, 1940) una curiosa comedia la cual de forma equivocada, la MGM le dio a dirigir a King Vidor, más dotado para los dramas épicos que las comedias. Gable es un corresponsal en Moscú, envuelto en una relación amorosa con Hedy Lamarr, conductora de un coche de alquiler, a la cual, muy dentro de la onda implantada por la espléndida comedia de Lubitsch “Ninotchka” con Greta Garbo, Gable trata de convencerla de las bondades del capitalismo, mientras la bella guía, por órdenes de la KGB, intenta seducirlo con sus encantos femeninos a la causa del comunismo. Al final triunfa el amor o lo que es lo mismo la chica emigra al decadente mundo capitalista. Los diálogos chispeantes y las ingeniosas situaciones creadas por los agudos guionistas Ben Hecht y Charles Lederer, dotados de un cinismo corrosivo, mantienen vigente esta comedia, al igual que la grata y reconfortante presencia de la Lamarr. La labor de Vidor solo puede calificarse de discreta.

lana.jpgLa MGM decidió apoyar el lanzamiento estelar de la “chica del jeresy”: Lana Turner en 1941, poniéndola de pareja de Clark Gable en el aceptable western “Gallardo Aventurero” (Honky Tonk, 1941) dirigido por Jack Conway. Si en la pantalla es fácil percibir la mutua atracción sexual que brotaba entre el cuarentón Gable y la veinte añera Turner con su sex-appeal a flor de piel, merced a su exultante juventud, no resulta entonces difícil aceptar los chismorreos de la época sobre un “affaire” entre ellos dos, lo cual obligó a Carole Lombard acompañar al rodaje de la película a Gable, al no estar dispuesta a que una principiante le arrebatara su marido. La cinta fue un “taquillazo” en su corrida de estreno a finales de ese año, cuando el 7 de diciembre sobrevino el ataque japonés a Pearl Harbor y la subsiguiente entrada a la II Guerra Mundial de los Estados Unidos. De inmediato la industria del cine movilizó a su gente, en diferentes formas, para apoyar al gobierno a sensibilizar a la población de la conveniencia de la medida adoptada. Una de ellas fue el de que actores y actrices se encargaron de participar en giras por el país, promoviendo la compra de bonos para la guerra. A Carole le tocó abrir en su estado natal de Indiana, donde logró colocar un poco más de dos millones de dólares de bonos, en menos de una semana. Sin embargo preocupada por haber dejado en Hollywood a su marido, quién ya había iniciado la filmación del drama romántico “Reportaje Sensacional” (Somewher I’ll Find You, 1942), llevando de pareja, precisamente, a Lana Turner para aprovechar el éxito de “Gallardo Aventurero”, a la Lombard le entraron las prisas por regresar a su casa y decidió hacerlo en avión y no en tren como eran los planes originales, pues eso significaba tardar otro tres días para estar al lado de su esposo. El avión nunca llegó a su destino. Debido al mal tiempo se estrelló, durante la madrugada del 16 de enero de 1942, en Table Mountain, un lugar cercano a Las Vegas. En su momento se dijo que cuando le avisaron el deceso de su esposa, el actor se encontraba acompañado en su dormitorio de una dama y todo mundo supuso y susurró en voz baja que se trataba de Lana Turner. Rumor nunca confirmado por las partes, pero jamás desmentido con vehemencia.

La forma trágica de la muerte fue propicia para idealizar la relación, señalando que Carole había sido el gran amor de la vida de Gable, tal y como nos lo cuentan en la cinta que sobre ellos se realizó en 1976 con el título en ingles de “Gable and Lombard”, la cual pasó aquí como “Los Idolos También Aman” , dirigida por Sidney J. Furie y protagonizada por James Brolin y una Jill Clayburgh simplemente encantadora en su papel de “Carole Lombard”. Lo cierto es que la muerte de Carole hace innecesarias las especulaciones sobre si el matrimonio hubiera sobrevivido el paso de los años, aunque algunos amigos del actor se atrevieron a señalar que eran tantas las ganas de ser padre de Gable que si la Lombard no le hubiera dado un hijo, en los siguientes años, habría terminado separándose de ella.

gableandlombard.jpgLo cierto es que el actor entro en una etapa depresiva y se enroló en el Army Air Corps, aceptando participar en acciones bélicas de guerra en un bombardero, aunque principalmente en labores de reconocimiento de fotografía aérea en territorio enemigo. Estuvo tres años en el frente y a finales de 1944 fue dado de baja con el cargo de Mayor. Es muy conocida la anécdota de que Clark Gable era el actor favorito de Hitler, el cual enterado de sus actividades en el campo de batalla, ofreció una buena recompensa a quién derribara su avión, lograra capturarlo y se lo entregara vivo en Berlín. “Gable ha vuelto y Garson lo ha conquistado” fue el estúpido reclamo, ideado por los publicistas de la Metro, para el lanzamiento de la pésima comedia “Aventura” (Adventure, 1945) dirigida por Victor Fleming y que marcaba el regreso del actor a los foros cinematográficos, después de servir en el ejercito. Greer Garson, tipificada como abnegada y asexuada esposa de hombres ilustres, fue una mala selección del estudio para emparejarla con Gable en “Aventura”, agregando a Joan Blondell en el rol de la “otra mujer”, siguiendo el cliché establecido, al respecto, por la siempre recordable Jean Harlow, sin que la Blondell le pudiera llegar a los talones. Molesto el actor con el resultado, sus relaciones con la MGM se fueron deteriorando, en la medida de no llegar para él los buenos papeles, ni el mejoramiento salarial que exigía en las revisiones contractuales, aumentando así su depresión y alcoholismo en que se encontraba inmerso, por esas fechas..

hucksters1.jpgDespués de varios regateos y exigencias de cambios en el guión acepto filmar a inicios de 1947 “Mercader de ilusiones” (The Hucksters). Basada en una excelente novela sobre el mundo de la publicidad y el marketing. La cinta no resultó tan interesante como el libro, debido a las modificaciones acordadas que matizaron la denuncia y la crítica sobre la falta de ética y el utilizar cualquier medio con tal de lograr una “cuenta”, quedando en una especie de melodrama edificante. Gable no aceptó, entre otras cosas, que su personaje fuera un cínico oportunista y lo transformaron en un incorruptible publicista, incapaz de mentir sobre las bondades de los productos que anunciaba. El personaje de Deborah Kerr, por la cual dejaba a su novia interpretada por Ava Gardner, se modificó de ser una esposa infiel en la novela, se tornó en pudorosa viuda, porque Gable: “no iba a representar a un sinvergüenza que mantenía un idilio con una mujer casada”. Meyer le replicó irónicamente: “Sólo en la vida real sí”, recordando los tiempos idos cuando su “noviazgo” en la oscuridad con Carole Lombard. Durante el rodaje Ava Gardner pudo vivir en la realidad, tanto en el set como fuera del mismo, su sueño de verse en los brazos de su ídolo Clark Gable y del cual se enamoró, como muchas otras fanáticas, cuando le vio, por primera vez en un cine de barrio, a los 12 años en “Tierra de Pasión”. La actriz dijo en una ocasión: “Estaba rodando en sus brazos, por ejemplo, y de pronto pensaba: ¡es Clark Gable! ¡Por Dios Santo! ¿Cómo podía no adorarle?”.

Otro desastroso melodrama fue “Renunciación” (Homecoming,1948) dirigida por Mervyn Le Roy, con Lana Turner y Anne Baxter. Alguien en la MGM tuvo la idea de darle un cambio de “look” a Gable y en lugar de seguir ofreciéndole roles de cínico y duro con las mujeres, buscaron convertirlo en un ciudadano modelo. En el caso de “Renunciación” era un médico abnegado que rechaza el amor de una enfermera, para poder seguirse ocupando de sus enfermos. “Renunciación” fue considerada, por los críticos de Nueva York, una de las 10 peores películas de 1948.

Mejoro un poco la figura en el interesante drama “Sublime Decisión” (Command Decison, 1948) sobre el conflicto interno de un comandante de la fuerza aérea, el cual tiene que decidir si manda a sus mejores hombres a una misión suicida en Alemania, cuyo sacrificio puede significar un giro en la guerra. Sam Wood la dirigió en un cierto tono teatral que no disimulaba estar basada en la pieza de William Wister, pero le funcionó gracias al excelente desempeño del grupo de actores que integraron el reparto junto con Gable y que fueron Walter Pidgeon, Van Johnson, Brian Donlevy, Charles Bickford, John Hodiak y Edward Arnold.

Olvidable resulta el melodrama “Caballero Nocturno” (Any Number Can Play, 1949) repitiendo su “numerito” de dueño de un casino, enamorado, en esta ocasión, de Alexis Smith. Otro tanto puede asegurarse de la comedia “La Dama Dijo No” (Key to the City, 1950) en que volvió a hacer pareja con Loretta Young, siendo en el rodaje de esta cinta cuando estableció contacto con su “hija” Judy y decidieron seguir ignorándose uno al otro. Siguió “Miedo de Amar” (To Please a Lady, 1950) y sobre la cual ya comentamos, en la primera parte de este texto, publicado en este blog, al igual que el trato con Judy, en el recuento de las cintas que le dirigió Clarence Brown.

acrossmissouri.jpgLe fue mejor con el interesante western “Más Allá del Ancho Río” (Across the Wide Missouri, 1951) dirigido por William Wellman en un tono bucólico y casi documental, sobre un grupo de tramperos y cazadores fronterizos en 1829, que se atreven a internar, si no mal recuerdo, en el país de los “Pies Negros”, en su afán de ir expandiendo el oeste. Realizado a principios de los cincuenta, dentro de la moda de los westerns pro indios iniciada por “La Flecha Rota” (Broken Arrow, 1950) de Delmer Daves y “La Puerta del Diablo” (Devil’s Doorway, 1950) de Anthony Mann en “Mas Allá del Ancho Río” al final Gable, hastiado de la violencia y codicia de sus compañeros blancos, se quedaba a vivir y cuidar de sus hijos mestizos, procreados con la bella piel roja que interpretaba Maria Elena Marqués, la cual era cobardemente muerta por uno de los compañeros de Gable. Igualmente nuestro paisano Ricardo Montalbán hacía un papel de piel roja en dicha cinta.

Volvió a tener de compañera de reparto a la sensual Ava Gardner en el regular western “Estrella del Destino” (Lone Star, 1952) y del cual Emilio García Riera en su libro “México visto por el cine extranjero” (tomo 3) nos señala: “En Lone Star (1951), western caro de la MGM dirigido por Vincent Sherman y escrito por Borden Chase, Martha Ronda (Ava Gardner), de origen mexicano, editaba en 1845 un periódico en Austin y se dejaba amar y convencer, sucesivamente, por los representantes de dos posiciones contrarias: Craven (Broderick Crawford) quería la independencia de la república de Texas para ser su presidente, de acuerdo con México, y Burke (el obvio ganador, pues lo interpretaba el famoso galán Clark Gable) era un rudo ranchero favorable a los Estados Unidos. Intervenían en la trama Andrew Jackson (Lionel Barrymore) y Sam Houston (Moroni Olsen) y todo se arreglaba al final, cuando la población texana votaba a favor de la anexión. Escribió A.H. Weiler en The New York Times (2 de febrero de 1952): ‘Mr. Crawford, que pierde esa batalla, sus sueños imperiales y su novia, es un villano standard y gruñón, pero, en definitiva, tiene la elegancia de unirse a su vencedor contra el enemigo mexicano común’. Al leer eso me imagino que la película debió sufrir algún corte para poder exhibirse en México con el título ‘Estrella del destino”.

neverpost.jpgCon Gene Tierney, la del rostro bello y enigmático, filmó el aceptable melodrama “Nunca me Abandones” (Never Let Me Go, 1953) dirigida por Delmer Daves, cuya historia recordaba, en parte, a la de “Camarada X”. Gable volvía a ser un corresponsal, casado ahora con una bailarina rusa de ballet, a la cual no le permitían abandonar la Unión Soviética, para irse a vivir a Estados Unidos con su marido. Y si “Nunca Me Abandones” parecía un remake de la anticomunista “Camarada X”, en cuanto a “Mogambo” (Mogambo, 1953), como ya lo señalamos antes no hay la menor sospecha de ser similar a “Tierra de Pasión” y de la cual realizamos un amplio comentario en la biofilmografía dedicada a Ava Gardner, publicada en este mismo blog, aunque podemos agregar que Juan Tejero en su libro “Grace Kelly: Hielo al Rojo Vivo” nos señala: “Clark Gable y Ava Gardner, enfrentados, provocaban descargas eléctricas. Pero miss Kelly llevaba antorcha, y la encendió en un momento determinado del filme, cuando, después de un paseo por la selva, Gable deshace bruscamente el pañuelo que envuelve su cabello y en el rostro de la actriz aparecen los signos de una voluptuosidad insólita, sorprendente por cuanto surge por sorpresa entre la aparente fortaleza y frialdad de su personaje. La rendición de la bella al macho debía impresionar en lo que tenía de derrumbamiento de tabúes, e impresionó, demostrando que había mucho fuego en el interior de su iceberg”.

mogambo03.jpgEn cuanto a la relación al otro lado de la cámara Juan Tejero nos relata: “Con Clark Gable, Grace Kelly compartió los rigores del clima africano durante el rodaje de Mogambo, en 1953, y con él provocó la envidia de los millares de mujeres que adoraban al feo más atractivo de la historia del cine. Al principio, el Rey reaccionó igual que Gary Cooper y le dijo a un amigo ‘Qué diablos puedo hacer con esta chica’ Pero la futura princesa también le dio unas cuantas ideas: los dos amantes participaron en arriesgadas partidas de caza, nadaron juntos en los lagos de la jungla, leyeron poemas a orillas del río Kagera y se ensimismaron contemplando rinocerontes. (…) Después del rodaje continuaron viéndose en Hollywood, aunque la actriz era demasiado pragmática para no entender que aquel amor carecía de futuro. La separaban de Clark una notable diferencia de edad –casi treinta años- y un estilo de vida totalmente opuesto al suyo. La señora Kelly admitió después que su hija había llorado por Gable, pero también dijo que ‘la tempestad no ha durado mucho. Grace ha encontrado enseguida nuevos intereses’. Lo cierto es que la futura princesa se enamoró perdidamente de Clark y éste de ella. Pero nunca se sabrá hasta donde llegó el afecto. En aquella época, el actor –que tenía cincuenta y un años- era más aficionado a la botella que al sexo. Su relación estuvo marcada por la ternura”.

betrayed.jpg“Flama de Traición” (Betrayed, 1954) dirigida por Gottfried Reinhardt, lo emparejó por cuarta y última ocasión con Lana Turner. A la distancia guardo un buen recuerdo de esta cinta en la que Gable era un oficial de contraespionaje, en Holanda, con la misión de descubrir, en plena Segunda Guerra Mundial, dentro de la resistencia holandesa a un traidor que ha estado entregado a sus compañeros a los nazis. Las sospechas recaían, en un principio en Lana Turner, con la cual vivía un tórrido romance Gable, por ello se consideraba doblemente traicionado. Al final de cuentas lograba desenmascarar al “hígado” de Victor Mature, el cual por momentos nos dejaba la impresión de ser un buen actor en el papel de uno de los líderes de la resistencia, quién aparentaba ser muy valiente y arriesgado, al utilizar una llamativa mascada durante los ataques a los alemanes y que no era más que un ardid para que los supuestos soldados enemigos no le dispararan a su hombre infiltrado en la resistencia. (En una ocasión cuando se hospedó en un hotel de España y le pidieron que pusiera su profesión escribió: aspirante a actor. La recepcionista puso cara de incredulidad y con buen sentido del humor, Mature, le respondió: “más de setenta malas actuaciones en películas avalan lo que digo”).

Antes de que se estrenara y fuera un éxito de taquilla “Flama de Traición” la MGM dio por terminada su relación de 33 años con Gable, al considerar sus pretensiones de un sueldo anual de $ 520,000 dólares, poco redituable para la compañía. Influyó, igualmente, que volvía a pasar por un periodo demasiado inestable en su vida privada, al ingerir excesivas dosis de alcohol y tener problemas con su peso, consumiendo, a su vez, una buena cantidad de anfetaminas buscando le ayudarán a mantenerse en forma. Salió del bache al casarse, a finales de 1955, con Kay Williams, después de haberse divorciado de su cuarta esposa Sylvia Ashley. Kay tenía un carácter y hasta cierto punto un parecido físico a Carole Lombard, lo cual debe haber influido en el actor, quién comenzó a llevar una vida más tranquila y reposada.
(continuará)

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