Google

Clark Gable: Arquetipo del macho (I Parte)

Escrito por Gustavo Arturo de Alba | 28 de Noviembre de 2007 | Categorias: Actores y Actrices, Biofilmografias, Cine Norteamericano | Tiempo de Lectura: 23m 10s | Leido 1199 veces.

gable_-1.jpg“No hace mucho era de buen tono despreciar a las estrellas de cine, pero ahora resulta claro que las estrellas representan tipos humanos y que esos tipos son esenciales para las convenciones fílmicas narrativas. Hace años los actores solían lamentarse de ser encasillados en determinados tipos, sin comprender que su capacidad para evocar a cierto personaje en virtud de su sola apariencia y personalidad es la esencia de la actuación fílmica”.
Jim Kitses

“Casi ninguna estrella pudo prever cómo sus personalidades privadas se cristalizarían y quedarían prisioneras de sus imágenes públicas”.
Alexander Walker

El 1º. de febrero del 2001 se cumplieron 100 años del nacimiento de William Clark Gable, en la ciudad de Cadiz, Ohio, en Estados Unidos, el cual dentro de la historia del “star system” es una figura señera, al grado que no es una exageración afirmar, junto con su biógrafo René Jordan que Gable marca el antes y el después de la evolución de la imagen del galán cinematográfico en el cine americano, al grado de decir que sí Clark Gable no hubiera existido, Hollywood lo habría inventado. El actor murió en Los Ángeles, el 16 de noviembre de 1960, dos semanas después de haber terminado la filmación de “Los Inadaptados” (The Misfits, 1961), dirigida por John Huston y que también sería la última película de su coestrella: la inolvidable Marilyn Monroe.

gable_-2.jpgClark Gable nació en el seno de una familia de granjeros de origen alemán e irlandés, aunque debido a su enorme popularidad en la década de los treinta, con el ascenso del nazismo en Alemania, los “mercadólogos” de la Metro, para evitar una mala publicidad que mermara la popularidad del galán, tuvieron a bien enviar boletines de prensa (nótese que los boletines oficiales tendenciosos datan de hace muchos años y no los inventaron los priistas ni los panistas) en los cuales se señalaba la raíz de sus progenitores como holandesa. La madre murió de epilepsia cuando tenía siete años el actor. Su padre se volvió a casar a los dos años y se mudaron a Akron. Las relaciones, entre el padre y el hijo, lindaron entre lo antagónico y la abierta incomprensión mutua, en particular porque Clark decidió dejar los estudios de secundaria y ponerse a trabajar.

La leyenda forjada, entre veraz y edulcorada, a través de los mencionados boletines de la MGM, registran que en Akron tuvo la oportunidad de ver una representación teatral de “The Bird of the Paradise”, quedando fascinado y convencido de que su vocación era la de ser actor. Sin embargo tuvo que esperar cumplir sus veintiún años para abandonar a su padre, el cual se oponía a que fuera comediante. Encaminó sus pasos a Nueva York, en donde más que trabajar se dedicó a tocar todas las puertas de los teatros en pos de una oportunidad, la cual le llegó en el oficio de recadero, permitiéndole trabar amistad con John y Lionel Barrymore. Años más tarde, ya en Hollywood la relación con Lionel sería decisiva para su carrera.

gable_-3.jpgAntes de llegar a Hollywood dejó su trabajo de mensajero y se enroló en la compañía ambulante “The Jewel Players”, con la escasa fortuna de que a los tres meses se deshizo en Kansas, marchándose a Portland, en donde conoció a la actriz Franz Dörfler, quién se convirtió en su primer amor y protectora. La Dörfler influyó para que a pesar de su torpeza e inexperiencia en la actuación, lo contrataran en la compañía ambulante en que laboraba. Sin embargo esa empresa también quebró y a pesar de solicitarle la actriz que se fuera con ella a vivir en la granja de su padre, Clark decidió no casarse, regresándose a Portland. Encontró allí trabajo como operador de una línea telefónica, teniendo la fortuna de que al reparar el teléfono de una clienta, la misma resultó ser Josephine Dillon, profesora de teatro la cual le sacaba siete años de ventaja. Comenzó a tomar clases con ella y al marcharse la maestra a Hollywood, se fue tras ella y a los seis meses –el 13 de diciembre de 1924- se casaron. Gracias a ciertas relaciones de la Dillon pudo empezar a trabajar en algunas obras de teatro, volviéndose a encontrar con Lionel Barrymore, al tiempo que debutó, en calidad de figurante, en la cinta “La Frivolidad de una Dama” (Forbidden Paradise), bajo las órdenes de Ernst Lubitsch. Tanto en ese año de 1925 como en 1926 tuvo otras breves apariciones en cine sin la menor trascendencia. En 1928 consigue su primer papel protagónico en una obra de teatro en Broadway titulada “Machinal” obteniendo un relativo éxito. La Dillon le solicitó el divorcio, un tanto debido a la distancia que los separaba, ya que ella se había quedado en Los Ángeles y, otro por la comprobación de la propensión de Gable a tener aventuras con otras damas.

Más tarde conocería a la millonaria Rhea Langham, quince años mayor que él, con la cual se casaría el 30 de marzo de 1930, provocando el siguiente el siguiente comentario de la Dillon a la prensa: “Clark me dijo francamente que quería casarse con Rhea porque ella podría hacer más por él en el plano financiero. Es duro vivir con él, porque lo más importante en su vida es su ambición y su carrera”.

Algo más que despecho había en lo dicho por la Dillon. Al poco tiempo Rhea financió la puesta en escena en Los Angeles del drama “The Last Mile”, logrando Gable encendidos elogios de la crítica y la aceptación del público. Su amigo Lionel, después de ver la obra le consiguió una prueba en la MGM, ya que los estudios con el advenimiento del sonoro buscaban frenéticamente nuevos actores, cuya voz pasará adecuadamente el registro acústico, habida cuenta que muchas de las figuras del cine mudo no pudieron dar el cambio. Algunos por su mala dicción y otros por su acento extranjero, antes que por ser malos actores, como sería el caso del alemán Emil Jannings, siempre recordado como el maestro convertido en piltrafa humana por la vampiresa Marlene Dietrich en “El Angel Azul”.

gable_-4.jpgLa prueba recibió un “NO” rotundo del productor Irving Thalberg al verla. Por su parte Darryl F. Zanuck le probó para el rol del gangster de “El Pequeño Cesár” (Little Caesar) que estaba produciendo para la Warner Bros, sin embargo lo rechazó con el siguiente argumento: “Hermano, sus orejas son demasiado grandes. Nunca será estrella”
Por aquellos años aún dominaba, en la concepción de los productores, la estética masculina de la ambigüedad, al estilo de Rodolfo Valentino y del cual aún le andaban buscando un sustituto que se le pareciera, por lo que a partir de esos criterios nada tenía que hacer Clark Gable, polo opuesto del italiano, ya que si algo transpiraba Gable era masculinidad.

gable_-5.jpgY quizás porque era un macho logró que otra mujer creyera en su talento, siendo esta Minna Wallis, agente artística y hermana del productor Hal B. Wallis, consiguiendo que los estudios Pathé lo contratasen para hacer de villano por 750 dólares en “El Desierto Pintado”, también conocido en México como “La Barrera Invisible” (The Desert Painted, 1931) Se trataba de un western más de la serie de Hopalong Cassidy, pero le sirvió para que ahora si lo notarán los directivos de la Metro y lo llamarán para “The Easiest Way”. Después haría la primera de siete cintas, a lo largo de su carrera, al lado de Joan Crawford quién exigió estuviera en el reparto, en un rol de gángster en “Bailen Tontos, Bailen” (Dance, Fools, Dance, 1931) iniciando por esos días el actor su fama de mantener romances con sus coestrellas femeninas. Su quinta cinta de ese año de 1931 en que actuaría en doce fue “Seis Misterios” (The Secret Six, 1931), primera de las seis que haría al lado de la super sexy Jean Harlow. Y aunque en la perspectiva temporal es fácil encontrar en sus emparejamientos iniciales con la Crawford y la Harlow la simiente de la proyección de su supervirilidad exhuberante y su atrayente figura para mujeres dominantes, ansiosas de terminar siendo “sometidas” por ese macho de una forma veraz y creíble en el celuloide, como no lo podrían logar galanes del tipo blandengue de John Gilbert, más adecuados para ser seducidos que imponerse a una mujer del tipo “devoradora de hombres” que ellas representaban a plenitud, con su erotismo exultante, sería hasta su sexto filme de ese mismo año “Un Alma Libre” (A Free Soul, 1931), donde destacaría plenamente su personalidad, en una escena donde le da una tremenda bofetada a la estrella Norma Shearer y del impacto la arroja inerte sobre una silla. Cuando Louis B. Meyer vio la escena quiso cortarla pero Irving Tahlberg, el esposo de la Shearer, lo convenció de dejarla.

gable_-6-free.jpgAlexander Walker en su libro “El Estrellato, El Fenómeno de Hollywood” nos señala: “Ningún papel ni ninguna película afirmó tanto el atractivo de Gable como una actitud que manifestó en su sexta película ‘A Free Soul’. Su director fue Clarence Brown, al parecer un realizador con instinto para construir una escena que pudiera permitir la apertura de la personalidad del actor en la pantalla y la manifestación de su genio cinematográfico. En la película Gable interpretaba a un gangster que controlaba un casino, Ace Wilfong; Norma Shearer hacía de la hija mimada de un abogado famoso que se enamoraba de él. En un momento de la película, Gable –según las indicaciones de Brown- la abofetea para demostrarle quién es él y después la arroja sobre una silla. ‘No tendrás tratos con nadie, mas que conmigo’, le grita con voz dura. ‘Eres mía y yo te quiero.”

“El público quedaba electrizado ante esta escena. No sólo porque Gable había maltratado a una mujer –este era también el truco de Cagney-, sino porque había maltratado a una mujer ‘deseable’ y no a la chica de un gangster que no merecía mayor cortesía que la de pasarle una toronja del desayuno por la cara. El trato duro era efectuado además por un hombre ‘deseable’. Gable no manifestaba nada del mal escondido desprecio de Cagney por el sexo opuesto. (El poder es lo que atrae al héroe de ‘El Enemigo Público’ (The Public Enemy, 1931): la única mujer que cuenta para él es su madre.) El gesto de Gable era anticaballeroso. Pero la novedad tampoco estaba ahí. John Gilbert también había sido tan anticaballeroso como brutal en otra película de Clarence Brown, ‘The Cossacks’. La diferencia está en que Gable no ofrecía nada más y nada menos que amor: ofrecía sexo. Dominaba a las mujeres. Las quería en sus propios términos, términos que le dictaba su atractivo sexual. Y la confianza que inspiraba en su propio poder para forzarlas, era simultáneamente audaz y atractiva. ‘Un nuevo tipo de hombre’, murmura Norma Shearer en ‘Un Alma Libre’, ‘un mundo nuevo’. Indudablemente lo era.”

gable_-7-free.jpgEl productor Meyer temía que el público femenino sintiera repulsión y horror ante tal conducta del actor, quién se daba el lujo de tratar, con la punta del pie o mejor dicho la palma de su mano, a la más delicada de las estrellas de la MGM. El resultado fue que a las pocas semanas del estreno en agosto de 1931 de “Un Alma Libre” comenzaron a llover miles de cartas de admiradoras de ese hombre rudo y violento con las mujeres del cual querían más películas, aceptando a plenitud su arquetipo de “duro”, cínico pero atractivo, con un “sex appeal” agresivo y dominador, el cual lo encumbró, prácticamente de la noche a la mañana al estrellato, en una de las ascensiones más meteóricas que se conozcan. “Establecido el cliché, -señala el crítico español Terenci Moix en su libro ‘Hollywood Stories’- importaba destacar, sobre todo, que en Gable había un erotismo masculino muy particular; y lo que la oportunidad de este erotismo hizo por la consolidación del mito fue mucho. En los años treinta, Gable irrumpe como la negación absoluta de los gomosos galanes de los años veinte, cuya característica (piénsese en Valentino) es una ambigüedad que convierte el amor en algo así como un incesto. Gable es el macho dominador, nada intelectual y poco refinado. Pero fue básico en el erotismo de Gable, que por más brutalidad que le echase a la cosa, se sabía de antemano que siempre acabaría por rendirse a los encantos o a la humanidad de la bella en turno”.

“La cumbre de su personalidad y magnetismo la logró cuando personificó al cínico, arrogante, aventurero, pero romántico “Rhett Butler” en ‘Lo que el Viento se Llevó’ aunque habría que decir que en realidad sus personajes se adecuaban a su personalidad y viceversa, por ello, en cuanto a él, no cabe hablar de interpretación de personaje, en el sentido de crear o actuar en la escena. Era “Rhett Butler”, tanto como Clark Gable era “Rhett Butler”.

gable_-8-susan.jpgA partir del éxito de ‘Un Alma Libre’ y como sucedió con casi todas las “estrellas” poco importaban sus limitaciones como actor, dado que en rigor sólo se le exigía interpretar un solo papel: el del personaje Clark Gable. Sin embargo Terenci Moix nos acota: “Pero el mito Gable se me antoja cualquier cosa menos rico. No hay en él la complejidad que podríamos encontrar en pongamos por caso, Greta Garbo o Marlene Dietrich, se erige en rey por el impacto de una personalidad que ya destaca en un papel tan episódico como el de ‘Bailen, locos, Bailen’, y que en el mismo año en el lanzamiento de ‘Caída y Muerte de ‘Susan Lennox’ (Susan Lenox), ya obliga al departamento de publicidad de la Metro a dedicarle un lanzamiento antológico: ‘Greta Garbo en brazos del excitante Clark Gable”.

Clark Gable se mantuvo en la cima del estrellato, durante treinta años en que filmó 65 películas de las cuales más de treinta rayan en la mediocridad si no es que prácticamente sean malas y sin embargo el público, tanto femenino como masculino, acudía fielmente a ver cuanto filme protagonizaba y cuyo único real valor, era que estaba ahí con su aire de perdonavidas, llenando la pantalla. Curiosamente ha sido quizás, la única estrella favorita tanto de los espectadores masculinos como femeninos, muy al contrario de un Rodolfo Valentino idolatrado por las mujeres y detestado por los hombres. Algunos psicólogos y sociólogos como Edgar Morin atribuyen esto al hecho de que Gable no se andaba con medias tintas en cuanto a su definición sexual y su virilidad. Era el macho dominante y no había la menor duda. De allí, muy posiblemente, los espectadores masculinos no tuvieran empacho en identificarse con alguien que como decía una admiradora suya: “olía a hombre en la pantalla y fuera de ella. Era el Hombre-Hombre por excepción”. Un prototipo a quien imitar y que no ejercía una atracción dual, de la cual se podría avergonzar el “fan” masculino.

Antes del estreno de “Un Alma Libre” participa en tres películas en calidad de actor secundario que son “Laughing Sinners” al lado de Joan Crawford, “Madres del Dolor” (Night Nurse, 1931) excelente drama de misterio con Barbara Stanwyck en el rol principal de una enfermera que llega a trabajar a una casa, para cuidar a un paciente, al cual uno de sus parientes desea eliminar. Gable era el chofer de la casa y cómplice del asesino, la cinta pasa en televisión con el título de “Enfermera Nocturna”. En la tercera su participación fue menor, ya que sólo tuvo necesidad de trabajar un solo día, de agosto, en “De Pura Sangre” (Sporting Blood, 1931) en que era el dueño de un lugar de juego clandestino.

gable_-9-susan.jpgEse mes de agosto en que ya había resultados de taquilla de “Un Alma Libre”, los directivos de la MGM reconocieron tener un “filón de oro” y por lo tanto vinieron en cascada nuevas películas, con mejores papeles como en “Caída y Muerte de Susan Lennox” (Susan Lennox) en donde se enfrentaba a los brazos seductores de la femme fatale sin escrúpulos que interpretaba Greta Garbo. El resultado fue explosivo y bastante fructífero para las arcas de la productora, pero las relaciones nada cordiales entre ambas “estrellas”, hicieron que fuera la única ocasión en que actuaran juntos, a pesar de que al año siguiente la productora quiso juntarlos en “Tierra de Pasión” (Red Dust, 1932) Primeramente se habló con la Garbo y esta exigía que su pareja fuera John Gilbert, pero la productora quería a Gable y hacerle modificaciones al guión para que la contraparte masculina no fuera socavada por la fuerte personalidad de la mujer que interpretaría la Garbo, la cual dominaba el guión original. La señal de alarma se prendió en Greta la cual supuso, acertadamente, que con los cambios Gable destacaría y posiblemente la opacaría, como casi había sucedido en “Caída y Muerte de Susan Lennox”, negándose a participar en dicho filme.

Fue tal el impacto inmediato de Gable que a partir de 1932 y hasta 1943, en esos doce años, se mantuvo entre los 10 más taquilleros, para regresar a la lista en 1947, 1948, 1949 y 1955. Cabe hacer notar que entre 1944 y 1946 no se estrenó ninguna película suya ya que desde 1942 se había enlistado en el ejército y sirvió en un bombardero, en misiones de combate, durante la II Guerra Mundial hasta su conclusión.

gable_-possesed.jpgAl terminar “Caída y Muerte de Susan Lennox” regresó a trabajar con Joan Crawford, en mejores condiciones, al tu por tu, en “Amor en Venta” (Possessed, 1931) realizada por Clarence Brown y la cual tuvo problemas con la recién creada Oficina de Censura que dirigía Will Hays. Gregory D. Black nos da cuenta de esto en su libro “Hollywood Censurado”. “La Crawford hacía el papel de una hermosa muchacha que, aburrida de su trabajo en una fábrica de una pequeña ciudad, se marcha a Nueva York en busca de emociones. Allí conoce a Clark Gable, un elegante y exitoso abogado que es infeliz en su matrimonio. Los dos se enamoran y Gable le pone a Crawford un nido de amor privado. Todo va bien hasta que él le da por la política. Se presenta como candidato a gobernador y, cuando parece que va a ganar, su adversario denuncia su aventura amorosa. En la última escena, mientras Gable pronuncia un importante discurso político, unos provocadores mezclados entre el público empiezan a preguntarle por su relación con Crawford. Él se muestra claramente incómodo, pero ella, que se halla entre el público, se levanta de un salto para defender a su amante ‘Su único crimen es que nos enamoramos. ¿Acaso eso es tan horrible?’, pregunta. Acto seguido, Crawford renuncia a la aventura. El público se vuelve, no contra Gable para exigirle una respuesta, sino contra los alborotadores que callan humillados”.

“¿Hacia quiénes se dirigía la simpatía del público? En Atlanta (Georgia), se decantó claramente hacia Gable y Crawford. La señora de Alonzo Richardson era miembro del Board of Review de Atlanta, que había aprobado la película pese a sus protestas; vio la película en un cine abarrotado de chicas adolescentes. L a señora Richardson oyó a una muchacha –una de las primeras mujeres de Atlanta, pero de ninguna manera la última, en quedarse prendada de Clark Gable- cuando murmuraba a su amiga: ‘Yo también viviría con él, como fuera’. La señora Richrdson se escandalizó y le dijo a Will Hays que, a su parecer, la película atentaba claramente contra la ‘santidad del matrimonio’. ‘¡Éste es el modelo de los ‘principios correctos de vida” que Hollywood ofrece a la juventud?’, preguntó”.

gable_-possesed-2.jpgMás tarde, cuando se nombró a James Wingate, como asistente ejecutivo de Will Hays volvió a salir el tema de “Amor en Venta”, lo cual consigna Gregory D. Black así: “El nombramiento de Wingate provocó la respuesta inmediata de ‘America’, la prestigiada publicación jesuita por el padre Wilfrid Parsons. En una ‘Carta Abierta al Dr. Wingate’, ‘America’ le exigió a éste que elevara el tono moral de las películas. ‘Hace cuatro o cinco años el cine exaltaba a la virgen, hoy glorifica a la libertina’. Citó ‘Amor en Venta’ como un ejemplo del tipo de película que, al parecer de America, corrompía la moralidad norteamericana. Pese a que en ‘Amor en Venta’ no había ni una sola frase o escena objetable, condenó la trama entera porque la ‘unión culpable’ entre Gable y Crawford se presentaba como algo ‘tierno, profundo, hermoso, magníficamente leal’ y como una relación colmada ‘de felicidad’. El resultado era que el público ‘se veía inducido a simpatizar con los pecadores y a aprobar sin reservas su amor’. ‘America’ concluía su ruego a Wingate esperando que 1933 trajera consigo un cambio notable en el contenido de las películas. Al cabo de poco menos de un año, la revista jesuita pediría la sustitución de Wingate y la Iglesia católica lanzaría su campaña de la Legión de la Decencia, que obligaría a Hollywood a imponer una severa censura a su producto”. Censura que tuvo mayor repercusión en los contenidos sexuales, aunque los políticos también tuvieron sus restricciones. En el plano de lo sexual lo obvio es que una relación de adulterio tenía que ser castigada en el rollo final y las parejas que querían hacer el amor y mantenerse juntas tenían que casarse, etc. etc.

El director Clarence Brown logra en su puesta en escena de “Amor en Venta”, que aflore el enfrentado magnetismo sexual entre Gable y la Crawford: dos imágenes o clichés que buscaban someter a su pareja a sus designios. Indudablemente que Clarence Brown, quién dirigiera en siete ocasiones al orejón de Gable, es uno de los grandes artífices de la imagen de macho del actor. Las otras cinco cintas en que colaboraron Brown y Gable fueron “Vuelo Nocturno” (Night Flight, 1933) regular drama de aviación, inspirado en una historia de Antoine de Saint-Exupery. La deliciosa y entretenida comedia “Esposa contra Secretaria” (Wife Vs. Secretary, 1936) sostenida, más que nada, por su excelente reparto, en donde junto a Gable participan Myrna Loy, Jean Harlow y James Stewart. “Placer de Tontos” (Idiot’s Delight, 1939) es un claro ejemplo de cómo una obra antibélica se transforma en una inocua comedia confusa en su mensaje político. David Manning White y Richard Averson en su libro “El Arma de Celuloide” nos dicen: Con o sin Hollywood, en la primavera de 1939 la guerra europea estaba a punto de estallar y era ya demasiado tarde para detener la explosión. La pieza de Robert E. Sherwood, ‘Placer de Tontos’ (Idiot’s Delight), en la que se hacía un llamado filosófico a favor del pacifismo, llegó a la pantalla en febrero de 1939. Bajo los aspectos cómicos del filme –Norma Shearer en el papel de una falsa princesa rusa refugiada y Clark Gable en el de un peripatético cantor y bailarín- había una aguda crítica a la inutilidad de la guerra, deleite de los necios militaristas y fabricantes de municiones. Aunque ‘Placer de Tontos’ se estrenó sólo seis meses antes de la ‘blitzkrieg’ de Alemania en Polonia, no hacía referencias específicas a los dictadores alemanes o italianos. Incluso cuando las paredes del Hotel Monte Gabriele se estremecen bajo el terrible bombardeo aéreo, mientras que Clark Gable y Norma Shearer cantan adiós a un mundo enloquecido, la película no identifica a los aviones que realizan la incursión. Aparentemente, la Metro-Goldwyn no estaba dispuesta a perder el luctarivo mercado germano mostrándose demasiado parcial”. Por su parte Gregory D. Black en “Hollywood Censurado” es más explicito en cuanto a las presiones que tuvo la MGM, por parte de la oficina del censor Will Hays para que desde la adaptación de la pieza se purgara el beligerante discurso pacifista y antiitaliano, al igual que se ubicara la acción en un lugar de Europa, así como que el par de enamorados (Gable y la Shearer) se salvarán de morir en el bombardeo final, para poder tener un “happy end”, al igual que se quitó toda referencia especulativa sobre que Italia sería la causante de una nueva guerra, tal y como lo como planteaba Sherwood en su pieza, ya que el embajador de Mussolini amenazó con impedir la compra de cintas americanas, para ser exhibidas en su país. Y a pesar de tantas precauciones para salvar el mercado europeo, a los seis meses estalló la II guerra y, obviamente, ni Alemania ni Italia compararon la suavizada versión de ‘Placer de Tontos’. La sexta cinta de Clarence Brown dirigiendo a Gable fue ‘Aventura en Oriente’ (They Met in Bombay, 1941) divertida comedia, aunque con unos diálogos muy disparatados, entre los ladrones de joyas Clark Gable y Rosalind Russell, los cuales se meten en una serie de absurdas aventuras, tratando de engañar uno al otro. El último fue “Miedo de Amar” (To Please a Lady, 1950) desafortunado remake de la excelente “Piloto de Pruebas” (Test Pilot, 1938) dirigida por Victor Fleming en la cual el astro era un piloto de pruebas de aviones, al cual pretende “atrapar” la modosita pero coqueta Myrna Loy, ante la mirada atenta de su escudero Spencer Tracy. En “Miedo de Amar” su contraparte femenina fue Barbara Stanwyck , con quién trabajo 19 años atrás en “Madres del Dolor” y se notaba, precisamente, habían ya pasado los mejores años en cuanto atracción sexual de ambos, como para que uno se tragara la historia, en esta ocasión, de un piloto de coches de carreras, asediado por la reportera Stanwyck, amén de que la labor de Brown fue poca afortunada. (continuará)

Textos Relacionados:

Clark Gable y su filmografía*

Clark Gable: Arquetipo del macho (I Parte),

Clark Gable: Arquetipo del macho (II Parte)

Clark Gable: Arquetipo del macho (III Parte),

Clark Gable: Arquetipo del macho (IV Parte),

Clark Gable: Arquetipo del macho (V Parte)

Carole Lombard: vivaz, sensual y gran comediante (Primera parte),

Carole Lombard: vivaz, sensual y gran comediante (Segunda Parte),

Carole Lombard: vivaz, sensual y gran comediante (Tercera Parte),

Los Ídolos También Aman: Gable y Lombard,

Tierra de Pasión: chispas de sexo con Gable y Harlow,

Lo que el Viento se Llevó,

Mogambo,

Tags: ,

Dejar un
Comentario

Nombre

Correo (no será publicado)

Sitio Web

Hay 4 comentarios

  1. Saludos! En primer lugar, queria felicitarte por el magnifico articulo que has escrito. Es realmente muy bueno; lo encontré ayer recien inicialmente en este link, pero no resistí la tentacion y lo lei completo en el dossier que enlaza del articulo de “Tierras de pasion”. Lo estoy disfrutando mucho, aunque he encontrado que en el dossier, cuando se transcriben citas de otras fuentes, el relato esta incompleto. Por ejemplo, en la pagina 38 del dossier -que en este link todavia no está publicado, pero que se trata del mismo artículo-, cuando se comenta el film “Mogambo” hay un parrafo que en que dice el texto: “Al principio, el Rey reaccionó igual que Gary Cooper y le dijo a un amigo, Pero la futura princesa…”. ¿Que le dijo Clark a su amigo? Alli deben faltar unas palabras.
    Y más aún, luego dice: “La Sra. Kelly admitio despues que su hija habia llorado por Gable, pero tambien dijo que. Lo cierto es que…”. ¿Que dijo la señora Kelly? ¿Tambien dijo que… ¿que?
    Tambien hay una omision en el dossier, pagina 11, cuando dice: ” Gable y Crawford se presentaba como algo y como una relación colmada. El resultado era que el público. America concluía su ruego…”. En el texto publicado aqui, ya esta completo: faltaba la frase: “Gable y Crawford se presentaba como algo ‘tierno, profundo, hermoso, magníficamente leal’ y como una relación colmada ‘de felicidad’. El resultado era que el público ‘se veía inducido a simpatizar con los pecadores y a aprobar sin reservas su amor’. ‘America’ concluía su ruego…”.
    De todos modos, aparte que ahora conozco el final de un par de peliculas -”Susan Lennox”, que yo solo conocia con ese titulo, pero con el que tiene aqui, ya se que muere al final; y el que Gable y Shearer se salvan de la muerte en el final de “Placer de tontos”, el articulo es maravilloso, y sin duda, el mejor que hay en español sobre Clark Gable. Que puedo decir? FELICITACIONES GUSTAVO! GRACIAS POR EXISTIR!

  2. Estimado Gustavo: Por otra parte, tu articulo es practicamente perfecto, quiza le faltaria solamente una filmografia de Gable pues -remitiendome al dossier, donde ya se puede disfrutar el articulo completo-, no lo tiene (dossier de cineforever.com). Esto, por dos detalles: encontre una filmografia en internet, donde se afirma que Clark Gable participó en el film “BEN-HUR”, version muda de 1925 con Ramon Novarro de protagonista. He visto la cinta, pero no he podido identificar a Clark por ninguna parte. ¿Realmente participó en ella? Y por otro lado, generalmente se afirma que Clark y Carole Lombard se conocieron en el rodaje de la pelicula “No Man Of Her Own, 1932″, pero en la filmografia que refiero, afirma que antes, actuaron en “The Johnstown Flood” (La represa de la muerte, 1926), cuando ella era conocida aun como Jane Peters; por lo que me queda la duda si realmente se conocieron allí o en la filmacion de la pelicula del 32. Y ya que hablamos de Carole Lombard, he buscado informacion sobre ella en español, pero hay muy poco. Perdon por la sugerencia, pero creo que un articulo sobre ella seria interesante; especialmente sobre su tragica muerte de la cual no hay casi informacion en español y tambien sobre unas declaraciones de Jorge Negrete -que aparecen transcritas en una biografia suya publicada en 1993 por Clio-, donde afirmó que antes de la muerte de Lombard, Jorge habria escrito para ella musica de canciones y argumento para una pelicula que se titularia “Drums over La Habana”, pero que no pudo realizarse por el accidente fatal. ¿Seria cierto que Negrete y Carole estaban en conversaciones para la realizacion de esa pelicula? De ser asi ¿que fue del argumento y de las canciones escritas para ese film por el Charro Cantor? Perdon por tanta molestia, y una vez mas felicitaciones por el articulo!
    Saludos desde Trujillo, Peru
    Alfredo Guevara Figueroa
    alfredoguevarafigueroa@hotmail.com

  3. Alfredo:
    Efectivamente hay una serie de omisiones en el Dossier, los cuales están subsanados en esta serie que ahora estoy publicado. El “error” es muy simple. Como te habrás dado cuenta estos aparecen cuando dentro de una cita textual, se incluye otra. En el dossier usaba un tipo de entrecomillado, ahora me doy cuenta, que al pasar a ser formado en el blog, deaparece, literalmente la frase, de allí que he dejado de usar <> ese tipo de comillas, para utilizar la de ‘un palito’, por asi decirlo, cuando va una frase de otra persona, en el contexto de una cita que abre y cierra con las clásicas comillas de “palitos” para abrir y cerrar.
    Asi que tendrás que leer el archivo “Clark Gable: Arquetipo del macho” en su formato de cinco entregas, para que no tenga esos “errores”, que voy a tratar de corregir en el dossier.

  4. Alfredo:
    Tomaré en cuenta tu sugerencia y pondré al final de la quinta entrega la filmografía, mas o menos, completa de Clark Gable, ya que de 1925 a 1930, antes de aparecer con crédito en “La Barrera Invisible” (The desert painted)participo como figurante o extra sin crédito, en varias cintas, incluyendo “Ben-Hur”, en su versión muda de 1925.