Google

George Raft: un gángster elegante del cine

Escrito por Gustavo Arturo de Alba | 24 de Noviembre de 2007 | Categorias: Actores y Actrices, Biofilmografias, Cine Norteamericano | Tiempo de Lectura: 6m 4s | Leido 474 veces.

georgeraft11.jpgEn la película “El Terror de las Chicas” (The ladies man, 1961) de Jerry Lewis y realizada en 1961, encontramos una secuencia en l que George Raft sale con toda su calmosa apariencia de gángster elegante, arrojando una moneda al aire de forma continua, tal y como había quedado fijada su imagen en “Cara Cortada” (Scarface, 1932) de Howard Hawks, 29 años atrás, en el momento en que su personaje de Guino Rinaldo era acribillado por el jefe de la mafia de Chicago Anthony “Tony” Camote (Paul Muni), aunque todo el público de la época sabía que estaba inspirado en Al Capone. Pero en aras del “gag” para provocar la risa del espectador y completar la sátira, Lewis hacía que Raft fallara en su intento de lograr que la moneda cayera en su mano.

Asimismo, en esa intervención especial de Raft, veíamos como trataba de enseñar al cómico a bailar el “bolero”; al igual que lo había hecho con Carole Lombard, en la escena culminante de “Bolero” (Bolero) realizada en 1934, donde rezumaban sexualidad y cachondería esta pareja; pero en el caso de “El Terror de las Chicas” la escena terminaba de manera jocosa y en un grotesco “gag” de enorme contenido homosexual.

georgeraft2.jpgJerry Lewis en sólo cinco minutos de gran cine, supo sintetizar la carrera de George Raft, porque resulta obvio que después de 75 cintas, la gran mayoría de ellas mediocres, por no tildarlas de malas francamente, lo único que se recuerda de Raft es su elegante forma de vestir, el tic de la moneda arrojada al aire, el uso de un palillo en la boca y su seductora manera de bailar.

George Raft,quién falleció de leucemia el 24 de noviembre de 1980, en Los Angeles, California, habiendo nacido el 26 de septiembre de 1896 en Nueva York, Estados Undos, vivió sus mejores momentos de gloria en los años treinta, siendo el cuarto gran gángster de la Warner Bros, al lado de James Cagney, Edward G. Robinosn y Paul Muni, cuando llegó a filmar 32 películas, casi la mitad de las que haría en toda su carrera.

georgeraft3-bolero.jpgEn realidad sus capacidades histriónicas siempre fueron muy limitadas, razón para que nunca hubiera podido trascender el estereotipo de gángster elegante en que fuera encasillado, además que la exigua calidad de sus filmes, hace que no encontremos algo digno de mencionar que trascienda la medianía. En todo caso “Cara Cortada” es valiosa por la caracterización de Paul Muni y la realización de Howard Hawks, antes que por la breve aparición de Raft. “El Arrabal” (The bowery) que es una esplendida cinta de Raoul Walsh de 1933, vale por la soberbia actuación de Wallace Beary, quedando sólo como digno del recuerdo “Bolero”, en tanto la presencia de George Raft a destacar, aunque también Carole Lombard luce esplendorosamente atractiva.

La decadencia de Raft vino en los cuarenta y en cierta forma se debió mas por dos filmes que rechazó, antes que por las películas que hubiera filmado. En un principio se le había dicho a Raoul Walsh que interpretaría el rol de “Roy Earle” en “Su Último Refugio” (High Sierra, 1941) después de que Paul Muni se rehusara a hacerlo. Se trataba de la historia de un gángster fugitivo, el cual terminaba siendo acorralado en la montaña y masacrado por la policía. Raft se negó a interpretarlo argumentando que estaba cansado de ser siempre villano y de que lo mataran. Humphrey Bogart termino quedándose con el papel, lo cual significó su primer triunfo llevando el rol protagónico.

Ese mismo año la Warner aceptó darle oportunidad a John Huston de iniciar su carrera de director, escogiendo para tal efecto, Huston, una adaptación que había hecho de la obra “El Halcón Maltés” de Dashiell Hammett, que ya había sido llevada a la pantalla en dos ocasiones sin mayor fortuna. Huston quería para el rol de Sam Spade a Bogart, pero la Warner primero quiso imponerle a Raft; pero afortunadamente para Huston la respuesta del astro es que no tenía ninguna confianza en el debutante. Jack Warner que no simpatizaba mucho con Raft y que vio en ello una oportunidad para irse deshaciendo de este actor, terminó por aceptar que se saliera del proyecto y entrara en el mismo Humphrey Bogart a encarnar a Sam Spade en “El Halcón Maltés” (The maltese falcon, 1941), siendo el filme que lo colocó definitivamente en el camino de convertirse estrella y a la postre en mito cinematográfico.

Queda para la especulación y la conjugación del verbo hubiera en su forma del “tiempo inexistente”, lo que habría ocurrido con dichos filmes, ya clásicos, si su protagonista era George Raft. Lo cierto es que fueron factor determinante para la carrera de Humphrey Bogart.

También se ha dicho que Jack Warner ya estaba hasta la coronilla de Raft, al cual tenía en nomina por compromiso con un padrino de la mafia, quién ya estaba muerto por esas fechas, por lo que podía ofrecerle guiones malos o que simplemente no fueran del agrado del actor, buscando con ello que quisiera dar por terminado su contrato de exclusividad con la compañía, que había firmado recientemente, en 1939, por varios años, rescindiéndolo al poco tiempo.

George Raft no será tan recordado por sus películas, como por la leyenda de su vida privada, en donde se cuenta que fue chofer del gángster Owney Madden en los veinte. Bailarín en los cabarets de Nueva York en plena prohibición, dispuesto a complacer a las damas que quisieran pagar sus servicios de “maestro de baile” y, con fama de estar relacionado con la mafia, desde esos años. También se especuló que lo protegía Bugsy Siegel Accionista de un casino en La Habana, perdiendo gran parte de su fortuna al triunfo de la revolución cubana en 1959. Expulsado de Inglaterra por considerársele indeseable, cuando era el gerente de un casino. Casado con Grace Mulrooney desde 1923 hasta 1970 en que murió esta mujer. Un matrimonio de más de 47 años, aunque no tiene nada de ejemplar, ya que vivieron separados desde el segundo año de matrimonio y nunca se divorciaron por ser católicos. Fueron famosos sus romances con Virginia Peine, Norma Shearer y Betty Grable, entre otras mujeres que hicieron públicas sus relaciones con el actor, al que en más de una ocasión los periodistas acusaron de ser un verdadero miembro del crimen organizado. Esa es la leyenda que permanece de George Raft, porque como actor hay poco recordar, quizás en “La Pasión Manda” (They drive by night, 1940), junto a Ann Sheridan, Ida Lupino y Humphrey Bogart, dirigidos por Raoul Walsh; “Aquella Mujer” (Manpower, 1941) junto a Edward G. Robinson y Marlene Dietrich, al igual que en otra autoparodia de su personaje de gángster, en la estupenda comedia de Billy Wilder “Una Eva y Dos Adanes” (Some like it hot, 1959) con Marilyn Monroe, Tony Curtis y Jack Lemmon en los roles estelares. Por cierto mereció una dulcificada biografía fílmica este actor, que llegó a Hollywood con la fama de que sería el nuevo Valentino, con el título de “Mujeres en su Vida” (The George Raft story, 1961) dirigida por Joseph M. Newman, con Ray Danton como Raft y la despampanante Jayne Mansfield en su seudo caracterización de Betty Grable.

Tags:

Dejar un
Comentario

Nombre

Correo (no será publicado)

Sitio Web

Hay un comentario

  1. Raft fue propietario del Hotel Capri en La Habana el cual tenia cabaret y casino. Por lo demás, el hotel es pequeño, pero eso sí, está ubicado en el centro de la ciudad, atrás del legendario Hotel Nacional.