La Valiente Jodie Foster
Escrito por Gustavo Arturo de Alba | 24 de Octubre de 2007 | Categorias: Cine Norteamericano, Estrenos, Policíaco | Tiempo de Lectura: 6m 25s | Leido 3440 veces.
Más allá de que los espectadores memoriosos y llenos de canas, delatando nuestra edad, podamos hacer reminiscencias de la serie de películas protagonizadas por Charles Bronson con su personaje Paul Kersey en los setenta, iniciada con la exitosa “Vengador Anónimo” (Death Wish, 1974) dirigida por el inglés Michael Winner, motivadas en relación a la visión de la interesante e inquietante “Valiente” (The brave one, 2006) dirigida por Neil Jordan, con Jodie Foster en el papel principal, la cual ha llegado recientemente a las salas cinematográficas de nuestro país, debemos señalar que de ninguna manera estamos ante un pueril remake (nueva versión) de la propuesta facistoide de Bronson..
En “Valiente”, la cual en España recibió el titulo de “La Extraña que Hay en Ti”, Jodie Foster es la conductora, Erica Bain, del programa de radio neoyorkino “Street Walk” (Caminando la Calle), donde comparte sus bonitas experiencias con sus oyentes, en relación a la vida cotidiana en Nueva York, si tomamos como base el tema del programa con que abre la cinta, sobre las aventuras de la tortuga de una pequeña vecina, que provoca, inclusive, el comentario irónico de Carol (Mary Steenburgen) por dedicarle tanto tiempo a una simple mascota.
La vida feliz de Erica tiene un vuelco, esa misma noche, cuando con su novio David Kiramani (Naveen Andrews), paseando a su perro por el parque, son atacados, salvajemente, por tres sujetos, los cuales entre otras cosas, aparte de violarla tienen el gusto de grabar su hazaña con un video celular. Erica sobrevive a la felonía, en tanto David muere.
Después de salir del hospital, tras pasar varios días en coma, Erica va descubriendo que aunque las cicatrices de su cuerpo comienzan a disiparse, no ocurre lo mismo con su espíritu; pues evidentemente el ataque le ha dejado heridas profundas en relación a su sentimiento de seguridad y un miedo agobiante a las calles de la ciudad, las cuales dejan de ser acogedoras, para tornarse en amenazadores. El traumático episodio, como diríamos coloquialmente la ha hecho perder el piso y su incontrolable angustia la lleva a comprar una pistola, sin mayor plan, aparentemente, que adquirir seguridad para continuar su peregrinar por las ahora turbias calles de Nueva York.
Un hecho fortuito, al estar haciendo unas compras en una tienda de alimentos, la lleva a accionar su arma por primera ocasión, al llegar el esposo de la que atiende el lugar y matar a su mujer. Al hacer ruido, accidentalmente, Erica delta su presencia y antes de que el sujeto la pueda someter le dispara tres tiros, aunque sólo uno da en el blanco. Lo anterior llama la atención del Detective Mercer (Terrence Howard), cuando esta investigando dicho caso.
Más adelante yendo en un carro del Metro observa fríamente como dos facinerosos, atacan a un muchacho al cual despojan de su aparato de M-p3 y junto con una pareja de ancianos, los hacen bajar del carro. Erica se mantiene en su asiento y cuando se acercan los mata. A partir de aquí ella transitará por las lúgubres calles, en busca de maleantes con los cuales proseguir su labor de justiciera, manifestando ambivalentes sentimientos en torno a la metamorfosis operada en su vida y en su conocimiento de ella misma, los cuales trata de explicarse y racionalizarla con su auditorio. Igualmente se siente impelida a regresar a la escena de sus crímenes, en una ansia por ser descubierta y que alguien sea capaz de detenerla, entrando en contacto con detective Mercer, el cual en la medida de ir descubriendo que quién esta eliminando rufianes es una chica, comienza a sospechar o intuir que Erica es el “vigilante que anda rondando por la ciudad”. Mercer le cuenta de su frustración por no poder atrapar a un pillo de altos vuelos, al cual ha estado persiguiendo desde hace tres años y quién ha eliminado a su esposa por estar dispuesta a testificar en su contra.
Cuando aparece muerto dicho sujeto, Mercer ya no tiene duda de las actividades de Erica, sabiendo que solo se detendrá hasta encontrar a los que la violaron y mataron a su novio, a quienes se negó a reconocer cuando la policía se los presento como sospechosos.
Al ser entrevistada Jodie Foster en una gira de promoción de “Valiente” y en relación al tema de la venganza, después de afirmar que sólo era la punta del iceberg del film agregó: “A mí me parece que va mucho más allá. Ésa es la premisa, tal vez la excusa de la historia, pero, en realidad, recuerda a una película de los setenta, como por ejemplo «Taxi Driver». El camino hacia la locura y la violencia es la respuesta que da el personaje ante la debilidad y la pérdida del poder. Erica es una mujer que se obsesiona con la violencia. Es mucho más complejo y profundo, ya que no sólo busca la venganza”.
Y efectivamente con sus cuestionamientos en off o de cara a su auditorio radial, el personaje de Erica nos va mostrando lo complejo de su conducta, en esa espiral de autodestrucción, en el cual al final de cuentas la consumación de su venganza solo le mostrará lo desecha que ha quedado su vida. Afortunadamente Neil Jordan y los guionistas se cuidan mucho de dar una solución cerrada a sus planteamientos morales, éticos y jurídicos en torno a esa situación, en que un individuo ante la impotencia de la policía por ofrecer seguridad, en estos tiempos caóticos que se viven en muchas de nuestras ciudades, pareciera que una solución fuera la de tomar la justicia por nuestras propias manos, caminando por un hilo delgado, en el que es fácil extraviar el paso, al arrogarse el derecho de ir ultimando a pelafustanes a diestra y siniestra. Efectivamente en “Valiente” solo se nos muestran individuos en que esta justificada su eliminación; pero eso no significa, que en algunos de ellos el castigo sea excesivo o que en un momento determinado llegue a castigar inocentes, por su simple apariencia de malandrines.
Más allá de las consideraciones éticas y jurídicas que nos despierta la visión de “Valiente”, que nos permiten prolongar con nuestros amigos una discusión, hasta cierto punto extra cinematográfica, pero motivada por un filme correctamente realizado por Neil Jordan, que despierta nuestro interés y aprecio.
Igualmente “Valiente” es una obra que termina envolviéndonos en su trama, ayudada por una brillante actuación de Jodie Foster, la cual sabe trasmitir la fragilidad y fortaleza de Erica, un personaje dual, moviéndose en el filo de la navaja, con más dudas que certezas en su conducta, al grado de sentirse avergonzada por su proceder y al mismo tiempo incapaz de detenerse, como si el haber probado el accionar de una pistola, con su poder de quitar la vida a otro, la recompensará de la perdida de su rutinaria vida anterior. Espero que si tienen oportunidad de ver “Valiente” les guste tanto como a su servidor. Cine para disfrutar durante su proyección y comentar largo y tendido con los amigos, al no ser una obra de certezas, sino de cuestionamientos, en que no es lo mismo discutir desde la sana distancia del deber ser, a ponerse en la piel del personaje e interrogarse y contestarse, hasta donde no estaría dispuesto uno a hacer lo mismo, puesto en la tesitura de Erica Bain, de ver destruida su mullida existencia por unos parias de la sociedad y, quizás entonces, no nos resulte tan infortunado el título que le pusieron en España “La Extraña que Habita en Mí”.
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