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El Búfalo de la Noche

Escrito por Héctor Enrique Espinosa Rangel | 17 de Septiembre de 2007 | Categorias: Cine Mexicano, Estrenos | Tiempo de Lectura: 4m 18s | Leido 568 veces.

bufalo-1.jpgAdolescencia es un periodo de la existencia que tiene como característica la indefinición y la inseguridad, es la etapa en que el romanticismo crea el carácter extremo en que las emociones llevan a cualquiera hasta puntos inalcanzables a cualquiera otra edad, a menos que se esté enfermo. Adolescencia es el tema de “El búfalo de la noche”, de Jorge Hernández y Guillermo Arriaga.

Desde que se inició en el cine este escritor impone su sello en la pantalla: imágenes duras y secas, claroscuros y diálogos que van de la pronunciación entre dientes a los gritos desaforados (las formas de habla de las personas del desierto y la montaña), también impone sus situaciones extremas, que por otra parte resultan fascinantes en sí para quien desee dirigir escena o cine, pero es una influencia con resultados poco convincentes (Brad Pitt como Richard, el gringo de paseo en el tercer mundo, es inverosímil en su terquedad de peleonerodeclub-Aquiles entre los campesinos marroquíes, Gael García grita demasiado para ser un criador de perros de pelea que engaña a su propio hermano en la cama, Diego Luna es insólitamente solitario para alguien que apenas ha vivido), salvo sus solitarios como el chicano Pete Perkins de Tommy Lee Jones o el ex guerrillero “Chivo”(Emilio Echavaría) también de “Amores perros”.

Durante la campaña de estreno para esta cinta en las salas de México Arriaga declaró por televisión que la novela y la película fueron obra de su apego a los adolescentes a quienes da clases desde hace años, y no dijo que materia imparte, sin embargo es de sospechar que imparte lectura y redacción.

bufalo-2-liz-gallardo.jpgLo curioso es que los profesores de esta especialidad tienen muy poco o nada que relacionarse humanamente con los estudiantes dado que los nuevos programas de estudio son instructivos técnicos de cómo aproximarse a los distintos tipos de texto: una instrucción que capacita para encontrar significados y significantes útiles para la vida globalizada, lejos de cualquier aproximación cultural, sin leer a los clásicos ni preocuparse por la confrontación con valores “de otra época”, sin necesidad de entender contextos ni leer entre líneas.

Esos adolescentes son los que pinta y retrata Arriaga: individualistas unidimensionales cuya mente de contenido lineal no tiene más experiencia que el instante vivido, y Hernández refuerza la idea al repetir una y otra vez los mismos gestos eróticos, la misma descalificación de la intimidad, la tarea automática de mostrar la desnudez para ahorrar tiempo, la idea del romance como un reducto femenino del chantaje a través del cuerpo-mercancía sin profundidad de alguna clase; a la ira, el dolor o la alegría como instantes superficiales solamente, muertos como la noticia del minuto en la radio, las emociones tan solo una superficie inconexa con la mente y el pensamiento: un vector resultado de compulsiones conductuales que no tiene fundamento interno; en suma, una visión de la adolescencia desde la vejez más alejada de la comprensión, del entendimiento.

bufalo-4.jpgEl problema central de la cinta es el suicidio y el crimen: dos instancias de voluntad que han sido incógnitas para la humanidad desde que se ha escrito del ser del hombre, y que Arriaga resuelve como caprichos de infancia, como resultados de una enajenación tan ajena a la realidad del fenómeno de incertidumbre adolescente que parecen escritas por un maestro de escuela marista: dentro del dogma todo, fuera es ausencia del existir.

Esta especie de viejo dogmatismo habla de una nostalgia por órdenes viejos de existencia, por la observación anómala de una superficie que no se es capaz de rebasar, de profundizar; o bien es un retrato inalcanzable para el pensamiento humanista de una generación decepcionada que no tiene salida alguna en sí, y que con películas como “El búfalo de la noche”, no se podrán encontrar. Claro que podría decirse que por fin alguien se preocupa porque el cine mexicano no sea por costumbre una mala dictadura de moralidad, pero lo cierto es que detrás de esta crudeza superficial hay solamente vacío, el mismo vacío que hace que Diego Luna asesine impunemente a un lobo mexicano cautivo tan solo por el deseo de sustituir el asesinato de su novia para no arrepentirse. ¿O acaso podríamos suponer que Arriaga nos dice que la cacería y la violencia son respuestas irresponsables del hombre hacia el medio en medio de su ceguera?

Filmografía:
Búfalo de la noche, El. D. Jorge Hernández Aldana. Con: Hugo Albores, Diego, Luna, Irene Azuela, Walter cantú. Guión: J. Hernández y Guillermo Arriaga, basados en su novela homónima. MEX. 2007.
Amores perros. D- Alejandro González Iñárritu. Con: Gael garcía, Emilio Echavarría, Goya Toledo, Álvaro Guerrero. MEX. 2000.
Tres funerales de Melquíades Estrada, los. (The three burials of Melquíades Estrada). D. Tommy lee Jones. Con: T. Lee Jones, Barry Pepper, Julio Cedillo, Melissa leo. EUAFRAN. 2005.
Babel. D. Alejandro González Iñárritu. Con: Brad Pitt, Cate Blanchet, Mohamen Akhzam, Gael García Bernal, Koji Yakusho. EUA/MEXFRAN. 2006.

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