Lon Chaney: El Hombre de las Mil Caras
Escrito por Gustavo Arturo de Alba | 26 de Agosto de 2007 | Categorias: Actores y Actrices, Biofilmografias, Cine Norteamericano, Terror | Tiempo de Lectura: 4m 4s | Leido 375 veces.
Lon Chaney, cuyo verdadero nombre era el de Alonso Chaney, nació el 1º de abril de 1883 en la ciudad de Colorado prings, en Colorado, Estados Unidos y murió el 26 de agosto de 1930 en Hollywood, de cáncer pulmonar. Se le considera como la primera gran estrella que tuvo el popular género de filmes de terror y horror.
Los padres de Chaney eran sordomudos, por lo que desde su más temprana edad, Lon tuvo que aprender a comunicarse con ellos a través de la pantomima, convirtiéndolo a la postre, en un extraordinario y versátil actor, que sabía desenvolverse con absoluta naturalidad, en cualquier clase de papel. Aunado a ello, Chaney también fue un consumado maestro del maquillaje y con gran facilidad cambiaba las facciones de su rostro o, inclusive de su cuerpo, como cuando interpretó al famoso “Cuasimodo” de la novela “El Jorobado de Nuestra Señora de París”, de Víctor Hugo. Esta habilidad para la transformación le valió ganarse, merecidamente el mote de “El Hombre de las Mil Caras” (The man of the thousand face) y que fue precisamente el título de su biografía fílmica realizada en 1957 por Joseph Pevney, llevando a James Cagney en el papel de Lon Chaney.
La carrera de actor la inició Chaney trabajando, desde niño, en el teatro de la Opera de su ciudad natal, haciendo pequeños papeles. Posteriormente se enroló en diversas comedias musicales, hasta que llegó a Hollywood en 1912, sitio en el que haciendo una de las más legendarias carreras de la industria de la meca del cine. Entre 1913 y 1930 llegó a participar en más de 150 películas, haciendo de los más variados papeles a excepción de galán romántico. Inclusive Chaney llegó a probar fortuna, durante sus primeros años en Hollywood como director, realizando westerns de dos rollos, protagonizados por William S. Hart, que si bien no le dieron fama ni fortuna, si le permitieron adquirir el conocimiento necesario para que durante los años veintes, en pleno apogeo de su fama y gloria, pudiera intervenir de manera muy directa en a planeación y realización de las películas en que intervenía como “estrella” principal.
Su encuentro con el cine de terror ocurrió hasta el año de 1918, en que protagonizó el filme “El Milagro” (The miracle man) del cual nos dice Manuel Roteller en su ensayo “Los Grandes Hombres del Terror”: “Basado en una narración de Frank Lucius Packard. “El Milagro” de tema gran guiñolesco, de rufianes y santones milagreros, ofrecía, junto a la pulcra presencia de Thomas Meighan, la sucia y repulsiva contorsión de un despojo humano, un tullido llamado “guiñapo”. Estaba interpretado por Lon Chaney. Este inmundo despojo tenía, en ocasiones, destellos humanos, que apagaban la labor de los demás interpretes, en aquellas escenas en que intervenía tan singular tipo. Es el gran encuentro con el realizador George Loane Turke, autor de edulcoradas comedias de Mary Pickford y de una de las primeras versiones dedicadas a Arsene Lupin, rica en intriga y humor. Tucker trazaría un camino nuevo para el arte de Chaney, que más tarde le valdría el sobrenombre de “The man of the thousand face”. Utilizado como distintivo publicitario, el actor se vería obligado a realizar grandes esfuerzos en todos los sentidos a fin de mantenerse siempre en la cumbre. El contorsionismo de “guiñapo”, ente de una corte milagrera que repetiría a lo largo de su carrera, sería el anticipo asombroso de su Cuasimodo patético, que había de encumbrarle definitivamente”.
Otro de sus grandes triunfos personales fue “El Fantasma de la Ópera”, la cual es posible conseguir en DVD. Para Chaney el maquillaje era sólo un complemento, una guía segura para ganarse el aprecio o el rechazo de un público ávido de buscar “emociones fuertes”, porque debajo de esa máscara de maquillaje se encontraba un actor de gran sensibilidad, que sabía imprimirles un toque de humanismo a sus monstruos o seres deformes, que hacía patética, cuando no trágica la situación de esa galería de seres anormales.
Chaney murió cuando apenas había terminado de realizar su único filme sonoro que fue “El Trío Fantástico” (The unholy three) dirigido por Jack Comway, el cual era una repetición de la cinta que había filmado en 1925, bajo las ordenes de Tod Browning, uno de los realizadores más importantes del género de terror. Su hijo, también de nombre Alonso, se lo cambió y tuvo una carrera fructífera en el cine, a partir de la muerte de su padre, con el nombre de Lon Chaney Jr. Continuo la tradición familiar actuando, principalmente, en filmes de terror, aunque nunca alcanzó las alturas de su padre Lon Chaney, siendo también utilizado como actor secundario en westerns. Lon Chaney Jr. nació el 10 de febrero de 1906, en Oklahoma y murió el 12 de julio de 1973, en San Clmente, California.
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