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El Rey del Rock and Roll. ¿Prisionero de sí mismo?

Escrito por Xavier González Fisher | 16 de Agosto de 2007 | Categorias: Actores y Actrices, Biofilmografias, Cine Norteamericano | Tiempo de Lectura: 10m 33s | Leido 1034 veces.

elvis-2.jpgCuando se tocan temas como el relativo a la vida y obra de personajes como el de Elvis Presley, resulta difícil sustraerse a ciertos lugares comunes. Uno de ellos es el relativo a sus generalidades biográficas y de esa manera, no podemos omitir que nació el 8 de enero de 1935 en Tupelo, Missisippi y que murió el 16 de agosto de 1977 en Memphis, Tennessee, ambos lugares en la tradicionalista región sureña de los Estados Unidos de América, lugar del cual el hoy todavía llorado Rey del Rock and Roll realmente nunca salió, aunque viajara por todo el planeta y su imagen fuera un ejemplo de vida para muchos, su mentalidad jamás dejó de ser la de un habitante de esa zona del mundo.

Cuando se hizo pública la muerte de Elvis Presley a causa de una sobredosis de drogas, el entonces Presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter sentenció: “Algo de América ha muerto”, señalando que con la efeméride, se cerraba un capítulo importante de la historia de su país, porque en los hechos, más que significar el fin de una era en la historia musical de esa nación, significaba el final de un icono que representó en buena medida la verdadera integración racial de un pueblo flagelado por una absurda segregación fundada en el color de la piel de sus habitantes.

Elvis comienza una carrera como cantante al grabar, acompañado por una guitarra barata, un acetato con una canción titulada “That’s all right mama” (“Eso está bien mamá”), de profundo acento sureño y además negro. Ese sería un signo que marcaría su rápido ascenso a los primeros planos en el negocio de la música, al tomar las tonadas de la gente de color que habitaba por sus rumbos, para interpretarlas con un estilo muy semejante al que ellos le imprimían.

elvis-3.jpgLa cinta maestra que quedó en la disquera en la que grabó Elvis ese regalo para Gladys, su madre, permitió que Sam Phillips, propietario de “Sun Records”, que así se llamaba esa compañía de Memphis, introdujera esa versión en una difusora local, logrando que los radioescuchas blancos quedaran expuestos sin problemas a una tradición musical que cuando menos en un plano teórico, les era ajena. Al mismo tiempo, consiguió que el joven Elvis Presley, se agregara a su cuadro de artistas y comenzaron a producir discos que rápidamente penetraron el mercado de la región.

Pronto el fenómeno Elvis Presley rebasó la línea “Mason – Dixon” y por ende, las posibilidades mercadológicas de Sam Phillips, que cedió los derechos contractuales que tenía sobre Elvis a la RCA en lo que a la grabación de discos se refiere y los relativos a la representación y apoderamiento, a Tom Parker, un hábil tipo sureño como ellos, que se hacía llamar “Coronel” sin serlo, pero que creía tener derecho a usar el grado militar, porque un ancestro suyo lo tuvo en el Ejército Confederado durante la Guerra de Secesión. Por supuesto que Vernon y Gladys, padres de Elvis, “El Rey” en agraz, eran parte de la incipiente corte que en torno suyo se formaba y que con el devenir de los años, se transformaría en la temible “Mafia de Memphis”.

La fusión de los ritmos, las letras y la manera de ver la vida de los negros del Sur de los Estados Unidos, con la de los blancos que disfrutaban el “american way of life” son los que generaron el verdadero Rock and Roll. La historia oficial adjudica a un músico regordete y calvo llamado Bill Haley la “invención” del mismo, a partir de una pieza llamada “Rock Around the Clock”, pero a la luz de los años, ese ejemplo musical solo nos muestra un parentesco lejano y demasiado aséptico con el Rock and Roll que surge años después con Elvis, mismo que abre la puerta además para expresiones como las de Little Richard, Chuck Berry y Jerry Lee Lewis, músicos que con sus interpretaciones resultan ser las piedras angulares de un movimiento que persiste hasta nuestros días y que en su momento fueron considerados parte fundamental de un problema de seguridad nacional en los Estados Unidos.

Una interesante ilustración del problema la podemos encontrar en la película “American Hot Wax” (Floyd Mutrux, 1978), que contiene un segmento de la biografía de Alan Freed, un “disc – jockey” de Cleveland, Ohio, que primero en la radio y después en las caravanas, llevó el Rock and Roll a todos los rincones de los Estados Unidos.

elvis-4.jpgLa juventud americana, acicateada por la presencia cercana de sus ídolos musicales, da rienda suelta a sus impulsos y comete una serie de “desmanes”, como bailar en los pasillos de los teatros en los que esas caravanas se presentaban. El inefable J. Edgar Hoover, el mítico director del F.B.I., advierte que esas reuniones multitudinarias pueden generar manifestaciones difíciles de controlar y opta por una solución interesante, acusa a Freed de disolución social, le revoca su licencia de empresario teatral y consigue que los “amigos” de la radio ya no le den trabajo. Un gran esfuerzo sin duda, pero la semilla estaba sembrada, como se lo dicen al final de la película a Freed, cuando lo despiden de su empleo en la difusora de Cleveland: “Tu no eres el Rock and Roll… El Rock and Roll es…”

Así pues, Alan Freed fue uno de los vehículos con los que contó la naciente manifestación musical, que después se convertiría en toda una cultura, para transformar de raíz a un pueblo que aún vivía en ese aspecto, las glorias de épocas ya muy pasadas.

Otro “peligro” que generó el Rock and Roll desde el punto de vista del rancio conservadurismo americano, fue el hecho de que los jóvenes negros y blancos encontraban espacios comunes de convivencia al amparo de esa música, afectando seriamente la política y la severa legislación segregacionista que imperaba. No importaba que en el “pasatiempo nacional” se hubiera roto la “barrera del color” y Jackie Robinson fuera el segunda base de los Dodgers de Brooklyn y Larry Doby el jardinero central de los Indios de Cleveland, o que en las calles, los niños negros y blancos jugaran a la pelota. Pero si se trataba de ir a la escuela o de reunirse a bailar, las cosas cobraban visos peligrosos y había que evitarlos.

Así entonces, se busca un sucedáneo blanco que mantenga esa política de “iguales, pero separados” y Dick Clark se convierte en el “nuevo” Alan Freed, pero descafeinado. Él se encargará de seleccionar los éxitos de los cantantes negros que comienzan a penetrar el mercado blanco y a buscar cantantes de esta raza que los dupliquen, casi al unísono, así es como surge a la fama Pat Boone, un cantante de Gospel, que replicando los éxitos de Little Richard, mantuvo una posición más o menos preponderante durante algunos años en el mundo del Rock and Roll.

Esto duraría hasta que se encontrara “que hacer” con los “revoltosos” y así, Chuck Berry fue acusado de corromper a una menor y enviado a prisión, Little Richard fue anatemizado por su homosexualidad y vetado por las casas grabadoras de discos, lo que lo obligó a refugiarse en la religión y a Jerry Lee Lewis se le proscribió por haberse casado con una prima suya. Es decir, se invadió su intimidad para excluirlos del escenario y dejar en él solo a aquellos que podían ser manejados y sujetos a los intereses políticos del momento.

elvis-1-loving-you.jpgPero el proceso de integración que en la esfera oficial se daba a pasos más que tímidos, encontraba ya un germen en la música de Elvis, que expuesto desde su infancia a las manifestaciones musicales de la población mayoritariamente negra del Sur de los Estados Unidos, logró una especie de sincretismo musical, en el que integra el “feeling” de los negros, con la expresión de los blancos, provocando una explosión de sensualidad que pronto representaría un reto para la pacata sociedad norteamericana de los años cincuenta.

Un ejemplo de ello es la presentación del Rey en el programa televisivo de Ed Sullivan. El atractivo de sus presentaciones no era solamente el juego de inflexiones vocales que imprimía a sus interpretaciones, sino que el movimiento de sus caderas con el que acompasaba el baile que era parte de su actuación, fue calificado de “lascivo”. El programa de Sullivan, cuyo nombre real era “Toast of the Town”, no podía prescindir de la presencia del mayor éxito musical del momento, pero tampoco podía darse el lujo de enfrentar a los poderosos órganos encargados de la censura (Aquí, aunque sea territorio de Don Gus, sobre el tema de la censura en los E.U., recomendaría ver “Good Night and Good Luck”, de George Clooney, 2005), por lo que se tuvo que adoptar una solución literalmente salomónica y se decidió que se le transmitiría solamente de la cintura hacia arriba, para evitar la “contaminación” de las “sanas conciencias” de la sociedad americana.

elvis-5.jpgPero Tom Parker era un hombre inteligente y hábil, se le atribuye haber afirmado que el transformaría a Elvis en el “próximo Sinatra” y para ello, decidió llevarlo al cine. Las dos primeras cintas “Love Me Tender” (”La Mujer Deseada, 1956, Fox), Robert D. Webb y “Loving You” (1957, Paramount, Hal Kanter) son dos melodramas en ambiente “western”, que tienden más a promocionar una imagen dulcificada del Rey, que da un giro a su estilo interpretativo, entrando a los terrenos de la “balada country”, misma que en los resultados no se le da mal, aunque su balance como actor cinematográfico no sea tan satisfactorio.

La tercera cinta “Jailhouse Rock” (“Prisionero del Rock”, 1957, Metro – Goldwyn – Mayer, Richard Thorpe), es la que muestra a Elvis en toda su impetuosidad y sirve de alguna forma para mostrar la astucia de Tom Parker y para burlar a los censores, pues en ella, se exhibe en gran formato lo que la televisión pretendió ocultar y vino a representar, aún en blanco y negro, si consideramos que “Loving You” fue en color, la demostración de que el sol no puede ser tapado con un dedo.

fefo_viva_las_vegas_large.jpgTreinta y una ocasiones pisó Elvis los foros cinematográficos. Quizás la obra más acabada de su carrera como actor fue la realizada en “King Creole” (”Melodía Siniestra” 1958, Paramount, Michael Curtiz), habida cuenta de que la dirigió uno de los más grandes en esa materia de todos los tiempos, ganador del Óscar en 1942 por “Casablanca” y que además en su brillante carrera, dirigiera cintas como: “Captain Blood” (”El Capitán Sangre”1936), “Angels With Dirty Faces” (”Angeles con Caras Sucias”1938), “Four Daughters” (”Cuatro Hijas”1938), “Yankee Doodle Dandy” (”El Canto de la Victoria”,1942) y “The Comancheros” (”Los Comancheros”, 1961).

Parker no logró convertir a Elvis en el “próximo Sinatra”, porque al Rey le faltó ese inteligente aire cosmopolita que le sobró a “La Voz”. Si bien logró someter la rebelión interior que llevaba dentro, nunca pudo domesticarla por completo, de allí que con reiterada frecuencia se retirara y se recluyera en Graceland, su mansión de Memphis porque allí siempre se reencontraba con lo que verdaderamente era, un sencillo chico del sur, poco refinado y enemigo del bullicio de las grandes urbes, mismo que resulta consustancial a figuras como Sinatra.

No obstante, ambos resultan ser figuras trascendentes en su respectivo tiempo y espacio, no son antagónicos, pero tampoco complementarios, ambos cubren una necesidad de esparcimiento y representan una importante manifestación cultural de un pueblo de origen heterogéneo que está en una constante búsqueda de identidad. Nunca, por sus raíces y por su manera de ver y de vivir la vida, podría uno ser el reemplazo del otro.

aff_king_creole.jpgHoy hace treinta años que El Rey dio el último paso hacia la inmortalidad, lo hizo rodeado por un grupo de amigos y de oportunistas – curiosamente todos del mismo rumbo – conocidos como la “Mafia de Memphis”, quizás ellos son en cierta medida los que restringieron la visión del mundo a Elvis Presley y los que motivaron que su legado sea tan atractivo e interesante, porque en una importante medida, refleja los tormentos interiores de una persona que intentó de muchas maneras el mantener una identidad propia, pero tuvo muchos diques que le hicieron difícil conseguirla. Quizás su circunstancia le hizo ser prisionero de sí mismo.

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Hay 6 comentarios

  1. Mi querido don Xavier:

    Me encantó tu trabajo sobre el Rey Elvis Presley. Estupendamente bien escrito y con incisivas aportaciones al análisis del Rocanrol como fenómeno social. Muy atinadas tus observaciones. Me gusto muchísimo. Sólo unas cuantas apostillas. En realidad, Elvis, salvo su estancia en Alemania, nunca salió de los Estados Unidos, así es que no conoció el mundo como dejas ver en alguna parte del texto. Eso se debió a que el Coronel Parker impidió que tuviera contratos en el exterior -aparte del regionalismo infantil del cantante- debido a que tenía no recuerdo qué problemas con sus papeles en migración. Este tipo siempre mantuvo un férreo y asfixiante control sobre Presley que parecía tener un carácter muy débil, al grado que le impidió filmar West Side Story -afirmo con el permiso de don Gus y a reserva de que me corrija- con lo que nos perdimos un film sensacional, en virtud de que la realización se iba a llevar varios meses y eso le hubiera impedido ganar miles de dólares en conciertos. ¡Qué lástima!

    Faltaría hurgar en el impacto del rocanrol en nuestros países. Por lo pronto, acabó de golpe y porrazo con la era de los tríos y los boleros que pasaba por un muy buen momento y sepultó, cuando menos por una década, la música tropical que resurgiría en los años setenta en Nueva York con el movimiento de la Salsa. Algunos tríos capitalinos tuvieron que subirse a los autobuses urbanos a hacer pirilín, pirilín, para ganarse la comida, con lo cual, el transporte citadino se convirtió en un vehículo de cultura. El día de hoy lo que se sube cantar da grima, no artistas como los de antes.

    En México, además, dio lugar al brote de algunos de nuestros complejos, como cuando se afirmó que Elvis habría declarado que prefería besar a una negra (O a un perro, creo) que a una mexicana, y eso justificó que se emprendieran algunas quemas de sus discos. El puritano Regente de Hierro, Ernesto P. Uruchurtu, prohibió que se exhibieran sus películas, sobre todo después de que en el cine de Las Américas se pasara El Rey Criollo y el salón resultara con daños en los decorados y algunas chicas perdieran algo de sus ropas en los inicios del vandalismo. Esa noche se estrenaron las “julias”, unos camioncitos celulares azul oscuro de la policía, destinados al transporte de jóvenes revoltosos.

    El llorado Luis Rodríguez “Palillo” dirigente de la porra universitaria, consiguió que en alguna celebración de la Porra que él dirigía, se exhibieran después y en función única, Love Me Tender y algun otro churro elvisiano, en los cines Alameda y Mariscala, pero si los chilangos querían ver alguno de estos estrenos abominables, tenín que ir a verlos a Cuernavaca porque el DF no aceptaba ese tipo de contaminación (Al paso del tiempo, al parecer no le faltaba razón al buen gusto cinematográfico uruchurtiano).

    Curiosamente, hay una película de Elvis titulada Fun in Acaplco en la que participa la mexicana Elsa Cárdenas, pero hsta donde se, el ídolo no la filmó en la locación original, sino en algún otro sitio. Tal vez esta cinta llevara el propósito de congraciar al tupelense con el mercado mexicano. Lo ignoro. Y una última observación, mi querido Torturador -de las chamacas hidrocálidas- a Elvis no lo anatomizaron, tal vez sí lo anatematizaron.

    Recibe un cariñoso saludo de tu amigo y cosúbdito del King. Lamento que este día me pongan falta en Graceland, pero ni modo.

    G. Calderón Romo

  2. Don Gil, confieso que omití señalar que su presencia mundial fue más bien mediática y quizás también omití ahondar en su acendrado complejo de Edipo, que fue otra de las causas de su ensimismamiento. Por lo de la “anatomización”, culpe al “Word” de la corrección “automática”, pero ya el Benemérito Don Gus, se encargó de reparar esa cuestión.

  3. Post Data. Don Gil: También El Rey actuó junto a Dolores del Río en “Flaming Star” (”Estrella de Fuego”, 1960) dirigida por Don Siegel, un western melodramático. También fue parte del elenco Barbara Eden, quien fuera conocida de nosotros por una serie de televisión, “Mi Bella Genio”, que pasó por acá en los años setenta.

  4. JAVIER FELICIDADES POR TU ARTICULO SOBRE ELVIS,CREO QUE TE ESTAS CONVIRTIENDO EN UN MAGNIFICO COMPAÑERO CINEMATOGRAFICO DE DON GUS. SIGUE ASI PUES TAMBIEN EN ESTE CAMPO DE LAS ARTES TUS ARTICULOS SON MAGNIFICOS.

  5. Los comentarios de Xavier Gonzales Fisher dejan bien en claro, (para los que realmente hemos hecho las averiguaciones del caso, acerca de la vida de Presley), que a Xavier le faltan leer como 1,000 otras biografías de Presley para llegar a entenderlo.

    Para comenzar, ni Presley quería ser un actor como Sinatra, ni su manager, el Coronel Parker, le hubiera recomendado serlo.

    Todo el párrafo que se refiere a Sinatra queda totalmente invalidado. Presley quería ser un actor como Tony Curtis, como Marlon Brando y como James Dean, en ese orden, pero Parker, al comienzo, como al final, creia que Elvis no debería ser “el nuevo Curtis”, “el nuevo Brando” o “el nuevo Dean”, sino debía ser, simplemente, el primer Elvis.

    Y la historia le ha dado la razón, por lo menos en este aspecto, ya que no estaríamos hablando de Presley, 30 años despues de su muerte, y de la manera en que lo estamos haciendo, si no fuera por esa máxima: debía Elvis ser el primero, en lo que hiciera. Y cuantas veces lo hizo? Ser el primero, me refiero. Infinidad de veces.

    Gilberto dice la verdad, cuando explica el porque de sus restringidos viajes al extranjero, pero tampoco es exacto decir que solo estuvo en Alemania.

    En 1957, rompió todos lo records de taquilla en Canada, dando conciertos en Ottawa, Vancouver y Toronto. Mientras hacia el servicio militar en Alemania, en 1958, 1959 e inclusive en los primeros meses de 1960, estuvo tres veces en Francia.

    Existen, pues, tres libros sobre lo que hizo en Canada, siete sobre lo que hizo en Alemania, y cuatro sobre sus tres visitas a Paris. No hay mas que leerlos.

    Además, estuvo tres horas en Escocia.

    Y me diran ustedes que eso no es conocer a los escoceses, o a Escocia. Pero a que se debe que, 30 años despues, el aeropuerto de Prestwick, en Escocia, tenga un “marcador” de que él estuvo ahí, al igual que lo hay, digamos, en Weisbaden, en Alemania, donde sí estuvo 16 meses?

    Presley no estuvo, asimismo, en lugares donde con el pasar de los años se han eregido estatuas de él, a saber, Tokyo, Liverpool, Tel-Aviv, Melbourne y una media docena más de ciudades.

    Todo lo anterior confirma que Presley, en lo que hizo, fué el primero, por acción, o por omisión, por lo que es ridiculo siquiera compararlo con Frank Sinatra. Trece millones de hits, cuando se busca a Sinatra en Google, contra 17 millones de Elvis Presley. Y eso que, si se escribe simplemente “Elvis” en el buscador, las respuestas son 64 millones. Restenle los 10 millones de hits que suman esos otros 5 Elvises (Crespo, Perkins, Costello, Stoijko y Dumervil), y pudieramos decir que estamnos hablando de una persona por quien el interes es 5 veces mayor, hoy en día, y crecerà aún más en el futuro, que lo que atrae alguien como Frank Sinatra.

    Lo que es verdad es que Elvis fué el primer y probablemente el unico rockero que se pudo dar el lujo de ser una super-estrella, mundial, sin haber nunca hecho, nunca, una gira inter-oceánica.

    Y eso fue, primero, por lo concido que fué, a nivel mundial, por las peliculas, y en 1973, por haber sido el primer, y hasta ahora unico rockero que haya sido el sujeto unico de un programa mundial de televisión. Y es por eso, no por no haber podido ser el nuevo Frank Sinatra, por lo que hablamos de él, hoy en día…

  6. Varias otras correcciones:

    i) Lo de “That’s all right”, en 1954, no fue un acetato, sino un disco y no era una guitarra barata ( sino una Martin 18). Lo del acetato con una guitarra barata fue en 1953, cuando grabó “My happiness and “That’s when your heataches begin”. De esos acetatos, hizo dos mas, “I’ll Never Stand in Your Way” y “It Wouldn’t Be the Same Without You”, ambos en 1953.

    ii) La verdadera razón por la que Presley fué filmado de la cintura para arriba, en el Show de Sullivan, es conocida desde 1992. Todo lo anteriormente divulgado no tiene pies ni cabeza. No fué una decision salomónica, sin contar el hecho que solo sucedió en la tercera de las presentaciones y no en las primeras dos, lo cual invalida lo dicho por Xavier.

    Antes de la tercera presentación, digamos antes del 6 de Enero de 1957, que es la fecha cuando lo filman de la cintura para arriba, Presley, en doce meses, habia:

    i) colocado 5 numeros uno en los ranking de discos sencillos

    ii) colocado 2 numeros uno en ranking de discos de larga duración

    iii) vendido 10 millones de discos, la mitad de los discos lanzados por la RCA, en ese momento, la compañia disquera mas grande del mundo

    iv) llevado mas de 500,000 personas a ver sus shows (234 ese año)

    v) acumulado 230 millones de televidentes, cumulativos, en sus 11 presentaciones ese año.

    vi) vendido 20 millones de dolares en objetos con su nombre

    vii) cuatriplicado la venta de tocadiscos

    viii) triplicado la de televisores

    ix) aumentado, en diez, las ventas de guitarras

    x) sido proclamado, por “Variety” (pero por todo lo anterior), como el “Rey del Rock and Roll” y lo que es màs, en la portada de esa todavia influyente publicación.

    Con todo eso de por medio, imaginénse cual es el terror que consume a Marlo Lewis, el productor del programa de Sullivan, cuando una persona que solo puedo categorizar como el imbecil mas grande de la historia de la televisión (alguien que trabajaba en la CBS), le dice a Lewis, y a Sullivan, que tiene información fidedigna que el 6 de Enero de 1957 y en vivo, lo mque es peor, Elvis Presley se vá a colocar una botella, o un objeto cilindrico grande, por debajo de los pantalones, a la altura de la ingle izquierda, para simular que tiene un organo muy grande.

    Lewis, quien se la cree, le dice a Sullivan que lo “acusen” con Parker, para que no lo haga. Sullivan dice que eso serìa peor, pues ya pagaron los US$50,000 y Parker puede ser capaz de anular todo, a ultimo momento.

    Entonces, Sullivan le pide a Lewis él, personalmente, filme a Presley, de la cintura para arriba. Una vez en el escenario, tanto Sullivan como Lewis, como los 56 millones que vieron ese programa, no ven nada de raro y es por ello, y solo por ello, que Sullivan dice lo que dice, y en la manera que lo dice, al final del espectaculo. “Eres lo mejor que hemos tenido, nunca nos hemos divertido tanto, entre los grandes, como lo hemos hecho contigo”…No podía contener su alegría…

    Diez años despuès, Presley se encontró con Lewis y le dijo: “Sabe, Señor Lewis, le debo mucho a Usted, porque a veces, no enseñar todo es mejor que enseñarlo todo, de una vez”