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Los Enredos de una Dama

Escrito por Gustavo Arturo de Alba | 7 de Agosto de 2007 | Categorias: Cine Norteamericano, Cine de Siempre en DVD, Comedia, Que ver en TV | Tiempo de Lectura: 6m 23s | Leido 753 veces.

libeled_lady_1.jpgAl hacer referencia a un aficionado mayor de cincuenta años, sobre William Powell y Myrna Loy, fácilmente los recordará como la gran pareja de los investigadores privados Nick Charles y Nora Charles, consagrada en el favor del público, a partir de la serie de seis comedias policíacas, iniciada con la adaptación para cine de la novela “The Thin Man”, debida a la pluma de Dashiell Hammett, publicada en 1933 y llevada a la pantalla al año siguiente, dirigida por W.S. Van Dyke, la cual pasará en México con el título de “La Cena de los Acusados”.

Lo que ya costará, un poco más de trabajo, será recordar que protagonizaron otras siete comedias románticas, entre las cuales destaca la estupenda “Los Enredos de una Dama” (Libeled Lady, 1936), la cual es conocida en España por el título de “Una Mujer Difamada”, en una adecuada traducción del original en inglés y de la cual hablaremos en esta ocasión, dejando para una próxima comentar en torno a “The Thin Man” y sus secuelas.

libeled_lady_2.jpg“Los Enredos de una Dama” pertenece al género de las comedias románticas, en su vertiente conocida como “screwball comedy”, la cual tuvo su época de auge entre 1934 y 1944, a partir de la clásica obra de Frank Capra “Sucedió una Noche” (It happened one night, 1934) subgénero al cual define Pablo Echart en su magnifico libro “La Comedia Romántica del Hollywood de los Años 30-40” así. “Como indica el término ‘screwball, se trata de comedias en las que los personajes siguen patrones de comportamiento inesperados, impredecibles y poco o nada convencionales: son comedias en las que la pareja conjuga perfectamente valores en apariencia lejanos (si no contrapuestos) como son la sofisticación y la excentricidad”.

Otra de las enormes características de estas comedias es su sentido lúdico y animoso de las relaciones de los personajes, en que a partir de diálogos chispeantes e ingeniosos, va quedando sentada la base de estas “love story” en que como lo define el personaje del psiquiatra Fritz Lehman, interpretado por Fritz Feld, en la otra clásica del género “La Fiera de Mi Niña” (Bringing the baby, 1938) de Howard Hawks: “el impulso amoroso en el hombre se revela con frecuencia en términos de conflicto”.

Bruce Babingnton y Peter William Evans en su libro “Educaction Sentimental: Bringing up the baby and the Golden Age of the Hollywood Comedy”, señalan acertadamente “el problema no es si el héroe o la heroína contraerán matrimonio, sino bajo que circunstancias, términos y garantías la heroína se convierte en esposa”, a partir de una situación conflictiva, la cual se va desarrollando o tejiendo a base de malentendidos, en que conforme avanza la historia, en el caso de las comedias logradas, sustentadas en inteligentes y divertidos diálogos, que nos llevarán a un final en que todo terminará armónicamente para los protagonistas, con el acostumbrado “happy end” del beso final de la pareja. Un “happy end” que el guionista Ben Hecht, famoso por su sentido de la ironía y la sátira, en sus guiones de muchas de las comedias exitosas de la “screwball” se preguntaba, en relación al final impuesto por la censura de la época: ¿Quién dijo que hacer que la pareja se case al término de la película es un “final feliz”?.

libeled_lady_3.jpg“Los Enredos de una Dama” como ya lo apunta su título en los cines hispanoamericanos es bastante complicada y valga le redundancia enredada, en torno a la sofisticada y millonaria dama de sociedad Connie Allenbury (Myrna Loy), la cual demanda, por 5 millones de dólares, al editor Haggerty (Spencer Tracy del diario “New York Evening Star” de difamación, al afirmar que es una “destructora de hogares”, al andar buscando romances con hombres casados.

Conciente Haggerty de que puede perder la demanda, acude con su amigo Bill Chandler (William Powell), el cual está dispuesto a cualquier triquiñuela para conseguir dinero, para que le ayude a salir del problema; encontrando la truculenta solución en un descabellado plan, que consiste en que Bill se case con la bella Gladys (Jean Harlow), novia de Haggerty, para ya casado buscar conquistar a Connie y provocar de esa manera una relación adultera, que obligue a Connie a retirar la demanda, al poder probar que efectivamente es una “destructora de hogares”.

La película va transcurriendo de manera divertida e ingeniosa, con Powell haciéndose pasar por un experto pescador de truchas y cazador de patos, para poder vencer la resistencia de Connie a sus galanteos, dado que el millonario padre de la chica es aficionado a esos deportes y esta dispuesto a invitar a Chandler, a su coto de pesca y caza, para que le participe de sus conocimientos en la materia.

Como es obvio suponer la pareja termina enamorándose, a partir de un sofisticado juego de engaños mutuos, que van enredando la trama, para el solaz entretenimiento de los espectadores, con una comedia que mantiene su chispa y frescura, en la cual los años no parecen haber transcurrido en ella, gracias, sobre todo, por las estupendas actuaciones de sus cuatro grandes estrellas: Jean harlow, William Powell, Myrna Loy y Spencer Tracy, a los cuales hay que agregar al estupendo característico Walter Connolly, como el padre de Connie, dirgidos eficazmente por el solvente artesano Jack Conway, a partir de una historia Wallace Sullivan y guión de George Oppenheimer. Por cierto “Los Enredos de una Dama” estuvo nominada al Oscar de Mejor Película en 1936.

easytowed_000.jpgEn 1946 se realizó el remake de “Los Enredos de una Dama” titulada “Que Siga la Boda” (Easy to Wed, 1946) con Van Johnson; Esther Williams, Lucille Ball, Kennan Wynn y Cecil Kellaway, en los roles interpretados por Powell; Loy; Harlow, Tracy y Connolly, respectivamente. Fue dirigida por Edward Buzzell quedando en una entretenida comedia, que para quién no conoce la original “Los Enredos de una Dama”, podría considerarla estupenda, pero afortunadamente este miércoles 8 en el canal TCM Classic Hollywood serán proyectadas ambas cintas, por lo que podrán hacer la comparación entre estas dos comedia, a las 14.30 hrs. (tiempo de México) “Que Siga la Boda” y a las 23.45 “Los Enredos de una Dama”.

APENDICE

Las películas en que actuaron juntos William Powell y Myrna Loy son las siguientes:

Manhattan Melodrama (1934) (SENDAS DISTINTAS)
The Thin Man (1934) (LA CENA DE LOS ACUSADOS)
Evelyn Prentice (1934)(VAIVENES DEL AMOR)
The Great Ziegfeld (1936) (EL GRAN ZIEGFIELD)
Libeled Lady (1936) (LOS ENREDOS DE UNA DAMA)
After the Thin Man (1936) (GENIO Y FIGURA)
Double Wedding (1937) (BODA POR PARTIDA DOBLE)
Another Thin Man (1939) (OTRA REUNION DE ACUSADOS)
I Love You Again (1940) (TE QUIERO OTRA VEZ)
Love Crazy (1941) LOCURA DE AMOR
Shadow of the Thin Man (1941) (LA SOMBRA DE LOS ACUSADOS)
The Thin Man Goes Home (1944) (EL REGRESO DE AQUEL HOMBRE)
Song of the Thin Man (1947) (LA RULETA DE LA MUERTE)

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