Charada
Escrito por Gustavo Arturo de Alba | 28 de Julio de 2007 | Categorias: Cine Norteamericano, Comedia, Directores, Policíaco | Tiempo de Lectura: 7m 28s | Leido 758 veces.
Fueron siete los Estudios que rechazaron el guión “The unsuspecting wife” de Peter Stone, antes de que Stanley Donen aceptara realizarlo y convencer a Cary Grant, a regañadientes, que lo produjeran juntos con su compañía “Grandon Pictures”. Y decimos a regañadientes porque Grant aceptó en un principio, siempre y cuando fuera Audrey Hepburn en el rol de la chica, pues supuestamente Stone había pensado su historia teniendo en mente a estos actores, los cuales dieron su anuencia en un principio; pero Grant se lo pensó mejor y se fue con Howard Hawks a realizar “El Deporte Predilecto del Hombre” (Man’s favorite sport, 1963).
Entonces la Columbia propuso que los protagonistas de “The unsuspecting wife” fueran Warren Beatty y Natalie Wood. Donen dio su anuncia, pero la Columbia finalmente se salió del proyecto. Para ese momento Cary Grant se dio cuenta que no le convencía el guión de Hawks y regresó con Donen, pidiéndole cambios en la historia, como el hecho de que nadie aceptaría que alguien con 55 años fuera a seducir a una indefensa viuda de 34 años. El guionista Stone estuvo dispuesto a realizar las modificaciones y la viuda es la que seduce al hombre maduro, al tiempo que se hacen bromas y alusiones a la diferencia de edades. En lo que no se cedió fue en la escena en que el galán se mete a la ducha a bañarse, con todo y su traje. Grant consideraba que se vería ridículo, pero terminó haciéndola y es uno de los momentos más divertidos del filme. Lo que no queda muy claro es en que momento decidieron que el título de “The unsuspecting wife” algo así como “La Confiada Esposa” o “La Esposa No Perspicaz” se tornó en el exitoso de “Charada”(Charade, 1963) que nos remite a un juego de enigmas, dándonos idea de que estaremos ante una comedia de misterio y suspenso, sobre todo por el “back ground” de los interpretes principales, en el momento de la realización del film. (Por cierto “El Deporte Predilecto del Hombre” terminó protagonizándola Rock Hudson, junto con Paula Prentiss y aunque tiene algunos buenos momentos, definitivamente no es de los mejores trabajos del gran Howard Hawks).
La lectura inmediata de esa extraordinaria comedia, en donde se mezclan adecuadamente elementos del género del thriller y de suspenso, fue tildarla de una imitación del estilo de Alfred Hitchcock, por muchos críticos aunque hubo otros como Jorge Ayala Blanco, quién supo clarificar, desde el momento de su estreno en México en julio de 1964, en su crítica para el diario Novedades y recopilada en su libro “El Cine Norteamericano de Hoy” los aciertos de Donen: “La sola mención de la palabra suspenso extrae de la memoria inmediatamente el nombre de Alfred Hitchcock. Y todos los exegetas de ‘Charada’ han creído de buen tono invocar la paternidad del famoso realizador inglés para disculpar y moderar –a veces negar- el entusiasmo que produce esta película. Por eso, en vez de señalar las deudas evidentes que Donen tiene con Hichcock, anotaremos sus discrepancias”.
“Dígase los que se diga, y al margen de cualquier especulación esotérica, el suspenso en sí no es, a fin de cuentas, más que un falso prestigio. Aún en sus mejores modelos el suspenso nunca sido un método de conocimiento, nunca ha rebasado el plano del artificio dramático abusivo ni de la perturbación puramente visceral. Por consiguiente, toda semejanza entre Hitchcock y Donen establecida sobre ese plano es completamente ociosa. Decir que ambos incluyen luchas en las azoteas, suspensiones en el vacío, raptos, asesinatos en la tina, etcétera, son incidencias demasiado superficiales para prestarles mayor atención. Lo que importa es la mirada del realizador sobre estos hechos. Y si tomamos en cuenta que Hitchcock sólo ha sido realmente grande cuando ha podido trascender el suspenso primario –para desembocar ya sea en una irrealidad digna de Borges (De Entre los Muertos, -Vertigo-) en la parábola moral (La Ventana Indiscreta), o en la fábula trágica (Los pájaros)-, podremos valorar a Donen mediante esa misma superación”.
“Donen supera el suspenso por la vía del humor. En ‘Charada’ los mecanismos del suspenso no son un fin en sí mismos porque no se persigue ningún choque emocional, ni se solicita la proyección sentimental del espectador. Más que una comedia de suspenso se trata de una sátira, una comedia enriquecida con elementos del cine criminal pero que conserva íntegra su naturaleza aun cuando amplíe su campo de acción”.
“Es preciso aclarar que existe una diferencia radical entre el humor de Hitchcock y el de Donen. El llamado humor negro de Hitchcock, profundamente gélido y despectivo, al expresarse sin restricciones en ‘El Tercer Tiro’ y en ‘Psicosis’ solo puso de manifiesto la impudicia egotista de su realizador, su ostensible hipocresía victoriana. En cambio Donen recobra a través del anti-cine negro sus mejores cualidades. ‘Charada’ es un juego de apariencias dirigido principalmente a la inteligencia. Al igual que en la comedia musical, se hace un empleo deliberado de lo arbitrario en busca de la complicidad lúcida del espectador para consumar la participación intima en el interior de un espectáculo de forma visual dinámica y fascinante”.
“El mérito de Donen residen en haber encontrado el tono justo de la invitación a ese juego de apariencias. Seguimos las fluctuaciones del enigma, las variaciones de identidad, así como la crueldad, los crímenes gratuitos y la amenaza siempre presente, sin oponer resistencia alguna, como si existiera una convención acordada de antemano. De una sutil finura para subrayar lo sórdido, el film ha sido construido como una especie de pieza de ballet, en cuya coreografía alrededor de una pareja danzante giran los demás personajes”.
Cabe subrayar que otro de los grandes aciertos de “Charada”, sino el básico es la elección de los actores y no solamente me refiero a Cary Grant y Audrey Hepburn, pues agregaría en esto a Walter Matthau, James Cobrun y George Kennedy, por el placer de verlos en escena en unos personajes que se perciben los viven, de allí la verosimilitud que adquiere la trama, lo cual para constatar la diferencia entre una obra maestra como lo es “Charada” con los elementos que hemos establecido, los remito a rentar o comprar el DVD en que viene “La Verdad Acerca de Charlie” (The truth about Charlie, 2002) en que se ofrece también una copia de “Charada”, ya que se trata de un desafortunado remake dirigido, sin inspiración por Jonathan Demme, con un reparto desangelado encabezado por Mark Wahlberg y Thandie Newton, en los roles inmortalizados por Cary Grant y Audrey Hepburn, que hacen simplemente ridícula e insoportable esta versión, confirmándose que no todo ya esta hecho en el guión o historia original, pues siempre faltará el director que sepa ponerla en imágenes y los actores adecuados para darle vida a los personajes. Verdades de Perogrullo, que solemos olvidar, pero que desastres como el de “La Verdad Acerca de Charlie”, los hacen evidentes y nos permiten aquilatar en su conjunto, ese siempre disfrutable filme que es “Charada”. El propio Donen en una entrevista señalo: “El encanto de las relaciones entre Grant y Hepburn fue ensayado meticulosamente. Ambos eran absolutamente perfectos. Sin contar con ellos no podríamos haber hecho más que una película miserable”. Lo anterior lo dijo mucho antes, conste, de que se realizara el infortunado remake.
“Charada” mantiene su frescura y fino humor que la hicieron una de nuestras favoritas, en los ya lejanos años sesenta y si no puede adquirirla en DVD, podrá gozarla en el canl de Cinecanal Classics este jueves 28 a partir de las 20.00 hrs. (tiempo de México) o el viernes 29 en horario de matinee a partir de las 9.55 hrs.
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