Tyrone Power: el niño bonito de la Fox (Primera Parte)
Escrito por Gustavo Arturo de Alba | 3 de Julio de 2007 | Categorias: Actores y Actrices, Biofilmografias, Cine Norteamericano | Tiempo de Lectura: 20m 26s | Leido 2019 veces.
Hace unos días conseguimos en DVD la cinta “Testigo de Cargo” (Witness for the prosecution, 1957), lo que nos permitió revisar la última cinta que protagonizara Tyrone Power, ya que al año siguiente moriría en pleno rodaje de una lucha a espadazos, contra el actor George Sanders, en el set de “Salomón y la Reina de Saba” (Solomon and Sheba). “Testigo de Cargo” fue dirigida por Billy Wilder en 1957. Junto con el actor conocido como “el niño bonito de la Fox”, en las décadas de los treinta a los cincuenta, participaron en los roles protagónicos Charles Laughton y Marlene Dietrich. El film es una adaptación de la obra de Agatha Christie, la cual fuera todo un suceso en los escenarios, tanto de Londres como de Nueva York, durante más de cinco años, en su versión para teatro, ya que precisamente había circulado, entre los admiradores de la maestra de novelas de misterio, como una novela corta.
Tyrone Power nació el 5 de mayo de 1914, en la ciudad de Cincinnati, Ohio, en Estados Unidos. Su bisabuelo fue el primer Tyrone Power que se dedicó a la farándula, llegando a ser una celebridad en los escenarios teatrales de su natal Irlanda en Dublín, como en los de Londres, en Inglaterra. En 1833 Tyrone Power I (1798-1841) arribó a los Estados Unidos, como miembro de una compañía de actores ingleses, que realizaron una exitosa gira por el “nuevo mundo”. No obstante ello, después de tres años regresaron a su país natal.
Tyrone I tuvo a un hijo llamado Harold qué se labró un buen prestigio como pianista-concertista, amen de ser el padre de Frederick Tyrone Power II (1869-1931), quien nació en Londres, convirtiéndose con el paso del tiempo en un destacado actor, con cierta fama en los escenarios londinenses. Sin embargo eso no le impidió emigrar a los Estados Unidos y consolidarse como actor shakesperiano en Broadway y en el llamado circuito “off-Broadway”.
En una gira por Australia e Inglaterra conoció a la joven actriz norteamericana Helen Emma Reaume, con la cual se casó, al tiempo que ella cambiaba su nombre por el de Patia. Regresaron a Estados Unidos a continuar su carrera teatral, pero al sobrevenir el embarazo de su primer hijo –Patia- decidió tenerlo en su ciudad natal, acompañada por sus familiares, ya que su marido tenía contratada una gira que no podía abandonar, para cuidarla adecuadamente. Por esa razón nació en Cincinnati Tyrone Edmund Power III.
Con tales antecedentes familiares no tiene nada de sorprendente que el “galán de la Fox” debutara en el teatro a la edad de siete años, en una pieza titulada “La Golondrina”, en el rol de “Pablo”; un chiquillo de origen mexicano. En 1923 se divorciaron sus padres y se fue a vivir con su madre a Cincinnati, por lo que mas tarde ingresaría a diversas escuelas de arte dramático en esa ciudad, con la intención de dedicarse de lleno a la actuación. A mediados de 1931 se incorporó a la compañía de repertorio de su padre, trabajando en la obra “El Mercader de Venecia”.
Ese mismo año -1931- Tyrone acompañó a su progenitor a Hollywood, ya que la Paramount lo había contratado para un rol en la cinta “The Miracle Man”, pero el 20 de diciembre en pleno rodaje -Tyrone Power II- sufrió un colapso, muriendo allí mismo en el set, en los brazos de su hijo.
Por cosas del destino, Tyrone Power III expiraría en similares circunstancias durante el rodaje de una escena de “Salomón y la Reina de Saba”. La escena era precisamente la del duelo final, como lo señalamos líneas arriba, entre Power y George Sanders. En un momento determinado le solicitó al director, King Vidor, detener el rodaje y que lo dejara descansar unos minutos, pero al poco tiempo perdió el conocimiento y antes de que una ambulancia pudiera trasladarlo a Madrid, murió a consecuencia de un ataque cardiaco, a los 44 años de edad, el 15 de noviembre de 1958. Por cierto que no pudo hacerlo en los brazos de su hijo Tyrone Power IV, ya que éste fue póstumo, al nacer el 22 de enero de 1959. Su madre fue Deborah Minardos, tercera esposa de Tyrone. El muchacho también ha buscado labrarse un “nombre” en los escenarios, pero en realidad todavía no logra destacar mayor cosa.
No hagamos más enredos y vayamos a la semblanza del Tyrone Power que los cinéfilos contemporáneos conocemos. Su debut cinematográfico fue en un pequeño papel en la cinta de la Universal “Héroe Cobarde” (Tom Brown of Culver) sin que brillara gran cosa. Se quedó en los alrededores de Hollywood trabajando en los escenarios teatrales de la región, ideales para que los actores noveles se foguearan. En 1933 fue presentado con el productor Leonard Sillman, quién le diera la oportunidad de trabajar en la revista “Low and Behold”, al lado de su hermana Kay Thompson. Cuando la obra fue llevada a Nueva York Power se quedó en Los Angeles, trabajando en el teatro, ya que se le consideraba como uno de los nuevos rostros con futuro en 1934, junto con Henry Fonda e Imogene Coca. Después de trabajar un día como cadete de West Point en la cinta “La Novia de los Cadetes” (Filtration walk) y decepcionado de que Hollywood no se interesara en él, decidió emigrar, junto con sus amigos Don Ameche y Forrest Tucker, al este. En noviembre de 1934 estando ya en Nueva York, consiguió que Michael Strange, la esposa formal de John Barrymore y madre de Diana, lo presentara con el productor Guathrie McClintic, esposo de la mítica actriz teatral Katharine Cornell, obteniendo así un papel en la obra “The Flowers of the Forest”, siendo el suceso teatral de la temporada de primavera en Broadway.Durante el verano de 1935 hizo el papel de “Benvolio” en la puesta en escena de “Romeo y Julieta”, con la madura Katherine Cornell como la adolescente “Julieta”. Todavía ese mismo año interpretaría a “Bertrand de Poulengy” en la escenificación de “Santa Juana”, con la Cornell -of course- en el papel principal.
El buscador de talentos de la Fox Poe Pinkus, le vio en “Santa Juana” y le hizo una prueba fílmica, la cual no fue del agrado de Darryl F. Zanuck, pero sin embargo su esposa Virginia encontró interesante al actor. En vista de ello, Zanuck aceptó que se le hiciera un segundo “test” en Hollywood, acatando la sugerencia de su consorte de cambiarle, previamente, su peinado.
La segunda prueba fue vista por Alice Faye, entonces la máxima estrella de la Fox, quien le pidió a Zanuck que incluyera al joven actor en su nuevo filme “Romeo en Vacaciones” (Sing, Baby, Sing), por lo que fue contratado y puesto en la película. Al poco tiempo Zanuck consideró necesario “reforzar” el elenco quitando a Tyrone y poniendo a Michael Whelan en su lugar, ya que supuestamente tenía más “cartel”. La ironía es que con el tiempo la carrera de Power fue en ascenso y la de Whelan en declive.
Afortunadamente el actor había entablado “amistad” con Alice Faye (cuyo dedo índice, como si fuera político priísta en sus buenos tiempos, podía señalar e imponer actores en las películas), urgió a Zanuck a darle otro “chance” en “Internado para Señoritas” (Girls Dormitory) al lado de la bellísima Simone Simon. Y aunque no fueron muchas las escenas en que aparecía, si fueron las suficientes para que el público femenino notara su apostura. En ese mismo año de 1936 la Fox produjo “Mujeres Enamoradas” (Ladies in Love), un típico melodrama de cuatro mujeres en busca de romance. Las damas en cuestión eran Janet Gaynor, Loretta Young, Constance Bennett y Simone Simon. A Tyrone Power se le asignó el papel de galán de Loretta Young (otra dama influyente del estudio).decidiendo ambos prolongar el romance más allá de los sets. ¿Amor o conveniencia?.
El estudio había anunciado como su gran producción de ese año “Lloyds de Londres”, habiendo asignado -en principio- los roles principales a Don Ameche y Loretta Young. Parece ser que Loretta consiguió que el director Henry King recibiera a Tyrone, con el objeto de que le asignara algún otro de los papeles secundarios de ese drama histórico espectacular. El director cuenta en la introducción al libro “•The Films of Tyrone Power” que cuando su secretaria anunció su presencia; “recordé que su padre había trabajado haciendo un papel importante en mi película ‘Fury’, realizada en 1923. Después de que lo invite a sentarse me contó que era nuevo en el estudio y que estaba bajo contrato, por lo cual me pedía le asignara algún papel en la película. Sus maneras, actitud y personalidad me impresionaron de inmediato, por lo que lo despedí dándole esperanzas de que no me olvidaría de él, al momento de definir el reparto. Precisamente ese día tenía que ver en la sala de proyección del estudio la prueba que se le había hecho a Don Ameche. Al terminar la proyección Zanuck mostró su aprobación señalándome que ya tenía a mi “Jonathan Burke”. Sin embargo le solicité a Zanuck que me permitiera realizar otra prueba. Cuando supo que mi selección era Tyrone Power después de mantenerse callado por veinte segundos dijo Darrryl: ‘Bien hazla. Supongo que es una buena idea tener un punto de comparación’. Cuando vimos la prueba de Tyrone, Zanuck preguntó a los diversos asistentes, que estaban en la sala, su opinión sobre los dos, contestando al unísono que la mejor era la de Don Ameche. Al preguntarme a mí, le contesté que prefería a Power, pues sin negarle méritos a Don, encontraba una personalidad más atrayente en Power y que posiblemente en dos años, con roles apropiados, se convertiría en una estrella de la productora, la cual estaba muy urgida de tener un nuevo talento exitoso. Volteó entonces Darryl con la editora Barbara Malean para conocer su opinión, la cual coincidió con la mía. En ese momento Zanuck dio su aprobación para que Tyrone Power tuviera su primer estelar en “Lloyd de Londres”; la cual al estrenarse en noviembre de ese año se convirtió en todo un éxito de taquilla, iniciándose así el estrellato de Tyrone.
Por su parte Renato Venturelli en su ensayo: “Las Grandes Productoras”, en el capítulo “El Imperio de Zanuck: 20th. Century Fox”, señala que uno de los grandes aportes del productor a la Fox, fue la ‘invención’ de estrellas como Alicia Faye, Tyrone Power o Sonja Heine y agregar: “la obra maestra de Zanuck fue, sin embargo, Tyrone Power: consiguió transformar en divo a un actor poco dotado en el que no creía nadie, gracias también a la ayuda del director Henry King, que supo aprovechar magníficamente ese aspecto de ‘guapo’ un poco decorativo dotándole de una romántica fragilidad de héroe.. No en vano formó pareja en algunas ocasiones con Don Ameche ‘star’ masculina número dos, un personaje más brillante y despreocupado”.
Regresando a la filmografía de Power, a la postre, Loretta Young no trabajó en “Lloyds de Londres”, ya que su papel le fue dado a la francesa Madeleine Carroll; sin embargo la llama del amor entre Tyrone y Loretta siguió viva, tanto en público como en la intimidad, al volverlos a juntar en “Amor y Periodismo” (Love is News). Excelente “screwball comedy” (comedia disparatada) muy dentro de la tradición impuesta por “Sucedió una Noche” (It happened one night). Loretta era una chica de sociedad, metida, casi siempre, en escándalos y chismes en las páginas de sociales. Tyrone hacía de reportero obligado a entrevistar a la chica. En su primer encuentro se caían “gordos”, lo cual significa que al final terminaban casándose, aunque en el ínter se daban una serie de jocosos enredos que hacen recordable “Amor y Periodismo”. Inclusive la película tuvo tanto éxito en 1937 que, cuando en 1948 entró en declive la carrera de Tyrone Power, la Fox hizo un “remake” con el actor y Gene Tierney titulado “Ese Impulso Maravilloso” (That Wonderful Urge) resultando tan buena comedia como “Amor y Periodismo”.
Como la pareja Young-Power fue del agrado del público, la Fox los volvió a juntar inmediatamente en “Café Metropole” (Café Metropole) y “Segunda Luna de Miel” (Second honeymoon); aunque cabe anotar que entre ambas cintas, el actor trabajó, en 1937, en “Idilio Incógnito” (Thin Ice), al lado de la patinadora Sonja Henie, con la que haría otra exitosa comedia en 1939 titulada “¿Quién Quiere a Quién?” (Second Fiddle). En la época se le ligó románticamente con la estrella deportiva, pero tal parece que todo era un truco publicitario para promocionar sus filmes en que actuaban juntos.
Después de “Segunda Luna de Miel” trabajaría al lado de su “protectora” Alice Faye en la ambiciosa producción “En El Viejo Chicago” (In old Chicago) con la cual la Fox pretendió competir con la MGM en cuanto a cintas de desastre se refiere, al concebirse como una réplica a “San Francisco” (San Francisco). Originalmente la productora pretendía que Clark Gable y Jean Harlow, estrellas de la Metro, fueran las protagonistas, pero Mayer se rehusó a “prestar” a Gable, por ello Zanuck decidió darle el papel a Tyrone. Al morir a mediados de 1937 la rubia platino Jean Harlow, el actor y el director Henry King sugirieron la inclusión de Alice Faye.
Posiblemente “En el Viejo Chicago” es un mejor drama romántico ambientado en 1871, en el tiempo en que ocurrió el incendio que arrasó Chicago, que la cursi “San Francisco” protagonizada por Clark Gable y Jeannette MacDonald, sin embargo, en el recuerdo del público ha permanecido más ésta, a pesar de que la secuencia de veinte minutos del incendio, realizada a un costo de 150,000 mil dólares, manteniendo el fuego durante tres días en el set de la filmación, es superior a la reproducción, en la cinta de la MGM, del terremoto de 1905 que devastó a la ciudad de San Francisco. De cualquier forma “En el Viejo Chicago” fue su primer éxito de taquilla en 1938, apareciendo, por primera vez, el nombre de Tyrone Power en la lista de las 100 estrellas más taquilleras del año.
En su siguiente película “Al Compás de mis Recuerdos” (Alexander’s Regtime Band), volvería a llevar de pareja a Alice Faye y con la cual todavía actuaría en una tercera cinta “Mi Hombre” (Rose of Washington Square) en 1939. “Al Compás de mis Recuerdos” es una excelente comedia musical, en la cual Tyrone echa por la borda una promisoria carrera como concertista de violín, para convertirse en director de una orquesta de jazz. Se utilizaron 26 temas musicales de Irving Berlin, razón más que suficiente para que se mantenga como uno de los mejores musicales de la Fox.
Pero regresando a 1938, nos lleva a hablar de otro de sus resonantes éxitos: “María Antonieta” (Marie Antoinette), al lado de Norma Shearer. Esta mistificada y romántica historia de la frívola reina, era una de las películas favoritas del público femenino de los años cuarentas y cincuentas, logrando que brotaran las lagrimas del público, a “moco tendido”, en cada exhibición de la trágica historia de la reina María Antonieta. Pero lo cierto es que se trata de un “culebrón” bastante pesadito, sobre todo por su larga duración de 160 minutos.
Después de “María Antonieta”, y ya subido en la moda de las biografías fílmicas, aceptó el rol de Fernando de Lesseps, promotor y constructor del Canal de Suez. La película se tituló, precisamente, “Suez” (Suez), y me atrevo a asegurar que, por lo menos en Aguascalientes, no hubo asiduo asistente a las matinees de la época que no tuviera oportunidad de verla por lo menos en una ocasión.
En “Suez” actuaría a su lado por quinta y última ocasión Loretta Young en el rol de la condesa Eugenia de Montijo, esposa del emperador Napoleón, el pequeño. En la cinta se insinúa una relación amorosa entre De Lessps y Eugenia de Montijo, la cual muchos historiadores estuvieron prestos a negar, al no compartir la idea de los guionistas de Hollywood, en el sentido de que drama biográfico sin romance nomás no gusta a los espectadores.
El rol de Toni Pellerin, el amor verdadero del ingeniero francés, estuvo a cargo de Suzane Georgette Charpentier, mejor conocida en el cine como Annabella. Y precisamente con Annabella el actor Tyrone Power vivió en la realidad, desde el inicio del rodaje, un tórrido y escandaloso romance que culminó en el altar el 23 de abril de 1939, con la absoluta desaprobación de Zanuck, que intentó evitar dicho matrimonio a toda costa, ofreciéndole a la actriz protagonizar varios filmes que serían filmados en Europa, con tal de alejarla de Tyrone. Parte del escándalo, igualmente, se debió a que por causa de Annabella el actor terminó su “affair” con Janet Gaynor (otra de las estrellas mandamases de la Fox. ¡Pura casualidad!.
Su siguiente película fue -para variar- otra biografía, en este caso la del legendario Jesse James. El director Henry King logró con “Jesse James” (Jesse James) uno de sus mejores westerns a lo largo de su prolífica y variada carrera, la cual abarca más de 107 largometrajes desde su primero “Who Pays” en 1915 hasta 1962 en que filmó “Tierna es la Noche” (Tender is the night). Henry King llevó el megáfono en once cintas de las 49 cintas en que participó Tyrone Power. Las que dirigió King fueron: “Lloyds de Londres”; “Al Compás de mis Recuerdos”; “Jesse James”; “Un Yankee en la R.A.F” (A yank in the R.A.F.); “El Cisne Negro” (The black swan); “Un Capitán de Castilla” (Captain from Castila); “El Príncipe de los Zorros” (Prince of the fox); “Llamas en La India” (King of the Khyber rifles); “Pasión Indómita” (Untamed); y finalmente “Y Ahora Brilla el Sol” (The sun also rises).
Renato Venturelli, nos dice en el referido ensayo mencionado líneas arriba: “El director número uno del estudio fue siempre Henry King, que cuando llegó a la Fox en 1930, ya era famoso y dirigió cuarenta películas para la compañía convirtiéndose en la más auténtica encarnación de un estilo 20th. Century Fox. En su principal eje creativo. Su tendencia a ‘releer’ la historia más en términos de conflicto entre personaje y ambiente social de rigurosa fidelidad a los hechos, su propensión a insertar al actor en un encuadre fuertemente pictórico, su predilección por un género como la ‘americana’, el trabajo en la construcción de los actores-símbolo de dos fases sucesivas como, primer Tyrone Power y, luego Gregory Peck (en ambos casos utilizando su estática belleza en una visión anti heroica y problemática de la historia o de la leyenda), son elementos de una poética personalísima que estaba en sintonía con la del estudio y que, en parte, la determinaba”. Las películas del género ‘americana’ a que hace referencia Venturelli son evocaciones novelescas de las virtudes de la América tradicional (USA), el cual ya había sido un caballito de batalla de la vieja Fox, en la etapa muda.
“Jesse James” es uno de los filmes paradigmáticos de Power, en la medida de que fuera harto popular y ha quedado en los anales del género, dentro de la llamada etapa clásica del western. Sobre esta cinta el critico español Quim Casas nos comenta en su libro “El Western”: “Jesse James’ tiene dos espléndidas secuencias. En una, la del primer y nocturno asalto al tren, Henry King hace converger la energía física de los westerns primitivos con un cuidadoso regusto pictórico en la evolución de los atracadores deslizándose entre sombras por los techos de los vagones en movimiento. En la otra, la inmediatamente anterior al asesinato de Jesse James a manos de Bob Ford, el director subraya con los mínimos elementos una tensión que se palpa hasta el punto más recóndito del escenario: breves planos de una inquieta Zerelda, la esposa de Jesse, presagiando el peligro sin advertir por dónde puede llegar, las dudas del mítico forajido ante la proposición de volver a la actividad que le están haciendo los hermanos Ford; imágenes fugaces de los niños jugando a pistoleros en el exterior de la casa de los James. King rubrica esta espléndida secuencia, y en fin, en general, con el plano de Bob Ford disparando nervioso mientras Jesse descuelga un cuadro de la pared. Entre la leyenda y la realidad (más de lo primero que de lo segundo), entre el idealismo romántico y el naturalismo (esa zozobra que experimenta el asesino al saber que entrará en la historia por haber matado al famoso Jesse James, se sitúa esta aproximación netamente hollywoodiana al mítico pistolero, resulta según los cánones de la época, presencia de un imposible Tyrone Power incluida, pero repleta de hallazgos personales y de una serie de signos de identidad que, con ligeras variaciones, repetirían después todos los cineastas que se acercaron, desde posturas distintas, a la historia de los James y outlaws similares”.
Otro de los melodramas digno de recordar de Power fue “Llegaron las Lluvias”, (Tha rains came) en 1939, con Myrna Loy de compañera de reparto. La película tuvo un “remake” en 1955 titulada “Las Lluvias de Ranchipur” (The rains of Ranchipur), con Lana Turner y Richard Burton. La verdad es que aún sin contar con el cinemascope, los colores y los adelantos técnicos en el trucaje, resulta mucho más entretenida “Llegaron las Lluvias” que su calca “Las Lluvias de Ranchipur”.
Se suponía que habría una sexta cinta con la pareja Power-Young en 1939, pero Zanuck tuvo serias discrepancias con la actriz por razones de dinero y la actriz decidió abandonar el estudio. Ante dicha situación se determinó probar a una de las nuevas actrices, la cual se tornaría en otra de las inolvidables parejas cinematográficas de Power. La elegida fue la bella y aunque suena a pleonasmo Linda Darnell, con la cual actuó en la divertida comedia de corte prefeminista “Esposa de Día” (Day-Time wife). Un año después estarían en la biografía de Brigham Young, el fundador de los mormones y que se tituló aquí “Hijos de Dios” (Brigham Young-frontiersman). Pero es indudable que son más recordados por su intervención en “La Marca del Zorro” (The mark of Zorro), una de las mejores de aventuras en la historia del cine. ¡Un verdadero clásico del género! Cualquier cinéfilo degustador de los duelos de capa y espada, simplemente no puede olvidar el entablado entre Power y Basil Rathbone en “La Marca del Zorro”, razón más que suficiente para disfrutar de este filme, dirigido con gran agilidad, dinamismo y divertimento por Rouben Mamoulian. Todavía Linda Darnell sería su abnegada esposa “Carmen Espinosa” en “Sangre y Arena” (Blood and sand) brillando hermosa con su chal negro. Aunque cualquiera que haya visto la película, estará de acuerdo que quien se la “robó”, con su deslumbrante y sensual belleza fue Rita Hayworth, en el rol de la devoradora “Doña Sol”. La caracterización del torero “Juan Gallardo”, por parte de Tyrone Power no desmerece ante la ofrecida por Rodolfo Valentino, en la versión de 1922. Igualmente el trabajo del realizador Rouben Mamoulian, en cuanto a la composición escenográfica y fotográfica en un esplendido technicolor, ha quedado como uno de sus mejores filmes esta versión de la memorable novela de Vicente Blasco Ibáñez y favorita de los aficionados a la fiesta brava.
Cabe consignar que después de “Esposa de Día” y antes de las tres mencionadas con Linda Darnell protagonizó “Apolo me Llaman!” (Johnny Apollo) dirigida por Henry Hathaway, con quién colaboraría en otros cuatro filmes. Power llamó la atención de la crítica sobre sus posibilidades de poder sacar adelante un personaje complejo en “Apolo me Llaman”, demostrando que era algo más que un “cara bonita” y tener dotes de actor en su rol del gangster realizar que busca regenerarse, al tiempo que quiere reivindicar el nombre de su padre injustamente encarcelado. Se trata de un buen “film noir”, resuelto con la acostumbrada solvencia narrativa de Hathaway.
(Continuará)
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Felicitaciones por el articulo. Creo sinceramente que es el mejor en idioma español que hay en internet sobre este gran actor. Y aprovechando tus conocimientos sobre la biografia de Tyrone Power, quisiera expresar una inquietud que tengo hace tiempo. Cuando Power murio, el 15 de noviembre de 1958, se encontraba rodando la escena del duelo entre su personaje y el de George Sanders en “Salomon y la reina de Saba”. La mayoria de escenas se habian rodado ya; de modo que lo mas logico despues de su muerte era culminar la pelicula con un doble como se hizo por ejemplo en “Saratoga”,1937, cuando Jean Harlow murio dejando la pelicula sin terminar. Mi inquietud es: ¿porque motivo los productores y el director decidieron volver a filmar las escenas del difunto con otro actor (Yul Brynner), en lugar de terminar lo que quedaba de rodaje con un doble? Ojala me puedas resolver esta inquietud; y una vez mas felicitaciones por el articulo.
Lo normal en las cintas espectaculares, con escenas de grandes conjuntos, es que el plan de rodaje se inice con ese tipo de secuencias, por lo regular en locaciones y al aire libre, dejándose para la segunda parte de la producción, las llamadas de interiores y sin poder asegurarlo a plenitud, supongo que fue lo que pasó en “Salomón y la Reina de Saba”, que filmaron las batallas y los enfrentamientos, como el que se encontraba rodando Tyrone Power con George Sanders, en el momento en que le sobrevino el infarto. Inclusive el hecho de que no encontremos fotos de Gina Lollobrigida y Power juntos, rodando alguna escena nos permite inferir que faltaba mucho por filmar y de allí la necesidad de sustituir a Power por Yul Brynner. Sólo esta inserta la presencia de Power, en algunas escenas de conjuntos, pero la verdad es difícil precisar en cuales.
Añado a lo comentado que yo tenía en 1957, 11 años de edad y recuerdo perfectamente los hechos. “Salomón y la Reina de Saba” se estaba rodando en Zaragoza, en los montes de Valdespartera (que entonces eran militares y existía un polvorín famoso en la vida militar). En la actualidad es un Barrio moderno, recientemente construido, que vale la pena visitar, y en el que todas las calles llevan nombre de películas famosas (ver Google Maps). Una de las Avenidas más importantes lleva ese nombre de “Salomon y la Reina de Saba”.
Lo que se publicó entonces (con censura) es que Tyrone Power falleció en Valdespartera de un infarto, pero en otro lugares se dijo que en EEUU ya que sobrevivió y luego falleció allí. El sentir general es el primero: falleció en Zaragoza pero como le querían enterrar en EEUU se silenció esa muerte en el rodaje de exteriores para evitar el “papeleo” del traslado de un cadáver cruzando el “charco” y se le transporto “vivo” aunque estaba muerto. Ni creo que tuviese nada que ver con Madrid (como no sea el aeropuerto) ni con EEUU donde debe estar enterrado. Supongo que Romina, su hija, y la Lollobrígida, algo sabrán. Respecto a por qué se volvieron a rodar las imágenes con el “divino calvo” es algo que también los vivos podrán decir si se les pregunta. Mi opinión particular es que Brinner no tenía que haber intervenido porque se podría haber sustituido por un doble en los interiores. “Jugaron con el muerto”.
Nuevamente añado que si fué en 1958 tenía yo 12 años de edad. Ratifico todo lo demás. No murió ni en Madrid ni en EEUU. Fué en Zaragoza.