Silvana Mangano: la belleza amarga del cine italiano

Escrito por on jun 25th, 2007 y archivado en Actores y Actrices, Biofilmografias, Cine italiano. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

mangano-1-arroz.jpgLa “belleza amarga” del cine italiano murió el 16 de diciembre de 1989, a los cincuenta y nueve años de edad, a raíz de un ataque cardíaco, después de permanecer doce días en estado de coma, en un hospital de Madrid. La actriz Silvana Mangano había nacido en Roma el 21 de abril de 1930. Su padre era de origen siciliano y su madre inglesa. A los 16 años fue elegida “Miss Roma”, hecho que despertó el interés del mundo del cine, donde comenzó participando en pequeños papeles. Y nació a la inmortalidad cinematográfica en 1949 al irrumpir esplendida entre los arrozales pantanosos de un Arroz Amargo”

La primera vez que la vi en una película fue en “Ulises” (Ulisse, 1955), en la cual hacía dos papeles: el de la fiel esposa Penélope y el de la bruja, Circe que mantenía embrujado con su belleza al arrogante Ulises (Kirk Douglas), impidiéndole continuar su viaje a Itaca, donde lo esperaba su amorosa esposa, Penélope.

mangano-ulises.jpgSin embargo quien deslumbraba con su juvenil y atractiva presencia (para nuestro gusto) en “Ulises” era Rossana Podestá, a la cual el director Emilio Fernández la había colocado en “los cuernos de la luna” del mundo fílmico, al fotografiarla amorosa y eróticamente hasta la saciedad en su supervalorada cinta “La Red” (1953), que impresionó hasta el delirio al reputado crítico francés Andre Bazin. También contribuía a esa preferencia la exhibición caso simultánea, por allá del año 1956, en nuestra ciudad de “Helena de Troya” (Helen of Troy, 1955), en la cual lucía esplendorosa la Podestá.

Pero al igual que muchos otros compañeros de generación y aficionados al cine los tradicionales miércoles de adultos del “Alameda”, nos llevaron en nuestra pubertad a descubrir a la Mangano y no tanto por verla en una película, sino por contemplarla en los “stills” publicitarios de “Arroz Amargo” (Riso amaro, 1949) y en particular en la célebre escena de los arrozales.

Dicha foto es una clásica en la historia de los estudios sobre el erotismo en el cine, ya que en cierto sentido, ella sola convirtió en “estrella” a Silvana Mangano, pues primero circuló por todo el mundo el multicitado “still” que la propia cinta “Arroz Amargo”, realizada en 1948 por Guisseppe de Santis y estrenada en México en noviembre de 1950.

Tan causó conmoción la Mangano en nuestro país, que en agosto de 1950, el poeta y crítico cinematográfico Efrain Huerta, publicó un elogioso artículo, en la revista “México Cinema” de ese mes y en el que se podía leer lo siguiente: “Se nos metió por los ojos con una sola pose: cuando, señorial y sucia abandona lo que creíamos que era un pantano. El pecho erguido, desafiante, y los muslos al aire. Insolente la mirada y los labios como acabados de haber dicho la primera blasfemia del mundo. Su nombre cayó de perlas en la habla corriente y diaria del mexicano, que ha hecho del aromático mango (¿sabía usted que el mango es una terebintácea?) un símbolo de plenitud en la belleza femenina”.

mangano-3.jpg“Arrogante, con media pantorrilla hundida en el agua cenegosa, con los ojos hacia el infinito, las negras medias rotas y el suéter húmedamente pegado al torso, Silvana Mangano nos arrojaba al rostro sus espléndidos, maduros y cálidos meridionales 18 años. Y la gente, estragado el gusto con la aérea gracia de una frívola Rita Hayworth, nostálgica por la sensualidad de Alice Faye, envuelta por la ola publicitaria de Lana Turner y Betty Grable o, simplemente, entristecida por la heroica, humana y justa escapatoria de Ingrid Bergman; la gente, digo, tuvo un milagroso estremecimiento, Italia entregaba su mensaje: el rostro, el cuerpo de una artista suya. Ya planteaba en el mundo entero serios conflictos que, por lo que respecta a México, el responsable de un fallo favorable para la abrumadora perfección de la Mangano tendrá que ser don Jesús Grovas, ese Marco Polo a la inversa que fue a Italia a comerciar y traerse en portafolio el contrato que le da amplios poderes para poner el precio que él quiera a esa mercancía cinematográfica que se llama “Arroz Amargo”, en la que Silvana brota como una prodigiosa flor de villanía y de perversión”.

Pero no solamente Efraín Huerta enloqueció con la actriz, aquí en México, pues Arturo Perucho en la “Revista de América” del 18 de noviembre de 1950, publicó lo siguiente: “Desde los lejanos días del globo de Cantolla -dejando a un lado los grandes acontecimientos políticos- nada había conmovido tanto a la ciudad de México como la aparición de ese prodigio de mujer que es Silvana Mangano”.

mangano-4.jpg“El estupor que su insultante belleza ha producido sólo puede compararse al que causan los más insólitos caprichos de la naturaleza: los alumbramientos de quíntuples o las auroras boreales, por ejemplo. Ese asombro se advierte en los cálidos comentarios que hace el público después de verla en ‘Arroz Amargo’, la película en que ella actúa de protagonista y de diablo tentador:”.
“-¡No hay derecho! ¡Una mujer así debía estar prohibida!”.
“-¿Qué culpa tiene ella de ser tan hermosa?”.
“-¡Eso es una mujer y no lo que yo tengo en casa!”.
“-Gracias a la Mangano, nadie habla ya de futurismo-”.

“Y otras cosas de este tenor. Porque la verdad es que doña Silvana está haciendo con nosotros lo que el diablo con San Antonio; ha llevado el temor y la inquietud a miles de hogares, ahora seriamente amenazados de disolución; mantiene a la ciudad en vigilia, por que no hay quien concilie el sueño, pensando en la inconcebible geometría de su cuerpo, y ha relegado al olvido la amenaza del comunismo y el peligro de que sobrevenga la Tercera Guerra Mundial”.

“Ha logrado más: unificar los criterios más dispares, las ideologías más irreconciliables, en el frente único del manganismo. Todos nos hemos vuelto manganistas declarados y acérrimos; y si alguien asegura que no lo es, lo hace a impulsos de la envidia o el despecho, en vista del insospechado crecimiento del partido, temiendo que, por ser muchos, vamos a tocar a muy poco”.

“Y, sin embargo, esta mujer fatal, este demonio de la carne, esta villanaza de ‘Arroz Amargo’, que provoca reyertas en los arrozales y tiroteos entre amantes despechados, tiene una biografía simple y limpia y, para colmo de males, es esposa fiel desde hace dos años y madre feliz desde hace algunos meses”.

Hasta aquí la trascripción del artículo de Perucho, quién lo continuaba dando pormenores de la vida de la actriz, cuya participación en “Arroz Amargo” llegó a provocar toda una conmoción, sin tener que recurrir a desnudo alguno: su erotismo a flor de piel, fue más que suficiente para alborotar las hormonas de los espectadores…

Silvana Mangano estuvo casada por más de treinta años, con el productor italiano Dino de Laurentis, con el cual tuvo cuatro hijos: Rafaella, Francesca, Federico y Verónica. Su hijo Federico murió en un accidente aéreo en Alaska, en 1982 y a los pocos meses en 1983 sobrevino su divorcio de Dino de Laurentis, al igual que su retiro de la vida pública, ya que la muerte de su hijo Federico, fue un duro golpe del cual no pudo reponerse, según el decir de sus familiares y amigos cercanos a ella.

La filmografía de la Mangano no llega a 25 títulos, pero es innegable su lugar en la historia de la cinematografía mundial, al convertirse en el arquetipo de las bellezas morenas italianas, que inundaron las pantallas del cine mundial con su sensual belleza en los años cuarenta y cincuenta.

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Silvana Mangano: la belleza amarga del cine italiano, 9.0 out of 10 based on 2 ratings

7 comentarios en “Silvana Mangano: la belleza amarga del cine italiano”

  1. Charlie dice:

    Una de las grandes divas italianas. bellísima…

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  2. ergio magano dice:

    es muy tonto todo esto se silvia magano

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  3. ERNESTO ISEA dice:

    ¡Espléndidas! Estas dos bellas actrices italianas de un inmenso talento. Creo que no ha sido suficientemente elogiado su talento artístico y su belleza. En ambos casos, es preciso divulgar mas
    fehacientemente sus películas

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  4. [...] Silvana Mangano: la belleza amarga del cine italiano [...]

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  6. nachoeska dice:

    Extraordinaria actriz. Extraordinaria mujer. Viene al caso porque estoy visionando Teorema por enésima vez, en este agosto de 2012.
    Abrazo cordial
    nachoeska

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  7. José Luis dice:

    La época mas gloriosa del cine italiano. ! Que actrices dió italia en esos años, Dios mio! Eso ya no se repetirá jamás. Sofia Loren, Gina Lollobrigida, Rosana Podestá, Monica Viti, Virna Lisi, Claudia Cardinale, sin olvidarnos de las veteranas Anna Magnani y Giulitta Massina. Sin olvidarnos, y gracias por el homenaje en el aniversario de su nacimiento a otra de las grandes: Silvana Mangano.

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