Tony Curtis: el Niño Bonito de la Universal (Segunda Parte)

Escrito por Gustavo Arturo de Alba on Jun 4th, 2007 y archivado en Actores y Actrices, Biofilmografias, Cine Norteamericano. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

tony_curtis_trapecio-con-gina-y-burt.jpgSu primera aparición importante en un papel que requería algo más que su atractiva presencia lo tuvo en 1956 al lado de Burt Lancaster y Gina Lollobrigida en “Trapecio”, dirigida por Carol Reed. El paso del tiempo ha sido favorable para “Trapecio”, en que sin los prejuicios de la época sobre la “sorpresa” de que pudiera actuar, resulta más fácil disfrutar de la eficiencia técnica de Carol Reed, para hacer verosímiles sus escenas del trapecio, amén de la presencia de Gina Lollobrigida luciendo su espléndida belleza, razón suficiente para disfrutar de esta cinta de ambiente circense, mucho mejor que la sobrevalorada “El Espectáculo Más Grande del Mundo” de Cecil B. de Mille. “Trapecio” es un remake de la cinta alemana “Varieté” realizada en 1929 y a su vez el filme de Carol Reed inspiró la copia mexicana “La Venenosa” estelarizada por Ana Luisa Peluffo. “Trapecio” ha estado siendo exhibida reiteradamente en “Cinecanal Classics”, asi que si usted es suscriptor de ese canal le recomendamos checar la programación para disfrutar de su visión o buscarla en el mercado del DVD.

Blake Edwards realizó dos insulsas comedias musicales con Frankie Lane, que nunca tuvieron estreno en México, antes de llamar la atención con su tercer filme “Los Amores de Mr. Cory” (Mr. Cory, 1957), iniciando una fructífera relación con Tony Curtis, en cuatro películas. En “Los Amores de Mr. Cory” Curtis es un joven ambicioso que sale de su natal Chicago, para ir a trabajar a un hotel de lujo en Wisconsin, donde conoce a un viejo jugador profesional (Charles Brickford) el cual esta dispuesto a financiarlo, en los circuitos clandestinos de juego, al verle dotes para jugar al póker. De esta manera Curtis entabla relación con “Abby” una rica chica de sociedad (Martha Hyer) y ve así su oportunidad de ascenso social, aunque no lo logra, sobre todo por pretender hacerlo con trampas y engaños, quedando solo una rendija, en un final engañoso, en que Cory acepta que quién esta enamorado de él, es”Jen”(Kathryn Grant) la hermana menor de “Abby”. Analizada en perspectiva la carrera de Blake Edwards, podremos encontrar en “Los Amores de Mr. Cory” ya algunas de las virtudes del director, sobre todo en el estilo y su elegancia narrativa, así como una velada crítica social, con cierta virulencia irónica, pero si la cinta se mantiene en un tono de melodrama edulcorado, seguramente fue debido a que Edwards, como director principiante, seguramente cedió a muchas presiones del estudio y no llevar hasta las últimas consecuencias el final trágico, que se llega a percibir unos cinco minutos antes de que termine la película, cuando “Abby” lo rechaza. Pero como bien dice Adolfo Bellido en su ensayo “El típico dandy americano” (http://www.encadenados.org/n22/toni_curtis.htm): “En “Los amores de Mr. Cory” se encuentra en ciernes el estilo Edwards: planos largos para conseguir una mayor intensidad en la interpretación, los “delicados” momentos amorosos (utilizados como tiempos muertos en la narración) y la huida del subrayado dentro de una escena, para lo cual evita utilizar los insertos”. Filme menor, pero cuya visión resulta agradable.

tony_curtis_poster-mentira.jpgSu siguiente filme “La Mentira Maldita” (Swett smell of sucess, 1957) de Alexander Mackendrick, es la amarga, pero excelente historia sobre la corrupción periodística, encarnada por un influyente columnista (Burt Lancaster) quién se auto erige en la conciencia moral de América, tratándose en el fondo de un simple chantajista, con problemas incestuosos. Guillermo Cabrera Infante a propósito de la estulticia del doblaje en España, toma como ejemplo a “La Mentira Maldita” en su artículo “Por Quién Doblan las Películas”, recopilado en su libro “Cine o Sardina”como muestra de ello: “En esta película Tony Curtis, que trajinaba servil para el vil Burt Lancaster, calumniaba en la prensa de Nueva York al novio de la hermana de Lancaster, cuya pasión incestuosa era la araña de la trama. En el original Curtis llamaba al renuente Romeo, que era un jazzman, con los epítetos épicos de drogómano, mal músico y comunista. En la versión doblada el pobre calumniado seguía siendo mariguano y mal músico ¡pero había desaparecido el carnet del partido! ¿Quién blanqueó al músico rojo? Cualquiera sabe. Pero el que sabe sabe que el membrete estaba ahí antes en la banda sonora. No es que el doblaje pueda servir como he dicho a una forma obsoleta de censura, sino que el mismo doblaje es una forma de censura”. En “La Mentira Maldita” encontramos otra de las excelentes actuaciones de Tony Curtis, amén de ser uno de los mejores filmes sobre los entretelones del periodismo amarillista.

En “Los Ojos del Padre Tomasino” (The midnight story, 1957), hacía de un expolicia que investigaba por su cuenta el asesinato de un sacerdote que había sido su protector en su adolescencia. Fue dirigida por Joseph Pevney un artesano de la Universal que merece una revisión, ya que al igual que “Sed de Amor” y “El Robo del Siglo”, este policiáco mantiene adecuadamente una atmósfera de suspenso, haciendo recomendable su visión.

tony_curtis_vikings-poster.jpg“Los Vikingos” (The vikings, 1958) realizada por Richard Fleischer es uno de los mejores filmes de aventuras medievales, en que junto con la espectacularidad de sus escenas de batalla, se contaba con un buen reparto encabezado por Kirk Douglas, productor de la cinta, a quién acompañaban Tony Curtis, Janet Leigh y Ernest Borgnaine. Se encuentra ya copia de “Los Vikingos” en los video clubs, para poder constatar que el paso del tiempo no ha hecho mella en este filme.

Aparecería después en el interesante melodrama bélico “Rencor Implacable” (Kings go forth, 1958) de Delmer Daves, en el cual volvía a su rol del chico guapo arribista, quién en esta ocasión pretendía enamorar a la aristócrata francesa Natalie Wood, a la cual repudiaba al enterarse que su padre era un millonario negro originario de La Martinica. La acción se ubicaba en la Segunda Guerra Mundial en Francia. La crítica especializada suele ensalzar en demasía a Delmer Daves por sus westerns y menospreciarlo por sus melodramas, en particular los tres que hizo con Troy Donahue, pero una visión desapasionada de “Rencor Implacable” (disponible en DVD) nos debe de llevar a ponderar la solvencia narrativa de Daves, tanto en el western, como en el melodrama.

tony_curtis_fuga.jpgLa única nominación al Oscar le llegaría merced su actuación en el drama social de Stanley Kramer “Fuga en Cadenas” (The Defiant Ones, 1958) en el cual Curtis era un blanco racista que por azahares del destino, trata de escapar de la prisión encadenado a un negro (Sidney Poiter). Con todo y el ampuloso discurso antirracista del liberal Kramer, quizás esta sea su mejor película, merced a las sólidas actuaciones de Tony Curtis y Sidney Poiter, que saben mantener la tensión dramática, dando la sensación de un auténtico odio y rechazo mutuo, entre el blanco y el negro, obligados por las circunstancias a ayudarse, si es que pretenden sobrevivir y alcanzar la libertad.

tony_curtis_-y-marliyn.jpg“Yo y Ellas en Paris” (The perfect furlough, 1958) es su segundo filme bajo las órdenes de Blake Edwards y fue una exitosa comedia, en la cual Curtis era un soldado acuartelado en una base en el ártico, junto con otros 103 compañeros, los cuales ya dan muestras de agotamiento anímico al tener más de seis meses lejos de su hogar y, sobre todo de compañía femenina, por ello el alto mando, decide levantarles la moral haciéndoles un sorteo, para que el ganador pase una semana en Paris, acompañado por la “pin-up” de éxito en el momento. El pícaro de Curtis resulta ser todo un Don Juan, quién con trampas gana el sorteo y ha partir de allí, comienza una serie de alocadas aventuras de enredos, al sentirse engañado por suponer que la “pin-up” (Linda Cristal) estaba dispuesta a todo, con tal de levantar la moral de los solados, simbólicamente representados por él. Curtis se topa con una teniente (Janet Leigh) cuyas estrictas órdenes son las de mantener en el terreno de lo platónico, los escarceos amorosos del pícaro soldado. Blake Edwards se maneja con mayor soltura en la ironía y el humor en “Yo y Ellas en París”, haciendo una aguda crítica a la hipócrita moral sexual del ejército y por ende de la sociedad americana, donde muestra notorios avances, en relación a “Los Amores de Mr. Cory”, en cuanto a ir estableciendo su universo temático.

tony_curtis_some-like-con-jack-2.jpgLa extraordinaria comedía satírica sexual “Una Eva y Dos Adanes” (Some like it hot, 1959) dirigida por Billy Wilder, con una exuberante Marilyn Monroe en su máximo esplendor, fue otro de sus grandes éxitos, en la cual el acoplamiento con Jack Lemmon, resulta perfecto, para que tanto Lemmon como Curtis se luzcan en sus roles de músicos en bancarrota, que para sobrevivir tienen que travestirse y trabajar en una banda de mujeres. El American Film Institute, con justa razón, la ha considerado la mejor comedia del cine americano en el siglo XX. Así que si no la ha visto acuda a su video club favorito a rentarla o adquiera el DVD, para que la disfrute a plenitud.

tony_curtis_marilyn-besandose.jpgEn cuanto a su relación con Marilyn Monroe, recién terminado el rodaje circuló como suya la frase de que hacer las escenas de amor con ella “Fue como besar a Hitler”. Más tarde quiso explicar que aquello lo había dicho al calor del enfado que tenía con la actriz por causa de su informalidad en el rodaje. Y más recientemente en relación a la actriz ha dicho, en un tono mas conciliador, frases como la siguiente: “¡Pobre Marilyn!; cuando rodamos la película, ella tenía problemas, estaba enferma, no llegaba nunca a la hora, no se sabía el texto y los productores la querían despedir. Diez años antes, cuando ella tenía 19 años y yo 22, habíamos sido amantes durante cuatro meses. Así que al llegar a la escena más tórrida de ‘Una Eva y Dos Adanes”, Marilyn decidió que iba a hacer todo lo posible para provocarme una erección. Y lo logró!. Alguna vez he comentado que besar a Marilyn era como cogérsela”.

tony_curtis_poster-sirenas.jpgLas dotes de comediante de Tony Curtis fueron siempre comparadas con Cary Grant, al grado de considerársele el heredero natural de este y cuando uno los ve juntos en “Sirenas y Tiburones” (Operation Petticoat, 1959) dirigida por Blake Edwards, la comparación entre los estilos de actuación no se hace esperar, ya que no hay diferencia entre uno y otro, sino que simplemente Curtis prolonga en si mismo, el fino estilo para la comedia de Grant, sin que parezca una parodia, paradójicamente en un filme que es una parodia de los heroicos filmes de guerra de submarinos. Y que como bien señala el ya citado Adolfo Bellido: “Una película llena de gags impecables (el torpedo que hunde un… camión, la invocación del hechicero, los sucesivos robos de materiales, incluida la puerta del comandante de la isla…), que van creando esa parodia de la guerra (a la que volverá Edwards posteriormente en ¿Qué Hiciste en la Guerra Papi?) y lo absurdo de la misma (unos ataques escasamente gloriosos, equivocar una misión secreta con el extraño color del submarino, o ser salvados por lanzar desde el submarino prendas íntimas femeninas)”.

“No falta la escena de amor con botella de champagne, y algunos de los momentos muertos del cine de Edwards (las canciones de uno de los marineros). Al final el amor triunfa y desde el presente contemplamos la fuerza del pasado creador de amistad y honestidad (?). Brillante filme, pues, que no lleva, desgraciadamente, a sus últimas consecuencias las propuestas críticas y paródicas previstas. Eso sí, hay que admirar el dibujo de algunos de sus personajes secundarios: el marinero que tiene pintado en su pecho el busto de una mujer, la futura “clousseauniana” mujer de Cary Grant, el marinero experto en mecánica y la mujer ídem…”

El grato recuerdo que guardo de “No Es Dama, Es Mi Mujer” (Who was that lady, 1960) vista por última ocasión hace unos 40 años en el cine Plaza, es que se trataba de una enredada comedia, en donde todas las situaciones absurdas se desataban a partir de que Janet Leigh entraba a la oficina de su esposo Tony Curtis, a quién encontraba en los brazos de una de sus alumnas, dándole un apasionado beso y siguiendo el sabio consejo de que aún agarrándolo a uno con las manos en… salvo sea la parte, hay que negarlo, entonces se dedica, asesorado por su gran amigo escritor de televisión (Dean Martin), a urdir toda una historia sobre la chica, argumentando que era un agente del FBI, la cual estaba investigando a Curtis. Y bueno, ustedes ya saben, que una mentira lleva a otra y en el caso de “No Es Dama, Es Mi Mujer” a una serie de disparatadas situaciones, desarrolladas a un veloz ritmo, por el veterano director George Sidney.

El lirismo de Robert Mulligan, con su pudoroso sentido de manejar las situaciones sentimentales hacen de “La Taberna de las Ilusiones” (The rat race, 1960) una agradable comedia dramática, en la cual Tony Curtis es un músico llegado a Nueva York a buscar fortuna, el cual se encuentra con Debbie Reynolds, en la taberna que justifica el título en español, quién a su vez es una bailarina de music hall, que acepta compartir su departamento con el joven desempleado, bajo el arreglo de que toda la relación se llevará en términos platónicos. Independientemente del previsible final, lo rescatable del filme es la manera natural en que va desarrollándose la trama de la relación amistosa entre los dos personajes, en esta historia debida a la pluma del prestigiado dramaturgo y guionista Garson Kanin.

tony_curtis_espartaco.jpgMás que nada por amistad con el productor-actor Kirk Douglas, aceptó realizar el papel del esclavo “Antonino” en el interesante filme espectacular “Espartaco” (Spartacus, 1960) de Stanley Kubrick y cuya participación de Tony Curtis es recordada en la cinta, debido, sobre todo, por la célebre secuencia en que “Antonino” baña a su amo “Craso” (Laurence Olivier) y se insinuaba un diálogo con connotaciones homosexuales, que la censura de la época nos escamoteó, pero que ahora al ser restemasterizada “Espartaco” para su lanzamiento en DVD, ha sido reincorporada al filme. Es obvio que “Espartaco” merece un comentario más amplio, que este incidental sobre cuestiones de censura, pero lo dejaremos para mejor ocasión en que hagamos la semblanza de Kirk Douglas o de Stanley Kubrick.

“El Gran Impostor ” (The great impostor,1961) de Robert Mulligan es un filme fallido, basado en la increíble vida de Ferdinad de Mara, quién incapaz de construir su propia personalidad, se dedicaba a suplantar la vida de otros, pero a pesar de algunos buenos episodios, ya que se nos muestra a Ferdinad, en algunas de sus imposturas, la cinta nunca logra cuajar, a pesar de la versatilidad de Curtis, para interpretar diversos roles de un mismo “personaje”.
(Continuara)

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2 comentarios en “Tony Curtis: el Niño Bonito de la Universal (Segunda Parte)”

  1. caty paz dice:

    tony Curtis es uno de mis actores preferidos, me gustarìa saber de una de sus pelis que no solamente no trasmite ningun canal de cable si no que no se encuentra en mi pais por lo menos ninguna copia .Aqu se dio con el nombre de Mr Cahmpagna era con KKauffman y l atrama giraba eb relacion a un perro -caniche creo-que debìan hacer pasar por uno importante para ganar un premio o algo asi, si alguien sabe lo comenta por favor?

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  2. Cathy:
    “Monsieur Cognac” es el título con que pasó en México esa comedia, cuyo original es “Wild and Wonderful”, realizada en 1964 y efectivamente después de “Taras Bulba”, esta fue la segunda y última ocasión en que hizo pareja el matrimonio Curtis-Kauffman, quienes contrayeron nupcias el 8 de febrero de 1963 y se divorciaron en 1967.

    A reserva de un mayor comentario el título de “Monsieur Cognac” era el del perro, dado a ponerse unas guarapetas con la bebida nacional francesa, al cual se encuentra Curtis en una de sus noches de “juerga” alcoholica y que le permite conocer a Christine… La cinta paso a principios de año en Cinecanal Classics, por lo cual hay esperanzas que la vuelvan a programar.

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