Cabiria, la madre del Peplum.

Héctor Enrique Espinosa Rangel Escrito por on May 21st, 2007 y archivado en Cine de Siempre en DVD, Cine italiano, Cine Mudo, Peplum. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

cabiria-poster-2.jpgEsta es la crónica de las hazañas de Maciste (Bartolomeo Pagano), del luchador con mandíbula cuadrada cuyo gesto displicente adoptó Benito Mussolini como estereotipo nacional para el fascismo, es también la narración del héroe original que estremeció a miles de corazones femeninos al dejar de lado la toga romana para cubrirse un hombro y parte de la cabeza con un manto a la manera de las esclavas jóvenes, porque ese era el centro de su encanto acendrado por las hazañas musculares y la fiel obediencia para su amo y el Imperio.

Es también el inicio de la narrativa fílmica, aún titubeante y estrechamente ligada a las formas poéticas ochocentistas merced a la pluma de Gabriele D’Annunzio, pero ya en camino del establecimiento de una gramática visual que un año después aceleraría el estadounidense Griffith al inventar el long-shot para su “Nacimiento de una Nación”, pero que en Pastrone ya se anuncia en las tomas a media distancia para la batalla en los muros de Cartago.

cabiria-2.jpgIgualmente es la consagración de las divas italianas cuando la figura de Italia Almirante Manzini nos remite a las Venus más famosas desde la auriñacense hasta las diosas íberas y latinas, de abundantes formas y pose evocadora, de la imposición de un modelo de actuación generado en la ópera italiana, también del inicio de invasión por el lenguaje escrito al cine a través de la imposición de intertítulos, de remontar el tiempo a través de imágenes de recuerdo (el Flash back) pero sobre todo la conjunción de todos los elementos emotivos que nos llevan a la comprensión del drama que une lasa acciones derivadas de la pluma de Tito Livio.

Lo más importante es recuperar su existencia luego de casi un siglo de haber sido exhibida en nuestro país, y la Filmoteca de la UNAM, en su ciclo “Lo que Fósforo vio”, proyectó una copia en DVD en su sala José Revueltas del Centro Cultural Universitario que se llenó por completo con los que alguna vez hemos oído de la obra maestra del Peplum y jamás habíamos tenido oportunidad de acceder a ella hasta ahora, además de poder disfrutar el acompañamiento al piano de Deborah Silberer, quien acompañó durante 195 minutos la imagen con su música (toda una hazaña) y sin descanso de ningún tipo.

Y este ejercicio, brutal físicamente, de musicalizar en vivo es un regalo tanto de la Filmoteca de la UNAM como de la bella Deborah, quien al finalizar su acto inevitablemente nos recuerda las crónicas de cine pioneras en México, en las que Hipólito Seijas acotaba: “El pianista no ha implorado ni implora un aplauso, que satisfecho quedaría con creces, con un poco de silencio de su auditorio… Desilusionado y triste, cumple sus (seis) horas de martirio haciendo gimnasia de dedos no tocando, sino complementando con ‘ruido’ el desarrollo de la película que, sin ruido, no está completa”, la diferencia fundamental es que cuando Deborah soltó el teclado los azorados universitarios sí atronaron las palmas, unos para ella y otros para y otros para la asombrosa proyección terminada.

La referencia no es gratuita, en nuestra ciudad le tocó a Seijas testificar el efecto de “Cabiria” y sus secuelas en México, de las consecuencias de mirar el cine en los espectadores, esos cambios de conducta que todavía niegan los grandes productores d cine y los críticos siguen denunciando, como hizo Seijas desde su balcón de El Universal en 1917.

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Como diría en su crónica del 28 de mayo: “El formidable Maciste entusiasmó tanto a nuestros deportmans que sin más ni8 más, ni menos ni menos como diría el guasón Belda, se meten dentro de la pantalla a forjar proezas inconmensurables de agilidad y fuerza… Arrojando un vistazo olímpico a nuestros fornidos mancebos, nos encontramos a dos que descuellan por sus bíceps y estatura. El primero es el atleta enrique Ugartechea y el segundo el tenor Rafael Almanza, consorte de la Caballé”, declaración que también era un adelanto de la realización de la versión mexicana de “Maciste Turista”, por el realizador Santiago J. Sierra.

Pero la proyección de la película merece una nota de reevaluación para el cine que no hemos visto y debemos recapturar, al menos en las versiones de disco DVD que circulan por ahí, aunque perdamos el placer de la enorme pantalla para ver a Bartolomeo Pagano o la erupción del Etna, pero como una muestra de los orígenes del lenguaje cinematográfico que todavía no alcanza su perfección y anda en pos de ella ansiosamente (en especial por su competencia con medios como la televisión y los juegos electrónicos).

Ante todo su línea narrativa que se relaciona con la secuencia del lenguaje en textos antiguos, que se descubre voluntariamente complicada para que sus intertítulos, escritos en verso latino por D’Anunzio, tengan relación con la compleja prosa de los clásicos, y Pastrone, llamado también Piero Fosco, busca la cercanía con la lectura de aquellos y enlaza sus secuencias a modo de una lectura cuidadosa que ya había promovido antes con su película “La caída de Troya”, pero será hasta “Cabiria” donde la irrupción de lo fantástico rompa sus intentos de rigor realista al reconstruir la historia y lo hace mediante la intrusión del sueño premonitorio a la Almirante Manzini: la mano del destino (o de los dioses) surge descomunal en la pantalla sobre el sueño intranquilo de la princesa Sofonisha de Cartago, la presencia de rituales sanguinarios dedicados a Moloch, tan brutal y espectacularmente presentado que solamente al paso de diez años encontró paralelo fílmico en las máquinas-entraña de “Metrópolis”.

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Será un largo camino desde las cintas de Pastrone hasta los clímax épicos de “El señor de los anillos”, y “Los 300”, pero es a partir de “Cabiria” que se establecen los estereotipos de un género ligado siempre a nacionalismos extraños o a través de exaltar ala cultura madre, la de griegos y romanos, en una constante búsqueda de las razones para la guerra, de los rituales y de la razón del culto al cuerpo humano que caracteriza a la civilización occidental.

En su estructura dramática inicia el rompimiento de la tradición culterana para la narrativa, también la invasión paulatina del Kitch dando paso a la cultura popular del siglo XX, formándola de simplificaciones y reducciones de los valores a su forma elemental hasta casi desaparecer su esencia a favor de una expresión propia de la sociedad global.

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A propósito es casi la única película donde el peplo, la vestimenta de las esclavas, sirve para identificar al héroe varón (con excepción quizá de “Hércules, “de Piero Fancisci), pero también su proyección a pantalla grande a partir del DVD nos remite al verdadero cine, porque es inevitable el “pixeleo”, el descubrimiento de que la imagen electrónica se forma en pequeños cuadros de luz que al desplazarse con el movimiento de la imagen se evidencias convirtiendo la pantalla en un rompecabezas, aunque es verdad que esta copia sea de las mejores y corresponda a la clasificada en 2006 como de 181 minutos y resulta discreta respecto a este defecto, aunque sería adecuado ver la copia estadounidense que registra el IMDB con 125 minutos y realizada en 1999.

Filmografía:
“Cabiria”. (Cabiria, visione Storica del Terzo Secolo A.C.). D. Giovanne Pastrone.Con: Umberto Mozzato, Bartolomeo Pagano, Lidia Qaranta, Italia Almirante-Mazini. Guión: Gabriele D’Anunzzio, basado en el texto sobre las Guerras Púnicas de Tito Livio. ITAL. 1914.
“Maciste”. D. Luigi Romano Borguetto y Vincenzo Denizot. Con: Bartolomeo Pagano, Ada Marangoni, Amelia Chellini, Louise Fansworth. Guión: Aghense Fletcher Bain. ITAL/EUA. 1915.
“Maciste Alpino”. D. Luigi Romano Borguetto y Luigi Magi. Con: Bartolomeo Pagano. ITAL. 1916.
“Maciste Soldado”. (Maciste bersagliere). D. Humberto Mozzato. Con: B. Pagano, Luigi Maggi. ITAL. 1916.
“Maciste Atleta”. D. Vincenzo Denizot y Giovanni pastrone. Con. B. Pagano e Italia Almirante Mazinni. ITAL. 1917.
“Maciste Turista”. D. Santiago J. Sierra. Con: Enrique Ugartechea, Ricardo Beltri, María Luisa Ross. MEX. 1918.
“Maciste Enamorado”. D. Luigi Romano Borguetto. Con: B. Pagano, Ruggero Capolaglio, Linda Moglia. ITAL. 1919.
“Maciste en Vacaciones”. D. . Luigi Romano Borguetto. Con. B. Pagano, Henriette Bonard, Mario Valler-Buzzi. ITAL. 1920.
“La caída de Troya”. (La caduta di Troia). D. Giovanni pastrone y Luiggi Romano Borgnetto. Con: Luigi Romano Borgnetto, Giovanni casaleggio, Madame Davesnes.Guión: G. Pastrone. ITAl. 1910.
“Hércules”. (Le fatiche di Ercole). D. Piero Francisci. Con: Steve Reeves, Sylva Koscina, Fabrizio mioni. Guión: P. Francisci basado en el poema de Apollonius Rhodios. ITAL/EUA. 1958.ç
“Señor de los Anillos, El: El retorno del rey”. D. Peter Jackson. Con: Elijah Wood, Ian McKellen, Liv Tyler, Vigo Mortensen. Guión: P. Jackson, Fran Walsh, Phillipa Bayens, basados en la obra de J. R. R. Tolkien. FX. Grant Mayor. EUA. NEWLINE. 2003.
“Los 300”. (300). D. Zack Snyder. Con: Gerald Butler, Lena Headley, Dominic West. Guión: Zack Snyder y Kurt Johnstad, basados en la novela gráfica de Frank Miller. EUA. 2006.
“Nacimiento de una Nación”. (The birth of a nation). D. David Wark Griffith. Con: Lillian Gish, Mae Marsh, Henry B. Walthall. Guión: Thomas F. Dixon basado en su propia novela. EUA. 1915.

Las citas corresponden al Libro: “Por la pantalla, génesis de la crítica cinematográfica en México, 1917.1919”. Por Manuel González Casanova. México, DF., DGAC, UNAM, 2000.

Comentarios


2 comentarios en “Cabiria, la madre del Peplum.”

  1. Corina Ugartechea dice:

    Soy la hija del Prof. Enrique Ugartechea, quisiera saber con quien dirigirme para tener la fortuna de ver el Maciste Turista que se filmó allá por el año de 1918, si hay alguna copia de ese film. No se imagina lo agradecida que quedaria eternamente, Atte. Sra. Corina Ugartechea.

  2. Humberto H. dice:

    Sra. Corina: Para mi tesis de maestría en historia voy a hacer un recuento histórico de la introducción de la lucha libre en Guadalajara. A este respecto, la labor del Prof. don Enrque Ugartechea. Agradecería infinitamente me contacte a fin de conversar, si le parece, para llevar a buen término este reto.

    Gracias,

    Humberto H. Ramírez

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