Hombre Araña 3, la lucha de los mitos.
Escrito por Héctor Enrique Espinosa Rangel | 18 de Mayo de 2007 | Categorias: Cine Norteamericano, comic | Tiempo de Lectura: 8m 53s | Leido 3954 veces.
Es indudable la importancia de las formas populares de narrativa como formadoras de los mitos contemporáneos, especialmente las que atañen a la narrativa visual como el cine y el cómic, y resultan más trascendentes cuando se unen como en el caso de personajes del tipo Superman y el Hombre Araña, que ya forman uno de los relatos contemporáneos más arraigados a la vida cotidiana del siglo XXI.
En el caso de esta unión narrativa lo que resulta importante es la coherencia de contextos entre los medios involucrados: de una parte la historieta tiene en sí misma una tradición y un público predeterminados que, en teoría, debe condicionar la existencia de su expansión al cine, y hasta ahora el director Neozelandés Sam Raimi ha mantenido la línea relatora en su puesta en pantalla del Hombre Araña, hasta ahora, que en la tercera entrega se enfrenta al fenómeno del regreso de Superman a la pantalla grande y al mismo tiempo en la chica.
La mitología particular de Spiderman-Peter Parker debe su éxito a las plumas de Stan Lee y Avi Arad, los creadores de la historieta, y hasta la puesta en pantalla del siglo XXI fue posible que sus textos-imágenes llegaran a la pantalla de forma cercana a su concepción original, un éxito que coincide con el desarrollo de las técnicas CGI de animación, técnicas que han permitido a Raimi llevar a la pantalla con verosimilitud suficiente los movimientos y hazañas de Spiderman y de sus enemigos, y que en esta tercera versión serán el salvamento de una historia a punto del derrumbe por fallas en la puesta en escena.
Al parecer Raimi tiene alguna clase de desprecio por la actuación concebida tradicionalmente, incluso lo manifiesta abiertamente a través de la secuencia donde la pelirroja Mary Jane Watson (Kristen Dunst) debuta como actriz y cantante en Broadway; la secuencia podría ser incidentalmente mal interpretada por la joven a beneficio del libreto, pero muy poco después Peter Parker (Tobey McGuire) enfrentará un desdoblamiento de personalidad monstruoso, provocado por el contacto con la sustancia extraterrestre que le convertirá en el hombre de negro para luego transformarse en Venos, y el joven actor (postulado ya antes para algunos premios de actuación como el Oscar), y a lo largo de casi cuatro secuencias no logra convencernos del conflicto interior para la versión de Jekyll y Hyde en “Spiderman 3”, y lo primero que atraviesa por la mente es el desarrollo según el guión de Raimi, su hermano Iván y Alvin Sargent.

En el momento actual de los Media resulta inseparable la figura del araña respecto de la del kriptoniano de la DELL COMICS; de hecho en el submundo de la historieta han llegado al punto de fusionarse en un solo personaje que combina las cualidades de ambos, pero en el cine todavía están separados y con trayectorias paralelas que inevitablemente confrontan los aficionados y sostienen el culto respectivo, para lo cual Raimi corresponde al sacerdocio de “Spiderman” y Brian Singer al de “Superman”.
El asunto es que originalmente ambos cultos pertenecen a tendencias diferentes de narrativa: la encabezada por la DELL COMICS y la de Stan Lee para MARVEL; la diferencia fundamental entre ambas es el tiempo en el mercado, puesto que la DELL es la primera gran cadena de publicación de historietas, pero la de mayor avance a partir de la Segunda Guerra Mundial es MARVEL, y han sido las leyes de mercado las que han aproximado sus temáticas hasta el punto de confusión que degeneró en los renacimientos de ortodoxias literario-visuales que han revitalizado los heroísmos individualistas del araña y el ser de acero. Tan es así que Singer trabaja lo mismo para una que otra tendencia narrativa, y la prueba es su obra en torno de los “Hombres X”, de MARVEL, que se continúa con el renacimiento de “Superman” con Brandon Routh, pero además el carácter similar se repite en la televisión con el trabajo encabezado por Alfred Gough y Miles Milard para “Smallville”.

Estos creativos del relato son responsables de la nueva imagen de Superman y la han adaptado a la juventud del mundo globalizado su carácter para hacerlo aceptable a los nuevos adolescentes, sector que también es el mercado natural del Hombre araña, pero que difiere en un culto más próximo en tiempo, que todavía sobrevive en la historieta y que se refrenda en los constantes regresos de las historias originales mediante las ferias y convenciones del cómic en todo el planeta, lo que parece ser la medida para incidir en su llegada al cine y hasta ahora ha sido la inspiración de Raimi como director de las tres películas sobre el arácnido, así que no resulto extraño que ambos escritores aparecieran con él en la segunda entrega, pero no en esta última.
El problema principal que debe haber existido para establecer la trama de esta tercera entrega consiste en la inserción de nuevos enemigos para el araña, especialmente el Arenero y Halloween (el hijo del Duende verde, Harry Osborne /James Franco), porque en la historieta el drama de rivalidad entre Parker y Osborne llevó buen número de ejemplares desarrollándose lentamente a partir de muchísimas circunstancias, entre las que estaban la rivalidad por el amor de Mary Jane, la muerte del Duende Verde, la lucha por el predominio en la tarea intelectual (Harry utilizando a OSCORP y Parker con su talento científico, que por otra parte no forma parte del personaje fílmico, quién sabe por qué _hay que tomar en cuenta que su mentalidad científica le permite idear la telaraña y varios aparatos con que se ayuda a combatir el crimen) y el juego mental a que es sometido Harry por el espíritu de su padre, mientras que Parker sufre la influencia de Venos.
Estos huecos narrativos deben haber sido un reto brutal, especialmente considerando la posibilidad de que la serie de películas sobre el arácnido quede trunca por razones de mercado o porque Tobey McGuire decide retirarse del personaje (otro caso más de rivalidad entre intérprete y personaje, como la de Sean Connery y James Bond), y aún quedan muchos rivales del arácnido que no aparecen, aunque Raimi los anuncia con la aparición de la Gata Negra ( Gwen Stacy/ Bryce Dallas Howard), que ha de llevar a la participación de araña en los movimientos universitarios y confrontarse con el King Pin, según la historieta (aunque es difícil que esto llegue a la pantalla, porque salió al dibujo en el año de gracia de 1968).
Algo que se apunta en el tema de la tercera entrega es el padecimiento de Parker de una transformación en verdadera araña, en un monstruo octópodo y sanguinario que lo relaciona directamente con el profesor de biología, el Dr. Curt Connors( Dylan Baker) que se convertirá a su vez en el Lagarto (por cierto, el primer monstruo enemigo en las historietas), asunto que ha sido cuidadosamente evitado en todas las versiones, salvo en la animada de los años ochenta, pero que resultó en una película extraña y aterradora sobre el coleccionismo y el culto a los Cómics, “La tierra contra la araña”, con Dan Aykroyd, que sin embargo no hizo ningún ruido entre los fans del cine fantástico, aunque debería ser más conocida (a veces puede verse en la televisión).
El asunto es que en este predominio de habilidades para oficiar en el culto de los héroes de historieta Raimi se va a llevar la ventaja pero gracias al trabajo de Danny Elfman como encargado de sus efectos visuales, porque esta vez superan con mucho la puesta en pantalla de todas las anteriores, especialmente por el momento crucial en que es creado el Arenero (Thomas Haden Church), sobre todo porque el efecto computarizado sirve para dar continuidad a la imaginería fílmica siguiendo el modelo de películas como “La Biblia en el principio”, en el momento en que Adán (Michael Parks) es elevado a la existencia y el instante en que los evadidos de “Educando Arizona” –John Goodman y William Forsyte surgiendo del suelo arenoso en singular parto ( Raising Arizona).

También la combinación del actor McGuire y los efectos para presentar al arañita en las calles de la gran manzana resultan increíbles por bien hechos, pero en especial hay que señalar la secuencia completa de la liberación de Venos, en la que lleva mucho más lejos de lo que pudo la historieta al lograr la combinación correcta de efectos sonoros y reacción del ser simbiótico, especialmente la jaula de tubos que le hace el hombre araña. En pocas palabras, es una película de efectos visuales más que de cine en sí (todavía no soy capaz de establecer una diferenciación específica), pero todavía queda en asunto de la reaparición del efecto volador del duende verde, que ahora como Halloween (sin ser nombrado en toda la película) tiene que confrontarse con Parker y también auxiliarlo.
El asunto es cierta incongruencia entre Sam Raimi y Bryan Singer, cuyas obras van paralelas en tiempo y calidad, pero que compiten cerradamente por la imposición o restablecimiento de un mito que evoluciona más rápido que cualquier hacedor de arte, en tanto que este trabajo implica detener en el tiempo y el espacio un fenómeno (el mito y la comunicación audiovisual) y los mitos modernos se diferencian de los clásicos en que su papel como parte de la historia es asumido más lentamente de lo que se producen, habría que ver cómo puede avocarse la nueva antropología a entender esta evolución, o será que es verdad la proposición de Yves Michaud sobre el triunfo de la estética en el mundo moderno: que “todo y cualquier cosa se vuelva arte…”
Filmografía:
Hombre araña 3, El. (Spiderman 3). D. Sam Raimi. Con: Tobery McGuire, Kristen Dunst, James Franco. Guión: S. Raimi, Ivan Raimi, Alvin Sargent. EUA. 2007.
Hombre araña 2. (Spiderman 2). D. Sam Raimi. Con: Tobey McGuire, Kristen Dunst, Alfred Molina. Guión: Alfred Gough y Miles Millar. EUA. 2004.
Superman regresa. (Superman returns). D. Bryan Singer. Con: Brandon Routh, Kate Bosworth, Kevin Spacey, James Marsden. Guión: B. Singer, Michel Dougherty y Dan Harris, basados en la historieta DC de Shuster y Siegel. EUA. WB. 2006. Especial: LA historia de Superman.
La tierra contra la araña. (Heart Vs. The spider). D. Scott Ziehl. Con: Dan Aykroyd, Devon Gummersall, Amelia Heinle. Guión: Cary Salomon y Mark “Crash” Mc Carey. EUA/CAN. 2001.










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