Pedro Armendáriz: de gallarda presencia
Escrito por Gustavo Arturo de Alba | 13 de Mayo de 2007 | Categorias: Actores y Actrices, Biofilmografias, Cine Mexicano | Tiempo de Lectura: 7m 24s | Leido 1293 veces.Pedro Gregorio Armendáriz Hastings nació en la ciudad de México, el 9 de mayo de 1912, en una residencia cercana a donde ahora se encuentran los Estudios Churubusco. Su padre, también de nombre Pedro, era de origen español y su madre doña Adela Hastings era de nacionalidad americana. Murió el 18 de junio de 1963, a causa de un balazo que se dio en el corazón, con una pistola mágnum, calibre .357, en el Centro Médico de la Universidad de California, después de haber perdido toda esperanza de detener el cáncer que padecía. Prefirió una muerte rápida, a tener que soportar una larga agonía, sin ilusión de alivio.A causa de la inseguridad que se vivía en la ciudad de México con motivo de la Revolución, su familia se traslado a vivir a Laredo, Texas. Al morir su padre en 1921, uno de sus tíos se hizo cargo del futuro actor, enviándolo a estudiar al Polytechnic Institute of San Luis Obispo, California, donde se graduó en Negocios y Periodismo, en 1931.

Se regreso a México a dedicarse a buscar trabajo. La leyenda nos cuenta que don Miguel Zacarías lo vio en la cafetería de la Farmacia Ritz, cerca de la Alameda Central, en el D.F. recitándole fragmentos de “Hamlet” a unos turistas, para sobrevivir y que de inmediato le contrató para hacerlo debutar en el cine, merced a su apostura y su buena dicción.
Por su parte don Tito Junco, otro recordado actor de la llamada Edad de Oro del Cine Mexicano, me platicó, en una de las múltiples charlas que tuvimos, cuando solíamos comer, junto a su hermano Víctor y otros compañeros en los Estudios Churubusco, que efectivamente en la Farmacia Ritz se solían juntar varios jóvenes de la época, en una animada tertulia, en la cual participaban, Pedro Armendáriz, Raúl de Anda, Emilio Fernández, Miguel Zacarías, René Cardona, su hermano Víctor y él, entre otros que tenían el gusanillo de hacer cine a platicar de sus sueños y ver pasar a las damas y tratar de ligarse a alguna turista, en lo que les llevaba la delantera Pedro, por su buena pronunciación en inglés y que lo del tal “descubrimiento” de don Miguel, era una simple adornada, muy del gusto de los devoradores de chismes en revistas de cine, a los cuales les gusta creer que se puede triunfar de la noche a la mañana. Todos nos conocíamos y conforme alguien conseguía chamba en el cine, fue arrastrando a sus compañeros. Don Tito, nos soltó una sonora carcajada, para terminar su relato culminando: “Ah, sí, ni que la cafetería Ritz, fuera la sucursal de la Farmacia Schrabs, de Los Angeles y nos anduviéramos paseando con nuestro sweater, al estilo Lana Turner, esperando a un “caza talentos”.

El hecho es que en 1935 debutó en el cine nacional en “María Elena”, dirigido por Raphael J. Sevilla, actuando al lado de Carmen Guerrero, Juan José Martínez Casado y de Emilio “Indio” Fernández, al cual ya le unía una sólida amistad que duraría hasta la muerte del actor.
(Hago notar que en México, para el orden de la filmografía se toma como base la fecha del inicio de rodaje que fue el 17 de febrero de 1935 y se estrenó el 13 de febrero en el cine Palacio; mientras que en Estados Unidos la fecha que vale para establecer la colocación es la del estreno, por ello si se consulta la página IMBD dan como primera cinta de Armendáriz “Rosario”, dirigida por Miguel Zacarías, filmada a partir del 2 agosto, estrenándose el 12 de diciembre de 1935, en el cine Palacio).
Tres años después participa en “El Indio”, cinta demasiado pretenciosa que dirigió Armando Vargas de la Maza y cuya única razón para mencionarse es que en ella Armendáriz, hizo por primer vez el papel de un indígena, lo cual sirve como antecedente, para su brillante caracterización del indio “Lorenzo Rafael “ en “María Candelaria” (1943), que fue el personaje que lo dio a conocer internacionalmente y con el cual se fijó el arquetipo de la belleza de nuestros indígenas, con que se nos identificaría en el mundo entero.
Pero sería antes, en el personaje de “Lupe Padilla” en “Soy Puro Mexicano”, también realizada por Emilio “Indio” Fernández en el año de 1942, con la cual se establecería la personalidad vigorosa, altiva y varonil, de todo un “macho mexicano”, que prácticamente no dejaría ya de encarnar Pedro Armendáriz, cuya cumbre sería su caracterización de “Juan Charrasqueado” dirigida por Ernesto Cortázar en 1947, cinta que pretendía ser la apología del macho y por ende del machismo y, la cual involuntariamente, mostraba la mayor debilidad de éste: su irresponsabilidad. Irresponsabilidad que se muestra en su falta de carácter para afrontar la vida y evadirse de ella como un “borracho, parrandero y jugador”. Pero más allá del análisis psicológico de “Juan Charrasqueado”, lo cierto es que la gran mayoría del público de nuestras películas, le agradaba y le gusta el macho violento, bragado, bigotón, sombrerudo y cerril, que impuso con su gallarda presencia Pedro Armendáriz.

En 1947 ganó el premio de mejor actuación masculina en la “Biennale di Venecia” de ese año por su interpretación del indio “Quino” en “la Perla”, dirigida, naturalmente, por Emilio Fernández. Lo cual reafirmó sus bonos en el mercado internacional del cine, pues a partir de allí frecuentemente fue llamado a trabajar, tanto a Hollywood, como a Francia, Italia, Inglaterra y España, en plan de estrella o sea como figura estelar, con primeros créditos. Cosa que aún no ha logrado otro actor de nuestro cine. Algunas de sus cintas para el extranjero fueron: “Sangre de Héroes” (Fort Apache) “Tres Hijos del Diablo” (Three godfathers); “Rompiendo Cadenas” (We were strangers); ”Tulsa” (Tulsa); “El Pequeño Fugitivo”(The littlesst outlaw), “El Conquistado de Mongolia” (The conqueror); “Diana de Francia” (Diane); “Esta Tierra Maravillosa” (The wonderful country) y “La Pandilla del Soborno”(The big boodle), todas ellas de producción norteamericana. En Francia hizo “El Tirano de Toledo”; (Les amants de Tolede); “Lucreca Borgia” (Lucrece Borgia) y “El Diablo del Desierto”(Fortune carrée). En Italia filmó “”Tam, Tam Mayumbe”; “Hombres y Lobos” (Umoni e lupi) y “Los Hijos del Trueno”(Arrivano i titani). En Inglaterra “Manuela” y “Regreso del 007”(From Russia with love), que sería su última película y en la cual, curiosamente, aparecía muerto en la última escena que veíamos de él. En España hizo “El Indulto”. La lista es incompleta, pero nos da una buena idea de su actividad en el extranjero y creo que su papel de “Cesar Borgia”, en el filme “Lucrecia Borgia”, al lado de la sexualísima Martine Carol, es el más recordado de sus papeles hechos fuera de México.
Las películas que realizaron juntos Pedro como actor y Emilio Fernández como director, en orden cronológico, fueron: “La Isla de la Pasión” (1941), “Soy Puro Mexicano” (1942); “Flor Silvestre” (1943); “María Candelaria” (1943); “Las Abandonadas” (1944), “Bugambilia” (1944); “La Perla” (1945); “Enamorada” (1946); “Maclovia” (1948); “la Malquerida” (1949); “Del Odio Nació el Amor” (The torch, 1949); “Reportaje” (1953) y “El Impostor” (1956. Trece películas, número que de ninguna manera fue de mala suerte para el cine mexicano, puesto que si las borráramos de la historia de nuestro cine, poco o casi nada quedaría de él.
En cuanto a Pedro Armendáriz rescataríamos de su trabajo para otros directores en nuestro país: “Distinto Amanecer” de Julio Bracho; “Rosaura Castro; “El Rebozo de Soledad” y Flor de Mayo de Roberto Gavaldón. “El Bruto” de Luis Buñuel, “El Zarco” de Miguel M. Delgado. “Así Era Pancho Villa”; “Pancho Villa y La Valentina”; “Cuando Viva Villa es la Muerte”; “La Cucaracha” y “Los Hermanos del Hierro” de Ismael Rodríguez. “El Hambre Nuestra de Cada Día” de Rogelio A. González.”Los Tres Alegres Compadres” de Julián Soler; “Los Desarraigados” y “La Cárcel de Cananea” de Gilberto Gazcón y quizá alguna otra que se nos hayan escapado sus méritos de entre sus 126 películas que filmó. Pero la historia y la importancia de Pedro Armendáriz Hastings en nuestro cine, como uno de nuestros grandes actores y estrellas que hemos tenido, sería otra, si no hubiera encontrado en su camino a Emilio “Indio” Fernández, ya que después de haber participado en 26 películas, sería hasta con “La Isla de la Pasión” y sobre todo con “Soy Puro Mexicano”, que el actor lograría llenar la pantalla con su presencia (la más cinematográfica que se ha paseado por nuestro cine) e impresionar al público con su recia y viril personalidad de mexicano.
Cineforever
Crisol Plural
El Electoral
Juega-ya
PsicoloBlog
Trozos de Código