Animar el mundo (Tortugas Ninja y El héroe de Todos).
Escrito por Héctor Enrique Espinosa Rangel | 13 de Mayo de 2007 | Categorias: Animación, Cine Norteamericano, Estrenos, comic | Tiempo de Lectura: 5m 36s | Leido 578 veces.Cuando Walt Disney hizo de las técnicas de animación de caricaturas un buen sucedáneo del cine con argumento gracias a su adaptación del cuento “Blanca Nieves y los siete enanos”, las caricaturas o cartoons pasaron a formar parte indispensable del cine, aunque en realidad fuera de los largometrajes del propio Disney su tarea fue de complemento para las funciones en salas y posteriormente el “relleno” más solicitado por la televisión.

El nacimiento de la caricatura se liga estrechamente al humor y a la sátira, especialmente hacia la actividad política y las costumbres sociales, pero en el cine las reglas fueron diferentes desde el principio: se insertó como un género asociado con la risa y la comedia, con lo cual su destinatario natural fueron los niños, tal vez por ello el gran éxito de Disney como creador de una fantasía se debe a haberla convertido en un enlace de la formación moral e intelectual de los infantes con el mundo por acceder.
Las películas actuales de animación han roto las reglas del papel y aspiran a destrozar los límites de la pantalla como ya han hecho las historietas respecto del cuadro clásico para la tira cómica, solo que en el cine la intervención de la electrónica (la animación por computadora, pues) permite que los personajes jueguen a invadir el mundo tridimensional con gran éxito, como ya han demostrado “Shrek” y “Happy Feet”; ahora viene a la pantalla “El héroe de todos” (o Un pequeño gran héroe, según llegue finalmente a su estreno).
Lo curioso es la persistencia del dibujo en dos dimensiones para la animación en pantalla, y un buen ejemplo es la película TMNT (Las tortugas Ninja), que abandona el intento de fundir realidades como se inició en la pantalla grande, y vierte la fantasía de los dibujantes Kevin Eastman y Peter Laird con un despliegue de efectismos barrocos que recuerdan los mejores momentos del cómic en los años sesenta y setenta.

Como los largometrajes animados son ya una categoría establecida para los premios Oscar, la competencia entre los creadores del género resulta apasionante pero con gran ventaja por parte de los trabajos por computadora, de hecho en lo que va del siglo XXI las firmas Pixar y DreamWorks acaparan la atención de la Academia y el mercado con películas donde seres pretendidamente tridimensionales hacen sus gags caricaturescos en una simulación de la realidad exterior a la pantalla.
Un caso poco explicable fue la casa de los sustos, donde las aventuras de unos niños contra la casa embrujada presentaron muy pocas alternativas ante una filmación normal acompañada de efectos visuales de alta calidad; de hecho el intento de lograr personajes “comunes” fue tan exitoso que las caricaturas podrían sustituirse por niños actores sin que la película perdiese o ganase calidad; algo parecido pasa ahora con El héroe de todos, contando una anécdota inexistente en la vida de Baby Ruth como estrella del béisbol profesional.
El pequeño Yankee Irving (Jake T. Austin) se encuentra involucrado en una confabulación para desprestigiar a Babe Ruth y evitar que los Yankees de Nueva York ganen la serie mundial contra los Cachorros de Chicago, pero una pelota parlanchina y el propio bate del bambino (Darling- Woopy Goldberg) ayudan al pequeño a evitarlo y le dan la oportunidad de ser estrella en las ligas mayores.

Tanto el bate como la pelota pudieron conservar su naturaleza animada alternando con actores vivos, lo único destacable de la producción es la reconstrucción de los Estados Unidos en los años treinta con dibujos muy verosímiles, ejercicio común al cine de época que todavía se realiza en torno de gángsteres y nostalgias nacionalistas del hiperrealismo estadounidense (con gran influencia para esta cinta), y quizá la diferencia para que se realizara así haya sido el salario y promoción de los actores (para nadie es un secreto que los actores infantiles son un dolor de cabeza para Hollywod, como sucedió con Macaulay Culquin).
El propio hiperrealismo resulta una caricatura en sí por cuanto se refiere al mundo extrafílmico, su incidencia en llevar la violencia y corrupción sociales hasta el extremo funciona como una sátira que mantiene al espectador alerta y en distancia entre su realidad y la fantasía, pero en el cine con actores exige talentos especiales de dirección y realización que solamente acatan autores como Quentin Tarantino y Roman Polanski, así que el mundo de la animación es un sitio cómodo para continuarlo desde las perspectivas del control de realización y de presupuesto.
Para TMNT el retro no es la competencia con las animaciones por computadora sino contra el Anime y el Hentai de cine, las fantasías donde lo mítico y el erotismo más o menos explícito capturan la mente infantil de las generaciones del videojuego y la Internet, así pues Miguel Ángel, Leonardo, Rafael y Donatello abandonan el ridículo disfraz cabezón con que alternaron en la pantalla con Judith Hoag y Elias Koteas para ser coherentes en un Nueva York (y Guatemala) dibujado con más cuidado estético que como una búsqueda de realismos imposibles.

Estas Tortugas Ninja tienen su público cautivo, el que las ha visto en televisión, pero también forman parte del arte híbrido del cómic que intercambian los artistas japoneses con los americanos del norte y conforma una masa estable de consumidores que agradecerá la búsqueda de belleza visual en sus dibujos y el buen uso del color y el movimiento para poner el cómic en pantalla.
El asunto es que ambas cintas aparecen tan temprano en su tiempo de exhibición que será difícil esperar que compitan para el siguiente Oscar ante los nuevos monumentos de DreamWorks, Pixar, Marcel y hasta el próximo “peplum” de Polanski basado en la tragedia de Pompeya.
Tortugas Ninja, Las. (The Teenage Mutant Ninja Turtles). D. Steve Barron. Con: Judith Hoag, Elias Koteas, Josh Pais. Guión: Kevin Eastman y Peter Laird. EUA. 1990.
TMNT. (Teenage Mutant Ninja Turtles: Immortal). D. Kevin Munroe. Con: (Voces): Chris Evans, Sarah Michelle Gellar, Mako. Guión: Kevin Munroe y Peter Laird. EUA. 2007.
Héroe de todos, El, o Pequeño gran héroe. (Everyone’s hero). D. Christopher Reeve. Con (Voces): Jake T. Austin –Yankee Irving, Rob Reiner- Screwie (la pelota), Woopy Goldberg- Darling (el bate). Guión: Robert Kurtz y Jeff Hand, basados en una historia de Howard Jonas. EUA. 2007.
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