Mario Lanza y “El Gran Caruso”

Escrito por Gustavo Arturo de Alba on Abr 21st, 2007 y archivado en Actores y Actrices, Biofilmografias, Cine Norteamericano, Musical. Tu puedes seguir los comentarios a esta entrada a traves de RSS 2.0. Tu puedes dejar un comentario o enviar una referencia

mario_lanza.jpgMario Lanza fue uno de los cometas del firmamento cinematográfico de Hollywood que, con mayor brillantez resplandeció en su momento cumbre de gloria y que igualmente con una facilidad pasmosa desaparecieron de la pantalla.

El éxito de Lanza fue prácticamente instantáneo y deslumbrante. Pero sería su propio ego inflado el que le haría echar por la borda su carrera, cuando exageró sus pretensiones con el estudio Metro-Goldwyn-Mayer, con quienes debutó en 1949 en la cinta “La Huella de un Beso” (That midnight kiss), a la cual siguió “En las Redes del Amor” (The toast of New Orleans). Sin embargo su campanazo de triunfo lo obtendría en su tercera película: “El Gran Caruso” que será vuelta a proyectar en el canal de TCM Classic Hollywood el lunes 23 a las 18.05 hrs. (tiempo de México).

Fue de tal magnitud la popularidad de esta cinta que prácticamente no hubo, en aquellos años, aficionado al cine que no tarareara “La Dona e Mobile” o el fragmento “Vestí la Giuba” de la ópera “Rie Payaso” y algunos audaces se atrevieran a “destrozarlas” cantándolas.

Si no fuera por los reiterados reestrenos de “El Gran Caruso”, las generaciones actuales de cinéfilos ignorarían casi toda referencia a Mario Lanza, quien en 1951 alcanzara el cenit de la popularidad, al grado que la exagerada publicidad de la MGM y de la grabadora RCA Víctor, pretendieron venderle al público la falsa idea de que Mario Lanza cantaba tan fuerte y tan bien como Enrico Caruso, como para poderlo considerar a la misma altura, si no es que mayor que la alcanzada por ese mítico divo de la ópera de principios de siglo.

Mario Lanza nació el 31 de enero de 1921, en Filadelfia, Estados Unidos y murió el 7 de octubre de 1959, a los treinta y ocho años de edad. Su verdadero nombre era el de Alfred Arnold Cocozza. Desde chico se interesó en la música y la leyenda publicitaria sugirió que tal cosa aconteció escuchando discos de Enrico Caruso. Lo cierto es que su madre se sacrificó para pagarle sus lecciones de canto, siendo realmente en lo único que mostró alguna disciplina en cuanto a estudios se refiere, ya que de su paso por la escuela lo único que se recuerda es que era un buen deportista.

En 1942 su maestra de música Ireposter1.jpgne Williams arregló una entrevista con William K. Huffen de la Academia de Música de Filadelfia, quien le consiguió una audición con el Dr. Sergio Koussevitzky, a la sazón director del Centro Berkshire de música, en Tanglewood, Masachusetts, cerca de Boston.

Koussevitzky reconoció el talento natural del joven tenor, al escucharle cantar el fragmento “Vesti la Guibba”, ofreciéndole una beca para la escuela de Tanglewood. Fue en ese momento que Alfredo Arnoldo Cocozza decidió cambiarse el nombre, utilizando para ello el de soltera de su madre, convirtiéndose así en Mario Lanza.

Su debut profesional lo haría el 7 de agosto de 1942 en el festival de verano de Berkshire, haciendo el papel de Nicolás, en la versión musical de “Las Alegres Comadres de Windsor”, logrando hacerse notar al grado que Columbia Concerts lo firmó para un “tour”, dando diversos conciertos en varias ciudades de la Unión Americana.

La gira se vio interrumpida al tener que entrar a dar su servicio militar en 1943. Al principio fue invitado a la policía militar, pero al descubrirse que era cantante, lo pasaron a la sección de servicios especiales, para que tomara parte en los programas de entretenimiento de las tropas. En 1945 dejó el ejército. Ese mismo año se casó con Betty Hicks quien era la hermana de un compañero de armas y para esas fechas Lanza ya había logrado que la RCA Víctor lo contratara y hubiera sacado algunos discos suyos al mercado.

En 1947 tuvo una triunfal temporada en el “Hollywood Bowl” donde fue visto por el poderoso magnate Louis B. Mayer quien de inmediato le ofreció un jugoso contrato por siete años, dejándolo en libertad cada seis meses del año para que se dedicara a conciertos y grabaciones.

caruso1.jpgEn su primer película “La Huella de un Beso” hacía el rol de un cantante, que al salir del ejército tiene que ganarse la vida como chofer y el sueño de ceniciento se volvía realidad al conocer, -accidentalmente- a una rica heredera aspirante a convertirse en cantante de ópera, interpretada por Kathryn Grayson. La historia melocochosa de los típicos encuentros-desencuentros-vuelta a encontrar para al final feliz es fácil de imaginarse. En todo caso lo que importa de esa película son sus canciones.

En la siguiente “En las Redes del Amor” se volvieron a juntar Mario Lanza y Katheryn Grayson en un intento de la MGM por convertirlos en la pareja heredera de Jennette MacDonald y Nelson Eddy. Esta comedia fue -harto popular entre nosotros y era frecuente su programación en los “jueves sociales” del Cine Encanto, donde se proyectaba (por regla general) junto con “La Manzana de la Discordia”, un excelente melodrama estelarizado por la dama de la MGM o sea Grear Garson, acompañada de Walter Pidgeon.

La MGM había coqueteado con la idea de llevar a la pantalla la biografía de Enrico Caruso a finales de los treinta con Nelson Eddy a la cabeza del reparto; pero el proyecto nunca cristalizó. Sin embargo Mario Lanza convenció a Mayer de que él y sólo él podría dar vida en la pantalla a Caruso, ya que era tan o mejor que el propio biografiado.

El éxito de taquilla de “El Gran Caruso” y la excesiva publicidad complaciente que recibió la película de los publicistas y periodistas a sueldo de la MGM llevaron a una gran parte del público y al propio Mario Lanza a creerse que definitivamente era mejor que el legendario Caruso. Los conocedores del “bell canto” siempre han estado dispuestos a rechazar tal disparate.

En todo caso es indudable que Lanza fue un tenor de voz poderosa, rica en tonalidades, a la cual le faltó un poco más de disciplina y de estudio, para que realmente pudiera equipararse a la voz de Enrico Caruso. Además sus detractores siempre le estuvieron señalando que solamente se había concretado a representar las óperas de solución fácil y vistosas para los tenores, pero que nunca buscó liarse con las de textura difícil y complicadas.

Al año siguiente en 1952 la MGM puso a Lanza en una rutinaria comedia musical titulada “Tú Eres mi Pasión” (Because you`re mine). El divo que ya estaba super inflado reaccionó en contra del guión y la filmó a regañadientes, metiéndose en constantes discusiones con el productor Joe Pasternak. Para esas fechas se agudizaría su problema de abuso de consumo de alcohol, drogas, comida en abundancia y dietas drásticas, con su buena ración de pastillas para adelgazar, Esos cuatro factores lo conducirían finalmente a la muerte.

Pero antes de ello Lanza se ganó merecida fama de actor temperamental e insoportable, al grado de que en 1953 se dedicó a rechazar todos los guiones que le presentaban a su consideración y, hasta 1954 aceptó filmar la opereta de Dorothy Donelly y música de Sigmund Romberg “El Príncipe Estudiante”. Como se trataba de un musical se grabaron todas las canciones antes del rodaje y en virtud de ello, cuando la “estrella tuvo un ataque de “genio”, el productor Dore Schary se vio obligado a sustituirlo por Edmund Purdom, el cual no cantaba ni una aria, pero ni necesidad tuvo, al utilizarse la voz del borrascoso tenor.

Después de su berrinche la MGM canceló su contrato con Mario Lanza; quien, a su vez, logró convencer a la Paraumount ara que le diera una oportunidad, en la nueva versión fílmica de la opereta de Rudolf Friml, “El Rey Vagabundo”, inspirada en la vida y los amores del famoso poeta Frances Villon. Pero Lanza terminaría únicamente por grabar las canciones de la película, ya que el papel lo haría Oreste, debido a que la Paramount tuvo miedo a la reacción del público al ver a Lanza excedido de peso.

Mario Lanza en 1956 lograría filmar en San Miguel Allende, para la Warner Brothers la cinta “Serenata”, al lado de Joan Fontaine y Sara Montiel, con la cual -fuera de las pantallas- se le achacaría un tórrido romance; aunque en rigor la Montiel, con quien terminó casándose sería con el director de la película Anthony Mann.

“Serenta” está basada en una novela de James M. Cain, la cual sufrió severas modificaciones en su adaptación por causa de la censura, al reducirse el drama a un inocuo triángulo amoroso entre un cantante, (Lanza), su representante de edad madura (Joan Fontaine) y la novia de juventud (Sara Montiel). En la novela el representante es hombre y el conflicto no es precisamente por la chica.

La Warner le había ofrecido un contrato por varias películas, pero antes del estreno de “Serenata” Mario Lanza fue “piedra de escándalo”, al estar trabajando en un “show” en Las Vegas y “cruzarse”, según la prensa, con seconales y champaña, presentándose ante el público bastante “pasado”.

La mala publicidad que le dejó este hecho obligó a la Warner a cancelar el contrato con el cantante, quien se fue a refugiar a Europa, donde todavía lograría filmar dos películas: “Las Siete vColinas de Roma” y “Por Primera Vez”, hasta que el 7 de octubre de 1959, muriera a consecuencias de un ataque al corazón, derivado de las extremas dietas a que se sometía, al igual que a las altas y bajas de su presión arterial, con tanto “pasón”.

Tenía 38 años cuando falleció este cometa del firmamento de Hollywood, quien filmara siete cintas, pero que siempre será recordado por “El Gran Caruso”.

VN:F [1.8.1_1037]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
VN:F [1.8.1_1037]
Rating: 0 (from 0 votes)

3 comentarios en “Mario Lanza y “El Gran Caruso””

  1. fidel chacon roldan dice:

    la verdad que si no hubiese sido por el gran tenor mario lanza, mucha personas como yo nunca hubiesemos tenido la oportunidad de conocer tan hermosas arias del mundo operistico las mismas que fueron llevadas al cine. Gracias a sus películas se hicieron mundiales las mejores arias y salieron los famosos tres tenores, que ellos mismos reconocieron haber sido inspirados por este gran tenor. La verdad es que uno no neesita saber de musica para apreciar la calidad de voz de mario lanza. Por ejemplo cuando canta Granada, creo que nadie lo superará y como canta begin de begin. En la pelicula el gran caruso, los mismos npolitanos que son exquisitos en el bell canto, al escuchar a mario lanza, nunca objetaron sus grandes interpretaciones. Su voz es incomparable y a uno lo transporta al extasis con un vaso de vino.

    UN:F [1.8.1_1037]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
    UN:F [1.8.1_1037]
    Rating: 0 (from 0 votes)
  2. Efectivamente tienes razón Fidel, en cuanto a que Mario Lanza influyo, enormemente, en los espectadores de los años cincuenta para que conociéramos y algunos se adentraran en el belcanto y el mundo de la ópera, merced a su cinta “El Gran Caruso”. Gracias por tus comentarios.

    UA:F [1.8.1_1037]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
    UA:F [1.8.1_1037]
    Rating: 0 (from 0 votes)
  3. mario tocto dice:

    Fidel Chacon ha resumido con precision la importancia del Gran Caruso en el Bel Canto ,Seria bueno que alguien pudiera grabar sus canciones nuevamente para que muchas personas pudieran gozar de su bella voz !GRANDE CARUSO!

    UN:F [1.8.1_1037]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
    UN:F [1.8.1_1037]
    Rating: 0 (from 0 votes)

Dejar una respuesta

Anunciante 250x250 ad code to be displayed on the inner pages