Pedro Infante sigue vivo…
Escrito por Gustavo Arturo de Alba | 15 de Abril de 2007 | Categorias: Actores y Actrices, Biofilmografias, Cine Mexicano | Tiempo de Lectura: 4m 28s | Leido 673 veces.
Cincuenta años de muerto tiene ya el máximo ídolo cinematográfico de México, el inolvidable Pedro Infante. Fue el 15 de abril de 1957, aproximadamente a las siete de la mañana, cuando el avión en que viajaba el actor, con destino a la ciudad de México, se estrelló sobre una casa de la ciudad de Mérida, Yucatán, cuando apenas, unos momentos antes, había iniciado el despegue.
Sus películas son exhibidas de manera constante en la televisión y en los cines de barrio. Las radiodifusoras mantienen programas especiales dedicados a trasmitir exclusivamente canciones interpretadas por Pedro. Sus albumes con sus canciones, independientemente del formato en que se ofrezcan, siguen teniendo gran demanda, por ello de manera constante son vueltos a editarse por las grabadoras, siendo el máximo vendedor de los artistas muertos.
Pedro Infante Cruz nació el 18 de noviembre de 1917, en el número 501 de la calle de Camachín, en Mazatlán y no en la ciudad de Guamuchil, Sin. como se supuso durante mucho tiempo debido, a que siendo todavía él un bebe, su familia se había trasladado a vivir en esa población, con lo cual se creó la confusión en la determinación de su lugar de nacimiento.
Su debut cinematográfico fue en el año de 1942 en la película “La Feria de las Flores”, dirigida por José Benavides Jr. Precisamente la primera canción que interpretó en el cine fue la que lleva el mismo título que la película, siendo este el único dato digno de consignar en lo que respecta a Infante, en su participación en dicha cinta.
Entre 1942 y 1956, cuando filmó su última película “Escuela de Rateros”, Pedro Infante actuó en 58 cintas, de las cuales 16 fueron dirigidas por Ismael Rodríguez, “culpable” de sus mayores logros y de haberle ayudado a imponer su personalidad de macho dicharachero, jugador, borracho, pendenciero, mal hablado, pero muy simpático y sentimental, al igual que dispuesto, en todo momento, a hacer cualquier sacrificio por un amigo o una amiga, lo cual le hace ser el personaje más “positivo” de ese mundo de machos muy machos, mexicanos a carta cabal, propuesto de forma infinita en un sinnúmero de comedias rancheras, sobre todo a que en cierta manera su macho, en el fondo, es un ser vulnerable, dándole un cierto humanismo y cercanía con la gente, con sus admiradores, a diferencia de la altivez de un Jorge Negrete o un Pedro Armendáriz, los cuales siempre nos dan la sensación de estar distanciados de su público, como si lo miraran de arriba hacia abajo, mientras Pedro se nos hace siempre un igual, de allí, en parte, podría ser una explicación del porque su permanencia a cincuenta años de su muerte y que sea admirado por espectadores, que aún no habían nacido cuando ya había muerto Pedro Infante.
“Los Tres García”; “Vuelven los García”; “La Oveja Negra”; “No Desearás la Mujer de tu Hijo” y “Dos Tipos de Cuidado”, son las comedias más características de Pedro en su proyección de macho mexicano.
Pero al lado de esta imagen, Ismael Rodríguez también contribuirá a la proyección de otra harto significativa: la del hombre del pueblo que vino a buscar fortuna a la gran capital, en donde sólo encontró miseria y melodrama, pero eso sí descubrió la gran solidaridad de los pobres, en cintas como “Nosotros los Pobres”, “Ustedes los Ricos”; “Pepe el Toro”, “Un Rincón Cerca del Cielo” y “Ahora Soy Rico”. Las dos últimas dirigidas por Rogelio A González, quién, junto con el ya mencionado Ismael, es el otro director que mas ayudo a establecer la personalidad de Infante en el cine.
Junto a estas dos imágenes propuestas del ídolo, se puede agregar una tercera, que es, en cierto sentido, la mezcla de ambas, pero ofrecida en comedias de carácter urbano, en la cuales lo melodramático y cursi, se ha buscado reducir a su mínima expresión. Pudiendo señalar que este ciclo se abre con “ATM” (A Toda Maquina) de Ismael Rodríguez y se continúa con “¿Qué te ha Dado Esa Mujer?; “El Mil Amores”; “Escuela de Vagabundos”; “El Inocente” y “Escuela de Rateros”. Las ultimas cuatro bajo la batuta de Rogelio A. González, quién en rigor, en esta variante se lleva las palmas sobre el apreciado e inquieto realizador Ismael Rodríguez.
Junto a las películas ya mencionadas y en una selección arbitraria o mejor dicho de nuestras favoritas incluiríamos también “Los Tres Huastecos” , “Islas Marías”; “Las Mujeres de Mi General”; “La Vida no Vale Nada”; “La Tercera Palabra” y “El Gavilán Pollero”.
En cuanto a “Tizoc” y a pesar de su premio de mejor actor logrado en el Festival de Berlín, en 1957, siempre me ha parecido ridícula su actuación, muy fuera de papel. Es una de las peores cintas de Ismael y de Pedro, sobre todo por el exceso de pretensiones artísticas puestas en ella.
Pero a estas alturas, resulta harto difícil pretender hacer juicios objetivos sobre el actor, considerado de manera indiscutible como el máximo ídolo popular de nuestro país. Un verdadero mito, cuya fama y popularidad no se ve afectada por el paso del tiempo, como ha sucedió con otras grandes “estrellas” de nuestra pantalla. Pedro Infante sigue siendo el rey o para estar acorde con la leyenda: Pedro sigue vivo…
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