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La televisión como recuperación del pasado: “Banda de Hermanos” y “El Arpa Mágica”

Escrito por Héctor Enrique Espinosa Rangel | 10 de Abril de 2007 | Categorias: Bélico, Cine Norteamericano, Que ver en TV | Tiempo de Lectura: 10m 12s | Leido 1064 veces.

Banda de HermanosUna modalidad extraña del cine es la que se factura para las pantallas electrónicas, a partir de los años ochenta el mercado de la industria se amplió hacia los hogares gracias a la intervención del poderío industrial japonés que calculó el filón de ganancias asociado a las series filmadas y el potencial de un público ávido de formar una filmoteca privada.

Como proceso industrial las filmaciones para televisión se iniciaron al desmovilizar la mayor parte de los grandes estudios, en los años sesenta, y la formación de Televisión City en las mismas instalaciones, entonces la complicada transformación de los teleteatros y telenovelas en producciones fílmicas en toda forma, los primeros ejemplos de gran popularidad fueron Viaje a las estrellas y Bonanza, que alternaron sistemas de cine y TV, pero sobre todo perpetuaron la visión mítica de la historia estadounidense y su devenir a partir de la ciencia-ficción y el western.

Pocas veces asociamos los cambios en el arte con los medios de expresión y sus avances técnicos; respecto del cine atribuimos su crisis mundial a la aparición de la televisión, pero en pleno predominio de ésta se ven más películas en el mundo que nunca antes, de hecho se producen más películas para el medio electrónico que para las salas públicas. Una de las empresas que mejor se ocupan de hacerlas es la Home Box Office (HBO).
EnThe grass harp realidad estas líneas fueron motivadas por dos producciones de esta empresa: la película “El arpa mágica” (The grass harp) y la serie “Banda de hermanos” (Band of brothers), que representan algunos de los mejores proyectos de reflexión histórica acerca de lo que ha sido y es la nación estadounidense.

Para la economía globalizada el mercado es una prioridad absoluta y en una sociedad donde la información circula en una masa acelerada que impide su adecuada asimilación y clasificación, los problemas de identidad se han multiplicado orillando a una nueva búsqueda sobre lo que es inmediato o cercano, así que el tema de la historia y los valores tradicionales ha ido convirtiéndose en artículo de gran demanda, lo mismo desde el público que entre los que hacen el cine, la mejor prueba la encontramos en el grupo de Spielberg, Coppola y Lucas con sus series de nostalgia por los años cincuenta.

“El arpa de hierba” (que así debió trasladarse el título a español esta cinta de Charles Matthaw) es una crónica de la infancia rural de Truman Capote, un repaso donde los valores elementales de amor filial y fraterno son recuperados “por la fragilidad del recuerdo que desvanecerán el tiempo y la edad”, y a cambio se ofrece un panorama burlesco de la vida en sociedad rural, una visión descarnada de los prejuicios raciales, religiosos y hasta sociales en las pequeñas poblaciones provincianas de los Estados Unidos en torno a la Segunda Guerra Mundial y permite comprender mejor la evolución tambaleante de la cultura local en la nación más poderosa del mundo.

La serie “Banda de Hermanos” también es una recaptura de la historia que ha llevado a este punto a los pobladores de Norteamérica, pero en la parte que toca a su presencia fuera del territorio americano, la de los hombres que no salieron como intervencionistas sino con la convicción de estarse defendiendo de u agresión inmensa y en la construcción de un orden donde su país obtendría un lugar.

Esta experiencia reflexiva dejó de ser nueva para el cine con la llegada del siglo XXI, el propio Steven Spielberg y Clint Eastwood han puesto el acento significativo en este cine a partir de cintas como “Rescatando al soldado Ryan”, “El guerrero solitario” (Heartbreak ridge), aunque más recientemente la sorpresa llegó con “La conquista del honor” y “Cartas desde Iwo Jima”. Pero todas estas son reflexiones de cine, para la televisión quedan grandes las sutilezas filosóficas destinadas a los cinéfilos y no al seno del hogar, como en “Banda de hermanos”.

Realizada como un gran reportaje la serie incluye diferentes modalidades del lenguaje fílmico, desde la entrevista de testimonio directo hasta el flash back y la narración lineal, pero sobre todo la reconstrucción de recuerdos encadenados para retratar las acciones de guerra y la convivencia en las trincheras y la tierra de nadie, y su característica principal será la continuidad dramática de telenovela mediante el recurso de las identificación sentimental.

Para cualquier aficionado al cine de guerra esta serie resulta un resumen de las grandes películas del tema: el miedo a la muerte, el temor de asumir el mando, las dudas del patriotismo, el horror a la sangre y la mutilación, el desencanto del guerrero y hasta la picardía del robo confundido con botín de guerra (desde el principio los reclutas sueñan con capturar una pistola Luger); pero aquí todo está en función de juzgar un presente que parece remodelado por los propios Media, que a través de los últimos años han justificado frenéticamente el intervencionismo militarista (como en “Más allá del valor”, “Paralelo 38”, “A bayoneta calada”, “Los puentes de Toko-ri”, “La colina de la muerte” “Hamburger hill”, y “El francotirador”, o “Los gritos del silencio”, entre muchas otras) han devaluado el papel individual en la guerras, o que por el contrario le describen como de un juguete estúpido del sistema político o social (“Los mejores años de nuestra vida”, “Pelotón”, “Nacido el cuatro de julio”, “Regreso sin gloria”, “Pecados de guerra”, o “Cara de guerra” entre las más destacadas), y todo ha sido una exclusión sistemática de la conciencia y la voluntad individuales parta la iconosfera.

La imagen que han creado los Media acerca del “americano promedio” es la de un sujeto pasivo sometido al consumismo y la comodidad, aparentan ser individuos incapaces de toda iniciativa que no esté mediatizada por el “American dream”, que resulta una imagen imprecisa que oscila entre las ilustraciones de Norman Rockwell y los personajes de Frank Capra, algo que va del guerito pecoso que atisba la pantaleta descubierta por el viento en una saludable joven, hasta la santa ira de James Stewart en “¡Que bello es vivir!” o “Caballero sin espada”, siempre lejos del ciudadano que se opuso a seguir la locura europea hacia una guerra mundial o vivió el temor anticomunista con McCarthy y la crisis de los misiles en los sesenta.

Con “El arpa mágica” se recupera el estadounidense en proceso civilizatorio, la ingenuidad de una niñez que busca ubicar su conciencia entre la escuela dominical y las enseñanzas de los ancianos pueblerinos, o la lucha religiosa entre la rigidez calvinista de la iglesia establecida y los grupos bíblicos con su espíritu feriante en busca de feligreses, un poco a la manera de los relatos de William Faulkner y Ray Bradbury, incluso con la visión misteriosa de los feriantes como ruptores de la monotonía pueblerina.A partir de la visión de Truman Capote se recupera la imagen de los jóvenes que desafiarán su aburrimiento y el sentido común nacionales para enrolarse en la Segunda Guerra Mundial, los que se desconcertarán con el entrenamiento militar y odiarán a su instructor, tan solo para revaluarlo al regresar con vida, de preguntarse ¿Cómo diablos sucedió eso de regresar cuando los otros se quedaron en la Tierra de nadie? Que es la pretensión de la serie producida por Spielberg y Tom Hanks, como una muestra de que no es imposible la revisión crítica del pasado a partir de la conciencia individual de los estadounidenses (que en el caso de Soldado Ryan se queda en la experiencia del judío americano).

Y esto es lo que HBO aporta a la historia de la cultura visual en el siglo XXI: la visión de intenciones críticas acerca de la propia historia estadounidense, y especialmente en lo que corresponde al desarrollo de su cultura, como puede verse en películas del tipo “La lucha por el ciudadano Kane o RKO 281”, o “En busca del honor”; una por su aproximación mañosa a la historia de la realización de la películas más importante en la historia de Hollywood, y la otra por el acercamiento a los fenómenos fronterizos y de corrupción interior en la caballería de los EUA en tiempos de guerra. Un esfuerzo que se ha traducido en obras tan desconcertantes como “Pancho Villa” como él mismo con Antonio Banderas, y que ha servido para revaluar las leyendas históricas creadas por Hollywood, solo que ahora con mentiras más elaboradas para hacerlas verosímiles, pero en una corriente que pretende acallar a los europeos que acusan a la intelectualidad estadounidense de ser incapaz de autocrítica.

Pero en realidad quien se gana al público, conciencia crítica o no, es “Banda de hermanos”, porque ya lo dijo Truffaut: nadie puede resistirse al encanto de una película de guerra, aunque sea antibélico.

FILMOGRAFÍA:
El arpa mágica (The grass harp. D. Charles Matthaw. Con: Edward Furlong, Walter Matthau, Jack Lemmon, Sisy Spacek. Guión: Stirling Sillipant, basado en kla novella de Truman Capote. EUA. 1995.
Banda de hermanos (Band of brothers). D. David Frankel y Tom Hanks. Con: Damian lewwis, Donnie Whalbereg, Ron Livingston, Mattew Serle. Guión: Erik Jedressen, basado en el libro de Stephen Ambrose. EUA. 2001.
Rescatando al soldado Ryan. (Savoing private Ryan). D. Steven Spielberg. Con: Tom Hanks, Tom Sizemore, Matt Damond. Guión: Robert Rodat. EUA. 1998.
El guerrero solitario (Heartbreak ridge) D. CLint Eastwood. Con: C. Eastwood, Marsha Mason, Everett McGill. Guión: James Carabtsos. EUQ. 1986.
La conquista del honor. (Flags of our fathers). D. Clint Eastwood. Con: Ryan Phillippe, Jesse Bradford, Adam beach. Guión; Paul Haggis, basado en el libro de William Boyles Jr. EUA. 2006.
Cartas desde Iwo Jima. (Letters from Iwo Jima). D. Clint Eastwood. Con: Ken Watanabe, Kazunari Ninomiya, Tsuyoshi Ijara. Guión: Iris Yamashita. EUA/JAP. 2006.
Más allá del valor, d. Robert D. Webb. Con: Victor Mature, Alexander Scouby, Lee Marvin. Guión: Franklin Coen. EUA. 1953.
Paralelo 38. (One minute to zero). D. Tay Garnett. Con: Robert Mitchum, Ann Blyth, William Talman. Guión: William Wister Haines y Milton Krims. EUA. 1951.
A bayoneta calada. (Fixed Bayonets!): D. Samuel Fuller. Con: Richard Basehart, Gene Evans, Michael O’Shea, Ricardo Montalbán. Guión: S. Fuller y John Brophy. EUA. 1951.
Los puentes de Toko-ri. (The bridges at Toko-Ri). D. Mark Robson. Con: William Holden, Grace Nelly, Frederic March. Guión: Valentine Davies, basada en la novela de James Michener. EUA. 1954.
La colina de la muerte. (Hamburger hill). D. John Irvin. Con: Anthony Barrile, Michael Boatman, Don Chewadle. Guión: James Carabatsos. EUA. 1987.
El francotirador. (The deer hunter). D. Michael Cimino. Con: Robert De Niro, John Cazale, Christopher Walken. Guión: Derrick Washburn y M. Cimino. EUA. 1978.
Los gritos del silencio. (Killing fields). D. Roland Joffè. Con: Sam Waterston, Haing S. Ngor, John Malkovich. Guión: Bruce Robinson. EUA.1984.
Los mejores años de nuestra vida. (The best days of our lives). D: William Wyler. Con: Myrna Loy, Frederick March, Dana Andrews, Teresa Wright. Guión: MacKinlay Cantor y Robert EW. Sherwood, basados en la novela del primero. EUA. 1946.
Pelotón. (Platoon). D. Oliver Stone. Con: Topm Berenguer, WQillem Dafne, Charlie Sheen. Guión: O. Stone. EUA. 1986.
Nacido el cuatro de julio. (Born On the 4th of July). D. Oliver stone. Con: Tom Cruise, Raymond J. Barry, Caroline Kava. Guión: O. Stone, basado en el libro de Ron Kovic. EUA. 1989.
Regreso sin gloria. (Coming home). D. Hal Ashby. Con: Jane Fonda, John Voight, Bruce Dern. Guión: Nancy Dowd y Robert C. Jones. EUA. 1978.
Pecados de guerra. (Casualties of war). Brian De Palma. Con: Michael J. Fox, Sean Penn, Don Harvey. Guión: Daniel Lang y David Rabe. EUA. 1989.
Cara de guerra. (Full metal jacket). D. Stanley Kubrick. Con: Matthew Modine, Adam Baldwin, Vincent D’Onoffrio. Guión: Gustav Hasford y S. Kubrick. EUA. 1987.
¡Que bello es vivir! (Its a wonderful life). D. Frank Capra. Con: James
Caballero sin espada. (Mr. Smith goes to Washington). D. Frank Capra. Con: Jean Arthur, James Stewart, Claude Rains. Guión: Lewis R. Foster y Sidney Buchman. EUA. 1939.
En busca del honor. (In pursuit of honor). D. Ken Olin. Con: Don Johnson, Craig Sheffer, Gabriel Anwar. Guión: Dennis Lyton Clark. EUA. 1995.
La lucha por el ciudadano Kane o RKO 281. D. Benjamín Ross. Con: Liev Screiber, James Cromwell, Melanie Griffith. Guión: Richard ben Cramer y Thomas Lennon. EUA. 1999.

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