Google

Vecinos Invasores

Escrito por Jorge Rodríguez Nieves | 22 de Febrero de 2007 | Categorias: Animación, Cine Norteamericano, Cine de Siempre en DVD, Fantástico | Tiempo de Lectura: 5m 34s | Leido 598 veces.

“It’s no fun being an illegal alien
No, it’s no fun being an illegal alien”

Genesis, 1982.

vecinos0.jpgNo me considero un experto en el tema internacional y quizá muchos lectores de esta página de Internet tienen más referentes que quien escribe estas líneas respecto a la penosa situación que estamos viviendo con nuestros vecinos del norte. Lo cierto es que cuando vi la cinta “Vecinos Invasores” (Over the Hedge), mi mente no me pudo remitir a otra cosa que no fueran las relaciones que vive México y su situación geográfica de circunvecindad de miles de kilómetros con los Estados Unidos.

El año pasado tuve la oportunidad de pasar unos días en California y atestiguar esa compleja simbiosis cultural entre mexicanos y norteamericanos, en donde los primeros están físicamente allá y espiritualmente acá, sus esfuerzos laborales son de allá y los pocos réditos los gozan los de acá; un momento histórico que obliga a los mexicanos a someterse a las rígidas y casi robóticas reglas anglosajonas en convivencia con el desparpajo cultural de una raza multiforme y pluriseminal que está en constante cambio. Aunque Samuel Huntington considere que somos la peor plaga cultural que ha sufrido Estados Unidos, la realidad es que las elecciones del 2008 las decidirá el voto latino, sobre todo mexicano, en ese país.

La historia es elaborada por un puñado de escritores nuevos que brindan una serie de gags a manera de lluvia de ideas y generan una historia completa y delirante. La dirección corre por cuenta de Tim Johnson y Karey Kirkpatrick, quienes llevan algunos años trabajando para el novel estudio Dreamworks y de sus mentes han salido películas muy originales como “Guía del Viajero Espacial”, “Hormiguitaz” y “Pollitos en Fuga”. En todas podemos encontrar un halo de segregación racial por órganos opresores ante una minoría suspicaz, hábil y que piensa diferente.

En este caso, vemos como un grupo de animalitos del bosque (todos con una carga metafórica fuerte: una familia de puercoespines, una tortuga, una ardilla, un zorrillo y un par de marsupiales) despiertan tras invernar y se topan con una barda de matorrales que divide la fauna silvestre de la fauna urbana. Inmediatamente se percatan de haber sido rodeados por un territorio agreste y desconocido para ellos. Solo hasta que llega un mapache (no del tipo electoral, pero no menos divertido) y les muestra un mundo de oportunidades atravesando la supuesta barrera. El método de persuasión de dicho personaje es cuando los rocía con el sabor sintético de unos nachos con queso y chile, del cual quedan inmediatamente prendados.

mapache.jpg

Acto seguido, los animalitos acostumbrados a comer moras y madera de árbol se convierten en ansiosos consumidores de comida chatarra, para lo cual elaboran toda clase de artimañas y estrategias de hurto, tales acciones pronto ponen de cabeza a una histérica mujer posmoderna que no duda en llamar a un exterminador para poner trampas de alta tecnología en su jardín y evitar las constantes rondas de los roedores y de paso, exterminarlos.

vecinos_invasores_grande_01pe.jpgCon esta breve sinopsis, es inevitable vincular la trama con nuestro país lleno de toda clase de animalitos curiosos, con una fuerte vinculación a la familia clásica y quienes se quedaron dormidos o retrasados en la fiesta de la modernidad y cuando despertaron el mundo estaba amurallado por un concepto novedoso, intangible y desconocido: La Globalización y su respectiva era de la información.

Las circunstancias han obligado a muchos habitantes de este pintoresco bosque a cruzar esa muralla e intentar robar toda clase de productos creados por sus industrias culturales y consumirles a mansalva antes de que estos caduquen o sean reemplazados por otros de mejor empaque, más sabor o menor precio. Los norteamericanos están muy molestos con la invasión desmesurada de mexicanos en sus urbes de asfalto y hierro, pero más están por la fuga de capital al boscoso e indescriptible territorio mexicano, por ende, han decidido recrudecer las medidas para evitar el aparente libre tránsito de paisanos a sus fecundas tierras. La respuesta no es un exterminador de plagas, sino meter al ejército e incrementar el armamento en las patrullas fronterizas, así como el polémico muro que tanto les encanta a los congresistas y senadores de corte conservador, quienes creen que detrás del Mayflower, todos los que han pisado territorio estadunidense son ‘ilegal aliens’ Como quieran ellos verlo, el segmento socioeconómico latino representa una buena parte del consumo y la economía de esa potencia mundial.

La película, como todas las animaciones en tercera dimensión, es corta y muy dinámica, están diseñadas para no aburrir a teleniños y han puesto empeño en divertir a sus telepadres. Como toda historia feliz, ganan los oprimidos de manera creativa y utilizando la tecnología que fue pensada originalmente para usarse en su contra. Inyecta efectivamente contenidos interesantes como los valores familiares, la tolerancia y la sinceridad en las nuevas generaciones que fincan día con día sus propias escalas en función de lo aprendido en Jetix, Nickelodeon y Cartoon Network, o en el peor de los casos, el canal 5.

overthehedge0ap.jpgCabe destacar que los personajes, muy secundarios y antagónicos, que viven pasando la barda, son entes histéricos, malhumorados, imperativos, maquiavélicos y muy solos. Sobre todo la mujer que toma como afrenta personal destruir a los animalitos del bosque, quien no tiene marido, hijos o familiares cercanos, vive rodeada de lujos pero en ningún momento refleja felicidad ni siquiera hacia su gordo gato fino.

Bien decía en una reciente conferencia dictada por José Vergara, empresario jalisciense, respecto a la barda fronteriza como una oportunidad para los fabricantes de escaleras, pues los inmigrantes iban a necesitar muchas y más altas. Nadie duda del ingenio mexicano, misma cualidad potencializada cuando la necesidad llega a los aparejos y las políticas de estado orillan a una buena parte de la población a dejar su terruño por falta de oportunidades reales de desarrollo.

Es interesante que estén experimentando con historias más profundas en este nuevo renacimiento del cine de animación y aprovechen el foro para dejar aspectos de ética fundamental en quienes ahora son jóvenes pero pronto tendrán las riendas del país. Dreamworks ha insistido mucho en ese tema y producciones como “Shreck”, “El Espanta Tiburones”, “Madagascar” y ahora “Vecinos Invasores” contribuirán al diseño de generaciones con más filias que fobias y mucho menos dogmaticas que las actuales. Con menos muros y más puentes. Ojalá así sea.

Tags:

Dejar un
Comentario

Nombre

Correo (no será publicado)

Sitio Web

No hay comentarios